KMS – Capitulo 11

Modo Noche
Capitulo 11: Ante el Rayo

¿Que son los dioses?
 
Una pregunta que cualquiera puede responder de diferentes maneras, por ejemplo, entidades con una fuerza sobrenatural que puede cambiar el ciclo de la tierra o hacer cosas imposibles para el hombre, teniendo la forma de un hombre o de un animal.
 
A decir verdad, no sé cómo son los dioses, su personalidad, apariencia y demás cosas que ellos tienen. Ellos existen porque nosotros los creamos.
 
El ser humano tiene la necesidad de crear a alguien sumamente poderoso, siendo para beneficio de gratitud, o simplemente echarles la culpa a los dioses y no al mismo hombre que ha cometido la falta.
 
Todo fue creado por alguien, un alguien que quiso crear el todo. Este alguien puede estar encima sobre todo los dioses y ellos tienen conocimiento de esto, tal vez.

 
Los dioses no son más que entidades que están a cargo de vigilar el mundo y nada más, de pronto por su compasión, quiso ayudar un poco al hombre dándole cosas para avanzar, tal vez.
 
Pero…
 
Todas las cosas que existen ¿Quién las creo?
 
La verdad a esta respuesta, aún está muy lejos para ser verdad.
 
Diferentes religiones, creen que un ser todo poderoso lo creo, pero que tan verdad es esta verdad.
 
La verdad tiene la excusa de decir, que se confundieron con otra verdad, la verdad es una simple verdad que debe probarse, probarse no con palabras si no con hechos.
 
Es por eso que el mundo está dividido, no solo entre raza, religiones, etc. Si no también entre los dioses.
 
Las fronteras estipuladas entre los mismos dioses de todos los panteones que existen en el mundo, se establecieron con el único propósito de no interferir con las personas que ellos cuidaban.
 
Su país natal, como es el caso de Grecia, los dioses griegos no pueden pasar las fronteras estipuladas por el ser humano,

 
porque así la humanidad ha querido que ese territorio sea de ellos, no se puede hacer nada al respeto.
 
Que verdad más ignorante, la existencia de varios dioses, aumenta el conocimiento, tal vez.
 
La humanidad, solo cree que los dioses solo traen felicidad y caos, dos cara de la misma moneda, no importa que tan bueno sea un dios, este tiene el poder de quitar tu vida, no solo el ángel de la muerte lo hace, el Dios hebreo también lo hace, esto era necesario, para que los infiernos no se llenen de tanta escoria que han existido en el mundo.
 
Entonces… ¿Qué son los dioses?
 
Cualquiera no puede responder esta pregunta, pero aquellos que lo responden, sabe que la vida en la que vivimos, es la más genial de todas, díganme, ¿Qué son los dioses para ustedes?

 
***
El Olimpo, lugar donde habitan los dioses griegos. Los dioses griegos que acompañan las tierras y los cielos de este país antiguo en historia.
 
Sostenido en el cielo, su territorio es del mismo grande que el territorio de Grecia, mas allá de estas fronteras, quedan otros dioses. Los dioses griegos no pueden pasar estas fronteras.
 
Estos territorios de los dioses, estaban ubicado en una ubicación especial, escondidos de la humanidad, pero con la posibilidad de mirar hacia la tierra y ver como estaba el mundo.
En la dimensión donde ellos estaban, era hogar de todos los dioses del mundo, con los mismo límites impuestos por los humanos, es decir, las fronteras, también era las mismas para los territorios de los dioses.
 
El territorio de los dioses griegos, con monumentos antiguos así como lo es la Acrópolis de Atenea, y el templo del dios del rayo. El territorio estaba echo con escultura de los doces dioses del olimpo.
 
Pilares y pilares de columnas se extendían a todos lados, su superficie lisa, de un blanco hermoso, con parques y lugares con árboles verdes vellos, así como es el árbol de olivo. Su cielo

 
completamente azul no había sol, era luz que provenía naturalmente de todos lados, las personas que estaban caminando por las calles, estaban vestidas con ropas blancas, de diferentes peinados.
Una gran belleza.
 
Un poco más lejos se podía apreciar una edificación tres veces más grande que una cancha de futbol profesional.
 
En su entrada estaban ubicados los monumentos a los dioses principales, Zeus, Poseidón y Hades, que a pesar que todo el mundo lo desprecia, tiene su monumento por ser los tres grandes.
La edificación, era el lugar de reunión y estadía de los doce dioses, que Zeus creo.
 
En su interior, amplio como dos canchas de futbol, estaban los doces asientos de los doces dioses.
Estos estaban siendo ocupados por los dioses. Sentados en forma de U, estaban discutiendo.
Zeus, con la estatura de un humano normal. Tenía el pelo negro largo, con ojos azules. Era el dios de los cielos, rayos y la lluvia, era también el dios de la justicia y el honor, y rey de los dioses.

 
Hera, con su pelo castaño y ojo marrones, era hermana y esposa de Zeus. Diosa del matrimonio, el hogar y la familia, diosa de la maternidad y las mujeres.
 
Afrodita, su apariencia era cambiante, unas veces de pelo rubio y otras de pelo negro, de igual manera con sus ojos, amante de Ares. Es la diosa del amor, lujuria, belleza y del deseo.
 
Ares, el color de su pelo negro y sus ojos simplemente estaban prendidos en llamas, solo se reía de la situación. Es el dios de la guerra, la violencia, ira confusión y horrores en la batalla.
 
Deméter, color de pelo rubio y sus ojos marrones. Es la diosa de la agricultura, la cosecha, la fertilidad y las estaciones.
 
Hermes, color de pelo negro y ojos azules. Es el dios de los mensajeros, viajeros y ladrones.
 
Hestia, color de pelo negro y ojos de color marrón. Es la diosa de la salud, el hogar y la familia, ultima de los dioses olímpicos.
 
Hades, color de pelo negro y ojos de color negro. Señor del inframundo, dios de los muertos y la riqueza.
 
Poseidón, color de pelo negro y ojos de color verde. Dios de los mares, terremotos, dios de los huracanes, inundaciones, la sequias, de los caballos y rey de la Atlántida.

 
Estos eran los que estaban ahora presentes, discutiendo con el rey de los mares Poseidón, buscando explicación sobre lo sucedido hace dos días.
 
Atenea, Apolo y Artemisa estaban con Arata hablando, cuando…
 
Atenea apareció de repente en la sala de los dioses olímpicos.
 
―¿Que ha pasado?―pregunto Zeus a su hija. Los otros quedaron en silencio.
 
―Simplemente, he dejado que entre a los cielos de los olimpos―explico Atenea.
 
―¡¿Qué?!―dijo con furia Zeus.
 
―Necesito, que nos dé una respuesta a lo que sucedió hace dos días, además, mi título y como me conocen, saben que yo hablo realizo una reunión, para no llevar a cabo una guerra―dijo Atenea tomando asiento en uno de los asientos vacíos―Además, sabes que si lo eliminamos, las probabilidades, de que los otros dioses, y los humanos que lo siguen, se rebelen contra nosotros y se forme una guerra sin antes escuchar lo sucedido.

 
Zeus había sido silenciado por su hija Atenea. Lo único que pudo hacer, fue llevar su mano a su barba y acariciarla, seguido de eso miro a su hermano Poseidón.
―¿Tienes algo que decir?―pregunto Zeus a Poseidón.
 
―No, solo estoy esperando los resultados―dijo Poseidón contestando a la pregunta de Zeus.
 
Solo se quedaron en silencio, hasta que aparecieron Apolo y Artemisa.
―¿Por qué se demoraron?―pregunto Zeus.
 
―Ho, padre. Fue por que estaba hablando con el pequeño Arata, que como siempre traía una expresión sin expresión―dijo Apolo con una sonrisa―que raro no, ayudar a un dios en específico, sabiendo las consecuencia, y después de que todo los dioses lo hayan desamparado. El sería mejor dios de lo que somos nosotros…
―Apolo cuídalo que dices―se levantó a toda prisa con una voz alta, era Hera.
―Hera, déjalo―dijo Zeus.
 
Nadie dijo nada al respeto sobre esto, porque sabían que era la verdad, una verdad que ya no podía ser remediada.

 
Nada que hacer con respeto a la situación en la estaban ahora, la chica que había matado a unos de los hijos de Zeus iba a pisar los terrenos de los dioses, la probabilidades de que los dioses se rebelaran y mataran a Scarlett era de un porcentaje bastante alto.
Pero su escudo actual, y abogado actual de Scarlett, era su mejor escudo hasta ahora.
Los segundos pasaron, y solo se pudo ver como el espacio y tiempo, en una forma de esfera gigante de varios color, el más predominante de un color dorado estaba en el centro de la habitación de la sala de reuniones de los olimpos.
Como una nebulosa cambiante, iba despacio al principio, luego más rápido y más rápido, hasta que toda la esfera se fue comprimiendo hasta el tamaño de una bola de béisbol.
Estallo.
 
Las partícula que dispararon la bola de masa de energía de colores cambiante que estallo, su partículas se dispersaron y de ella al tocar el suelo, se fueron formando un círculo mágico del tamaño de una cancha de futbol lo sala.
El círculo se completó.
 
De un color dorado estaba hecho el círculo mágico.

 
Este fue elevándose, girando poco a poco, se veía débil el círculo mágico, pero este no podía ser roto por nadie.
Al elevarse, se podía notar como en el suelo se mostraba las piernas de una persona.
—Ya han llegado—hablo Zeus. Simplemente era…

 
***
 
Palpitaciones de luz.
 
La luz espabilaba continuamente, entre un blanco y un dorado resplandeciente, no afectaba la vista. Esto era lo que estaba pasando dentro de la transpiración que realizo Arata.
 
Ya faltaba poco, lo único que se podía tardar la transportación al mundo de los dioses, era tan solo de cinco segundo.
 
Arata ya tenía planeado lo que tenía que hacer en la situación en la que se iba a encontrar en los cielos de Zeus, una confrontación, entre un líder de clan y un dios.
 
Ya habían llegado, al llegar al salón de los dioses olímpicos mayores, lo primero que se divisó en el ambiente fueron las piernas de todos los integrantes que vino con Arata.
 
Al final, el mismísimo Arata, ya estaba completamente y dando la cara a los dioses.
 
―Ya has llegado―hablo Zeus.
 
―Bueno―comenzó a hablar Arata mientras se acercaba más a los dioses―no hubo tantos problemas como pensé―Arata mostro una sonrisa de victoria.

 
Las chicas estaban nerviosa, menos Nozomi y Amaya, quien ya habían pasado por situaciones similares pero…
 
El nerviosismo de Jun y Haruka no las dejaba tranquila, no sabía que hacer frente a los dioses que tenían al frente de ellos, ¿Qué podían hacer?
 
―Arata-heika, esto… ¿Los del clan se pueden arrodillar frente a los dioses?―pregunto Haruka estando bastante nerviosa y desorientada.
 
A la pregunta que realizo Haruka, era algo comprensible, estaban frente a un dios, lo único que podían hacer frente a un dios, era inclinarse frente a él.
 
―No podemos―negó Arata―La realización de este acto no se puede hacer a ningún dios. Si alguien del clan lo hace, esto pondría mal al clan. De acuerdo al contrato realizado por nuestro ancestro, si nos inclinamos a un dios en específico, estaría diciendo que solamente le cumples a este dios.
Nosotros hacemos y cumplimos las cosas que están firmadas en el contrato, por lo cual servimos a todos los dioses.
 
―Exacto―intervino Zeus―. Pero, parece que no estas cumpliendo esta parte del acuerdo.

 
―heee, que yo me acuerde―llevo su mano atrás de su cuello―en el contrato no dice nada sobre ayudar a los semidioses.
 
―Eso es verdad―dijo Zeus poniéndose de pie―pero, Poseidón te ha pedido ayuda, y tú lo estas cumpliendo―siguió Zeus―de acuerdo al contrato, se necesita el consentimiento de más de cinco dioses, y cinco dioses principales de cada panteón que existe en este mundo.
 
―Yo no te estoy negando nada―Arata miro a Amaya―Amaya, por favor mi asiento.
 
Seguro nadie se esperaba algo así, decir que le pasara su asiento era algo ilógico, pero…
 
Amaya saco su Arumakado, de blanco puro flotaba la carta al lado suyo. Pronuncio para ella misma la magia. Después de esto, apareció el trono de Arata.
 
Dos metros y medio de alto, una aleación entre diamantes y un diamante negro, las puntas del espaldar era nueve, terminados en oro, una belleza de trono. Comparado donde estaban sentado los dioses, Arata se estaba burlado de ellos indirectamente.
Arata se sentó.

 
Scarlett inocente de la situación, estaba un poco despistada al ver el comportamiento de Arata.
Amaya se posiciono al lado derecho de Arata y Amaya al lado derecho de Nozomi. Scarlett quedo ubicada en el lado izquierdo de Arata, siguiéndola Haruka y Jun.
―Que yo me acuerde, Poseidón no me ha pedido ayuda―comenzó a hablar Arata, los doses dioses solo se le quedaban mirando perplejos―lo único que hiso, fue casi darme un infarto y casi me ahogo con agua, si hubiera querido no hubiera ayudado a su hija por eso―Arata y miro a Poseído, que estaba sentado al lado de Poseidón.
―¡Mentira!―dijo Zeus sonando un rayo.
 
―No me cree―dijo Arata decepcionado.
 
―Estupido niño, que te crees que eres para enfrentar a los dioses asi―hablo de nuevo Zeus.
―¿Que me creo que soy?―Arat puso rostro de estar pensando―bueno, soy el líder del clan número uno del mundo, descendiente del ancestro Hiro Yuu, persona que si no hubiera venido a este mundo. El mundo ya hubiera estado acabado para este tiempo.
―¡Niño, tuuu!―se levantó Zeus.

 
Seguido de eso Arata también se puso de pie.
 
―No tienes porque amenazarme Zeus―dijo Arata―Sabes muy bien cuál es mi poder. Si no hubiera sido por ese día, el día en que los dioses nos desampararon a mis hermanos y a mí, nuca se los perdonare a ustedes los dioses.
 
―Eso fue necesario―dijo Zeus avanzando hacia Arata―el poder de tu hermano, estaba casi parecido al de un dios, y tu Arata, a pesar de que eras un niño, ya tenías conocimiento prácticamente de todo. Supimos que si pasaba más de dos años, eras un peligro para los dioses. Tu poder, tu poder tenía la posibilidad de pasar a los dioses, nosotros nunca íbamos a aceptar eso, que un extranjero de otro mundo fuera más fuerte que nosotros.
 
―Entonces aceptan, que no quisieron ayudarnos porque éramos un peligro―hablo fuertemente Arata―Mi hermano, mi hermano murió protegiéndome. Y aun así no pudo derrotar a esa cosa.
 
―Pero tú la enfrentaste, ¿No?―dijo Zeus.
 
―Aun con todo el poder que tenía, me Salí de control, y saben muy bien que no lo pude derrotar―dijo Arata enojado―Yo vine no solo por Scarlett, Atenea sabe muy bien cómo lidiar con estas cosas.

 
Todos miraron a Atenea.
 
―Apolo, tú tienes el oráculos de Delfos, sabe muy bien lo que le espera a la tierra si no hacemos algo prontamente―dijo Arata.
 
―¡Apolo! ¿De qué está hablando?―pregunto Zeus a Apolo.
 
―Padre, lo que habla el joven Arata, es que el día de ayer tuve una profecía, y después de eso, los oráculos que tenemos y yo, hemos perdido el poder de ver el futuro y decir profecías.
 
―¡¿Que?!―dijo Zeus sorprendido, junto con todos los demás dioses que comenzaron a discutir entre ellos.
 
El peligro era inminente.
 
―De acuerdo a lo que me conto la hija de Zeus, Scarlett―comenzó a hablar Arata―. Ahí indicio de que Scarlett fuera poseída por el enemigo.
 
―¡Eso es imposible!―negó Atenea.
 
―Los Yokai poseen personas, pero estos están dirigidos por pensamientos malignos, pero no poseen totalmente el cuerpo del ser humano. Esta mujer que poseyó a Scarlett, pudo controlar todo, y bloqueo su mente para no ver lo que estaba haciendo mientras tenía el completo control de Scarlett.

 
―¿Cómo puedes afirmar lo que estás diciendo?―pregunto Zeus.
 
Una pregunta lógica.
 
―Zeus, el rey de los dioses Griegos―comenzó a hablar Arata―. Sabes muy bien que mi hermana tiene el poder de ver los pensamientos de otro, creo que ya lo sabias ¿no?
 
―Eso…
 
―Ustedes son unos idiotas―insulto Arata a los dioses―a pesar de ser dioses, no saben lo que ocurre en el mundo―. Sabes muy bien que el enemigo es varias veces más fuerte que los dioses.
 
―No puedes comprobar eso. El enemigo que está actuando ahora es alguien incapaz de destruir la tierra, o haya peligro para la tierra―dijo Zeus.
 
―Ustedes, saben muy bien que usaron a mi hermano y a mí para derrotar al enemigo de hace dos años. Ustedes sabían que no podían con él. Y aun así tuvimos que sufrir consecuencias desastrosa, saben cómo quedo mi mama después de saber que uno de sus hijos estaba muerto y el otro casi muere―dijo Arata estando furioso―jure que nunca iba a ayudar a los dioses, solo cumpliría lo del contrato y ya. Pero sabiendo que el

 
enemigo está ahora presente otra vez, no tengo más opción que intervenir.
 
―Nos estas echando la culpa, crees que los dioses no pueden hacer frente a un enemigo con el que se enfrentaron hace varios años atrás.
 
―Tengo mis dudas.
 
Era como se estaba viviendo en estos momentos en el salón de tronos de los doces dioses olímpicos. La tensión vivida en estos momentos ya estaba al borde, ya no se podía aguantar más.
Arata había perdido a su hermano, que había sobrepasado a los dioses a la edad de solo 18 años. Y también Arata fue víctima, a pesar de ser tan joven, él ya estaba casi al nivel que su hermano a la edad de unos diez años. Ya casi estaba por sobrepasar a los dioses, pero al enfrentarse con el enemigo, murió su hermano y el perdió sus poderes tratando de salvar a su hermano, quedando con una enfermedad incurable que era incapaz de utilizar sus poderes al máximo.
 
―El enemigo fue el causante de la muerte de tu hijo, Zeus―siguió Arata―Scarlett es inocente, todos aquí saben eso.
 
Quedaron en silencio.

 
―… ¡Atrápenlos!―grito Zeus.
 
―¡Padre!―gritaron los dioses olímpicos al oír las palabras de Zeus.
 
Las chicas dieron un paso atrás, pero…
 
Arata saco su Arumakado, y conjuro una magia.
 
―[Hogo Potaru] – [Mugen no Maho] – [Akutibēshon, hateshinaku] 
 
 
El conjuro en seguida se activó, y una barrera protectora rodio a las chicas, Nozomi, Amaya, Haruka, Jun y Scarlett.
 
La barrera de un dorado completamente en movimiento como agua, giraba sin parar alrededor de las chicas para protegerlas.
 
Los soldados que estaban tras de ella, al tocar la barrera, salían lanzados y después quedaban hechos partículas. Todos quedaron sorprendido.
 
―No creí que llegaríamos a esto―dijo Arata que estaba fuera de la barrera, mirando fijamente a los ojos de Zeus.
 
―Piensas desafiar a un dios―dijo Zeus.

 
―Zeus, ni siquiera sabes cómo es el dolor de perder a un hijo―dijo Arata―mis padres sufrieron mucho más de lo que tu estas sufriendo ahora mismo.
 
Fue lo último que pudo decir Arata.
 
―¡Arata! ¿Qué haces haces?―gritaba Nozomi desde dentro de la barrera―No aguantaras mucho si usas mucho tus poderes.
 
Su hermana Nozomi estaba totalmente preocupada.
 
Solo se escuchó el sonido de un trueno en todo el salón, un brillo intenso casi cegó a todos. Al desaparecer el brillo, era claro que en la mano de Zeus se extendía una lanza echa rayos, del tamaño de su cuerpo.
 
Arata al ver esto enseguida, transformo su Arumakado por la Arumamu, pero…
 
Al transformase en las armas almas, ya no tenía una espada larga como la vez anterior, esta vez tenía dos.
 
De igual manera que la vez anterior era lo mismo con la que tenía ahora, se podía sentir la presión del poder que desprendía Arata en ese momento, el aire lo rodeaba. El aire mezclado con un dorado, en forma de un mini huracán, rodeaba a Arata.

 
La espada con una división a lo largo de toda la espada, desde la punta dela empuñadura hasta la punta del filo de la hoja de la espada, estaba dividida completamente.
 
―No tengo más opción―las palabras sin emoción de Arata, significaba que iba hacer algo que no tendría vuelta atrás.
 
La espada que tenía en la mano izquierda, la posiciono horizontalmente, con la punta opuesta a su cuerpo y agarrándola por la empuñadura. Cogió la espada de su mano derecha y dirigió la punta de esta por la cabeza de la espada de la mano izquierda.
 
Entre brillos blancos, una luz negro se envolvió con el color dorado de la espada, causada por lo que estaba pasando en estos momentos.
 
Lo que estaba haciendo en estos momentos Arata, no era más que fusionar sus espadas, los brillos acabaron.
 
La forma de la espada en esos momentos, era prácticamente de cuatro filos, literalmente.
 
Se podía sentir el poder de la espada de Arata, y consigo el poder de Arata aumento.

 
Arata empuño la espada con las dos manos y la clavo al suelo donde estaba, tomando una posición dominante frente a su enemigo, sin vacilar.
―Soy capaz de darte frente, Zeus―hablo Arata―. No me importa si me llevo a un dios conmigo a la muerte.
 
Quedaron en silencio.
 
Era claro, ellos sabían cómo era el poder de Arata, sabían que perdería mucho si mataban a Arata, y los otros dioses podrían causar guerra en los cielos al saber esto.
También estaba los integrantes del clan Kuranmunsuta, si Arata era asesinado, la rebelión de los humanos que estaban integrados a este clan querían venganza, sin mencionar los demás clanes que existían en la tierra, el clan Kuranmunsuta era el clan más poderoso de la tierra, no hay duda en esto. Los clanes podrían unirse y enfrentarse a los dioses griegos si llegaran a matar a Arata.
―Padre, piense mejor las cosas―intervino Atenea.
 
Ella sabía muy bien los problemas que traería para los dioses griegos, si llegara a sucederle algo a Arata.
 
―Zeus, sé que no fuiste el único dios, en no ayudarnos cuando lo necesitábamos. No es personal, pero no quiero nada que ver

 
con los dioses, solo hago mi trabajo por el contrato y también porque he tomado simpatía por este mundo―dijo Arata.
 
―Chico, tu poder es tenebroso―hablo Zeus recobrando su compostura―a esta edad sobrepasaste los poderes de tu hermano. Por eso llegamos hasta la situación de tomar las medidas necesarias, para que ustedes no fueran una amenaza para el mundo y para los dioses, por eso tomamos ventaja dela situación de hace varios años.
 
―Mi hermano murió, no puedo usar mis poderes al límite y si lo hago existe la posibilidad de morirme―hablo más fuerte Arata―Y eso no es todo. Por su culpa, había perdido control de mis poderes, y casi asesino a mis dos hermanas. Crees, que las medidas que ustedes escogieron fueron lo mejor.
 
Era obvio que no.
 
―El enemigo, que está ahora presente―continuo hablando Arata―. Existe la posibilidad, de que ningún dios de este mundo lo pueda derrotar. No creen que eliminaron dos opciones de poder eliminar al enemigo. Y sin mencionar que sus seguidores, esta al mismo nivel de poder que un dios principal, Zeus, la humanidad ya está perdida.
 
Ya estaba perdida.

 
La situación era desastrosa, las únicas oportunidades de derrotar al enemigo fueron eliminadas por los mismos dioses. Los dioses ahora lo sabían, cada panteón dioses, ya tenían el conocimiento de la profecía, y que ya habían perdido el poder de la profecía.
 
Nozomi, encerrada en la barrera junto con las chicas. Solo se le vio salir una pequeña lágrima de sus ojos, las chicas solo podían ser espectadora de la situación en la que estaba al frente de ellas.
 
Los dioses frente a Arata comenzaron a discutir entre ellos.
 
―Apolo. ¿Puedes decir la profecía?―pregunto Arata a Apolo que estaba hablando con su hermana Artemisa.
 
―Es cierto Apolo―hablo Atenea―no has dicho que has visto en la profecía.
 
Apolo miro a todos los dioses que estaban atentos, y luego miro a Arata que a su vez asintió como respuesta.
 
―”Dos inviernos de luz vendrá, Una oscuridad sin fin llegara, Tras no matar al Héroe.
Una guerra entre héroes y los que se oponen llegara,
Que causara la destrucción dl mundo.

 
El mundo será salvo cuando el héroe muera, Por la manos de sus propios amigos y seguidores,
Después todos morirán y lo seguirán hasta la muerte deseada”.
 
Todos quedaron en silencio, eran nuevas palabras para Arata también, que podría pasar en el futuro.
―Como oyeron, no hay solución para esto―dijo Arata rompiendo el silencio.
―Porque no habían hablado de esto―se levantó Zeus totalmente furioso.
―Los demás dioses, también deben saber esto, ellos tienen sus propios oráculos―dijo Arata.
No había nada que hacer respeto a esto.
 
―Según escuche, el héroe debe morir por manos de sus propios amigos, ¿No?―esta vez hablo la diosa Hera―Chico no serás tu ese héroe.
Quedaron mirando a Arata.
 
―Creo que me esta sobre estimado mucho. Por las causas de las decisiones de los dioses he perdido casi todo mi poder, por lo que no tengo el suficiente poder de luchar contra el enemigo, ya he perdido mi derecho de ser héroe.

 
No dijeron nada.
 
―De todos modos, tal vez haya alguien que tenga el suficiente poder para derrotar al enemigo, no quiero estar en los zapatos del héroe, además, soy alguien que aprecio mi vida, no quiero morir.
También no dijeron nada a esto.
 
―Muy bien, dicho esto―continuo Arata―No hemos resuelto el problema principal de esta visita.
―¿Y este no era el problema principal?―pregunto Hades estando confundido.
―Hades, no. Mi principal motivo fue ayudar a Scarlett. Entonces Zeus, ¿Cuál es tu decisión?
―Se quedaron mirando a Zeus.
 
―Esto…―iba a comenzar a hablar Zeus cuando…
 
Cuando una luz brillante blanca, aparecía al lado de Arata. Este sintiendo la energía de alguien ahí, dio un paso atrás, y dirigió su Arumamu al que estaba apareciendo.
Justamente cuando la luz desapareció, la espada de cuatro filo estaba puesta casi pegado a la garganta de la mujer que apareció tensa de pie.

 
La mujer de estatura media, pelo rubio y vestido blanco. Se le vio claramente como las pequeñas gotas de sudor recorrían por el rostro de la bella mujer.
 
―¡Stella!―grito Atenea―Arata, no le hagas daño es amiga.
 
Arata con la cara seria dirigida a Atenea cuando hablo, también dirigió su mirada a la chica, ella solo pudo mover sus pupilas para encontrar la mirada de Arata.
 
―Chica, tienes que tener cuidado con las transportaciones, casi te mato―dijo Arata mientras quitaba la espada de la garganta de la chica.
 
La chica llamada Stella trago saliva y salió corriendo hacia el centro de la vista de los dioses.
 
―Perdonen mi imprudencia―se arrodillo la chica.
 
―¿Qué ha pasado Stella?―pregunto Atenea.
 
―Me señora Atenea, era para informarle que su hija se levanto y la quiere ver―informo Stella.
 
―¡He!―Atenea dirigió su mirada a Zeus y el asintió―traerla.
 
―Enseguida.

 
Desapareció de la misma manera en la que llego, y luego de cinco segundos a más tardar llego de vuelta.
 
Dándole la espalda a Arata y las demás, Stella había traído consigo una chica. De pelo rubio suelto, ojo grises estaba sin un brazo, con vestidos blancos.
 
―¡Adara!―grito Scarlett. Adara no volteo su mirada.
―Madre, era para decirle que Scarlett no fue la causante de todo esto―hablo Adara.
 
Los dioses quedaron en silencio frente a las palabras dicha de Adara.
 
―Cuando estaba fuera de control, sentí que su personalidad no era la de siempre, no recordaba nuestros nombres―dijo Adara―por eso no hay necesidad de castigarla.
 
―Estas diciendo que ella no fue la culpable de matar a mi hijo―hablo Zeus.
 
―Sí, me dio la sensación de estar poseída por algo―termino Adara.
 
―Adara―dijo en voz baja Scarlett con una sonrisa en su cara.

 
―Bueno si es así―dijo Zeus―creo que la situación malentendida llega a su fin, estamos de acuerdo chico.
―Claro―dijo Arata estando de acuerdo con Zeus.
 
Seguido desactivo la barrera y la espada desapareció de la mano de Arata.
Nozomi de lo preocupada que estaba corrió de inmediato hacia Arata y le abrazo.
―Eres estúpido o que―dijo Nozomi en el oído de Arata―que tal si hubieras muerto por soltar tu poder despreocupadamente, que le diría a madre si llegara a suceder.
―ya, ya. Todo salió bien.
 
Todo había pasado y había terminado bien, pero…
 
Scarlett quedando libre de la barrera se dirigió hacia Adara.
 
―¡Adara, espera! Gracias―le agradeció Scarlett a su amiga.
 
―Scarlett, esto lo hago por la amistad que teníamos, no tengo el valor de mirarte ahora, si lo hago, te vería otra vez a ti, como matabas a Alesandro.
―¿Adara…?
 
―No te quiero ver Scarlett―dijo Adara―Stella vámonos.

 
Scarlett tratando de detenerla no pudo, ya era tarde, había perdido a una mejor amiga por actos que no había cometido ella.
 
―Sobrina, eres hija de mi hermano Poseidón, el ya está libre de su exilio, pero tú, por ser anfitriona de tal acto no puedo dejarte libre. Por tal motivo, he decidido exiliarte de las tierras griegas.
 
―¡Zeus!―se levantó Poseidón furioso.
 
―Poseidón, a pesar de no tener el consentimiento de sus actos, la usaron para cometer este crimen, quien quita que no vuelva pasar.
 
Quedaron en silencio.
 
―Enserio―intervino Arata―Amaya mi asiento.
 
Amaya como hace un rato invoco el trono de Arata apareciendo detrás de él y sentándose, junto con las chicas a su lado.
Scarlett estaba deprimida, no sabía qué hacer. Todos lo quedaron mirando.
―¿Scarlett va a ser exiliada?
 
La pregunta echa por Arata ya tenía respuesta.

 
Los dioses olímpicos ya tenían respuesta a esto, Scarlett no teníamos opción que ser exiliada.
 
Esto significaba que no podía pisar las tierras de Grecia y no podía entablar conversación con ningún dios griego.
 
Era la sentencia que le había puesto.
 
―Si será exiliada―afirmo Zeus―¿Tienes algún problema con eso?

Nota del Autor
Bueno, gracias, por todavía estar pendiente de la novela.
Siento mucho tardarme, pero mi abuela está hospitalizada y la tengo que cuidar, además de eso están los estudios, no lo puedo dejar tirado, y ahora que estamos en parciales menos.
Por eso he decidido publicar un capitulo por semanas, las veces que pueda, tal vez dos capítulos por semana si tengo el tiempo disponible.
Siempre diré esto y lo seguiré diciendo, esta novela propia la seguiré escribiendo hasta darle un fin.
Por favor comenten, déjenme sus opiniones por favor.
Bueno esto es todo, cualquier duda déjenlos en los comentarios.
Gracias