AWE – Capítulo 529

Modo Noche

Capítulo 529: Las Riquezas de la Ciudad Mundial

La primera vez que Bai Xiaochun viajó desde la Ciudad Mundial a la Gran Muralla, se encontraba con Zhao Tianjiao y otros. Y debido a los increíbles peligros que enfrentaban, su pequeño grupo no había sido capaz de avanzar muy rápido.

Pero ahora viajaba por esa misma área con un ejército a su mando. Además, tenían formaciones de hechizos que aumentaban su velocidad. Por lo que en menos de un mes, el grupo de cerca de 5.000 cultivadores vio la enorme ciudad que se alzaba sobre el horizonte.

Era una ciudad que parecía abrumada por una oscuridad sombría, ¡esa era nada más y nada menos que la Ciudad Mundial!

Los cultivadores de las cinco legiones que estaban estacionados en la Ciudad Mundial, eran el respaldo en caso de que la Ciudad de la Gran Muralla cayera. Si eso ocurría, ellos serían los que proveerían el grueso del ejército para el contraataque.

Ya que Bai Xiaochun era un mayor general, las noticias de su llegada ya habían sido anunciadas en la guarnición de la Ciudad Mundial. Por lo tanto, ya había muchos cultivadores en formación a unos cinco kilómetros de la ciudad, esperando para recibirlos.

Además también estaban presentes, tanto el magistrado de la ciudad como los demás líderes de las principales organizaciones de la ciudad. Al fin y al cabo, un mayor general era el tipo de persona que cualquiera vería con la máxima importancia. Y claro, el magistrado de la ciudad había sido asignado directamente por la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado, ni siquiera él estaría dispuesto a mostrar algún tipo de hostilidad o falta de respeto a las legiones por un acto de negligencia.

La guarnición en la Ciudad Mundial tenía a cuatro mayores generales estacionados, y todos se comportaban del mejor modo posible. A pesar de tener el mismo rango que Bai Xiaochun, él venía del frente de batalla, lo cual quería decir que, en términos de estatus, no llegaban al mismo nivel que él. Ellos se habían alzado entre los rangos debido a sus habilidades administrativas, y eran mucho más apropiados para la pacífica Ciudad Mundial, que para el brutal frente de batalla.

En este momento, había más de mil personas esperando a Bai Xiaochun, alrededor de la mitad provenían de las cinco legiones, y la otra mitad estaba conformada por las fuerzas del magistrado de la ciudad y otras poderosas organizaciones.

La mayoría susurraban en voz baja sobre el nuevo mayor general en su camino a reclutar tropas.

—¡Definitivamente no puede ser bueno que venga este tipo!

—Cierto. En general solo mandan a coroneles desde la Ciudad de la Gran Muralla. Además, a este tipo lo acaban de promover. No estaría aquí de no ser por una misión importante.

—¿De verdad creen que esté aquí para reclutar a más tropas? —El magistrado de la ciudad era un cultivador de mediana edad con una base de cultivo en el Alma Naciente, quien contrario a lo esperado, de hecho se veía bastante regordete. Aunque su rostro parecía amable, en este momento estaba lleno de ansiedad.

Aunque su base de cultivo se podía considerar alta, puesta entre las cinco legiones, no contaba por gran cosa. Además, solo había logrado su avance gracias a una Píldoras del Alma Naciente, y había llegado a su posición actual mojando algunas manos en la secta.

También se estaba preguntando cual era el verdadero motivo para la llegada de este mayor general a la Ciudad Mundial. El hecho de que los cuatro mayores generales de la Ciudad Mundial estuvieran tan sospechosos solo incrementaba la suya.

Mientras todos discutían las cosas, nueve rayos de luz aparecieron a lo lejos. Y mientras los estruendos apagados llenaban el aire, los cultivadores congregados se voltearon a ver la luz, poco después, lograron ver a los nueve soldados.

Todos tenían rostros inexpresivos e irradiaban auras asesinas. A pesar de ser solo cultivadores en la Formación del Núcleo, se veían tal cual como el tipo de persona que no podían permitirse subestimar.

—El exaltado mayor general llegará muy pronto. ¡Gracias por venir a recibirlo damas y caballeros! —Después de presentarse, algunos de entre el grupo de nueve volvieron para reportar las cosas, mientras que el resto se quedó para inspeccionar el área.

Se podían ver expresiones muy serias en los rostros del magistrado de la ciudad, los mayores generales y los demás oficiales en posiciones de liderazgo.

Entonces pasaron dos horas más antes de que pudieran escuchar los intensos estruendos. Todos entre la multitud alzaron la mirada con expresiones solemnes y vieron las fluctuaciones que llenaban el cielo como si fueran olas.

Poco después apareció la vanguardia de la 3era Armada, ¡rebosaban energía y se veían como una cuchilla afilada que cortaba a través de las nubes!

Todos quedaron boquiabiertos al ver el escenario tan impresionante.

Especialmente los cuatro mayores generales, quienes sonrieron amargamente al ver claramente que los subalternos bajo su mano eran obviamente inferiores a los cultivadores de la 3era Armada.

Justo detrás de la vanguardia se encontraban dos regimientos de mil hombres cada uno, extendidos como en alas a cada lado.

Los dos regimientos y sus pulsantes auras asesinas parecían casi un arco, tenso y listo para desatar flechas poderosas. Luego llegó Bai Xiaochun, lo cubría su guardia personal y lo rodeaban aún más tropas. Se volvió el centro de atención casi al instante, especialmente con su resplandeciente armadura dorada.

Cuando el ejército se acercó, los cultivadores reunidos se pusieron aún más nerviosos. Por otro lado, Bai Xiaochun estaba muy entusiasmado, y suspiraba con satisfacción continuamente.

—La primera vez que pasé por aquí, ni una persona sabía mi nombre. Ahora, todos y cada uno de aquellos que tienen títulos o poder han salido a recibirme. —En este momento, Bai Xiaochun estaba completamente convencido de que todo su trabajo para llegar a su rango actual había valido la pena.

Al acercarse al magistrado de la ciudad y a los demás cultivadores, Bai Xiaochun rugió una orden, y el ejército se detuvo súbitamente justo frente a los oficiales de la ciudad. Luego, se enviaron varias tropas a explorar la zona, mientras que los demás cultivadores bajo el mando de Bai Xiaochun se quedaron viendo fríamente a aquellos de la Ciudad Mundial.

Claro, esto hizo que todos, incluido el magistrado de la ciudad, se pusieran aún más nerviosos.

Poco después, los cuatro mayores generales inhalaron profundamente y se elevaron por el aire, donde juntaron sus manos y se inclinaron respetuosamente.

—¡Lo hemos estado esperando Compañero Daoísta Bai!

Bai Xiaochun se rio alegremente, ondeó su mano hacia los soldados de la vanguardia, y se separaron para abrirle el paso a los cuatro mayores generales. Estos se acercaron por sí solos y se presentaron, también ofrecieron algunos regalos como parte de su presentación. Tomando en cuenta que todos eran miembros de las cinco legiones, y estaban siendo tan corteses, Bai Xiaochun estaba bastante contento. Sonrió y empezó a charlar amigablemente con ellos.

Un momento luego, el magistrado de la ciudad y otras figuras importantes intercambiaron vistazos, entonces suspiraron y se elevaron por el aire para ofrecer saludos formales.

Ellos también ofrecieron algunos regales de manera discreta, lo cual dejó a Bai Xiaochun aún más contento. Luego se reunieron a su alrededor y empezaron a escoltarlo hacia la Ciudad Mundial.

—Hermano Bai, realmente eres un Elegido consumado. ¡Casi no puedo creer que llegaras al rango de mayor general a tan temprana edad! ¡Tus prospectos futuros son ilimitados!

—Cierto. Hace tiempo que hemos escuchado de sus increíbles logros en la secta, Mayor General Bai.

—Sí que eres un gran héroe, Mayor General. Por cierto, ¿qué labor tan importante lo ha traído por acá? Si podemos ayudar de algún modo, solo debe decirlo. —Este tipo de palabras eran las que se desprendían de los labios de los oficiales y demás personas importantes que lo acompañaban en su camino a la ciudad, lo cual hacía que Bai Xiaochun estuviera lleno de alegría. Sin embargo, no dijo absolutamente nada sobre el motivo de su presencia, lo cual fue justamente lo que Bai Lin le había recomendado.

Hasta ahora, todo iba de acuerdo al plan ideado por Bai Lin, incluyendo la postura fría de los soldados, y la manera en la que Bai Xiaochun se rehusaba a mencionar las razones de su visita. La meta era que todas las personas importantes de la ciudad se pusieran cada vez más ansiosas, y así hacer que le otorgaran más regalos.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Después de llegar propiamente a la ciudad, se encontró que el sendero frente a él había sido limpiado y resguardado para abrirle el paso. Cuando vio a su alrededor a todas las expresiones de respeto y anticipación con la que lo veían los cultivadores de la ciudad mundial, suspiró aún más.

Si quería, podía ordenar la muerte de cualquiera con solo una palabra. O si le gustaba alguna chica, con solo una palabra suya, todo se arreglaría fácilmente. Se enviarían a otros hombres a encargarse del asunto, y ella sería entregada en su habitación esa misma noche.

Por lo menos, dado su rango actual, Bai Xiaochun tenía confianza de que podría hacer todo eso sin problemas.

Allí pasaron varios días, tiempo durante el cual todas las organizaciones poderosas de la ciudad siguieron otorgándole regalos a diario, hasta que terminaron amontonándose como una pequeña montaña. En este momento, Bai Xiaochun comprendía muy bien por qué había tantas personas compitiendo por el puesto de mayor general.

Claro, no se olvidó de su plan de reclutar tropas. Zhao Long se encargó de todo. Se enviaron a varios hombres a buscar a los miembros de las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado que habían venido con Bai Xiaochun en el viaje en barco desde la secta. Siempre que encontraban a alguno, se registraba y se reportaba a Bai Xiaochun. Luego, con solo un movimiento de su cabeza esa persona sería enlistada a la fuerza.

Aunque después de revisar por todos esos nombres familiares, no pudo ver ninguna mención de Gongsun Wan’er o el Maestro Deidad Adivina. Claro, en lo concerniente a Chen Manyao, Bai Xiaochun estaba bastante seguro de que ya debía haber vuelto hace mucho a su hogar en las Tierras Desoladas.

En cuanto a Gongsun Wan’er y al Maestro Deidad Adivina, era imposible saber dónde estaban, e incluso usar una tablilla de jade de transmisión para intentar contactarlos resultó ser inútil.

—Gongsun Wan’er siempre ha sido muy misteriosa, así que será mejor olvidarme de ella. ¿Pero a dónde diablos se metió ese Maestro Deidad Adivina?

Pasaron siete días más, tiempo durante el cual Bai Xiaochun siguió recolectando regalos. Llegó el punto en el que ni se molestaba en organizarlos, simplemente los metía casualmente en su bolso de almacenamiento.

Una noche, mientras contemplaba si debía o no enviar personas a buscar específicamente al Maestro Deidad Adivina, aquel regordete magistrado de la ciudad vino a visitarlo.

—Hermano Bai, —dijo con una sonrisa, —¡hoy es su día de suerte!

—¿Eh? —dijo Bai Xiaochun con la boca abierta, no tenía idea de lo que estaba hablando el magistrado de la ciudad.


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