AWE – Capítulo 847

Modo Noche

¡El qi y la sangre dentro de él llegaban a un nivel de poder indescriptible!

Además, pudo sentir nuevamente como si lo estuviera aplastando una montaña, este era justamente… ¡el cuarto de los cinco grilletes en su interior!

Aún no podía romper ese grillete. ¡Tendría que esperar a volverse un deva!

Cuando llegara ese momento, finalmente podría cultivar el último nivel del Códice Imperecedero…

¡¡La Sangre Imperecedera!

—¡Finalmente completé los Huesos Imperecederos! —Dijo riendo felizmente, pero antes de que pudiera sentirse contento consigo mismo, pudo sentir lo que ocurría en el cielo… la transmisión del legado del Emperador del Infierno.

Quedó impactado y se puso en movimiento, apareció justo afuera de su cueva de inmortal y pudo ver que el cuidador de tumbas estaba allí arriba, así como también… ¡¡su aprendiz Bai Hao!!

A Bai Xiaochun se le abrieron los ojos ampliamente, en estos se veía su anticipación y sus buenos deseos.

En lo alto del Área Restringida del Río del Inframundo, Bai Hao sintió repentinamente que Bai Xiaochun lo estaba viendo. Se estremeció y volteó hacia dónde estaba Bai Xiaochun en las Tierras Desoladas, en sus ojos se veía respeto y emoción. Además, muchas personas se dieron cuenta de esto y quedaron sorprendidos.

Fue entonces que el cuidador de tumbas extendió sus brazos hacia arriba, se quitó la corona imperial, y se la entregó a Bai Hao.

Cuando este se posó en la cabeza de Bai Hao, este no tuvo más que opción que apartar su mirada de Bai Xiaochun.

Una vez que la corona se asentó en su lugar, Bai Hao se estremeció y su energía se disparó súbitamente. Una intensa presión pesaba por doquier, ¡una presión que sobrepasaba incluso la de los devas o semidioses!

Unos fuertes estruendos llenaban los Cielos y la tierra, y el Río del Inframundo se movía como loco, como si la fuente del río estuviera cambiando. En vez de provenir del cuidador de tumbas, ¡ahora provenía de Bai Hao!

Al mismo tiempo, aparecieron nueve dragones del inframundo sobre la túnica negra de Bai Hao, ¡todos aullaban fuertemente conforme la energía de Bai Hao seguía alzándose!

En cuanto al cuidador de tumbas, en cuanto se quitó la corona, su túnica se convirtió en una prenda negra normal. Su aura repentinamente parecía haberse vuelto vastamente más débil que antes, y parecía un simple viejo a un paso de la muerte.

Sonrió, observó a Bai Hao, quien a su vez observó a las Tierras Desoladas, y entonces dijo cinco palabras.

—¡Soy el Emperador del Infierno! —Después de decir estas palabras, ¡añadió otra línea en su corazón!

—¡Y protegeré a mi Maestro!

Como si fueran los testigos de sus palabras, se escuchó un fuerte tronido después de esto. Las incontables almas del Río del Inframundo también se inclinaron hacia él, y sus ojos brillaban con pasión mientras gritaban con voces punzantes.

—¡Saludos Emperador del Infierno! —Los seres vivientes que podían escuchar estos sonidos quedaron sacudidos. Y entonces empezaron a unirse uno por uno, hasta que las voces de todos hicieron temblar los Cielos y la tierra.

—¡¡Saludos Emperador del Infierno!!

Absolutamente todos, desde el Sumo Pontífice del Cielo, hasta los cuatro reyes celestiales, juntaron sus manos y se inclinaron hacia Bai Hao. Sabían que, en los años venideros, ¡esta persona sería el Emperador del Infierno de las Tierras Desoladas!

El corazón de Zhou Yixing se estremeció mientras se inclinaba, y Song Que estaba lleno de entusiasmo. Aunque aún era leal a la Secta Desafiadora del Río, el hecho de que fuera la mascota del Emperador del Infierno, implicaba que, de ahora en adelante, nadie en las Tierras Desoladas se atrevería a provocarlo de nuevo.

Ahora, ¡hasta el Archi-Emperador y el cuidador de tumbas inclinaban sus cabezas respetuosamente hacia Bai Hao!

Esta no era solo una muestra de respeto hacia el Emperador del Infierno actual, ¡también era una larga tradición dentro de la Dinastía del Archi-Emperador!

Tanto los cultivadores de almas, como bestias de almas, todos los seres vivientes hacían lo mismo. A excepción de una persona…

Una persona no se inclinó ni bajó su cabeza.

Permanecía de pie viéndolo todo con una sonrisa. ¡Bai Xiaochun! ¡Era la única persona en todas las Tierras Desoladas que no ofrecía saludos formales!

Después de todo, a pesar de que Bai Hao ahora era el Emperador del Infierno, seguía siendo el aprendiz de Bai Xiaochun. Y claro, Bai Xiaochun no podía estar más contento por su aprendiz. En cuanto a su propia vida, sentía que había alcanzado otro gran logro.

—Mi pareja Daoísta es una deva. Mi suegro es un semidiós. Y mi aprendiz es el Emperador del Infierno… —Una maravillosa sensación de satisfacción se apoderó de su corazón. ¡Era casi como si él fuera el regente supremo secreto de las Tierras Desoladas!

—Qué lástima que casi nadie sabe que Bai Hao es mi aprendiz. —Suspiró como lamentándose. Aunque no sabía que el Sumo Pontífice del Cielo había emitido órdenes recientes para acallar todas las charlas sobre él, sabía que al menos algunas personas sabían que él en realidad había estado haciéndose pasar por Bai Hao.

Mientras suspiraba allí de pie, Bai Hao, el cuidador de tumbas y el Río del Inframundo se desvanecieron, y el cielo volvió a la normalidad.

Aunque la ceremonia de sucesión había sido corta, fue un evento con un significado profundo. Además, ahora era fácil imaginarse que, de ahora en adelante, las historias sobre Bai Hao inundarían la tierra. Conforme pasara el tiempo, su posición como Emperador del Infierno haría que todos en las Tierras Desoladas lo veneraran y respetaran.

Después de ver a su aprendiz desvaneciéndose, Bai Xiaochun suspiró y bajó la mirada hacia la tablilla de jade que tenía en su mano. Esa tablilla de jade había vibrado muchas veces durante su sesión de cultivo, pero no había tenido tiempo de prestarle mucha atención. Pero ya estaba en el gran círculo de los Huesos Imperecederos, y su aprendiz se había convertido en el Emperador del Infierno. Así que ahora se tomó un momento para revisarlo.

Justo cuando lo miró, quedó boquiabierto. Casi todos los mensajes venían de Zhou Yixing, y proveían detalles sobre todo lo que había ocurrido desde su reclusión.

Después de revisar todos los mensajes, Bai Xiaochun llegó a la conclusión de que su identidad… ¡¡no había sido revelada!!

¡No puedo creer que la gente no sepa! —pensó con los ojos abiertos de par en par. Llegó de inmediato a la conclusión de que tenía que ser cosa del cuidador de tumbas. Eso, o el Sumo Pontífice del Cielo se había asegurado de que el público no descubriera su identidad.

Cuando vio lo que Zhou Yixing decía sobre que las personas suponían que él era Bai Hao, pero que el rumor no había llegado muy lejos, se dio cuenta de la verdad.

¡Todo era para protegerlo!

Después de todo, había llevado a cabo cosas monumentales en las Tierras Desoladas, cosas que podrían ser perjudiciales para él después de que volviera a la región del Río Alcance Celestial. Si allí llegaban las noticias sobre su identidad, podría ponerle las cosas difíciles. Por un lado, era un poco decepcionante haber hecho tantas cosas asombrosas, pero no poder alardear al respeto.

Por otro lado, las personas que realmente tenían que saberlo, lo sabían. Los cargos altos de las Tierras Desoladas sabían de su verdadera identidad, y también sabían quién era su aprendiz.

—Bueno, mientras las personas importantes lo sepan, supongo que es suficiente. ¡Hmmmmphh! Iré a visitar al Sumo Pontífice del Cielo cuando tenga la oportunidad. ¡Esta vez será él el que me ofrezca saludos! Y en cuanto a ese Rey Nueve Serenidades, ¡tendré que asegurarme de que mi aprendiz le dé una buena lección tarde o temprano!

—De otro modo, ¿cómo podría seguir estando a salvo en las Tierras Desoladas? —Fue entonces que su corazón empezó a latir con fuerza. A fin de cuentas, seguía estando atado a la Secta Desafiadora del Río. Aunque había algunas personas en las Tierras Desoladas a las que extrañaría, había aún más personas cercanas a él en la Secta Desafiadora del Río. Fueran Li Qinghou, Hou Xiaomei, Song Junwan, el Gran Gordito Zhang… todos estos rostros aparecían en su mente constantemente.

Llevo demasiado tiempo lejos… —pensó suspirando. En realidad, mientras más lo pensaba, más veía que no era la región del Río Alcance Celestial lo que le importaba, sino la Secta Desafiadora del Río.

Ah, lo que sea. Supongo que simplemente tendré que volver a la Secta Desafiadora del Río. Si termino extrañando mucho a las Tierras Desoladas, siempre podré buscar una manera de llevarme a la Secta Desafiadora del Río conmigo… —Una vez llegado a este punto en sus ideas, le dio una palmada a su bolso de almacenamiento y sacó el medallón de comando que el cuidador de tumbas le había dado, el cual le permitiría pasar a salvo a través del Barrizal Muerto.

Aún hay algunas cosas de las que tengo que encargarme antes de irme. Y ahora que lo pienso, no sería bueno usar el rostro de mi aprendiz para hacerlo. —Era un poco atemorizante pensar en volver a su apariencia real. Pero dado su estatus tan alto, decidió que ya había llegado la hora. Sacudió su manga… y se quitó la máscara.

En este momento… ¡su verdadero rostro finalmente era visible!

 


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