AWE – Capítulo 521

Modo Noche

Capítulo 521: Entregando las Almas Vengativas

Al pensar en lo impresionante y glorioso que sería convertirse en mayor general, su emoción empezó a aumentar. Y entonces salió rápidamente de su centro de comando, allí afuera estaban Zhao Long y los demás quienes juntaron sus manos en saludo.

Entonces ondeó su mano de manera grandiosa intentando sonar tan heroico como le fuera posible y dijo, —Venid mis hermanos. Uníos en mi camino a la pagoda para presenciar… ¡mi ascenso a mayor general!

Los ojos de Zhao Long se abrieron ampliamente y empezó a enviar mensajes rápidamente para llamarlos a todos. Poco después, los 1.000 miembros del regimiento de Bai Xiaochun fueron notificados, y se estaban acercando todos.

—Hermanos, —dijo fuertemente, —¡cuando me convierta en mayor general tendremos más carne para comer y más alcohol que beber! —Luego se elevó por el aire hacia la pagoda.

Todos los miembros del regimiento estaban muy emocionados, y ninguno cuestionó las palabras de Bai Xiaochun en lo absoluto. Si él decía que se convertiría en mayor general, entonces tenían total confianza en que haría exactamente eso.

Crearon un gran espectáculo cuando el grupo entero se reunió a su alrededor y salieron volando hacia la pagoda.

Ver más de mil rayos de luz disparados por la Ciudad de la Gran Muralla atrajo la atención de muchos cultivadores. Sin embargo, muchos soldados tenían miradas de burla en la cara. Después de todo, el espectáculo de Bai Xiaochun paseando por la ciudad no era nada nuevo. Lo único sorprendente ahora era que hacía tiempo que no lo veían haciéndolo.

La mayoría no le dirigió más que un vistazo. Y en poco tiempo, Bai Xiaochun y sus hombres llegaron frente a la pagoda, había bastante cultivadores allí reunidos, comprando objetos o entregando almas.

La llegada de Bai Xiaochun y sus hombres no causó mucha conmoción, la mayoría simplemente siguieron adelante con lo que estuvieran haciendo.

Bai Xiaochun los ignoró y se acercó a la pagoda, luego inhaló profundamente y se elevó por el aire, justo como había visto a otros Elegidos hacer cuando entregaban sus almas vengativas. ¡Allí ondeó su mano y sacó una esfera de almas la cual seguidamente aplastó!

Se pudo escuchar un estallido y empezaron a salir almas desde la esfera de almas aplastada. El espectáculo causado por tantas almas vengativas atrajo un poco de envidia de algunos cultivadores presentes, aunque la mayoría no le prestaban mucha atención.

—Oh, ¡es Bai Xiaochun!

En cuanto las 10.000 almas vengativas aparecieron, el gran ojo sobre la pagoda las absorbió.

Bai Xiaochun se sintió bastante satisfecho consigo mismo y le dio una palmada a su bolso de almacenamiento para sacar otra esfera de almas. Después de aplastarla, aparecieron 10.000 almas más, las cuales el ojo absorbió. Luego sacó una tercera esfera, lo cual hizo que más ojos curiosos empezaron a verlo desde abajo.

Justo cuando estaba a punto de aplastar la tercera esfera de almas, un rayo de luz color sangre apareció a lo lejos, lo cual hizo que un aura asesina inundara toda el área.

—Ese es… ¡Ji Feng!

—¡El Coronel Ji Feng! Antes de que Bai Xiaochun se alzara a la prominencia, ¡él era considerado el cultivador en la Formación del Núcleo más cerca de volverse un mayor general! ¿Me pregunto cuál de los dos lo logrará realmente?

Mientras la multitud empezaba a alborotarse, el rayo de luz se disipó y reveló un joven de cabello largo, llevaba una armadura del color de la sangre.

¡Ese joven era justamente Ji Feng!

Allí se quedó flotando en medio del aire al otro lado de la gran pagoda, por lo que le era posible ver a Bai Xiaochun de frente justo a los ojos. Cuando lo hizo, apareció una expresión de desdén en su rostro.

Insignificante boticario, —pensó—. Aparte de una base de cultivo decente, ¿qué más tienes? Yo, Ji Feng, tengo tantos créditos de batalla que no puedo contarlos. ¿¡Qué te hace pensar que mereces ser comparado conmigo!?

Ji Feng no solo despreciaba a Bai Xiaochun, también despreciaba sus Píldoras de Convergencia de Almas. En lo que a él concernía, Bai Xiaochun no era más que un boticario que había usado trucos para llegar a una buena posición, ¡no se podía comparar a él!

En realidad, no tenía planeado entregar almas en este día, pero después de ver aparecer a Bai Xiaochun, decidió venir a darle una lección.

Bai Xiaochun pudo reconocer a Ji Feng. Técnicamente, esta era la segunda vez que se encontraban. La primera vez había sido cuando entró por primera vez a la Gran Muralla, y había venido a ver cuántos créditos de batalla requería para conseguir algunos objetos. Aquella vez, Ji Feng entregó 10.000 almas a la pagoda lo cual causó una pequeña conmoción. Claro, eso fue antes de la llegada de las Píldoras de Convergencia de Almas, cuando reunir 10.000 almas era un logro considerable.

Cuando Bai Xiaochun vio el desdén en los ojos de Ji Feng, quedó un poco sorprendido. —¿Nunca hice nada para ofenderte no? —pensó.

Pero después de pensarlo por un momento, se dio cuenta de lo que ocurría, y observó furiosamente a Ji Feng.

Ji Feng le devolvió la mirada fríamente y en poco tiempo se volvió evidente que estaban en un pequeño enfrentamiento.

Cuando los cultivadores de abajo vieron que ocurría esto, se animaron bastante, y empezaron a prestar atención de cerca.

—¡Se están enfrentando!

—Soy más fan del Coronel Ji Feng. ¡Él ha conseguido sus créditos de batalla escalando montañas de cadáveres y nadando a través de mares de sangre!

—¿Pero no hizo lo mismo el Coronel Bai Xiaochun? Olvídate por un momento de sus Píldoras de Convergencia de Almas. ¿¡Sabes cuántas personas salvó en aquella batalla!?

Mientras las personas hablaban del asunto, hasta se pusieron a apostar, Ji Feng se rió fríamente y ondeó su mano, lo cual sacó una colección de 100.000 almas vengativas desde su bolso de almacenamiento. Aunque las almas estaban un poco opacas y apáticas, en cuanto aparecieron, el enorme ojo las absorbió velozmente.

—100.000 almas…

—El Coronel Ji Feng definitivamente merece su reputación como uno de los mayores Elegidos de las cinco legiones. Ni siquiera usa las Píldoras de Convergencia de Almas, ¡pero aun así logró obtener 100.000 almas!

Después de entregar las 100.000 almas, Ji Feng volteó fríamente a ver a Bai Xiaochun, y la mirada en sus ojos dejaba muy claro su mensaje. Tienes almas ¿no? ¡Bueno tengamos un pequeño concurso a ver quién tiene más!

Bai Xiaochun sonrió ampliamente al instante. Ahora que lo pensaba, entregar las almas él solo era un poco aburrido. ¿Pero quién hubiera pensado que Ji Feng aparecería repentinamente para un pequeño concurso? La verdad era que a Bai Xiaochun le encantaba aplastar a sus oponentes así. Suspiró, ondeó su mano y sacó veinte esferas de almas volando.

Un estallido se escuchó y las esferas de almas colapsaron, sacando una gran nube de 200.000 almas. Casi tan pronto apareció esta escena sorprendente, el enorme ojo sobre la pagoda empezó a brillar intensamente y las absorbió rápidamente.

Luego, Bai Xiaochun volteó a ver a Ji Feng con una expresión claramente provocadora.

La expresión de Ji Feng se tornó severa, pero sonrió con desdén. Movió su mano y sacó decenas de miles de almas de su bolso de almacenamiento. Pero no se detuvo allí. Después de vaciar un bolso de almacenamiento, sacó otro y lo abrió, lo cual envió un grupo adicional de decenas de miles de almas, todas absorbidas por el gran ojo.

Esta escena causó exclamaciones de asombro desde los cultivadores circundantes.

—¡Cielos! ¿¡Cuántas almas vengativas tiene el Coronel Ji Feng!?

—¿¡Cómo pudo haber conseguido tantas almas…!?

Todos estaban impresionados, pero Bai Xiaochun en realidad se estaba impacientando un poco.

—Muy bien, ¿cuántas tienes? —dijo fuertemente—. Solo di cuantas. Sentarnos aquí mientras abres un montón de bolsos de almacenamiento es demasiado aburrido. Qué tal esto. Tú dime el número, y si no puedo sacar tantas, simplemente admitiré mi derrota.

El tono tan arrogante en el que hablaba hizo que el área entrara en silencio de inmediato.

—¿Te crees la gran cosa, no? —respondió Ji Feng—. Bueno, ya que quieres ser humillado, ¡entonces te ayudaré! —Entonces sus manos se tornaron borrosas y sacó un bolso de almacenamiento tras otro, hasta llegar a nueve. —¡Deleita tus ojos con 2.700.000 almas vengativas!

Aunque las palabras de Ji Feng fueron pronunciadas fría y calmadamente, le era imposible ocultar la arrogancia que existía en lo profundo de sus huesos.

Las acciones de Ji Feng se encontraron con un silencio absoluto. Luego pasó el tiempo de varios respiros y a excepción de los subalternos de Bai Xiaochun, todos degeneraron en una gran conmoción.

—¿2.700.000? ¡Cielos!

—¡No puedo creer que el exaltado Coronel Ji Feng pueda sacar tantas almas! Eso es… ¡son todas las almas que uno vería en una pequeña batalla afuera de la Gran Muralla! —Además de gritar sorprendidos, muchos cultivadores empezaron a enviarle mensajes a sus amigos, diciéndoles que se apresuraran a venir a ver la escena.

—Ven rápido, ¡el Coronel Ji Feng está entregando 2.700.000 almas vengativas! ¡Algo así nunca ha pasado antes, es increíble!

—¡Ven a la pagoda!

Mientras tanto, Ji Feng veía a Bai Xiaochun con una indiferencia fingida, se podía ver una pequeña sonrisa en su rostro que reflejaba la confianza que tenía de haber asegurado la victoria.

—No tengo tantas almas, —dijo—. Solo cerca de 2.000.000. ¿Qué hay de ti Bai Xiaochun…?

Bai Xiaochun alzó la barbilla y dijo, —Tienes razón, no son muchas. ¿Solo 2.000.000? ¡No es más que una gota de agua en el mar!

Bai Xiaochun casi sentía como si fuera un gran maestro de artes marciales luchando con un pequeño niño. En realidad… era una sensación maravillosa. Sonrió y ondeó su mano.

300 esferas de almas salieron volando… Pero allí no paró todo. Luego salieron 300 más, y luego 400 más… ¡Fue entonces que un total de 1.000 esferas de almas quedaron allí flotando a la vista de todos!

 


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