EIF – Capítulo 07

Modo Noche

 

Capítulo 7 – Ataque psicológico en el cuartel

¡Ciudad Mercantil! ¡El cuartel militar de Gao Xianzhi!

Un gran número de soldados estaban reunidos en una plaza enorme. En ese momento, docenas de soldados atados del Reino Gran Canto estaban en el suelo arrodillados en la plaza.

Todos los soldados miraban directamente al Comandante Gao Xianzhi que se encontraba en el sur, así como al Príncipe heredero que le asistía.

“¡Suéltame, quiero regresar, déjame regresar!”

“Con todas mis fuerzas he estado luchando en el frente, sin importarme lo peligroso que fuera. Sin embargo, esos oficiales perros han matado a toda mi familia, ¡Déjenme ir, déjenme vengarme!!”

“¡Toda mi familia ha muerto, quemados en un incendio! ¡Quiero salir para buscar a mis padres!, ¡Libérenme rápido!!”

…………………………

 

………………

 

……

El grupo de soldados atados del Reino Gran Canto, con unos ojos muy rojos miraban a Gao Xianzhi, y al príncipe heredero del Gran Canto mientras gritaban.

Gao Xianzhi miraba sombríamente al grupo de soldados atados que estaban ante él. El Príncipe Heredero también miraba a Gao Xianzhi.

“Lin Chong, ¿Los has interrogado?” Preguntó Gao Xianzhi en un tono grave.

Lin Chong asintió con la cabeza: “General, hemos atrapado a todos estos soldados desertores, y ya los interrogué. ¡Los comerciantes que llegaron de las diferentes ciudades traían noticias dolorosas desde su país! Hay algunos nobles que han lastimado a las familias de estos soldados. Algunos de sus familiares lograron escapar y enviaron cartas. Los soldados se escaparon porque se enteraron sobre los maltratos de sus familiares”.

“¿Hasta ahora a cuántas personas?” Dijo Gao Xianzhi en tono solemne.

 

“¡Ya hay treinta familias que han sufrido incidentes imprevistos!!” El rostro de Lin Chong se volvió feo.

“¿Ya empezó la estratagema de Gu Hai? ¿Intenta perturbar los corazones de mis soldados? Humph” Gao Xianzhi resopló.

 

“¿La estratagema de Gu Hai?” El rostro del Príncipe Heredero se hundió.

 

“¿Qué ha pasado? ¿Quién esparció esos rumores en el cuartel?” Preguntó fríamente Gao Xianzhi.

“Fue ese grupo de comerciantes adinerados. Entre los sirvientes de los comerciantes  había mensajeros y también parientes de los soldados de distintas ciudades. Se acercaron silenciosamente a los soldados trayendo las malas noticias, ¡Por eso decidieron desertar!” Lin Chong explicó.

 

“¿Fueron esos comerciantes ricos? Esa gente rica sin corazón arruinó la moral de mi ejército. ¡Deberían matarlos a todos!!” El Príncipe heredero entrecerró los ojos.

 

“¡Su Alteza Real, por favor, cálmese!” Gao Xianzhi agitó la cabeza.

 

“¿Qué? General, ¿Está tratando de proteger a esos comerciantes?” Dijo el Príncipe Heredero con voz sombría.

Gao Xianzhi sonrió amargamente: “No, Su alteza real, mire las expresiones de nuestros soldados. La estratagema de Gu Hai ya ha comenzado, ¡Ya no puede ser detenida!”

 

“¿Eh?” El príncipe heredero miró a los soldados desconcertado.

 

Los ojos de los desertores que estaban atados inevitablemente se volvieron rojos, mientras que los oficiales de los alrededores miraban severamente al grupo de desertores. Sin embargo, el resto de los soldados no tenían una mirada de disgusto, sino de compasión.

Si hubieran desertado por cobardía, los soldados los despreciarían naturalmente

¿Acaso eran cobardes? Estos desertores y nosotros somos parecidos, nos partimos el culo en el frente, ¿Para qué? ¿No fue para que nuestros padres, esposas e hijos en casa pudieran vivir una buena vida? Por el Reino Gran Canto pasamos por el fuego y el agua, viajamos en una expedición por las llanuras arenosas.

Sin embargo, los funcionarios perros disfrutaban en las retaguardias felices, y además, también hirieron a sus padres, mataron a sus esposas y a sus hijos que los estaban esperando. ¿Podría alguien en su lugar no tener ira en su corazón? ¿Desertores? A la mierda con abandonar el ejército. Estos desertores se han escapado legítimamente. Si hubiese sido yo, también habría escapado.

Además, esos desertores atados eran básicamente sus hermanos con los cuales atravesaron juntos la vida y la muerte en el campo de batalla, derramaron sangre, y aunque ellos estuvieran incapacitados eso no los haría llorar, pero esos oficiales perros en la retaguardia eran demasiado decepcionantes.

Yo no he sido filial con mis padres, no he dado una buena vida a mis esposas y a mis hijos, ¿Ellos también estarán heridos? ¿Estarán a salvo?

 

Hoy, el General iba examinar el caso, ¿Cuál sería la solución?

 

Nuestras esposas, hijos y padres, ¿También están en una situación de emergencia?

 

Si ni siquiera nuestros padres, esposas e hijos pueden ser protegidos, ¿¿Cómo se puede hablar de luchar por nuestro país??

 

¿Esos comerciantes ricos son los malos? Al menos ellos nos han traído la información desde la retaguardia.

 

Todos los soldados miraban fijamente al Gao Xianzhi, y al Príncipe Heredero del Gran Canto, a la espera de una decisión justa por parte de estos hombres. Pero no lo hacían sólo por esos desertores, sino también por las inquietudes que tenían en su corazón.

El Príncipe Heredero, al ver las expresiones en los ojos de esos soldados, su tez se hizo aún más sombría.

“Verá, Su Alteza Real, esto es sólo el principio. Si matas a los mercaderes, matas a los mensajeros, entonces estarás evitando que lleguen más noticias. ¿No sería lo mismo que confabularse con esos funcionarios corruptos? Ellos están luchando por usted, pero ¿Usted realmente está protegiendo a los funcionarios corruptos que causaron daño a sus familias?” Gao Xianzhi rio fríamente.

El Príncipe Heredero estaba asustado e intranquilo.

 

“¿Éste es el plan de Gu Hai? ¿Quiere crear conmoción en nuestro ejército provocando un conflicto interno?” La cara del príncipe heredero se puso fea.

“Definitivamente es suya, no hubo tales noticias en el pasado, pero ¿Por qué de repente apareció esa noticia sobre treinta familias? Yo creo que los funcionarios no pueden ser tan tontos para usar su tiempo en dañar a las familias de los soldados. Puede que existan algunos, pero no tantos. ¡Además la información se difundió a todo el cuartel en un instante!” Dijo Gao Xianzhi en tono grave.

 

“Maldita sea, ¿El alcance de Gu Hai es tan grande, que realmente se las arregló para entrar en nuestros cuarteles militares? General, menos mal que lo descubriste a tiempo, o si no, si hubiera matado a esos comerciantes y suprimido las noticias, entonces ¡Gu Hai hubiera logrado su objetivo!” La cara del príncipe heredero se veía fea.

Gao Xianzhi asintió “¡Es verdad!”

 

“¿Qué hacemos ahora?” Preguntó el príncipe heredero.

 

“Gu Hai ya ha hecho un pequeño agujero en la moral del ejército y, naturalmente, no tenemos más remedio que tomárnoslo en serio. Sin embargo, es imposible cerrarlo por completo, pero podemos taparlo poco a poco, ¡Entonces gradualmente se solucionará!” dijo solemnemente Gao Xianzhi.

 

El Príncipe Heredero asintió con la cabeza.

 

“Caballeros, yo, Gao Xianzhi les garantizo que los militares son sagrados. Durante este periodo, a aquellos que se atrevan a hacer daño a las familias de mis soldados, yo les haré pagar diez veces, incluso cien veces, esta es la promesa de Gao Xianzhi. Así que por favor, caballeros, ¡Crean en su General!” Gritó con fuerza Gao Xianzhi.

Todos los soldados miraron a Gao Xianzhi. Su promesa había causado algún impacto, pero aun albergaban dudas en sus corazones, ellos estaban esperando para saber cómo se enfrentaría a ello.

“¿Lo prometes?, ¿Qué puedes prometer? Antes de venir aquí, mi hija tenía sólo dos años y apenas comenzaba a caminar. Ella me sostenía por las piernas y me gritaba papá, pero los oficiales perros pisotearon a mi hija hasta matarla ¡Mi hija!”

 

“Mi padre murió joven, mi madre nos crio a mí y a mi hermano. Todos los días confeccionaba y arreglaba la ropa de los demás, para poder mantenernos, ahora ya no puede ver. Desde que me alisté en el ejército, nunca tuve miedo de la muerte, porque mientras más méritos militares tenía, más recompensas obtenía, entonces podría regresar y ser filial a mi madre. Sin embargo, ese maldito magistrado del condado vio ese pedazo de tierra de mi familia, así que prendió fuego en mi casa con mi anciana madre ciega. ¡Madre! ¡Tu hijo no es filial!!”

 

“Antes de unirme al ejército, me casé con el amor de mi infancia, Xiao Huan. Xiao Huan no me dejó ir a la guerra, pero contra su voluntad vine y  lo di todo para luchar por el país. Sin embargo, un comisario admiraba la belleza de Xiao Huan, y fue secuestrada. Mi hermano la estaba buscando, pero fue golpeado salvajemente para que dejara de hacerlo. Hoy vino aquí y me lo dijo. ¿Por qué sigo luchando? ¿Por quién estoy luchando? Doy lo mejor de mí por el país, pero en vez de eso, ¡Los funcionarios de esta nación están destrozando a mi familia! ¡Malditos funcionarios corruptos!”

 

…………………………

 

…………………

 

…………

 

El grupo de desertores lloró dolorosamente.

 

Los otros soldados que miraban se compadecieron aún más y apretaron los puños. Uno a uno los corazones de todos se volvieron extremadamente pesados.

El Príncipe Heredero del Gran Canto quería expulsar los soldados en la plaza para reducir el impacto, pero Gao Xianzhi le detuvo ya que mientras más bloqueara más pánico se crearía.

 

Los treinta desertores continuaron relatando sobre lo que les había sucedido, y Gao Xianzhi sólo los escuchaba atentamente.

 

En un instante pasaron cuatro horas y todo se había aclarado, pero Gao Xianzhi continúo frunciendo el ceño.

Toda la plaza se quedó en silencio mientras todos miraban a Gao Xianzhi.

Después de un momento de silencio, Gao Xianzhi hizo un gesto con su dedo, dividiendo a las treinta personas en dos grupos, de un lado cuatro personas y del otro veintiséis personas.

“Sus relatos, los he escuchado cuidadosamente, también he adivinado algunas cosas. Todos, por favor escuchen atentamente lo que tengo que decir. Ustedes veintiséis, ¿Cuáles fueron las noticias que recibieron? ¿Secuestraron a su familia o la llevaron a otro lugar para matarla? No hay cadáveres, los que reportaron la noticia fueron sus familiares, pero no has visto con sus propios ojos que fueron secuestrados o asesinados. Apenas se han enterado y por muy alta que sea la posibilidad, siguen siendo suposiciones, ¿no?” Gao Xianzhi miró fijamente a las veintiséis personas y dijo con voz sombría.

“¿Eh?”

 

“¡Pero mi hermano no me mentiría!”

 

“¡Mi primo tampoco me mentiría!”

 

……………………

 

………………

 

……

Todos hablaban al mismo tiempo.

 

“No se equivocan, no les mentirían, pero ¿Qué pasaría si les mintieran a ellos en primer lugar?” Dijo seriamente Gao Xianzhi.

 

“¿Eh?”

 

“Escuchen todos, ¿no les parece extraño? Anteriormente, casi no se daba una situación así, sin embargo, repentinamente ocurren tantos casos simultáneamente. Puedo asegurarles que todo esto es obra del comerciante más rico de seis países, Gu Hai. ¡Su propósito es provocar un motín!” Dijo solemnemente Gao Xianzhi.

 

“¡Pero….!”

 

“¡Qué evidencia tienes!”

 

………………

 

…………

 

……

El rostro de las veintiséis personas se volvió feo.

“No hay necesidad de creerme, sólo necesitan saber  que si están vivos debemos verlos vivos, si están muertos debemos ver sus cadáveres, así que no pierdan la esperanza hasta que estén seguros. Haré que Su Majestad emita un decreto para que todos los oficiales busquen a sus familias. Esto es mejor que buscar por ti mismo. Es mejor una ciudad entera de gente buscando que solo una persona, ¿no?” Gao Xianzhi los consoló.

“Pero ¿todavía pueden ser encontrados?” Preguntó un desertor con un poco de esperanza.

 

“Buscaremos en cada casa, excavaremos 3 pies en el suelo si es necesario, te vamos a dar cuentas sobre esto. ¿Qué te parece? Si realmente son los son los oficiales los que han causado las fechorías, le pediré a Su Majestad Real que las ejecute.”. Dijo con determinación Gao Xianzhi.

 

“¡Muchas gracias, General! ¡Muchas gracias!” Los desertores se arrodillaron y lloraron.

 

Gao Xianzhi giró la cabeza para mirar a los otros cuatro desertores de ojos rojos.

“¿General? ¿Qué hay de nosotros? Lo nuestro no puede ser falso, ¿verdad? Mi hermano lo vio con sus propios ojos, mi madre ciega fue quemada viva en la casa. ¡Ese magistrado del condado quemó a mi madre!” Uno de los desertores miró fijamente a Gao Xianzhi.

 

Gao Xianzhi dijo solemnemente: “Las noticias de ustedes cuatro son irrefutables, no se preocupen, nadie puede causarles más daño, sea quien fuere, incluso si es el magistrado del condado, mientras ellos hayan participado en el daño a su familia, ¡Serán ejecutados!

 

“¿”General”? Las cuatro personas miraron fijamente a Gao Xianzhi.

 

“¡Tú mismo supervisarás la ejecución!” Dijo ferozmente Gao Xianzhi.

 

“¡General! ¡Muchas gracias al General!”

 

“¡Muchas gracias al General!”

……………………

 

…………

 

……

Las cuatro personas estaban agradecidas y se inclinaban sin parar, quizás en su vida no tendrían la posibilidad de calmar su odio, pero hoy su propio general había asumido la responsabilidad y les había dado la oportunidad de obtener justicia, así que ¿cómo podían no estar agradecidos?

Volteando su cabeza, Gao Xianzhi respiró hondo y dijo: “Su Alteza Real, escribiré inmediatamente una carta a Su Majestad Real, pidiéndole su cooperación. En esta ocasión Gu Hai ha sido una gran amenaza, espero que Su Alteza Real me apoye, y que firmemos juntos un memorándum a Su Majestad Real. Para oponernos a la amenaza externa, ¡Debemos proteger primero nuestros asuntos internos!”

 

El Príncipe Heredero miró a los desertores y asintió con la cabeza: “¡Lo haré!”

 

Entonces Gao Xianzhi volvió la cabeza y miró a los otros soldados y les dijo: ” Soldados, sé que en su corazón aún están preocupados, tengan la seguridad, yo Gao Xianzhi les prometo a todos los aquí presentes que a partir de ahora, a todos ustedes se les permite comunicarse con sus familias a través de cartas. Yo permitiré que todos ustedes envíen mensajes a su familia, pero, siempre y cuando no involucren secretos militares, ¡No habrá ninguna restricción!”

 

“¡Muchas gracias General!” Innumerables soldados respondieron inmediatamente.

Todas las preocupaciones de antes habían desaparecido por completo, ya que el general les había permitido que se comunicaran a través de cartas, de esa manera, sabrían si sus familias estaban a salvo. También podría informar a su familia de su propia situación. El General fue espectacular.

 

Todas sus inquietudes se habían esfumado.

“Sin embargo, como todos han visto, entre los desertores, sólo cuatro de ellos sus casos fueron confirmados, los veintiséis restantes probablemente era probablemente el complot de Gu Hai. Por lo tanto, en caso de que alguien tenga algo que no pueda resolver o si hay algún problema desgarrador, por favor repórtenmelo, yo les ayudaré”. Gritó Gao Xianzhi.

 

“¡Gu Hai es muy despreciable!”

 

“¡General, tenga la seguridad de que si surge algo, se lo informaremos!”

 

“¡Maldito Gu Hai!”

 

……………………

 

………………

 

……

“Comandante, ¿qué debemos hacer con los comerciantes ricos?” Preguntó Ling Chong de pie a su lado.

Las cejas de Gao Xianzhi se arrugaron un poco, “Gu Hai ya ha hecho su movimiento, pero fue por mi descuido el que no lo notara. ¿Petardos? ¿Fuegos artificiales? Ah, ¿Está sentado en el Paso Jaula del Tigre, sin embargo, él puede controlar mi campamento a 1000 li de distancia? Esos comerciantes ricos, dejémosles marcharse. También, de ahora en adelante, si alguien quiere ofrecer ayuda a mi  ejército, debe hacerlo de manera discreta, sin fuegos artificiales, ni petardos, evitando actuar de forma tan llamativa, o de lo contrario, ¡Se le castigará ante el tribunal militar!”

 

“¡Sí!” Todos los soldados asintieron con la cabeza.

 

El riesgo de tener desertores fue reprimido por Gao Xianzhi.

 

El ejército se dispersó poco a poco y todos regresaron a su rutina con normalidad.

Gao Xianzhi y el príncipe heredero del Gran Canto regresaron al interior de la tienda militar.

 

Gao Xianzhi escribió personalmente una carta, y estampó su sello en ella, después el Príncipe heredero también estampó su sello sobre ella.

“General, hoy, lo que usted anunció a los soldados puede despertar en ellos el odio hacia Gu Hai y ellos ya no tienen de qué preocuparse. Pero pedirle al padre imperial ser tan severo contra estos nobles, ¿No sería ser demasiado demandante?” Preguntó preocupado el Príncipe Heredero.

 

“No, Su Alteza Real, usted no tienes idea de lo aterrador que es Gu Hai Incluso sentado en su casa, el ya afectado la moral de nuestras tropas. Gu Hai ni siquiera se ha movido para combatir, y ya ha usado una verdadera espada y una lanza para apuñalar. Esto es una guerra psicológica, lo de antes es sólo para despejar el camino, pero una vez que Gu Hai ataque de verdad… ¿Ahora sabes lo aterrador que es?” La cara de Gao Xianzhi era fea.

 

“¿Oh? ¿Es eso tan malo?” El Príncipe heredero frunció el ceño.

 

“¿Malo? Ja, ja, príncipe heredero, lo estas subestimando. Una vez que Gu Hai rompa la moral del ejército, inmediatamente será destruido el ejército de 800.000 hombres. El Reino Gran Canto estará en un peligro inminente, ¡Entonces puede ser destruido instantáneamente!” Dijo Gao Xianzhi en tono solemne.

 

“¿Que?”

 

“Por lo tanto, Su Alteza Real, evalúa los pros y los contras, el país de tu Clan El Gran Canto o esos nobles corruptos están buscando la muerte, ¿Cuál elegirías? ¡Este humilde no está diciendo cosas solo para asustarlo!” Dijo solemnemente Gao Xianzhi.

 

El Príncipe heredero movió alocadamente los párpados y asintió con la cabeza: “¡No te preocupes, escribiré una nueva carta al Padre Real, con la solicitud de apoyo total!”

—-

Medio mes después. La capital del Reino Gran Canto, la Ciudad El Canto.

Gu Hai, y Gu Han, el dúo  padre e hijo, estaban de pie mirando el decreto imperial que acababa de ser publicado.

“Padre adoptivo, la reacción de Gao Xianzhi fue muy rápida, ¡Ha resuelto inmediatamente la crisis!” Dijo solemnemente Gu Han.

 

“Gao Xianzhi es realmente capaz, se las arregló para convencer a su Rey tan rápido, para apoyar plenamente a las familias de los soldados, ejecutar a las personas que les hicieron daño sin excepciones. Además, permitió que los soldados intercambien cartas con sus familias Hahaha!” En los ojos de Gu Hai hubo un destello de admiración.

 

“Padre adoptivo, sobre el asunto de fabricar la desaparición de las familias de los soldados, ¿Vamos a continuar? Los soldados parecen que le están guardando rencor padre adoptivo.”.

 

“¿Están empezando a odiarme? Eso es exactamente lo que quería. ¡Continúa, haz que desaparezcan! Me odiarán, pero también sospecharían de los nobles del Reino Gran Canto, ¿Y qué si me odian? En el futuro, se darán cuenta de que odiarme será la causa de la caída del Reino Gran Canto.”.

 

“¡Pero, Gao Xianzhi ha estabilizado la moral de los soldados!”

 

“¿Lo ha estabilizado? Pero ya he plantado una semilla del caos, y esto es solo el comienzo, les introduciré en un bucle sin fin. ¿Pensará también Gao Xianzhi en su solución? ¡No será capaz de hacerlo!” Gu Hai mirando el decreto imperial, dijo sonriendo burlonamente.

 

Descarga: