AWE – Capítulo 532

Modo Noche

Capítulo 532: ¡Difamado!

Curiosamente, sin importar lo poderosos que se vieran los ataques de los Desolados, Bai Lin y los demás generales no emitieron ninguna orden de que sus soldados salieran a atacar. En vez de eso, les ordenaron permanecer detrás del escudo.

De hecho, a medida que el escudo se retiraba, ¡ellos se retiraban!

¡Las únicas batallas que transcurrían eran las de los nigromantes que eran capaces de atravesar el escudo!

En este momento, la batalla parecía estar algo desbalanceada. Incontables gigantes salvajes rugían y atacaban el escudo, el cual lentamente era empujado hacia atrás por sobre el campo de batalla.

Los cultivadores de las cinco legiones retrocedían al punto de quedar bajo la sombra del muro mismo. Cada vez se ponían más ansiosos, pero los ojos de Bai Lin y los otros cuatro generales brillaban intensamente, como si estuvieran esperando por el momento exacto para ordenar un contraataque.

—Eso debería ser suficiente… —murmuró Bai Lin, se veía ansioso y entusiasmado a la vez.

Al mismo tiempo que los cultivadores seguían retrocediendo, el enorme ojo sobre la pagoda en el centro de la ciudad repentinamente se activó, ¡revelando la imagen de un murciélago!

Al instante, una risa gélida punzó los oídos de todos los presentes, ¡el murciélago abrió su boca y empezó a emitir una corriente entera de almas vengativas!

1 alma, 10 almas, 1.000 almas, 10.000 almas. En poco tiempo se había vuelto imposible contar cuantas almas estaban saliendo como locas de la boca del murciélago. El murciélago era como un pozo sin fondo; en un abrir y cerrar de ojos se pudieron ver más de 100.000.000 de almas volando desde la Ciudad de la Gran Muralla que atravesaron el escudo camino al gigantesco ejército de gigantes!

Pero las cosas aún no acababan. ¡¡Las almas seguían saliendo. 100.000.000. 200.000.000. 300.000.000. En tan solo unos momentos llegaron al número de 500.000.000!!

Los cultivadores de las cinco legiones veían fijamente con los ojos abiertos por la incredulidad. Y esto era aún peor para los Desolados.

Los gigantes salvajes, cultivador de almas y los nigromantes reaccionaron conmocionados.

—E-e… esto…

—¡¡Imposible!!

— ¡No puede ser! ¡No puedo creer que haya tantas almas vengativas! ¿No se supone que nosotros somos los que luchamos con almas vengativas? ¿¡Cómo puede tener tantas la Gran Muralla!?

—Incluso si las han estado guardando por mucho, mucho tiempo, ¡¡aun así sería muy difícil conseguir tantas!!

Unos estruendos intensos surgieron en el cielo, y los Desolados se quedaron viendo completamente incrédulos. Los que ocurría ahora era tan impresionante que sentían que el mundo se había puesto de cabeza. Al fin y al cabo, ellos eran los que usualmente llevaban hordas de almas vengativas para atacar a la Gran Muralla.

Pero ahora todo parecía haber cambiado. ¡La Gran Muralla estaba enviando un ejército de almas vengativas contra ellos!

Y lo que era aún más descabellado era que hubiera 500.000.000. Eso era aún más de lo que las Tierras Desoladas habían usado en su última gran batalla. Ver ese aparentemente interminable grupo de almas vengativas que arremetían contra ellos hizo que los salvajes de las Tierras Desoladas tembaran de asombro y terror.

Esas 500.000.000 de almas se abalanzaron sobre los gigantes en un abrir y cerrar de ojos, empezaron a intentar poseerlos, causando chillidos agonizantes, sus cuerpos estallaban poco después.

Estas explosiones no eran solo algo que ocurriera aquí y allá. En el tiempo de unos pocos respiros estallaron decenas y decenas de miles de gigantes, haciendo que una niebla de sangre creciera sobre el campo de batalla.

Conforme las almas arremetían, el enorme ejército de gigantes era despedazado, y el estado desbalanceado de las cosas se revirtió completamente.

El caos reinó en el campo de batalla al instante, sin importar lo que hicieran los cultivadores de almas para intentar calmar a los gigantes bajo su mando, nada servía. Hasta los ojos de los nigromantes estaban de un rojo brillante, convocaban lo profundo de su poder para intentar controlar a las almas. Pero eran simplemente demasiadas, por lo que sus esfuerzos eran fútiles.

Lo más importante era que el enorme murciélago en el ojo seguía escupiendo almas, lo cual creó una marea que arrasaba con todo a su paso, del mismo modo que una piedra aplastando una copa de vidrio.

Los cultivadores de las cinco legiones estaban extremadamente emocionados, mientras su sangre hervía, empezaron a gritar a todo pulmón.

—¡¡Esas son las almas que entregó Bai Xiaochun!!

—¡Ya entiendo! ¡¡Esas son las almas del Mayor General Bai!!

—¡Jajaja! Esto es inaudito. ¡Esta es la primera vez que las grandes fuerzas de la Gran Muralla han enviado almas vengativas para atacar a las Tierras Desoladas!

Bai Lin y los demás generales levantaron sus cabezas y rieron felices al mismo tiempo. ¡Este era el momento que habían estado esperando!

—Despellejadores, —rugió Bai Lin—, ¡¡Seguidme al combate!! —Y así arremetió por el campo de batalla rugiendo y riendo, con los Despellejadores siguiéndolo por detrás.

Las otras cuatro legiones avanzaron a la batalla de manera similar, en tan solo unos momentos, las cinco legiones estaban cortando al enemigo como cuchillas afiladas. En medio del caos de los salvajes y con la protección de las almas vengativas, emergieron del escudo para desatar una masacre.

En cuanto al escudo de la formación de hechizos, este destelló intensamente y luego empezó a avanzar como si nada en vez de retroceder.

—¡¡Bai Xiaochun!! —gritó alguien con una voz repleta de odio y ganas de matar. Esa era justamente la Dama Polvo Rojo, quien estaba en medio de su combate contra Chen Hetian.

Ella no era la única que había juntado las piezas del rompecabezas. En medio de la derrota tras derrota de los gigantes en el frente de batalla, escucharon las exclamaciones de las cinco legiones, y en poco tiempo comprendieron que todo era culpa del Diablo Bai. Entonces incontables rugidos de ira se pudieron escuchar.

—¡¡La humillación de las Tierras Desoladas no desaparecerá hasta que muera el Diablo Bai!!

—¡¡Diablo Bai, nuestro Pueblo Sagrado[i] no descansará hasta que mueras!!

—¡¡Bai Xiaochun, si alguna vez caes en mis manos, te haré sufrir por mil años!!

Conforme estas palabras resonaban por el campo de batalla, Bai Xiaochun y sus cinco regimientos se detuvieron sobre el muro. Bai Xiaochun quedó boquiabierto.

—¿Y ahora qué hice? —Luego vio las incontables almas vengativas aplastando el ejército de las Tierras Desoladas, y se frotó los ojos un poco antes de volver a mirar para asegurarse de que no se lo estaba imaginando.

Los 5.000 cultivadores que encabezaba también se quedaron viendo al campo de batalla, y luego le dieron un vistazo a Bai Xiaochun, tenían expresiones raras en la cara. El Maestro Deidad Adivina estaba completamente conmocionado, y aunque no comprendía bien lo que ocurría, podía escuchar lo que gritaban los gigantes salvajes. Así que volteó a ver a Bai Xiaochun con la piel de gallina, y hasta se estremeció mientras surgían sentimientos de veneración dentro de él.

—En efecto, nuestro joven patriarca es completamente extraordinario. No solo se volvió ya un mayor general, ¡pero de algún modo logró que las Tierras Desoladas lo odiaran hasta la médula!

Herético quedó pasmado y en silencio, como si lo hubieran impactado físicamente.

Bai Xiaochun estaba un poco ansioso por los inimaginables eventos que transcurrían. Volteó su cabeza a ver al gran ojo, y luego regresó la mirada hacia todos los ojos que lo veían desde el campo de batalla, entonces se iluminaron los suyos. Repentinamente comprendió que esta era la situación perfecta para alardear un poco. Así que sacó el pecho y se quedó viendo al campo de batalla.

Juntó sus manos en su espalda y dijo fríamente, —Insignificantes salvajes. ¡Puedo reducirlos a cenizas sin siquiera poner un pie sobre el campo de batalla!

En respuesta a sus palabras, los salvajes lo maldecían y las cinco legiones lo alentaban. En este momento, Bai Xiaochun se sentía más importante que los mismos Cielos y la tierra.

Sin embargo, ese también fue el momento en el que la Dama Polvo Rojo volteó a verlo furiosamente y rechinando los dientes. La última gran batalla había sido una derrota para las Tierras Desoladas por culpa de Bai Xiaochun, y ahora ocurría lo mismo en esta batalla. El deseo de la Dama Polvo Rojo de matar a Bai Xiaochun había llegado más alto que nunca.

Pero Chen Hetian estaba allí bloqueándola, y no podía hacerle nada a Bai Xiaochun.

Por lo tanto, alzó la voz y dijo, —Desolados, ¡escuchad mis órdenes! Convoco mi autoridad como la Dama Polvo Rojo para colocar a Bai Xiaochun en el 1er puesto de la Lista de Ejecución, ¡y para incrementar la recompensa por su cabeza!

—¡¡Ahora la recompensa será un set completo de almas de bestias deva de los cinco elementos!! Esta recompensa será válida a través de toda la creación, y estará disponible tanto para los miembros de nuestro Pueblo Sagrado, como para los cultivadores de la Gran Muralla. ¡El único requisito es matar a Bai Xiaochun! Yo, la Dama Polvo Rojo, hago este juramento sobre mi base de cultivo y prometo no quebrar mi promesa en lo más mínimo. Además, tampoco revelaré la identidad de quien sea la persona que lo asesine, ni divulgaré ni la más mínima información. Si violo este aspecto de mi promesa, que mi base de cultivo sea arruinada y mi vida destruida en cuerpo y alma!! —Conforme las penetrantes palabras de la Dama Polvo Rojo resonaban, unos truenos se escucharon en los Cielos, como si estuvieran siendo testigos de su promesa. ¡Eso indicaba que la Dama Polvo Rojo acababa de pronunciar un juramento Dao!

Cuando un juramento Dao era pronunciado, ¡¡no podía ser violado!!

A medida que las palabras hacían eco por todos lados, el campo de batalla entraba en silencio, e incontables ojos se posaron sobre Bai Xiaochun.

Estas miradas no provenían solo de las fuerzas de las Tierras Desoladas, ¡sino también de los cultivadores de las cinco legiones!

¡¡La recompensa recién proclamada era simplemente demasiado dramática!! Un set completo de almas de bestias deva de los cinco elementos era equivalente a un alma deva, ¡y su valor para alguien que quería avanzar al Alma Naciente estaba más allá de lo que podía describirse!

Además de eso, la Dama Polvo Rojo había prometido no divulgar ninguna información sobre la persona que matara a Bai Xiaochun. Debido a eso, muchos corazones se llenaron de emoción.

Cuando Bai Xiaochun vio la cantidad de miradas asesinas y codiciosas que se posaban sobre él, su expresión cambió y empezó a temblar. Le dio una palmada a su bolso de almacenamiento sin siquiera pensarlo, e hizo que aparecieran más capas de armaduras sobre él. Repentinamente ya no tenía ganas de alardear, sino que tenía un muy mal presentimiento.

—¡Hey esto ni siquiera es mi culpa! —murmuró sintiéndose difamado. —¿Cómo iba a saber que ese murciélago escupiría todas esas almas…? —La inesperada calamidad no solo lo puso nervioso, sino que se llenó de arrepentimientos. Sentía como si un viento gélido estuviera soplándole la espalda, y repentinamente se dio cuenta de que su pobre e insignificante vida ahora se veía amenazada.

—¡¡Esto es completamente injusto!!

 


[i] Había sido traducido anteriormente como «Tribu Sagrada» pero se decidió cambiar a «Pueblo Sagrado», ya que de por sí son muchas tribus distintas, entre otros detalles… Ya se corrigió el capítulo anterior.


Capítulo extra, Patrocinado por: ¡El Anciano Supremo, Pablo López de la Cuenca! ¡Muchísimas Gracias!

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