ISSTH – Capítulo 300

Modo Noche

Capítulo 300: Un Antiguo cielo estrellado

“El Desierto Oeste…” Meng Hao frunció el ceño. En este lado del Mar Vía Láctea estaba el Desierto Oeste y el Dominio Sur; en el medio de ellos dos estaban las Tierras Negras, que no eran muy grandes.

Las Tierras Negras eran únicamente el pasaje entre el Dominio Sur y el Desierto Oeste. Otros lugares aparte habían sido ya sellados por los cultivadores Patriarcas de cualquiera de los dos poderes mayores, creando dos continentes o territorios.

A través de la historia, había habido dos grandes y transcendentales guerras entre los dos continentes. Durante esas dos grandes guerras, todas las Sectas tanto del Desierto Oeste y del Dominio Sur habían participado. Tales guerras no eran del mismo tipo de las existentes entre dos Sectas o Clanes. Eran guerras mayores entre los más enormes poderes.

El agresor en ambas guerras fue el Desierto Oeste!

Los recursos de cultivo del Desierto Oeste eran extremadamente limitados; lo que es más, el clima era abominable y la energía espiritual escasa. Aun a pesar de todo esto, produjo muchos individuos sobresalientes. Por tanto, en mitad de todas esas dificultades, el poder del Desierto Oeste se fue haciendo cada vez más grande.

En el Desierto Oeste, el cultivo no era punto central; lo más importante era la supervivencia. Allí, las leyes de la jungla eran aún más brutales, muchas veces más que las del Dominio Sur. Ante tales circunstancias, los cultivadores con talento, quienes permanecían sobresaliendo como punzones atravesando una bolsa, siendo generalmente mucho más poderosos que sus contrapartidas del Dominio Sur al mismo nivel.

Envidaban las riquezas del Dominio Sur y la fertilidad. Por tanto, fueron a la guerra!

Las dos guerras habían tomado la forma a la enorme separación sellada entre el Oeste y el Sur.

Meng Hao levantó su mano; emergió un Mar de Llamas que quemó completamente el cuerpo del cultivador del Desierto Oeste, transformándolo en ceniza. Sus ojos se iluminaron, Meng Hao se transformó en un rayo de luz y procedió a continuar su camino, aún más atento que anteriormente.

El tiempo pasó lento. Dentro del laberinto no estaba únicamente los cultivadores del Desierto Oeste, sino también los cultivadores locales del Dominio Sur. Cuando se encontraban, algunas veces se ayudarían mutuamente, otras veces aparecerían luchas. Todo era bastante caótico.

En el mundo exterior, los Patriarcas de las diversas Sectas habían regresado a sus pilares de luz. En esos momentos, la ansiedad se podía ver en sus rostros. Había pasado ya un mes y no había regresado una sola persona.

Un fenómeno así no había ocurrido nunca en el pasado. Previamente, al tocar el cuerpo, la gente se vería teletransportada, pero como mucho, regresaban en medio mes, cuando eran de nuevo teletransportados de regreso. Siendo eso o… su muerte!

Otro cambio con respecto a hacía un mes era que se había extendido un escudo alrededor del cuerpo que prevenía a cualquiera acercarse. Nadie podía sobrepasar el escudo, ni siquiera los Patriarcas en Separación de Espíritu.

Sin embargo, podían sentir que el escudo era algún tipo de aura que salía desde el cuerpo. Era fácil especular que esta aura era… fuerza vital!

Este supuesto inmortal no estaba muerto! Todavía le quedaba una respiración!

El Dominio Sur fue sacudido hasta el núcleo. Llegaron aún más Patriarcas, pero ninguno de ellos era capaz de conseguir nada. La única otra opción a corto plazo era usar algunos tesoros valiosos para abrir a la fuerza el escudo. Sin embargo… era obvio para ellos, que incluso sin el uso de los tesoros valiosos, el escudo se disiparía de forma natural dentro de otro mes.

Además, las Sectas no podían evitar notar que la mayoría de los jades vitrales de sus diversos discípulos estaban todavía intactos y no se habían roto. Obviamente, la mayoría de los discípulos estaban vivos, a pesar del peligro. Por el momento, lo mejor que se podía hacer era esperar.

Después de todo, incluso aunque ninguno lo dijera en voz alta, cómo podían los Patriarcas no ver que el escudo era, más que una obstrucción, una protección? La desaparición en masa de todos los discípulos era peligrosa, pero podía ser vista como un golpe de buena suerte.

Esto era obviamente… un legado!

Dentro del laberinto, los Elegidos y los Descendientes Dao estaban usando una gran variedad de métodos para intentar encontrar salidas. Ninguno lo había logrado hasta ahora. Sin embargo… bastante de ellos habían adquirido varios golpes de fortuna.

Por ejemplo, en ese momento, Chu Yuyan es taba respirando de forma dificultosa. Acababa de alcanzar el final de una desviación del camino. Delante estaba un gran muro cubierto con fórmulas de píldoras. Todas y cada una de ellas hizo que su mente diera vueltas.

Li Shiqi alcanzó un área llena de edificios. Mientras los miró fijamente por un tiempo antes de darse cuenta de que estaba rodeada de figuras fantasmales que estaban caminando de un lado para otro.

Esto era como si ella hubiera descubierto algún mundo extraño en el cual ella era simplemente una observadora.

El joven del Clan Ji, el cultivador Casi-Formado, estaba de pie de forma orgullosa con las manos unidas detrás de su espalda mientras miraba un enorme cambo de batalla. Las interminables destrucciones que le rodeaban no hicieron que cambiara su expresión en lo más mínimo. Caminó sin rumbo por un tiempo hasta que apareció un ataúd en frente de él.

En cuanto a la joven del Clan Fang de las Tierras del Este, su expresión era serena mientras caminaba por una tierra Celestial. Grullas blancas volaban por encima de ella y los alrededores eran increíblemente bellos.

Li Daoyi, Wang Youcai, Han Shandao, Chen Fan así como Xu Qing y Han Bei, estaban todos en diversa regiones del laberinto. Mientras cambiaban, las escenas que estaban viendo eran las mismas escenas que habían sido vistas por otros que habían entrado en el laberinto previamente!

Después de viajar por muchos días, el camino de Meng Hao finalmente llegó a un final, emergiendo en un nuevo mundo.

Más precisamente, era un enorme campo de estrellas!

Interminable, incontables estrellas emitiendo una gloriosa luz de estrellas. Todo estaba en silencio; no se podía escuchar el menor sonido. Meng Hao caminó entre las estrellas, mirando alrededor. Mientras lo hacía, sintió el poder del Tiempo; podía sentir los vestigios de una arcaica antigüedad en este lugar.

La antigüedad parecía sentirse como el deterioro de más de cien mil años. Estaba lleno con un incomparable agotamiento, como si estuviera luchando para encontrar un solo aliento dentro del cual pulsaba la voluntad de vivir.

Este campo de estrellas se sentía poco familiar para Meng Hao. El cielo estrellado que normalmente veía cuando levantaba la mirada por la noche… era completamente diferente!

No parecía haber una sola estrella que fuera la misma. Esos cuerpos celestiales emanaban antigüedad; después de mirarlos, estaba claro que este no era el cielo de la noche del Dominio Sur. Meng Hao sentía una pequeña sensación, como si estuviera de alguna forma se estuviera fusionando con esas estrellas. Cuando aumentó esa sensación, una profunda sensación de confianza y esperanza flotó repentinamente en su corazón.

Era una sensación extraña.

Meng Hao sabía que todas las personas que se habían teletransportado desde el cuerpo hacia este lugar, y después habían regresado, habían visto todos algo diferente. Sin embargo, todos los lugares que esas personas habían visto anteriormente, estaban ahora siendo revisitados por las personas que estaban actualmente dentro. Excepto por este cielo estrellado…

Desde el principio hasta el final, ninguno otro, fuera aquellos que habían sobrevivido o aquellos que habían muerto, habían puesto sus ojos en esta escena.

Meng Hao era el único!

Mientras contemplaba lo que pasaba, Meng Hao repentinamente bajó la mirada hacia sus pies. Podía sentir que lejos, bajo él había un cuerpo celestial particular que estaba emitiendo algún tipo de poder de llamada. Sintió como si estuviera siendo rápidamente empujado hacia él.

La velocidad era difícil de describir. Vio el cuerpo celestial haciéndose cada vez más grande, hasta que finalmente llenó todo su campo de visión. Vio nubes, después un mar, después tierra.

La tierra se extendía ilimitadamente. Meng Hao podía ver cumbres de montanas y ríos, y después, repentinamente, apareció una montaña particular en frente de él. Era de noche, y encima de su cabeza eran visibles las estrellas. Sin pensar en ello, Meng Hao comparó ese cielo con el del Dominio Sur. Su corazón tembló.

Era cierto! Ese cielo estrellado era absolutamente diferente!

Las estrellas estaban claras, era como nada oscureciera su gloria; su antigüedad, siendo arcaicas, todo era claramente visible. Era imposible de decir cuánto tiempo habían estado colgadas allí en el cielo.

Todas las estrellas eran extrañas. Ni una sola era una estrella que existiera en el cielo del Dominio Sur.

“Esas son las estrellas antiguas que existen en mi memoria”, dijo una voz tranquila detrás de Meng Hao. Meng Hao se giró lentamente. No estaba seguro de cuándo, pero en algún momento, un hombre de mediana edad había aparecido allí, sentado en la cumbre de un peñasco.

El hombre vestía una túnica simple pero elegante. Su cabello largo y negro flotaba sobre su cuerpo. Era atractivo, con un poco de un aura herética en su rostro. Tenía una apariencia diferente a la del cuerpo que Meng Hao había visto cuando estuvo en la Torre Tang; sin embargo, si mirabas más atentamente, podías ver que era la misma persona.

Sorprendentemente, una pequeña fogata ardía en frente del hombre. Encima de las llamas, estaba asando… una criatura similar a una serpiente.

“Siéntate”, dijo el hombre serenamente.

Meng Hao se quedó allí plantado pensativamente por un momento, después se acercó y se sentó. Miró a la serpiente extraña que se estaba asando en el fuego. Tenía garras, y a pesar de estar siendo chamuscada, no se había muerto completamente; todavía estaba luchando.

Aun más sorprendente para Meng Hao era que la serpiente tenía cuernos como los de un ciervo. La miró aún más atentamente; su cuerpo era casi tan negro como una pieza de carbón, pero aun así, podía imaginar algunos rasgos. Repentinamente jadeó.

“Esto es…”

“Un Dragón Blanco, eso es todo”, dijo el hombre de forma casual. “Tiene una base de cultivo ilimitada que la sitúa cerca del primer nivel del Reino Inmortal. Me la encontré en la Octava Montaña. Tenía hambre y quería comerme. Sin embargo, yo también tenía hambre”. Meng Hao no estaba seguro de cómo de poderoso era el primer nivel del Reino Inmortal, ni exactamente qué era la Octava Montaña. Sin embargo, era capaz de sentir que este Dragón Blanco era sorprendentemente poderoso.

“Quieres un poco?” preguntó el hombre, mirando a Meng Hao. Levantó el Dragón Blanco, el cual era de la longitud aproximada de un brazo y después lo cortó en dos pedazos. “Qué prefieres, la cabeza o la cola?” preguntó.

Meng Hao vació, causando que el hombre riera de forma burlona.

“Uh…. Tomaré la cabeza”, dijo finalmente Meng Hao.

“Realmente sabes cómo comer, chico”, respondió el hombre, entregando la parte superior del Dragón Blanco.

Meng Hao la tomó, sintiendo algo ansioso. Miró al hombre mientras este tomaba un gran bocado de la parte de la cola del Dragón Blanco. Después del primer bocado, dio otro, después otro, masticando la criatura en pedazos mientras lo hacía. Meng Hao tomó aire profundamente, observando la mitad del Dragón Blanco delante de él. Diciéndose a así mismo que esto era simplemente una ilusión, lo puso en su boca.

Crunch, Crunch, empezó a comerlo. La cabeza era muy crujiente, y el sabor en realidad era bastante delicioso. Sus ojos se encendieron y rápidamente lo consumió entero. Pronto, toda la mitad superior del Dragón Blanco estaba en su estómago.

“Bueno?” preguntó el hombre con una risa, mirando a Meng Hao. “Solía comer uno cada año.”

“No sabe mal después de todo”, dijo Meng Hao, pareciendo un poco avergonzado.

“En realidad, sabes qué tiene aún mejor sabor que los Dragones Blancos? Los Dragones de Lluvia Voladores, justo como el que tienes dentro de ti. Hiérvelos para hacer sopa, y el sabor es increíble. Desafortunadamente, los Dragones-Lluvia voladores son bastante raros. Una vez qu4e crecen, atraparlos es muy difícil. Si soy afortunado, puedo perseguir uno por treinta mil años antes de ser capaz de tener algo de esa sopa.” El hombre se relamió mientra bajaba la mirada hacia el dantian de Meng Hao.

La mirada en los ojos del hombre hizo que Meng Hao tomara aire profundamente. Esto era debido a que repentinamente había notado que su primer Pilar Dao, el que contenía el Núcleo del Dragón-Lluvia Volador estaba repentinamente temblando con un miedo intenso.

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