Al – Capítulo 4

Modo Noche

CAPÍTULO 4

TORMENTAS DE MEDIA NOCHE.

Una vez derrotado el gusano y adolorido por la pelea, me llegué a preguntar ¿Qué relación tiene mi mundo con este para que se conecten? Según lo que me decía ese viejo.

Ignoran el hecho de que podemos pasar a su mundo, por portales. Pero aun así tenemos muchas cosas en común que se conectan.

*                                           *                                        *

Nuevamente puse las raíces en el suelo, y seguía el camino en línea recta, y seguía caminando.

Con un ligero cambio en el ambiente y soportando el dolor de mi costilla.

Ahora puedo percibir una brisa salada.

Puede ser que la costa está cerca, ¡en efecto esta brisa es marina!

Y corriendo podía ver como se asomaba una torre blanca, exageradamente enorme que parecía tener más de 100 pisos de altura, tenía el aspecto de un faro gigante, y continúe hasta llegar.

Golpee la puerta, y un anciano me abrió, su aspecto es igual al viejo Mihail, sin embargo su visión desgastada no podía distinguirme, cuando abrió dijo

— ¿qué quiere?

—Sí, bueno busco a un clérigo de nombre Yco.

—¡Hable más fuerte que no escucho!.

— ¿¡Busco a Yco!?

— ¿Quién es Yco?—, este viejo me saca de quicio.

— ¡Vengo de parte de Lvca!

—joven hable más fuerte por favor, no le entiendo ¿qué viene de  parte esca?

Quiero golpearlo.

Pero no valdría la pena, así que otro viejo un poco más joven se acercó a la entrada y dijo

— ¿Quién está en la puerta?—,

— Por fin alguien que si me podrá ayudar—.  Subí mi tono de voz para que me escuchara.

—Disculpe, señor—, pero cuando el señor escucho mi voz y se acercó a puerta, al verme pareció que vio a un fantasma.

Y decía

—Dar…Dar…Darker Assas.

Y salió gritando eso por todo el pasillo, el otro viejo mirando cómo corría el otro de temor, me preguntó

— ¿Cómo dijo que se llamaba?

Así que, otro clérigo más joven, salió para mirar que produjo ese escándalo, y se sorprendió también y me dijo

—eres un Darker Assas, ¿pero cómo, como es posible?

Pero antes de darme cuenta mi vista empezaba a ser borrosa, y mi lengua se adormeció, mi cuerpo no respondía, el  efecto del agua del lago, necesito tomar un sorbo, pero mis músculos empezaron a dormirse, mis ojos perdieron profundidad y nitidez, y perdí el balance, no entendía lo que decía aquel.

Logre sacar el termo, y solo bebí un poco cuando caí desmayado.

Al despertar, me tenían amarrado, y empecé a sacudirme, el joven que me empezó hablar, sacó algo como un garrote y me preguntó

— Quédate quieto, ¿qué intenciones tienes con nosotros joven Dark?, ¿vienes a matarnos?—  el viejo que me desquiciaba, entró y  dijo

— Baja eso Csox, él no te va hacer nada—, el viejo entró y me desamarró, el chico descontento replicaba

—Gran kabter prior, entienda, es un Dark  ¿quién sabe que nos podría hacer si lo desatas?—, y cuando me desató, lo único que hice fue preguntar por el agua del lago, y el viejo me dijo

—Mira, creo que es esto lo que preguntas—, y bebí un poco más y me di cuenta que me habían vendado el lado de la costilla rota, y el viejo me dijo

— ¿ya te encuentras mejor?, dime joven Dark, ¿qué haces aquí, de dónde vienes?—.

Mientras me levantaba, el joven clérigo estaba alerta a mis movimiento, pero tranquilizándolo le comenté —no se preocupen, no les hare daño, vengo de parte de Lvca él me mando porque sabía que alguien de aquí podría ayudarme en mi búsqueda.

— ¿búsqueda, que buscas joven Dark?—  preguntó ese viejo, el joven comentó

— ¿hablas de Lvca el erudito de las altas cortes?

— En primer lugar mi nombre es Raynard, él me dijo que preguntara por Yco —, el viejo inmediatamente me dijo

—¿y que hay con él, que quieres con Yco?—, así que le conté —vengo en busca de una joven de cabello corto y de color azul, es más pequeña que yo, vengo a llevarla de vuelta a donde pertenece, nosotros venimos más allá de la zona prohibida.

El viejo abriéndome sus ojos me contestó

— Joven, yo soy Yco.

Este viejo de verdad me saca de quicio, pensé

— ¿y por qué me lo dice ahora, porque no me lo dijo cuando estaba abajo, o se hizo del que no escuchaba?

— Tranquilo, solo que abajo no escucho bien, pero aquí escucho perfectamente—,  dijo mientras sonreía

—válgame Dios, bien entonces ¡usted debe saber de aquella joven!.

—En efecto se de ella, pero ya no está aquí

Otra vez no, ¿qué está pasando?

—como que no está aquí, ¿dónde la tienen?—. El viejo muy paciente le dijo al joven clérigo

—lleva el papiro de la tormenta de media noche de hace 10 ecxos, a la cumbre de la torre, te veré hay en uno 2 icsux, y lleva a la susurrante del trueno que lo escribió  —, nuevamente descontento le reclamó

— pero… no se le permite a ninguna susurrante hablar con hombres, y más cuando es un Darker.

El viejo mirándolo con enfado, este obedeció, y cuando abrió la puerta  más clérigos cayeron por que estaban espiando la conversación, de aspectos juveniles y con la cabeza rapada,  y un poco desnutridos a  mi parecer que solo los cubría un pantalón café sostenido por cuero de algún animal.

Y uno de los que estaba escuchando, le replicó

— gran Kabter prior ¿qué es lo que está sucediendo?, ¿qué hace un Darker en este lugar?—, el viejo muy iracundo dijo —¿qué somos?, ¿no somos servidores de las altas costumbres solidarias, que nuestros ancestros nos dejaron?, acaso uno de sus mandato era ¿no ayudar aquel que lo necesita?, pues este joven Dark nos necesita—, otro al fondo dijo —ese mandato no aplica a los Dark, ellos son de la casta negra de la oscuridad maldita.

El viejo viendo el temor en ellos les dijo

— Está bien… está bien,  lo evaluaré y dictaré su sentencia, reúnan a todos sin excepción a la cumbre de la torre, cuando las cuatro diosas estén en  su punto de vista, si les quedó claro preparen  todo para la ceremonia de la tormenta de media noche.

Y así fue, todos ellos rompieron filas, y se fueron, el viejo me dijo

—Ven, veo que no has comido aun—, y me llevo a un lugar más arriba de donde estábamos, y mientras subíamos me preguntó — ¿dime como esta Lvca, ese viejo tonto?

— Está bien, es algo activo para su edad.

— No puedo creer que cruzaras el desierto tu solo, eso es algo arriesgado

—bueno eso fue con ayuda, ¿un momento donde están mis cosas?

El viejo me dijo

— Te las decomisamos.

— Un momento viejo, ¿cómo que me las decomiso?, necesito esas cosa.

El viejo muy despreocupado me llevo a un cuarto que tenía mis cosas, y dijo

— Aquí están tus cosa, veo que cargas cosas interesantes, este aparato negro ¿cómo se llama?—, la misma pregunta.

— Se llaman auriculares, y sirven para escuchar música— el viejo parecía no entender.

— ¿música, como haces para captar las melodías, y meterlas a este aparato?

— Sería complicado responderle— aclaré.

— Y esta cosa plana ¿cómo se llama?

— Eso, se llama celular sirve para comunicarte con otra persona en otro lugar, pero no sirve se quedó sin batería, aunque tengo por aquí un cargador solar en mi bolso—. Alardeé si saber

— ¿Un cargador solar?

— En pocas palabras hago que el so… digo helios me preste un poco de su energía y se la doy al celular para que funcione, ya lo encontré

— vaya sí que tienes cosas interesantes aunque, si puedo saber que son las otras, cosa como las raíces de brazzas, seguramente te guiaron hasta aquí, y agua de manantial de montañas azules, para que no te secaras, y agua normal, aunque ¿no se para que las llevas si tenías de esta otra agua?.

El viejo es muy curioso me recuerda al Mihail, y continuo diciéndome

— ¿y, cómo fue que te mantuviste activo sin comida ya que estas frutas parecen ser cuando estas en problemas?

— intente comer carne de Lambus, pero es horrible.

Y en ese momento me dijo

— ¿Querías comer carne de lambus?, quieres decir que mataste aun Lambus Allghoi  Khorhoi.

Y se echó a reír con una carcajada estrambótica, y me dijo

—nadie en este mundo se ha enfrentado a un Lambus y ha salido con vida, sin utilizar un scalcarol, y tú lo hiciste si uno, sabes hay muchos cazadores de Lambus, los casa por su melena, ¿sabes cómo lo cazan?

—No, no lo sé— lo dije mientras lo negaba con la cabeza.

—Se rosean sangre de smull con un scalcarol, para no ser detectado colocan un cebo y esperan que salgan para dormirlo con Krokiva, cuando se adormece esperan y cortan toda la melena que pueden mientras aún está mudando, solo lo pueden hacer en temporadas, y dime ¿cómo lo mataste?

—Le corte la cabeza con el arma que llevaba—, y  mientras echaba todo al bolso, sacaba el libro de nombres raros y busque, que es Scalcarol y decía, “recipiente donde se echa algún tipo de líquido y se lanza en forma de gas…

…es como un spray, y busque también smull, y decía: animal cuadrúpedo en forma de pato, vive en regiones húmedas, único animal que no es presa al gusano de la muerte.

El viejo sorprendido me dijo

—no te puedo dar esa arma aun, asustaría a los demás—, acentué y le dije

— ¿y la comida?, ¿pensé que me daría de comer?—, y me llevo a otro cuarto y me sentó y me dio un pedazo de carne y un pedazo de algo a lo que llamaba pan de lino y con un comentario me dijo

—esto me lo enseño Lvca, que de donde venía le decía pan, nos gustó y así se quedó, la carne es de squru asada —. Empecé a comer nuevamente ese tipo de tortuga, tenía mucha hambre incluso me tome ese caldo de squru.

Dentro de mi curiosidad le pregunte

— oiga viejo ¿a donde mandaron a esa chica?

ÉL no me respondía, y yo con esa curiosidad solo me quedaba esperar,

— Joven creo que llenas mis expectativas a lo que creo, y lo supe en el momento en que vi esos papiros raros y bien organizados con inscripciones que no entendía—, yo me sorprendí más porque no sabía de qué papiros me hablaba y le comenté

— ¿de qué papiros habla? yo no cargo ningún papiro—, y él me lo mostro, es de ella, tomándolo le dije — ¿esto?, esto es algo que le pertenece a ella y es un libro, tengo que dárselo yo mismo, gracias por cuidarlo viejo.

El viejo no me entendió y dijo

—Termina de comer, ya es hora.

—Está bien, pero necesito orinar.

—Si ve al fondo hay un lugar para esas necesidades—, y mientras iba, me perdí.

Solo podía buscar y buscar, pero no encontré ese lugar, sin que nadie se diera cuenta orine en la esquina de un cuarto que parecía vacío.

Cuando de repente se escuchaba los gritos de una mujer, al asomarme vi como subían a una mujer de cabello medio rojo, y medio castaño, tenía sus ojos  tapados, y su cuerpo parecía muy marcado por los golpes, sus brazo y piernas estaba atados con cadenas mientras era obligada a subir las escaleras, uno de los clérigos le decía gritando

— ¡Sube!

No la tocaba ni la miraba, entonces ¿Cómo es que se hizo esos moretones?, me acerque, y vi que el clérigo cargaba el mismo garrote con el cual me estaba amenazando y la golpeo en la cabeza.

Me enfurecí cuando lo vi golpearla.

Cando intentó  nuevamente, tomé del brazo a la mujer y la jale hacia mí, el falló el golpe y él se asustó de mí.

Gritó  y calló de miedo, cuando se retiró por el espanto de mi presencia, le quité la máscara a la mujer y cuando me vio, se asustó más, y movía su cabeza como diciéndome no me mates, tirándose al suelo de miedo e incertidumbre.

Me di cuenta que padecía una anomalía en sus ojos de heterocromía, una enfermedad hereditaria, o, para explicarlo mejor: es cuando una persona tiene los ojos de diferente color, de su lado derecho era café claro, y su izquierdo purpura, para calmarla le acaricie la cabeza y le dije

—No te preocupes no te hare daño… solo, no me gusto que te golpeara eso es todo—, ella se calmó un poco después de hacer eso, le comenté

— ¿Puedes ponerte de pie?—”, y ella me acentuó la cabeza, y la ayude a levantarse.

Mientras subíamos por los escalones, se mantenía callada, le pregunté — ¿por qué te golpean?—, pero no me respondió.

Seguimos así por un buen rato, parecía que ya todos estaban en la cumbre de la torre, el silencio se mantuvo, pero ella me dijo

—Gracias por lo que hiciste, nunca nadie me había defendido—, yo le sonreí, para recibir su gratitud, y ella continúo

—la casta blanca se rige bajo las norma de los dioses. Según las leyes, parece que las que nacemos con ojos diferentes nacen con el propósito de escuchar a los truenos, según dicen los truenos de media noche son las voces de los dioses, pero la tradición dicta que para ellos  les es imposible ver el rostro de una mesclada, incluso tocarla les es prohibido, y es tal así que creen que podrían llevarlos a la muerte, por eso nos tratan así porque creen que somos enviadas de la muerte.

No podía decirle nada, que las traten así solo por eso, es igual a nuestro mundo, la fe mueve montañas pero la ignorancia destruye huesos.

—has sido el primero en ser visto por mis ojos, algunas que también son susurrante de los truenos, me dicen que cuando nacen se le tapan sus ojos, para que nadie quede maldito, algunas madres que no creen en eso las esconde pero tarde o temprano son descubierta y las envían a las torres de los cielos para que las mantengan como portadora de los dioses.

Esa chica es inocente, creo que ninguna de las que está aquí ha conocido hombre, o algo más allá de lo que este mundo posee, si no que desde niñas han estado encerradas, como animales, así que trate de quitarle esos grilletes.

—Valla esto es más débil de lo que me imagine—, sus cadenas cayeron y ella se  sorprendió, la tome del hombro y le dije

—Desde ahora eres libre pero antes tienes que subir conmigo y escuchar lo que Yco te diga ¿entiendes?—, pero ella con esos ojos abierto me dijo

—No importa, ya hecho esto muchas veces, siempre que hay una tormenta nos llaman para que escuchemos, aunque sus normas nos destruyan, la realidad es que, sí escuchamos lo que nos dicen las tormentas

Ella me dejo estupefacto ¿en realidad pueden escucharlo? Y saben que más dijo

— y en una de esa tormentas me dijo que un chico vendría de  muy lejos por la hija de la diosa calipso.

No me dijo más y subió.

Cuando todos nos vieron llegar, se asombraron y agacharon su cabeza para no ver a la susurrante. Yco estaba también curioso de que yo la haya mirado sin ningún temor.

Y cuando subió al pináculo donde las lunas  se veían, Yco dijo

—Monjes, estamos reunidos para escuchar un susurro de los dioses mediante esta oyente de las tormentas. Una de las palabras dichas por aquellos que conocen nuestro futuro. Y esas palabras hoy se cumplieron con la llegada de ese joven Dark, de acuerdo con las tradiciones, cuando algo llega a manifestarse, el llamado a la susurrante se pone en práctica para escuchar lo que los dioses nos manda, y conforme a la manifestación esta mujer mesclada nos dirá el murmullo de los vientos mensajeros—, y ella acercándose dijo

— esto fue lo que escuche, de la luna mayor la hija de calipso bajara, y cumplirá su reinado desde los reinos, traerá paz y alegría —, y todos escuchando se alegraron de tal cosa, pero la susurrante continuo

—Pero no solamente la hija de calipso si no el hijo de Eos también bajara, para traer guerra y muerte, su luz será roja como la sangre, y negra como la profunda noche, él viene a reclamar la hija de calipso para llevársela nuevamente en donde están los dioses, y la guerra entre castas y dioses se desatara, probando la ira del hijo de Eos, y una nueva era será puesta sobre esta tierra.

Yco viendo a la susurrante comentó

—No hay duda de que este día ha llegado, una chica con el cabello y ojos azules fue encontrada cerca al manantial prohibido, en donde los límites del desierto llegan. Ahora ese hombre de cabello negro descendiente de la antigua raza Darker Assas apareció en busca de ella.

Eos ultima luna, hija errante de helios, ha enviado a su ejecutor para cumplir su palabra… pero algo de que los dioses dicen es que viene por ella así que no le estorbaremos para su importante búsqueda y como dictan las costumbres procederemos ayudar al hijo de Eos, para cumplir te diré que esa joven fue enviada a las cortes Berserker como digna gobernante de todos los reinos, cumpliendo lo mismo con ella su destino en nuestro mundo, ahora empieza tu viaje a las tierras doradas donde los Berserker gobiernan.

Yo quede sin palabras, esa noche no sabía que decir, pero algo me motivo a subí para dirigirme a ellos

—Antes de irme quiero compartir lo que helios me dijo sobre ustedes— todos atentos y ansiosos por escuchar la palabra, les dije

—Como se atreven a maltratar las oyente de su palabras, a las susurrantes de las tormentas, ellas son vidas que proporcionan sus mensajes, aquel que las lastimen o rechace, este será maldito, dicho esto liberen a todas las susurrante y déjenlas libres ¿está claro?

Ellos inmóviles solo me observaban esa noche, la chica mesclada también me veía desconcertada, Incluso el viejo, no podía negarse a mi palabra, y aunque fuera tradiciones de mile de años, este sin una buena razón para contradecirme como hijo de un supuesto dios, se mantuvo callado a espera de mis órdenes.

Y solo me faltaba una cosa.

Moviendo mi mano con autoridad, fueron corriendo a los cuartos oscuros,  las liberaron para sanar sus heridas, no muchos estaban de acuerdo, pero viniendo de mi boca el castigo que les esperaba por como las trataban era mejor obedecer sin reproche.

Sus heridas como moretones o raspaduras fueron vendadas y tratadas. Y les dieron de comer, y le informaron las buenas noticias, y ellas se alegraron y se mantuvieron juntas para decidir qué hacer con sus vidas.

Al día siguiente, el viejo llevó el papiro de lo que yo digo que es la profecía, un mapa de todo el continente de los tres reinos, y varios textos, más suministros como frutas y carnes secas de squru  y de pescados, me devolvió mi arma, y me dijo

—oye muchacho, te enfrentaras a muchos peligros de ahora en adelante, solo por tu cabello y color de ojos te van a juzgar, intentaran matarte solo por eso. Ten cuidado, los clérigos están preparando un bote para que cruces el mar nuboso y llegues al estrecho de Norg, y puedas cruzar al océano amargo, tu travesía con la corriente será de 4 días, tu primera parada será en las islas negras.

En el mapa que me dio me mostro, —llegaras a las tierras de los Darker ahora destruida, es la última tierra no tomada por los demás reinos, la dejaron como señal de su maldición, solo sigue he encontrarás las ruinas de tu pueblo, y ten cuidado hay rumores de que la maldición toma forma de bestias que matan a cualquiera que se acerque

Eso no me interesa, llegaré cueste lo que cueste, al otro lado

— Otra cosa joven Dark, el concilio de electores, ten cuidado de ellos, son unos malditos orgullosos de raza, ellos prácticamente controlan el reino, fueron quienes iniciaron la guerra que llevo a la extinción de los Darker Assas.

—Gracias viejo.

Y mientras estaba en la costa con el bote y las demás cosas.

La susurrante se acercó y apenada solo miraba el suelo, y no habló, descalza y con sus harapos que apenas cubría su cuerpo, le dije

—Ahora son libres, ¿que tienen pensado hacer?—, ella aun sin mirarme me contesta

—bueno la mayoría quiere ir a casa, y las demás se quieren quedar, yo me quedaré, sé que me maltrataron mucho pero siempre se preocupaban por nosotras, saben muy bien que no les conviene que nosotras nos vayamos y es el único lugar donde he podía encajar, tengo a las demás mescladas como amigas, a pesar de eso  gracias por lo que hiciste, quitar ese rumor de que no somos dignas para ser vistas o tocadas por el temor a la muerte.

—No te preocupes, verlas en ese estado por algo tan tonto como las tradiciones me preocupaba— dije yo muy entusiasta, pero ella se sorprendido por decir algo tan grave como eso y me dijo

—Parece que no respetas la palabra de los dioses.

Aunque no lo parezca, fui criado en un orfanato religioso, creo en un solo Dios, ¿debería por lo menos decírselos?

Pero mientras pensaba en eso ella me dijo

— Espero que encuentres a tu diosa joven Dark, más allá de ese mar.

En mi sensatez solo me atreví a decirle

— Solo dime Raynard, y no te preocupes vendré cuando la haya recuperado—. Ella me sonreía.

Las demás susurrantes me miraban desde el acantilado, y los clérigos desde la torre.

Y mientras zarpaba a mi siguiente aventura, un mensaje llega al concilio de electores avisando de mi llegada…

… maldito traidor.