AWE – Capítulo 533

Modo Noche

Capítulo 533: Algo Grande

El curso entero de la batalla cambió dramáticamente. Una inconmensurable marea de almas arrasó con todo, llevando atrás a los salvajes de las Tierras Desoladas, haciendo que gritos agonizantes y estruendos intensos llenaran los Cielos y la tierra.

El suelo se empapó del rojo de la sangre, el cielo se oscureció. Y en los momentos antes de morir, incontables miradas se posaban sobre Bai Xiaochun, miradas repletas de odio, de locura, miradas que hicieron que la expresión de Bai Xiaochun se tornara más espantosa que nunca.

Realmente sentía que había sido difamado. Para él, hubiera tenido sentido que lo odiaran por sus Píldoras de Convergencia de Almas o sus hornos explosivos. Pero lo que ocurría ahora no tenía nada que ver con él. De hecho, los créditos de batalla en su medallón de identidad ni siquiera incrementaban.

—Sin créditos de batalla, y de paso, ¿me culpan de todo? ¡Aquí hay algo raro! —Mientras más le aterraba la situación, más sentía que lo habían timado de algún modo.

Sin embargo, en medio de su ansiedad, y en medio de que las fuerzas de las Tierras Desoladas parecían al borde de ser completamente eliminadas, los tres vórtices distantes empezaron a brillar intensamente y a emitir tronidos estridentes.

Luego, una mano gigantesca, totalmente negra de 3.000 metros de largo y con nueve dedos se extendió desde el vórtice de izquierda. Esa mano agarró rápidamente a uno de los gigantes salvajes cercanos y se lo arrojó a las cinco legiones como si no pesara más que un polluelo.

El gigante que gritaba se convirtió en un rayo de luz que salió disparado hacia las cinco legiones, y allí explotó, lo cual creó un ataque poderoso. Poco después, la enorme mano sujetó a otro gigante salvaje y lo arrojó por el campo de batalla de manera similar.

Pero las cosas aún no acababan. Otra gigantesca mano negra de nueve dedos salió del vórtice de la derecha. Y después de eso, una enorme cabeza se asomó desde el vórtice del centro.

La cabeza no tenía ojos, pero tenía un cuerno largo y negro que sobresalía desde su frente, al igual que una boca del rojo de la sangre. ¡Al parecer era algún tipo de fantasma maligno!

¡En unos momentos, el fantasma dejó salir un rugido que hizo que los Cielos y la tierra se estremecieran!

¡¡ROAAAAR!!

La ráfaga del sonido arrasó con todo a su paso, suprimiendo todos los demás sonidos del campo de batalla hasta volverse lo único audible. Cuando la ola pasaba, evitaba que los gigantes salvajes se retiraran y también empujó a las cinco legiones hacia atrás como si de un viento huracanado se tratase.

Desde lejos, esos tres vórtices se veían casi como ventanas que llevaban a otro mundo, uno desde el cual un gigante enorme estaba asomando sus manos y su cabeza.

¡Y lo que era aún más notable era que el rugido del fantasma provocó una abertura entre la marea de almas que avanzaba!

Bai Lin, los demás generales y Chen Hetian quedaron impactados. Este nuevo acontecimiento por sí solo no sería suficiente para que las Tierras Desoladas recuperaran la iniciativa del combate, pero ya que ellos eran los que atacaban en esta guerra, era obvio que habían venidos preparados.

Aunque la aparición inesperada de esa marea de almas había sido devastadora, evidentemente tenían otros ases bajo la manga que convocar. Esto quedó en evidencia cuando aparecieron más de cien vórtices de esos similares a ventanas distribuidos por el campo de batalla, todo ocurrió sin ninguna advertencia en lo absoluto…

De allí se extendieron más brazos y cabezas, junto a rugidos que hacían que los ojos de los gigantes resplandecieran con locura, como si sus corazones estuvieran siendo tocados. En vez de retirarse, todos empezaron a rugir a todo pulmón y a arremeter hacia las cinco legiones, al parecer ignoraban completamente su propia seguridad.

En el rostro de Bai Xiaochun se podía ver una expresión severa. Era evidente que las Tierras Desoladas habían venido muy bien preparadas para esta batalla, y esta idea lo ponía profundamente inquieto. Pero ya no había tiempo de pensar en el asunto, así que Bai Xiaochun simplemente extendió su mano y gritó, —¡3era Armada, tomad el control de los cañones mágicos! ¡Haced pedazos a esos fantasmas malignos!

Los cultivadores de los cinco regimientos se dispersaron rápidamente a seguir sus órdenes.

En este momento, ¡la situación del campo de batalla estaba más inestable que nunca!

Se escuchaban estallidos constantemente, y el aire estaba repleto de rugidos enfurecidos y chillidos agonizantes. El escudo de la formación de hechizos ondulaba al mismo tiempo que ambos bandos luchaban ferozmente.

Aunque las fuerzas de la Gran Muralla claramente eran superadas en número por las Tierras Desoladas, con las almas vengativas y el escudo de la formación de hechizos, en realidad ellos eran los que tenían la ventaja, aunque debían pagar un gran precio para mantener la ventaja en el combate.

Los salvajes de las Tierras Desoladas se estaban volviendo locos, y su estrategia de autodestruirse era algo con lo que era prácticamente imposible lidiar para las fuerzas de la Gran Muralla.

El campo de batalla era como un gran machacador de carne, a cada momento caían incontables combatientes y se derramaba sangre por doquier.

¡Oh qué amargo!

Ya había caído la noche. Chen Hetian y la Dama Polvo Rojo seguían en medio de su espectacular batalla, y ninguno de los dos podía distraerse ni un segundo con lo ocurría en el campo de batalla de abajo.

En cuanto al regimiento de Bai Xiaochun, la mitad estaban en el campo de batalla, y la otra mitad estaba sobre el muro. Pero de cualquier modo, todos luchaban con la misma pasión. Bai Xiaochun por otro lado estaba temblando, pero cuando veía las ráfagas disparadas por los cañones mágicos hacia el campo de batalla, sabía que ya había llegado la hora para que formara parte personalmente en el combate.

Sin embargo, cuando sus ojos empezaron a ponerse rojos y saltó del muro junto a un gran grupo de cultivadores, la tierra bajo ellos empezó a temblar intensamente.

No solo eso, pero unos estruendos ensordecedores inundaron el aire y un poderoso viento surgió. Montañas enteras se derrumbaron y árboles gigantescos caían mientras los sonidos inundaban las tierras, unos sonidos que sobrepasaban vastamente lo que habían desatado los fantasmas malignos.

¡BOOOM!

Los gigantes salvajes y los cultivadores de las cinco legiones tosieron sangre. ¡El sonido que los impactaba era inigualable y ensordecedor!

Incluso a Bai Xiaochun le salió sangre por la boca, y volteó a ver al horizonte, allí previamente había habido solo un pilar de luz negro que se alzaba al cielo. ¡Pero ahora había dos pilares de luz!

Cuando el segundo pilar de luz salió disparado, unas incontables ondulaciones poderosas se extendieron por todos lados.

Ambos lados del conflicto quedaron extremadamente conmocionados.

—¡Apareció otro pilar de luz!

—Q-qué… ¿¡qué está pasando!?

—¿¡Qué ocurrió!? —La expresión de todos los combatientes cambió, y a Bai Xiaochun le empezó a temblar el corazón por la ansiedad. Pero antes de poder hacer más nada, otro rugido ensordecedor separó los cielos, haciendo que saliera aún más sangre de la boca de los gigantes y los cultivadores… ¡¡un tercer pilar de luz salió disparado!!

¡Todos estaban tan atónitos que no pudieron evitar gritar alarmados!

En lo alto del cielo, el rostro de Chen Hetian también cambió, al igual que el de la Dama Polvo Rojo. Ambos detuvieron la batalla al instante, se alejaron el uno del otro y voltearon a ver hacia los pilares de luz.

—¿Qué ocurrió…?

—¡¡Aparecieron otros dos pilares de luz!!

Pero las cosas aún no terminaban. Mientras todos veían impactados, otro intenso sonido estruendoso resonó, seguido por un cuarto y un quinto.

¡Un total de ocho sonidos explosivos sacudieron la tierra uno tras otro!

Todo temblaban violentamente, y hasta el cielo parecía estar a punto de desgarrarse completamente. Sin mencionar siquiera las montañas que existían entre la Gran Muralla y el agujero del que se originaban los pilares de luz. ¡Casi todo quedó completamente derrumbado y convertido en cenizas!

Los eventos tan drásticos que transcurrían hacia que fuera difícil para las personas siquiera ponerse de pie. De sus ojos, oídos, nariz y boca salía sangre, y se escuchaban chillidos agonizantes constantemente. Algunos de los gigantes salvajes y cultivadores de la Gran Muralla fueron heridos gravemente, o sus bases de cultivo se habían desestabilizado profundamente, ¡¡al punto de morir al instante!!

Hasta el escudo de la formación de hechizos se hizo pedazos, y para el asombro de Bai Xiaochun, ¡empezaron a extenderse grietas sobre la Gran Muralla!

—Esto… esto… —Mientras los estruendos increíbles llenaban los Cielos y la tierra, más pilares de luz aparecían.

Seis, siete, ocho. Sorprendentemente, aparecieron un total de ocho pilares de luz, ¡así que el total eran nueve!

Nueve pilares de luz salieron disparados a los Cielos, creando una especie de formación de hechizos que parecía capaz de alejar incluso a los Cielos y de sacudir toda forma de vida.

Chen Hetian no podía controlar su respiración y la Dama Polvo Rojo tenía los ojos abiertos de par en par. Abajo, los salvajes y los cultivadores estaban impactados, de pie, inmóviles y con sangre saliéndoles de los orificios.

Bai Xiaochun sangraba de manera similar, y cuando vio los nueve pilares de luz negros, su corazón se llenó con un muy mal presentimiento.

—¡¡Está pasando algo grande!!

 

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