AWE – Capítulo 626

Modo Noche

Capítulo 626: Espero que Rompas el Record

Los demás guardias solo mostraron una sonrisa burlona al escuchar la pregunta, y el joven de cara larga se rio sarcásticamente.

El capitán sacudió su cabeza y explicó suspirando, —A algunas personas se les puede hacer una inspección de almas. Pero cuando tu base de cultivo llega a cierto nivel, tu alma se fusiona con tu cuerpo carnal, entonces se pueden usar todo tipo de métodos para defenderse contra inspecciones de almas. Llegado a este punto, forzar una inspección de almas no llevará a nada bueno.

Alzó la voz para que todas las guardias lo escucharan y dijo, —Ya no nos quedan ni dos días. Si no conseguimos la respuesta pronto, entonces vendrá el turno del Escuadrón 10.

Luego volteó a ver a Bai Xiaochun y continuó con la explicación. —Aquí todos los prisioneros son personas importantes y poderosas. La mayoría tienen muchos secretos, y muchos eran ricos. De acuerdo a las reglas del Penitenciario Diabólico, cualquier escuadrón que les logre sacar información se puede beneficiar de lo que aprendan. Se le debe dar una porción a nuestros superiores, pero el resto se puede dividir entre el escuadrón.

Bai Xiaochun ahora entendía mucho mejor la situación. Los guardias se tomaron un descanso corto y luego siguieron interrogando al Viejo Diablo Zhou. Pero para cuando se acercaba el final del tercer día, seguían sin lograrle sacar nada, al final simplemente decidieron rendirse.

El capitán dijo riendo amargamente, —Bueno, supongo que no importa. El tesoro del Viejo Diablo Zhou debe estar destinado para alguno de los otros escuadrones.

Dicho esto, se preparó para irse con Bai Xiaochun y los demás guardias desanimados. Pero cuando le dio un último vistazo al Viejo Diablo Zhou, este dejó salir repentinamente un escupitajo lleno de sangre y empezó a reír como loco. Por la manera en la que veía al Escuadrón 9, realmente parecía que se los quería comer.

—¡Las personas siempre hablan de lo brutal que es el Penitenciario Diabólico! —dijo riendo—. Dicen que nadie aquí puede mantener sus secretos. ¡Pero las cosas han sido muy fáciles hasta ahora!

Sus palabras enfurecieron aún más a los guardias, pero no había nada que pudieran hacer.

—Vámonos, —dijo el capitán entre dientes, listo para partir.

Pero entonces, Bai Xiaochun dijo de manera un poco dudosa, —Capitán, ¿podría intentarlo? Quizás yo tenga una manera de hacerlo hablar…

De hecho, había estado con ganas de intentarlo durante todo el último día.

—¿Tú? —respondió Zhao Feng riendo fríamente. En su opinión, si él, el inquisidor del escuadrón, no le podía abrir la boca al Viejo Diablo Zhou, y los inquisidores de los otros ocho escuadrones tampoco lo habían logrado, entonces sería imposible que este recién llegado lo hiciera. Era obvio que se estaba sintiendo demasiado engreído para su propio bien. No se molestó en ocultar para nada el desdén y la burla que sentía, como si intentara desahogar sobre Bai Xiaochun su frustración por la terquedad del Viejo Diablo Zhou.

Los demás guardias fruncieron el ceño. Todos sabían que Bai Hao era un asesino feroz, pero matar y torturar eran dos cosas muy distintas. Interrogar requería cierto nivel de control, uno que los cultivadores ordinarios carecían.

Por lo tanto, sin importar que tanta confianza dijera tener Bai Hao, no estarían convencidos tan fácilmente.

—Ni siquiera el Inquisidor Zhao Feng le pudo sacar nada al Viejo Diablo Zhou. Este Bai Hao… sí que se está sobreestimando. La interrogación es un arte, no es algo que cualquiera pueda hacer.

—Quizás tenga reputación de despiadado, ¡pero todos tienen esa misma reputación aquí en el Penitenciario Diabólico!

Bai Xiaochun no estaba muy contento con lo que murmuraban los guardias. Al fin y al cabo, ¡no era que hubiera estado alardeando nada! Aunque no tenía la confianza absoluta, al menos tenía suficiente confianza para intentarlo.

El capitán frunció el ceño y pensó por un momento. Tomando en cuenta que Bai Xiaochun ahora era miembro del Escuadrón 9, quizás sería bueno dejarlo experimentar de primera mano lo difícil que era interrogar.

—Muy bien Bai Hao. Si quieres intentarlo, ¡adelante!

Bai Xiaochun alzó la barbilla de inmediato, juntó sus manos en su espalda y avanzó caminando hacia la celda del Viejo Diablo Zhou. Los otros guardias lo veían desde atrás de manera sonriente, esperando a verlo fallar en su intento.

—Bai Hao tendrá reputación de ser feroz y despiadado, pero no se ve nada aterrador para mí. Seguro que solo es un bocón.

—Supuestamente tiene mucha paciencia, pero no me parece.

Zhao Feng se veía particularmente lleno de desdén, cruzó los brazos y se quedó viendo fríamente. —Hmph. Si yo, Zhao Feng, no puedo hacer que este tipo hable, ¿¡entonces qué le hace pensar que él podrá!?

Mientras todos esperaban allí a verlo fallar, Bai Xiaochun se quedó observando la celda del Viejo Diablo Zhou, quien le devolvía la mirada con sus dientes amarillentos y ojos llenos de hambre.

—Qué piel tan blanca y limpia, —dijo el Viejo Diablo Zhou, —se ve muy suave… Mis tres comidas favoritas son, los niños, las mujeres elegantes, y los hombres hermosos… este chico es el ejemplo perfecto del tercero. —Dicho esto, empezó a reír como loco.

—Me hace recordar a un cultivador de almas que me comí hace diez años. Se veía muy parecido a este, muy blanco, limpio y delicado. ¡Me lo comí y lo profané al mismo tiempo! Maravilloso. ¡Simplemente delicioso! —El Viejo Diablo Zhou se lamió los labios y se quedó viendo a Bai Xiaochun con una mirada cada vez más malévola.

Sus palabras, sumadas a su expresión, lo hicieron ver particularmente siniestro, e hizo que la expresión de los guardias se tornara aún más sombría.

Mientras se escuchaba la risa del Viejo Diablo Zhou, Bai Xiaochun abrió la boca asombrado. No pudo evitar visualizar algunas de las cosas que mencionó el hombre, y se dio cuenta de que sin dudas eran incomparablemente salvajes. Hasta se detuvo por un momento.

Al ver que Bai Xiaochun vacilaba, el Viejo Diablo Zhou sonrió, y procedió a describir con más detalle. —Me comí a ese lindo cultivador de almas de un mordisco a la vez, empezando por su nariz. Luego pasé a los ojos…

Llegado a este punto, el corazón de Bai Xiaochun palpitaba como loco en su pecho. Era obvio que este Viejo Diablo Zhou era un completo demente. Sumado al hecho de que la interrogación no es que fuera su fuerte, lo hizo pensar en rendirse. El Viejo Diablo Zhou podía ver lo que pasaba por su mente, y se arrojó hacia los agujeros de los ojos de la calavera para dejar salir un rugido poderoso.

Aunque no era tan fuerte como un torrente, sumado a las cosas que acababa de decir, era lo bastante atemorizante para que Bai Xiaochun diera un brinco de temor.

—¿Con miedo chico? Ven, ven, ¡déjame darte una probadita! —El Viejo Diablo Zhou siguió riendo como un maníaco. Estaba claro que se divertía bastante molestando a este joven tan limpio y puro.

Llegado a este punto, Bai Xiaochun se empezó a molestar. Después de todo, se encontraba en el gran círculo del Núcleo Dorado; que este viejo lo asustara era una verdadera humillación. Lo observó furiosamente y dijo, —Muy bien viejo, ¡tú te lo buscaste! —Y con una apariencia muy seria, se volteó hacia el capitán y dijo, —¡Capitán, abra la puerta de la celda por favor!

El capitán vaciló por un momento, pero luego realizó un gesto de conjuro con su mano derecha. Esto abrió al instante la gran calavera, y antes de que el Viejo Diablo Zhou pudiera salir, Bai Xiaochun ya estaba adentro.

Luego ondeó su mano al instante, con lo cual sacó un humo negro por todos lados, el cual estaba impulsado por el poder de su máscara, así llenó completamente la calavera y le hizo imposible a los demás ver lo que ocurría adentro.

Los guardias del Escuadrón 9 quedaron algo sorprendidos, y se acercaron cuidadosamente.

—¿Qué está haciendo?

—¿No quiere que veamos?

Zhao Feng rio fríamente y dijo, —¿¡Con qué intentando tomarnos el pelo eh!?

El Viejo Diablo Zhou se quedó sorprendido de ver a Bai Xiaochun de pie frente a él. Pero se lamió los labios y sonrió revelando sus dientes amarillentos. Hasta empezó a chorrearle saliva por la cara.

—Nunca pensé que tendrías el coraje de entrar chico. ¿Te crees que estás a salvo solo porque mi base de cultivo está sellada?

—Tomando en cuenta lo valiente que eres, si me dejas comerme uno de tus brazos, te daré una pista de dónde están mis tesoros. ¿Qué te parece? Un brazo por una pista. O bueno, ¿qué tal las cuatro extremidades por cuatro pistas…? —Dicho esto, el Viejo Diablo Zhou empezó a reír con locura. A pesar del hecho de que su base de cultivo estaba sellada, aun así se mantenía firme y tenaz, y claramente no le temía a Bai Xiaochun en lo absoluto.

Al fin y al cabo, sabía que estas personas no lo matarían, solo lo torturarían un poco.

—¡Quiero saber dónde ocultaste tu tesoro! —dijo Bai Xiaochun furiosamente. Dejó salir un frío bufido, le dio una palmada a su bolso de almacenamiento y sacó una píldora medicinal.

Esa era nada más y nada menos que… ¡¡La Píldora Afrodisíaca!!

El Viejo Diablo Zhou quedó algo sorprendido. Pero luego vio que solo era una píldora medicinal, y su expresión se llenó de burla.

—¿Una píldora para torturar? Qué divertido.

—En un momento veremos qué tan divertido te parece, —dijo Bai Xiaochun orgullosamente. Entonces ondeó la mano y envió volando a la Píldora Afrodisíaca hacia el Viejo Diablo Zhou, quien, en ausencia de su base de cultivo, era incapaz de evadirla. La píldora entró por su boca y se disolvió de inmediato.

Entonces alzó su barbilla, sacudió su manga y dijo orgullosamente, —Muy bien Sr. Diablo. Otras personas han durado hasta dos horas cuando los atormento. Ese ha sido el límite máximo. Pero espero que puedas romper el record.

 

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