ISSTH – Capítulo 105

Modo Noche

Había una planicie en el borde del Estado de Aparición del Este, en el centro del Dominio Sur. Allí, apareció el brillo de un hechizo de teletransportación, después desapareció. Fuera del portal de teletransporte, siete u ocho Cultivadores de la etapa de Condensación Qi estaban sentados con las piernas cruzadas. Se plantaron conforme aparecía Meng Hao, saludándole con las manos unidas.

Estos Cultivadores estaban allí situados para defender el portal de teletransporte y para recibir a los visitantes del poblado. Cuando Meng Hao apareció y sintieron la profundidad de su base de cultivo, su respeto por él aumentó.

Meng Hao salió caminando del portal de teletransporte. Sus ojos cayeron sobre los Cultivadores, después miró hacia el cielo sobre la planicie. Todo parecía extraño. Miró hacia el portal, maravillándose del alcance del teletransporte.

Ignorando a los Cultivadores a su alrededor, Meng Hao salió disparado hacia el cielo. No usó ninguna espada voladora, ninguna hoja verde enorme ni ningún abanico valioso, sino únicamente su base de cultivo. Su cuerpo se transformó en un rayo de luz prismático mientras desaparecía en la distancia.

Los siete u ocho cultivadores le observaron mientras se iba, con una gran veneración hacia él.

“Me pregunto si seré capaz de convertirme en un poderoso experto en Fundación Establecida…”

“Para de soñar despierto. Incluso si alcanzaras la Fundación Establecida, a lo máximo que puedes aspirar es a una Fundación Fracturada. Gente como nosotros solo puede imaginar lo que sería ser así. Solo gente preparada por las grandes Sectas tienen la oportunidad de conseguir una píldora de Fundación Establecida. Incluso entre las grandes Sectas, el número de quien lo consigue es muy pequeño. La mayoría de la gente recorre toda su vida sin tocar siquiera una.”

“Incluso con una Píldora de Fundación Establecida, la gente con un talento latente como el nuestro apenas tiene una pequeña oportunidad de lograrlo. Ah, la etapa de Fundación Establecida…. Eso es verdadero poder!” Los Cultivadores suspiraron. Habiendo sido asignados con la tarea de guardar ese lugar, raramente tenían la oportunidad de ver a Cultivadores en Fundación Establecida. Ver a Meng Hao había llenado sus corazones con envidia y admiración.

Los días pasaron, en todo ese tiempo, Meng Hao no usó ninguno de los tesoros que permitían el vuelo, aun a pesar de verse forzado a gastar un poco de poder espiritual. Era tan cauteloso como siempre, este era el centro del Dominio Sur, y sabía que tenía que ser especialmente cuidadoso.

Había ofendido a demasiada gente de aquí, la Secta Destino Violeta, obviamente, así como a Excéntrico Song y a Wang Tengfei. El tiempo pasó y pronto se acercó al Estado de Aparición del Este. Cuanto más cerca estaba, más cuidadoso se volvía.

Durante los meses anteriores, había intentado usar el Octavo Hechizo de Demonio Sellado casi cada día. Aún así, sin importar lo que hiciera, era incapaz de conseguir la iluminación que necesitaba. Todo parecía borroso.

Diez días después de abandonar el portal de teletransporte, Meng Hao seguía volando, cuando de repente su expresión cambió. Su cuerpo tembló y cayó desde el cielo, con el rostro pálido. Golpeó el suelo y empezó a correr, yendo en línea recta hacia un bosque cercano. Ondeó su mano hacia un árbol en frente suyo que era lo suficientemente grande para que tres personas lo rodearan con sus brazos. El árbol se abrió agrietándose, enviando por el aire astillas de madera por el aire. Meng Hao saltó dentro de la fisura, sentándose inmediatamente con las piernas cruzadas. Su rostro se volvió de un color púrpura oscuro, mientras su cuerpo temblaba.  Escupió la Bandera de Rayos, la cual se transformó inmediatamente en una niebla de rayos protectora.

Tosió una bocanada de sangre mientras intentaba tomar el control del veneno que estaba brotando dentro de él.

Esta vez, el brote permaneció por tres días. Durante todo el tiempo, Meng Hao estuvo sentado allí, con su mandíbula apretada fuertemente. El dolor por el veneno de dentro de su cuerpo se sentía como insectos desgarrando sus entrañas. Sus ojos estaban de un color rojo sangre y violento, esto habría agitado a cualquiera que lo pudiera ver. De pronto, en la pupila de su ojo derecho apareció un rostro demoníaco que parecía estar riendo y llorando al mismo tiempo. De alguna forma, parecía también tener la apariencia de una flor floreciendo.

Meng Hao se dio cuenta de esto. Más que nunca, deseaba eliminar el veneno.

En el anochecer del tercer día, un lobo sanguinario que erraba por el área, encontró el olor a sangre. Avistó  la cavidad del árbol donde Meng Hao estaba sentado y se lanzó hacia delante. Justo cuando iba a alcanzar el árbol, una mano salió de dentro del árbol, cerrándose sobre el cuello del lobo. Lo estrujó.

Un sonido de un crujido se pudo escuchar. El lobo no tuvo siquiera una oportunidad de gritar antes de acabar muerto. Se retorció por un momento y después se quedó quieto. Con el rostro pálido, Meng Hao salió desde dentro del árbol. Sus ojos brillaban, con una intensa aura de muerte. Cada vez que había el veneno brotado, su deseo de matar se había vuelto más fuerte. La parpadeante, cara demoníaca riéndose-llorando de su ojo parecía estar teniendo un efecto extraño en todo el Qi de su cuerpo.

Meng Hao miró hacia el lobo muerto que sujetaba. Movió su mano y el cuerpo fue consumido por las llamas. Desde la mano de Meng Hao cayeron cenizas. El fuego parpadeó en su rostro. Ahora parecía mucho menos un escolar y mucho más un feroz Cultivador.

“En los pasados dos años, el veneno a brotado nueve veces. Pero esta vez es diferente. Por qué ha aparecido un rostro demoníaco dentro de mi ojo derecho?” Extendió la mano y sintió su ojo derecho. El rostro demoníaco se desvaneció lentamente. Meng Hao experimentó haciendo circular su base de cultivo. Cuando lo hizo, el rostro demoníaco apareció de nuevo. Su cuerpo se transformó en un brillante rayo de luz mientras continuaba hacia el Estado de Aparición del Este.

Era una nación grande, unas diez veces más grande que el Estado de Zhao, lleno con Cultivadores y Sectas. La más grande de toas las Sectas era la Secta Destino Violeta, la cual actuaba como líder de las otras Sectas.

Podías decir definitivamente que el Estado de Aparición del Este era el centro de operaciones de la Secta Destino Violeta.

Meng Hao sabía esto, pero no tenía más opciones. Rodear la nación requeriría viajar una enorme distancia. Quería alcanzar el Estado de Nubes Azules, donde la Secta Tamiz Negro estaba, un lugar que realmente estaba más cerca de donde el Estado de Zhao había estado, pero el cual estaba en el otro lado del Estado de Aparición del Este.

Afortunadamente, El Estado de Aparición del Este era enorme, por lo que si era cuidadoso, no debería de serle difícil esconderse. No era como el Estado de Zhao, el cual era lo suficientemente pequeño para que fuera fácil encontrar a la gente. Además, él no estaba ya  más en la etapa de Condensación Qi. Ahora que estaba en la etapa de Fundación Establecida, se protegería así mismo mucho más fácilmente. Había tomado su decisión, entraría en el Estado de Aparición del Este.

“Si me mantengo en esta dirección, hay una ciudad de Cultivadores.” Meng Hao voló a través del aire pasando por la frontera. Vestía una túnica larga y negra y un sombrero ancho de bambú. Sus ojos parpadeaban mientras sondeaba las tierras del Estado de Aparición del Este. Había muy pocas montañas, la mayoría eran anchas planicies. Había ciudades de mortales repartidas por todos lados, conectadas por rutas de comercio que estaban llenas de coches de caballos.

El ajetreo era mucho mayor que el que había en el Estado de Zhao. Mientras volaba por el aire, otros Cultivadores en Fundación Establecida pasaron por donde estaba él, yendo en direcciones diferentes. Esto era algo difícil de ver en el Estado de Zhao.

Había también muchos Cultivadores en Condensación Qi. Podías decir que la energía espiritual a través del Estado de Aparición del Este era mayor que el de algunas de las famosas montañas dentro del Estado de Zhao. De hecho, había algunos lugares donde la energía espiritual era tan densa que hacía que Meng Hao se inquietara.

Varios días después, Meng Hao vio por fin una majestuosa ciudad levantándose en frente de él en el horizonte!

A un mortal le tomaría unas cuantas horas el viajar cincuenta kilómetros, pero Meng Hao llegó a las puertas de la ciudad en menos tiempo del que le toma a un palito de incienso en arder.

En ese momento estaba anocheciendo, el sol se ocultaba por encima de la ciudad, parecía un gigantesco dragón enroscado, con la cabeza levantada para mirar a los cielos.

Mientras se acercaba a la ciudad, sintió una presión empujándole hacia abajo desde el cielo. Aterrizó en el suelo y siguió hacia delante a pié, levantando su cabeza para observar la ciudad. Aun a pesar de que había visto ciudades antes, estas vistas le conmovieron. Había otros cultivadores a su alrededor, algunos solos, otros en grupos de cuatro o cinco.

Arriba, el cielo estaba completamente claro. Había un hechizo restrictivo en ese lugar que impedía el vuelo, y lo único que se podía ver era un brillo colorido. Lo hacía parecer todo de una naturaleza celestial.

La puerta estaba guardada por Cultivadores en el octavo nivel de condensación Qi. Había también guardas en la cima de los muros de la ciudad, y Meng Hao podía ver que ellos estaban en el noveno nivel de Condensación Qi, en las puertas de alcanzar la Fundación Establecida.

“Esta es una gran ciudad de Cultivadores del Dominio Sur…” Mientras contemplaba, Meng Hao empezó a comprender más el poder que la Secta Destino Violeta poseía en esta gran nación.

Meng Hao miró hacia delante y notó que mientras la gente entraba por las puertas de la ciudad, pagaban un impuesto en piedras Espirituales. Justo cuando iba a hacer eso mismo, un chillido silbante se pudo escuchar acercándose por el aire.

El sonido fue tan súbito, que hizo que todos los Cultivadores en el área levantaran sus cabezas. En la distancia, un rayo de luz se dirigía hacia la ciudad.

Tenía un color violeta, de unos treinta metros de anchura. Se acercaba como una chillona estrella fugaz. En medio de ella había un hombre de mediana edad vistiendo un espléndido traje. Su rostro estaba inexpresivo, y voló hacia el centro de la ciudad como si el hechizo restrictivo que emanaba desde dentro no significara nada para él.

La presión que emanaba su cuerpo hizo que miradas de aturdimiento aparecieran en los rostros de los Cultivadores del suelo. Un viento les empujó, convirtiéndose en un remolino, el cual barrió a través del terreno.

“Un excéntrico en Formación de Núcleo. Solo gente así puede ignorar el hechizo restrictivo de la ciudad y volar.”

“Mantén tu voz baja. Ese es el Reverendo Bi Hong de la Secta Destino violeta. Se comenta que hace años, alguien de la Secta Semejanza de Nube fue irrespetuoso con él, por lo que mató a toda la secta. Él es cruel y rudo.”

El zumbido de la conversación murió lentamente. Meng Hao miró hacia la distancia, su expresión era calmada, pero su corazón batía. Bajando su cabeza, entró en la ciudad.

La mayor ciudad de Cultivadores que había visto anteriormente fue la Ciudad Vía Láctea en el Estado de Zhao. Entrando en esta gran ciudad del Estado de Aparición del Este, sintió como si su visión del mundo se hubiera expandido repentinamente. Objetos que se usaban en el Cultivo estaban disponibles en todos lados, y altos edificios se levantaban tan lejos como el ojo alcanzaba a ver. Había un bullicio de Cultivadores en Condensación Qi y Fundación Establecida, y Meng Hao incluso vio a dos Cultivadores en Formación de Núcleo como el Reverendo Bi Hong de hacía unos momentos.

Meng Hao era la única persona que llevaba un sombrero de bambú ancho, lo cual hizo que mucha gente se girara a mirarle. Dudó un momento antes de entrar una tienda aleatoria. Cuando salió, el sombrero se había ido. Su expresión era calmada mientras pasaba caminando por varias tiendas, después empezó a caminar atravesando algunos pasajes serpenteantes. De pronto, su cuerpo retrocedió treinta metros mientras su mano salía disparada como un rayo. Fue a parar en el cuello de un chico de unos quince o dieciséis años. Meng Hao le levantó y le presionó contra el muro.

La base de cultivo no era muy alta, sobre el sexto nivel de condensación Qi. Su cuerpo era escuálido, pero sus ojos parecían estar llenos de humor y astucia. Su rostro se retorció mientras que Meng Hao le levantaba. El chico sabía que solo con usar un poco de su poder espiritual, Meng Hao le podía convertir en ceniza.

“Por qué me estás siguiendo? Te doy una sola frase para que te expliques.” La expresión de Meng Hao era la misma que siempre mientras sujetaba al joven tembloroso. El joven miró a su túnica negra y suelta, cabello largo y parecía como si la misma muerte estuviera flotando en frente de él.

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