KMS – Capítulo 15

Modo Noche

Capítulo 15: Un problema viene en camino

Un silencio total inundo el salón de reuniones de todos los líderes y asistentes del clan Kuranmunsuta, incluyendo las integrantes de la casa de Arata, y los líderes de todo el mundo que estaban bajo el mando actual de Arata, solo supieron responder a lo anterior dicho con un profundo silencio.

No era para menos, simplemente y desafortunadamente se estaba hablando del fin del mundo.

En una vista general y detallada de las personas más importantes en esta sala eran:

Arata, quien estaba de pie frente a todo y dijo lo del fin del mundo. Su personalidad era fría, no había ninguna expresión en él, había perdido sus emociones hace seis años atrás. Y sin decirle a nadie de esto, el solo aprendió como fingir sus emociones físicamente, no sentía ni el más mínimo dolor. Todas sus emociones eran vacías.

Su pelo negro como las alas de un cuervo, en su brillo peculiar uno podría perderse en este profundo negro, llegándole hasta las pestañas de sus ojos. Y haciéndole acompañamiento, sus ojos no se quedaban atrás, el profundo de sus ojos negro, daba la sensación de atraparte y no poder escapar de ellos, sin motivo alguno estos brillaban de alegría a pesar de ser negros.

La ropa que utilizaba en estos momentos era la del líder del clan, con una capa que le llegaba hasta casi rosando el  suelo, era de un blanco puro, no había imperfecciones ni sucio este adherido, junto con una cuerda que sostenía la capa en las puntas de cada lado para sostenerla en el hombro y cuerpo de Arata, era algo sencillo. Sus atuendo, como la camisa era manga tres cuarta con botones de color dorado. Sus pantalones eran uno jeanes blanco. Su completa seriedad frente a todos, las personas sentían estarse segura al estar a su lado. Este era Hiromi Arata.

Por otro lado, Nozomi, actualmente la segunda princesa después de su hermana mayor Aratani. Su  personalidad era algo que no se podía discutir, era de las personas que disfrutan ver como otras personas reaccionaba a frente los suceso inesperados, le gustaba, por así decirlo, analizar a la  humanidad. Su alegría hacía que Arata hiciera todo lo posible por mantener a su familia y al clan adelante. Su hermano mayor ya muerto le dijo que cuidara de Arata, Nozomi acepto. Luego de saber lo que paso con Sadashi decidió ser ella la prometida de su hermano. Esto era necesario, las leyes de este mundo no recaía sobre ellos, por lo que estaba permitido. Ella quería a su hermano mucho.

Nozomi era hermana gemela de Arata, por lo que tenía la misma edad de 15 años, cumplirían en este mismo año los 16.

Su pelo negro de la misma textura y belleza como los de Arata, lo llevaba corto hasta los hombros. Sus ojos intimidantes y directos daba  la  sensación de analizarte por  completo,  y mas aun cuando estaba completamente seria. Pero a la vez daba la sensación de que esos ojos eran cautivadores.

Su vestuario parecido al de Arata, aunque su capa llevaba un bordado con la figura de una rosa en dorado. Y su camisa tres cuarta estaba más ajustada, aunque no se notaba mucho el pecho, le daba una sensación más adulta y femenina, toda una damisela sin la necesidad de mostrar mucho. Nozomi en pocas palabras era realmente bella en simple sentido. Esta era Hiromi Nozomi.
Seguido de ella venia Amaya. Su personalidad era un poco seria, aunque en rara ocasiones se la ve riendo, para su edad de 25, era una mujer echa derecha. La personalidad de Amaya, era seria, calmada y obediente.
Amaya era del clan Umi, fue el primer clan en seguir al lado del primer fundador. Y actualmente Amaya está sirviendo como mayordomo personal de Arata, no era una sirvienta, bueno esto era un poco problemático para referirse a esto, pero ella hacia todo lo que le ordenaba Arata. Su completa devoción hacia Arata, era una de la más alta de toda, una increíble mujer.
Su cabello largo blanco, siempre lo mantenía recogido en forma de cola de caballo, amarrado con una cinta roja que Arata especialmente le dio. Sus ojos son dorados tenues. Su cara no mostraba tantas emociones exageradas.

El vestuario era la de un vestuario de un mayordomo mujer, no sé cómo llamarle a esto, pero traía un saco ligeramente delgado el cual resaltaba un poco sus curvas y resaltaba un poco su pecho,  era  de  color  totalmente  negro,  apartando  la    blusa debajo del saco que era de color blanco. Sus pantalones normales negros. Siempre traía este vestuario, siempre.

A pesar de ser una mejor encantadora, no se sabe cuáles eran sus gustos exactamente. Toda una excentricidad en rareza, una de las mujeres que acompañaban a Arata más encantadora.  Esta era Umi Amaya.

Después de Amaya, era su hermano, Juro. Era todo un misterio, pasaba la mayoría del tiempo pegado a su celular. También era mayordomo de Arata, pero su trabajo principal era  de mantener el centro tecnológico del clan, donde se contaba el número de víctimas dentro del clan. La cantidad de monstruos que habían aparecido y se habían eliminado en el día. Toda la información referente al clan Kuranmunsuta estaba en este centro. Juro era el director de todo el personal que estaba adentro de estas instalaciones, sin mencionar que apenas  tiene 15 años dentro de poco cumpliría los 16, pero era el mejor hacker de todo el mundo. He querido saber cómo pudo  aprender mucho de tecnología.

Su personalidad no había mucho que decir ante esto, era un chico totalmente introvertido en pocas palabras. Su vestuario era la de un traje completo de mayordomo de color negro, no iba a la escuela porque no le interesaba estar en esos líos de  los estudios. Este era Umi Juro.

Las siguientes eran las discípulas.

La primera de ellas, Ayame, discípula de Arata. Una chica totalmente alegre y activa, le gusta comer mucho, a pesar de sus 15 años. Esto era lo único que la destacaba era de una persona normal que era extrovertida.
Su cabello rojo largo liso, le llegaba casi hasta la cola. Sus ojos dorados brillaban cada vez que se exaltaba de alegría y diversión. Era una chica sencilla, su pecho era un poco más pequeños que los de Nozomi, quien comparando las medidas, Ayame era de 75 – 82 – 87. En pocas palabras Nozomi tenía mejor cuerpo.
Ayame era única en mujer, bueno, todas las mujeres son únicas. Así es, esta era la joven mujer llamada Ayame Jun.

La segunda discípula estaba bajo el mando de Nozomi, y compañera de Ayame, era Haruka. Su cuerpo no estaba muy desarrollado, todavía era una niña para la edad que tenía, 14 años para ser exacto.
Haruka era una pequeña mujer un poco nerviosa, tímida e introvertida, habla en un tono bastante despacio a la hora de expresarse. Pero a pesar de todo eso, siempre está lista para enfrentar todo, no importa lo que fuera, así era ella, toda una pequeña mujer luchadora por ser y crecer todavía mejor en todas las áreas y cosas que se le presente a ella.

Su cabello negro largo recogido en dos coletas atados por dos ornamentas blancas un poco gruesas. Sus ojos grandes redondeados eran de color verde profundo, son realmente hermosos. Su estatura es un poco baja, y no tenía casi pecho, aunque se le notaba un poco, su pecho no estaba tan solitario.
Esta pequeña mujer se llamaba Nyoko Haruka.

Y la última por nombrar, sería la  última que había llegado al lado de Arata, era Scarlett Harmony, primero su nombre y luego su apellido, su nombre es de origen del país de Grecia, su edad era de 22 años.
Scarlett, semidiosa. Mitad humana y mitad diosa, es hija entre una humana y el dios del mar Poseidón. Su actitud era calmada, reflexionaba ante todas las cosas, aunque había ocasiones en la que no podía pensar y perdía el control, en simple sentido de la palabra, quedaba impotente ante algo que ella no podía entender. No había misterio en ella.

Su cabello largo liso de color rubio claro dorado, le llegaba más debajo de la cola. Sus ojos perfilados con una mirada penetrante era de un color azul profundo y claro como el del océano. Mencionando que las cejas y la pestaña eran del color de su cabello, hacían ver su rostro increíblemente hermoso. No se podía negar que era una de las hijas de Poseidón.

Esta chica era fuerte, después de lo ocurrido con su mejor amigo, y el rechazo de su mejor amiga, había que mencionar que estaba destrozada por esto, pero aun así siempre miro al  frente aun sabiendo que se le destrozaba su corazón. Tenía que soportarlo, esta chica ahora estaba bajo el mando de Arata, su nombre es Scarlett Harmony.

Estos eran una de las personas más importantes hasta el momento, los líderes y los familiares y las personas que habían aparecido antes, poco a poco se vería como era su personalidad. Hay más personas importantes pero le quería dar una idea de los que estos jóvenes eran y su personalidad.

*** Siguiendo con la historia principal.

Todos los presentes estaban en silencio, ellos sabían que  pronto y en un tiempo cercano podría venir el fin del mundo, pero jamás se esperaron que fuera tan pronto.
Estaban en silencio, solo estaban esperando las siguientes palabras que su líder y majestad iba a decir, para ellos era Hiromi Arata.

―El fin del mundo puede estar cerca―movió su cabeza de un lado a otro con los ojos cerrado, y luego miro al frente―. No,  es mejor decir que faltan más de dos años o menos.

Todavía estaban en silencio.

―Todos saben lo que paso hace seis años―cerro los ojos para recordar, y luego los abrió―. Ese día fue uno de los peores días que había enfrentado nuestra familia, y como consecuencia tomo la vida de nuestro hermano mayor, Hiromi Katashi―paro, y luego siguió―. El enemigo escapo ileso, solo con un pequeño rose de mi espada. No pude hacer mucho para ese entonces.

Era claro que Arata estaba contando una historia del pasado triste, los presentes solo podían estar en silencio, para su total respeto a la perdida que hubo ese día.

―Mi amiga y familiar, Kitsune, un zorro de nueve colas también resultó herida, como consecuencia desde ese día no ha podido abrir sus ojos. Pero todavía tengo esperanza de que pronto se levantara.

Las consecuencia de ese día había hecho que el familiar de Arata, Kitsune, resultara herida y quedara en coma por más de seis años. Arata no quería ponerle fin a su vida.

―También ese día padre decidió buscar de la persona que realizo este acto, pero desafortunadamente perdió la vida en el proceso. Aún se desconoce el motivo de la acciones de esta persona. Hasta no hace poco…

Exacto, Arata ya conocía la conexión que existía entre lo sucedido hace seis años con lo sucedido hace días con Scarlett.

―Hace tres día, apareció una mujer diferente a la de hace seis años, pero… con la historia contada de la persona  que estuvo esa noche y con la ayuda de mi hermana Nozomi, pudimos llegar a la conclusión de que estas personas tenían el mismo propósito y estaban relacionada. Prueba de ellos, es el del saber que fueron por una persona específica, y estas dos personas, era claro para nosotros que a sus cuerpos le sacaron su Alma. Esas personas en si tienen el poder de sacar el alma e interactuar con ellas.
Arata quedo en silencio por un momento y luego siguió hablando.

―Hemos llegado a las conclusiones discutida hace varios años entre nuestra familia. Y ahora lo discutí con mi hermana de nuevo, de que estas personas pueden ser… primero; son personas del mundo de donde nosotros vinimos, pero aun así ellos no nos reconocen como su raza, por lo que descartamos esa opción. Segundo, pueden ser dioses desconocidos, tanto de este mundo como de otro, esta puede ser la más probable.  Hay otras opciones pero no creemos que estos sean racionales―dio un suspiro―. Esta es la cruel verdad.

Las personas estaban desconcertada frente a la situación en la que estaban.
Pero lo que dijo Arata después había dejado a todos aún más impotentes.
―Pero, se ha descubierto una forma de prevenir esto, más exactamente es una profecía que la mayoría de los Panteones tienen parecido, y es la siguiente.
―”Dos inviernos de luz vendrá, Una oscuridad sin fin llegara Tras no matar al Héroe.
Una guerra entre héroes y los que se oponen llegara Que causara la destrucción del mundo.
El mundo será salvo cuando el héroe muera Por la manos de sus propios amigos y seguidores,
Después todos morirán y lo seguirán hasta la muerte deseada”.
―No sabemos cómo considerar esta profecía, no me considero héroe, y como ya sabemos héroes pueden haber mucho, mi condición y enfermedad por la herida hace seis años, han hecho que no pueda usar mi poder al cien por ciento. Los dioses me han considerado como ese héroe, No sé qué decir frente a esto… pero―hiso una pausa y siguió―… ¡esto es una orden!— alzo mas el tono de voz― Para cuando llegue ese día y no se ha solucionado nada, les pido a ustedes y a mi familia que si la única forma de salvar el mundo es acabar con mi vida, no duden en blandir su espada contra mí.

―¡Heika!—El grito de una mujer se escuchó en el salón, era Annaishi, para este momento, todos los lideres habían entrado en discusión entre ellos, Arata se sorprendió por la inmediata reacción que tuvo―¡No nos puede mandar a hacer algo así, no seriamos capaces de hacer tal cosas!—dijo en desacuerdo con su rey Arata.

―¡Es cierto Hiromi-heika!—comenzaron a gritar otros que no lo harían, hasta que todos estaban de pie, incluyendo a los que estaban en las pantallas, dijeron.

―¡Nuestra lealtad a usted jamás terminaría de esta forma, su Alteza!—dijeron en voz alta, posicionando su mano derecha en el pecho con firmeza, en sus ojos se podía ver la determinación en sus ojos.

Era una escena que era admirable y envidiable, que cualquier rey quisiera ver. Pero Arata solo estaba mirando a lo que estaba frente suyo, Arata instintivamente miro a sus lados, y  lo que vio fue… para su sorpresa, a su hermana Nozomi, Amaya, juro, Haruka, Ayame, incluyendo las sirvientas estaban en esta posición.

Scarlett no lo estaba, fue una sorpresa bastante alta para ella, hasta ella pensó que estaba fuera de lugar aquí en estos momentos. Ver la total lealtad de todos hacia Arata, la había dejado sin palabras pero había pensado, que quedarse al lado  de él, fue una de la mejores decisiones que había tomado.

Arata frente a este hecho, se rindió y dijo.

―Disculpen mis palabras, pero… Vamos a hacer todo lo posible de aquí hasta que ese día llegue, si no hacemos nada, para ese entonces, el mundo se ira a la mierda―dijo Arata con una sonrisa en su rostro, todos le contestaron también a sus palabras con una sonrisa.

Estaba decidido, el mundo estaba más en la mierda que fuera de esta. No había duda de esto.
Hubo un momento de silencio, claro que lo estaban, habían decidido no hacer nada si no se podía resolver como salvar el mundo.
Pero solo paso un minuto cuando todos los presentes en el salón tomaron nuevamente sus puestos, los pilares rectangulares blancos que estaban dispuesto como asientos. Los líderes que estaban en las pantallas también lo hicieron.

Luego de eso Arata comenzó a hablar de nuevo, pero primero se dirigió a su trono junto con Nozomi y hablo.
―Bueno dejando aparte este asunto, los notificare de cualquier cosa que pase―Arata dirigió su mirada a Scarlett―. Por ahora les presentare a la nueva integrante del clan Kuranmunsuta, Scarlett Harmony, puedes subir.
Scarlett obedeciendo a Arata, subió la escalera y llego ante la presencia de Arata, ahí se arrodillo y luego dirigió su mirada a los líderes y luego hiso una reverencia hacia ellos en forma de saludos.
Arata se puso de pie y se posiciono a su lado, y siguió presentándosela a todos.

―Scarlett Harmony, ella es la hija entre el dios griego Poseidón y una humana, ella fue poseída por la entidad que les hable hace un momento. Zeus la culpo de haber matado a su  hijo semidiós, pero ella no lo hiso por voluntad propia. Se demostró su inocencia, pero aun así Zeus, la exilio de los cielos y tierra griega. Por lo tanto, he decidido integrarla en el clan. Espero que todos se lleven bien y se cuiden entre sí.
Después de las palabras de Arata, los líderes y todos los presentes le dieron la bienvenida, no con aplauso, sino haciendo una ligera reverencia con sus cabezas.

―Bien, ahora es momento de realizar la ceremonia de integración―menciono Arata lo que venía después―. Bien, Scarlett. Mírame de frente, esto va a doler solo un poco pero no te preocupes de acuerdo.
Scarlett asintió a las palabras de Arata. Estaba nerviosa pues no sabía que era lo que iba a hacer.
Pero otras dos personas si sabían, era sacar su alma.
Arata posiciono su mano derecha en el pecho de Scarlett, sin llegar a tocarlo, claro está.
Pero…
Las discípulas se dieron cuenta de algo, algo que la habían dejado confundidas, y fue en ese momento que una de las discípulas, Jun, hablo.
―He, he. Arata-heika, no necesita de la lanza para hacer la ceremonia―dijo Jun indiferente de la situación.

―¿He?—dijo Arata―¿Nozomi, utilizaste la lanza en ellas?— pregunto Arata a su hermana Nozomi que a su vez ella asintió a su pregunta de una forma inocente y linda a la vez, era peligrosa esta chica―. Por Dios. Lo siento chicas, pero mi hermana tiene el mal hábito de ver cómo reaccionan las personas frente a momentos únicos y especiales. Le gusta, por así decirlo, complicar, ver, y analizar a la humanidad. Aunque yo también soy así, no soy tan extremo como ella.
Era la completa verdad.

Jun y Haruka miraron a Nozomi quien les dio una sonrisa a  ellas, las chicas le devolvieron una risa un poco torcida y con un poco miedo de ella, dieron un paso hacia atrás inconsciente de esto. Estaban tomando medida por su seguridad.

―Muy bien—dijo Arata para seguir con la ceremonia.
Luego de eso la palma de Arata comenzó a emitir un brillo leve de color dorado, estaba resplandeciendo.
Scarlett estaba todavía consiente, luego de Arata comenzó a extraer poco a poco el alma de Scarlett.
Se estaba concentrando en el alma.

Se pudo ver. Poco a poco se fue notando, Arata no había visto el alma de un semidiós, por lo que tenía curiosidad de cómo era. Por eso se sorprendió por lo que vio.
El brillo dorado seguía emitiéndose en la mano de Arata, y loque venía tras de él como si estuviera siguiendo la palma de Arata, era en una sola palabra, agua.

El azul claro, era literalmente agua, por lo que estaba notando algo maravilloso para él, Nozomi también vio esto, por lo que se sorprendió. Los demás no tenía la capacidad de verlo, hasta después que la volviera a sacar por segunda vez ella misma.
Pero no término ahí, había algo más que venía, era de  color rojo. Si, como si fueran tubos delgados de fluido líquido estaba conectado al agua fusionándose, pero no llegándose al punto de mezclarse, parecían ser como las venas sanguíneas del cuerpo humano.
Al final Arata tuvo que esperar a que el alma tomara la forma de Scarlett.

Si, exacto. La mitad derecha estaba creada de fluidos  delgados de agua de un color azul claro, estos tubos de agua se conectaba con los otros tubo de color rojo, pareciera como si  el agua avanzara por dentro de estos tubos delgados de color rojo, no había duda de ellos de que era así.
―Es mi primera vez al ver un alma así―dijo Nozomi sorprendida.
―Eso es seguro―dijo Arata confirmando las palabras de Nozomi.
El alma de Scarlett era la mitad derecha de agua azul, y la otra mitad de color rojo de tubos delgado.
Como erala primera vez al ver esto, Arata no sabía si tenía la necesidad de buscar los puntos negro, no sabía si lo había o no lo había, por lo que de todos modos lo busco.

Esto parecía ser la primera cirugía que realizaba un cirujano después de tratar con tantas personas humanas, y le presentaran un animal y le dijera que le tenía que hacer una cirugía a corazón abierto.
Pero aun así lo encontró, el agujero negro en el pecho del alma. Luego busco los otros puntos, y encontró uno en la frente del alma. Arata hiso una pequeña reverencia y el alma asintió con su cabeza sabiendo que significaba esto.

Arata al ver este gesto, dirigió su dedo índice al punto negro, pero no era necesario, solo tenía que estar ligeramente encima de este para llevarlo a su destino. Seguido de eso,  Arata estaba llevando el punto negro, por la mejilla, luego por el  cuello y al final al pecho donde estaba el agujero negro.
Listo.

Solo se emitió un pequeño brillo y todo había terminado.

―Es hora de que evoluciones―fueron las palabras de Arata para el alma.
El alma luego de estas palabras tomo la forma de agua, no tenía forma por lo que seguido de esto entro de nuevo al cuerpo de Scarlett que estaba de pie.
Scarlett había quedado inconsciente de principio a fin. Por eso fue raro que no se escuchara ningún signo o grito de dolor, y la repuesta que se dio a si mismo Arata, “fue que el alma sabía  que iba a hacer sacado y dejo el cuerpo inconsciente para que no sintiera dolor, ¿fue algo intencional o accidental?” Scarlett cayó en dirección hacia Arata, quien el agarro en sus brazos para que no se cayera, Juro al ver esto, fue de inmediato. Juro tomo a Scarlett y la cargo en forma de princesa y la retiro para darle tratamiento.

Arata dio media vuelta y se dirigió de nuevo al trono para  tomar su asiento.

No había más nada que hacer, no había nada que notificar. Arata había mandado a llamar a todos por la situación del fin del mundo, por lo que no había más razón para seguir con la reunión.

―Solo me cabe decir ahora, que pase tiempo con su familia y disfruten tanto como puedan de la vida―dijo Arata.

―¡Sí!—respondieron todo alegremente.

―Bien. No creí que todo terminara así, pero bueno. Cualquier cosa que pase se los diré, así que solo toca decir, sigan protegiendo al mundo. Nos veremos de nuevo―fueron las palabras de Arata.

Los líderes y todos se pusieron de pie y llevaron su mano al pecho con firmeza.

―¡Que  nuestro Rey  tenga buena noche,  y tenga mejor   salud!
¡Hasta pronto Hiromi-heika!—dijeron todos al unísono.

Arata siempre quedaba un poco sorprendido por la forma en  que lo trataban. A veces se preguntaba si todo lo que decían ya lo tenían preparado, es lo más seguro.

Arata en respuesta le dirigió una sonrisa y viendo esto todos dieron media vuelta y se dirigieron al pilar de luz blanca, el teletransportador, para dirigirse a su destino.

Había terminado.

Este día había sido largo para Arata y los demás. Arata espero a que todos se retiraran.
Las pantallas donde estaban los líderes del mundo fueron apagadas por Juro.

La sala de reunió de todos los líderes del clan era de un blanco puro, su iluminación era como la de un estadio, pero aun así no escandalizaban los ojos. Este salón estaba a varios metros bajo tierra. Un lugar desconocido para casi toda la humanidad.

Los minutos pasaron y todos ya se habían marchados a sus hogares y hacer sus deberes, nada de lo normal, claro está. Hasta ahora este día iba sin problemas mayores, y así lo iba a estar.

Después de que se fuera todos, Arata se quedó con las personas más cercana a él, su círculo*.

Nota: *por círculo me refiero al grupo de trabajo o compañeros cercanos, si se han visto Saenai Heroine, sabrán de lo que  hablo.

Lo que iba después era para ver cuál era el Arma alma, Arumamu, de Scarlett.

Arata estaba ansioso por cuál iba a ser el Arumamu de  Scarlett, pero había quedado decepcionado, si, el resultado del Arumamu no fue ni más ni menos que un tridente, típico.

Tal parece que los semidioses heredaban el Arumamu de sus padres dioses. El Arumamu no se manifestaba según sus sentimientos, solo era hereditario por sus padres los dioses.

Scarlett al ver la cara de decepción de Arata, se disculpó al  ver este gesto. Arata le dijo que no se disculpara ya que no era necesario, solo era capricho de él saber cómo se iba a manifestar el Arumamu de Scarlett.

Después de eso, todos volvieron a los pisos superiores de la casa de Arata, no había nada que hacer, las Maids ya habían dejado todo preparado para una cena pequeña para Arata y los demás.

Arata al pasar por la sala principal vio a las Mokutekichi, las hermanas oráculos. Por lo que se veía estaban viendo un programa de televisión, ¿telenovela?

Arata no le prestó atención a lo que estaban viendo y paso de largo para subir a los pisos superiores, su habitación.

En eso una de las oráculos se le acerco con cuidado por atrás  de él para sorprenderlo, era Harumi. Su total y mente pervertida, se balanceo para aferrarse en la espalda de Arata, y en movimiento limpio y sin errores le mordió un poco la oreja derecha inferior, a Arata le entro escalofrió.

Harumi era la menor de las tres, su pelo corto blanco tirando a plateado, tenía solo 16. Lo que llevaba puesto era un vestido de una sola pieza de color negro, era su traje de dormir.
Harumi se despegó de Arata y miro a los ojos de Arata, con una mirada de querer comérselo. Arata viendo este acto, le dio una sonrisa un poco torcida y poniendo sus dos manos en forma de distanciarse de ella, hablo.
—Hola Harumi, ha sido un corto tiempo. Pero sería mejor si dejas de sorprenderme…
Arata dejo de hablar al notar que su hermana se había situado en la parte trasera de Harumi. Harumi sintiendo el peligro voltea y se sorprende al ver a Nozomi y se pone nerviosa.
Nozomi le da una mirada seria.
—ja…ja…—Fue una risa sin diversión la que mostro Harumi,  llevo su mano a la parte de atrás de su cabello y se rasco—. Hola, Nozomi-hime, ya me iba a ver la novela. Arata  queda solito para ti.
Y como si estuviera huyendo de un leo que no había comido por más de dos meses, se fue como un rayo.
Harumi al llegar a donde estaba su otras dos hermana que estaban presenciando esta escena, se comenzaron reír de su hermana menor, por la forma en la que actuó cuando llego Nozomi.
Nozomi se quedó mirando a Arata y le hablo.
—Vamos a tomarnos una ducha—Le propuso Nozomi a Arata.

Arata obedeciendo las ordenes sin replicarle a su hermana menor se marchó de tras de ella.

***

Minutos después de eso ya se encontraban en la bañera.

Había bastante vapor en el aire, no se podía ver nada. Pero si  se podía notar a dos personas que estaban dentro de la bañera grande llena de agua caliente, eran Arata y Nozomi.
Espalda con espalda, estaban totalmente mojados. Sus espaldas estaban usándose para apoyarse entre sí, eran hermanos después de todo. Cosas como esta escena estaba permitida. Ellos no sentían vergüenza al estar así.

Arata miraba hacia el frente con la mirada perdida, y Nozomi tenía su mirada un poco inclinada para abajo.
El silencio que aquí había era profundo, no sé cómo describir este sentimiento del silencio que había, pero en si era  relajador estar aquí. Pero Nozomi rompió este silencio.
—No sé porque dijiste eso a todos los líderes y presente en la reunión—Dijo Nozomi recordando la reunión de hace poco—. Sabes que ellos no tomarían una decisión como esa aun  sabiendo que pueden salvar el mundo si lo hacen.

Arata no dijo nada a las palabras dichas por Nozomi. Era claro que la lealtad de todos los integrantes de clan Kuranmunsuta estaba más allá de los cielos. Era casi imposible encontrar otra persona que tuviera subordinado de este calibre de lealtad, eran casi único, la familia Hiromi se había ganado todo esto.
—Pero aun así, tengo idea de lo que trataste de hacer—dijo Nozomi  entendiendo  los  actos  de  Arata—.  Tal   vez      este equivocada, pero aun así, necesitas tener el permiso mío para morir, de acuerdo.

Arata trato de pronunciar unas palabras pero no lo hizo.

Aún estaban duchándose, el agua le llegaban hasta los pechos a cada uno. Estaban totalmente desnudos, y el calor de los dos se entremezclaba entre sí, piel, agua, piel, piel, agua. El ciclo de un círculo vicioso se estaba formando.

—Sabes que ahora he escogido el puesto de tu futura esposa— dijo Nozomi cambiando la conversación—. No quiero cometer el mismo error que cometí con Sadashi, así que no hay “peros” para revertir esto.

Quedo en silencio por un momento.

—Si hay alguien mejor que ella, la evaluare y la analizare lo más posible que puedas, entendiste, y si digo que esa persona no sirve para nada, es porque de verdad no sirve para tenerte a ti. Tomare todas las medidas necesarias para no volver a cometer el mismo error dos veces. Soy tu hermana menor y no mayor, pero aun así deseo lo mejor para ti—menciono un poco lo que sentía Nozomi—. Si de aquí a que nos casemos me presentas a alguien, tiene que escoger bien—dio un suspiro y luego siguió—. Arata, como tu hermana menor tengo la obligación de hacerte la vida imposible, así que lo estoy haciendo.

En eso ella se puso de pie y le dio el frente a Arata, luego en un acto de afecto se puso de rodilla y abrazo el cuerpo de Arata.

—Y tu como mi hermano mayor, tienes que aceptar y soportar todo     lo     que     tu     hermana     menor     está     haciendo,

¿de acuerdo?—fueron las palabras de Nozomi.
En eso Arata respondió a las palabras de su hermana menor Nozomi.

—De acuerdo.
Fueron las palabras de Arata.

Nozomi se quedó abrazando de esta manera a su hermano por más de un minuto, y luego de ese casi interminable abrazo que estaba realizando Nozomi. Donde sus dos cuerpos, el de Arata y el de ella se tocaba. El calor de cada uno se filtraba aún más.

Estos hermanos, eran bastantes únicos en su relación familiar, se llevaban bastante bien.
Ellos sabían que las leyes que gobernaban este mundo no dejaban que entre los familiares más cercanos se casaran, y estas leyes no recaían sobre ellos. Ellos podrían tener una relación, pero se abstenían a esto, solo llegarían a tener una relación entre sí, si así era necesario.
Por eso, a ellos no les importaba estar en este tipo de situación y tener una relación, ya que no son de este mundo.
La hora de la ducha paso.

Nozomi y Arata quedaron en un acuerdo donde no podían ir a la escuela por unos día, para que no hubiera sospechas. Bueno, es decir, fueron a Grecia a resolver unos problemas y volvieron en el  mismo  día,  ahí  si  le tacharía  de mentiroso por algo que no

habían hecho, y se le dañaría más la imagen que tenía hasta ahora.
Ahí termino todo para ellos ese día, pero un problema estaba por venir varios días después.

***
Océano Atlántico – Islas de las Bermudas

El sol ya estaba casi ocultándose en esta zona del mundo, un calor que era refrescado de inmediato que venia del mar, las olas golpeaban la isla. No había nada más maravilloso ver este paraíso en mitad del océano Atlántico.

El mar azul y lo verde de los árboles que compone la isla le daba un contraste casi único.

Pero esto era lo que parecía ser, una de las islas más misteriosas del mundo estaba siendo tocada por varios humanos en estos momentos.

Llevando trajes puestos de color blanco, parecían ser empresarios, pero los empresarios, la mayoría de ellos llevaban trajes de color negro y muy pocos blancos.

La cantidad de personas que estaban en ese lugar solo era de cuatro personas. Dos mujeres y dos hombres.

El primero de ellos tenía el cabello rubio y ojos claros marrones, su cuerpo tenía una contextura promedio y una altura promedio. Pero lo que lo diferenciaba de los demás es que tenía una corona.

―Ya hemos obtenido la decimosegunda gema para el sostenimiento de la tierra―dio un suspiro de alivio, y con una

sonrisa en la cara siguió hablándoles a los demás, el idioma en el cual estaban hablando era el inglés―buen trabajos chicos.

Era claro que este era el líder de ellos, su corona era totalmente de diamante, de cuatro puntas, parece que no podía quitárselo o dejarlo atrás.

―Bueno, ha sido un poco difícil―dijo una de las chicas, de pelo corto rojo y una gafas que le quedaban muy bien acentuadas siguió hablando―. Jamás creí que una de las gemas estaría en las islas de las bermudas―extendió sus brazos hacia el cielo para estirarse. Ahí se logró apreciar de los dos anillos que tenía en los dedos anulares, eran claramente hechos de diamante puro, era un poco largo y grueso, tenía la forma de un ave, era un cuervo en pocas palabras gravado, en la parte superior del anillo.

―Hay que dar gracias que una de estas gemas no callo en otro universo, porque hay si abría un problema más grande que resolver―hablo la siguiente chica. Era más madura, tenía el pelo largo rubio, y un rostro bastante inocente―. Hermano William. Ya es hora de irnos, nuestros padres ya tienen que estar preocupados.

El chico de pelo rubio, William, asintió en repuesta a lo que dijo su hermana.

―Sí, amigo este trabajo un día de esto nos va a matar―dijo el otro chico que tenía el cabellos negro largo y puesto también unas gafas blancas para la visión.

―Estúpido Matthew. Deja de estar trayendo problemas con tus malos pensamientos―dijo la chica de pelo rojo corto y con gafas.
―Ya cálmate Alexandra. Solo quiero volver ya y darle más vida al planeta―dijo Matthew sobándose la parte trasera de la cabeza.
―Está bien―intervino William―. Esther―llamo a su hermana―. Ya puedes invocar a tu familiar.
Esther asintió.
Esther llevo su mano al pecho y saco un collar, era la representación del mapa mundo en una placa redonda, estaba hecha de diamante también. Lo sorprendente era como estaba bien detallado las islas, estaban sostenidas en el aire dentro del aro del collar.
Cerro los ojos, y comenzó a susurrar un hechizo mágico, mientras lo hacía, un círculo mágico se estaba formando en la parte de debajo de sus pies, blanco era circulo el mágico. La arena a su alrededor se estaba comenzando a levantar.
Pero…

*Crash* *tirin titin*

Como vidrio rompiéndose, el círculo mágico se había roto.
―¿Esther, ha pasado algo, jamás te he visto fallar?―pregunto William un poco preocupado.
―No, si estaba haciendo todo bien hasta ahora, no sé qué es lo que ha ocurrido…

Pero Esther había quedado callada de repente, giro su vista muy bruscamente hacia arriba, y vio a dos personas que estaban suspendidas en el aire.
―¡¿Quiénes son ustedes?!—pregunto Esther.
Todos voltearon la mirada hacia donde la tenía Esther.

En el cielo estaba suspendido dos personas, una mujer y un hombre.
El hombre estaba vestido con atuendos negros, su cabello era ligeramente largo, sus ojos negros transmitía una mirada penetrante así como el frio entra en los huesos. Su chaqueta de cuero era de mangas largas. Estaba mirando hacia ellos con una cara decaída, estaba un poco decaído su mirada, pero aun así era penetrante. Su edad estaba como en los 20 años.
La mujer, con un vestido de una sola pieza de color azul verdoso, tenia de adorno flores de color rojo. Su mirada inexpresiva, la hacía parecer muy fría como persona. Ella podría rondar en la edad de 14 años de edad, tenía un poco de pecho pero no era la gran cosa. Su cabello era extremadamente largo, el color negro de sus cabellos le llegaba hasta a los pies, estaba totalmente descalza.
Fue cuando esa pequeña hablo.

―Mi nombre es Emilia Ada Celestine Delila de Jade, y mi compañero se llama Andrew Baruch Celestine Delila de Jade, mi hermano―se presentó la pequeña con una pequeña reverencia―. De acuerdo a lo que dijo amigo, ustedes son los que mantiene la vitalidad de este mundo, los Sacha.

―Y ese amigo de ustedes, ¿quién es para saber de nuestra existencia y roll en este mundo?―pregunto William.
―No podemos responder esa pregunta―dijo la niña―. Para cumplir nuestra meta y realización del plan de nuestro mejor amigo, las acciones que se realizaran serán necesarias para la obtención y realización de nuestra meta. Así que, antes de que todo acabe, por favor, digan sus últimas palabras.
Los cuatros que estaban en el suelo estaban totalmente confundido por las palabra que había dicho la niña, bueno, no era para tanto todo lo que le había dicho hasta ahora, se podría tomar como estúpido lo que dijo.

Pero…

Implícitamente había dicho que los mataría en muchas palabras, sin mencionar la palabra muerte. Claro está, lo que ellos venían hacer, era simplemente una cosa en específica, era matarlos.
Pero aun así ellos quedaron confundido y no se dieron cuenta de esto.
―Sabes lo que estás diciendo. No te entendí muy bien. Pero tenemos que realizar la ceremonia, para darle más años de vida a la tierra, así que por favor no nos retrases, por favor.
William quedo en silencio para ver si las personas le hablaría de nuevo. Pero al notar el momento de silencio que se acentuó, era incomodo estar aquí en medio de estos alrededores. Parecía incapaz de estar aquí.

―Está bien―la que rompió el silencio fue la niña llamada Emilia―. Si no quieren decir sus últimas palabras, por favor, mueran sin resistirse, está bien.
No era una pregunta ni nada por el estilo, se podía presenciar en las palabras de esta niña un grado bastante de grandeza y nobleza en sus palabras, y sobre todo se podía sentir un poco de arrogancia en sus palabras.

En simples palabras le estaba ordenando que muriera obedientemente sin poner ninguna resistencia a la muerte que le esperaba.
William y los otros no le prestaron atención.

―Este es el universo 10573, este es uno de los planetas que alberga vida en este universo, es el planeta 5045. ¿Así que, de que universo o planeta son?
Quedaron en silencio, y Emilia entrecerró sus ojos. Por varios segundos después, Emilia comenzó a hablar.
―Estaba consultando para ver si podía dar esa información, pero mi amigo me lo ha prohibido, bueno no importa de todos modos van a morir.
Lo dijo, era la palabra que no había dicho explícitamente hace rato. Era claro que ahora ellos los iba a matar a todos ellos.

William y compañía no sabía cómo responder a las palabras que había soltado ahora Emilia, pero era claro una cosa, era claro que era lo que tenía que evitar en estos momentos.

Tenían que escapar o prevenir morir. Sus vidas estaban en peligros, no podían subestimar a los oponentes, la vida de ellos estaba en peligro, pero sobre todo para los millones de personas estaban en peligro. La destrucción de la tierra y todo lo que estaba en él, estaba en peligro.
―Envía un mensaje al rey de los Sacha, y dile que la tierra está en peligro y nosotros también―dijo William a su hermana en voz baja.
Esther, toco su collar, y arranco un pedazo de este, luego la abrazo con ambas manos y seguido de eso realizo un canto. Y como si nada, esa parte salió disparada a la velocidad de la luz.

―Has pedido ayuda ¿no?—dijo Emilia analizando la situación―. Bueno no importa. Andrew oni-sama, es mejor dormirlos para que no sufran, ya que soy muy amable cuando voy a matar a alguien para nuestro beneficio.
Andrew respondió asintiendo con la cabeza.
Andrew estiro su brazo, y sin realizar ningún tipo de canto y nada por el estilo, salieron las cintas.
Parecía que estas cintas eran característicos de estas personas.

Pero…

De un color negro como las alas de un cuervo, como lo profundo de un pozo sin fin, como el de un agujero negro, o como el cielo sin las estrellas. Era un negro que pondría a uno en duda si realmente eso era “negro” o tenía otro nombre para representar a este “negro”.

Estas cuatros cintas salieron del aire, cuatro en total. Estaban adornado por figuras como si fuera blanco, no, era más bien como si su textura fuera diamante, era cristalizado estos adornos en la cinta.
Estas cuatro cintas se movieron a una velocidad casi imperceptible para el ojo humano, pero aun así William, Esther, Matthew, Alexandra, lo esquivaron.
―Parece que son más peligroso de lo que aparentan―dijo William.
―Hermano, no creo que podremos salir de esta―dijo Esther, era claro que sus ojos estaban llorosos.
―Parece que este es nuestro fin―dijo Matthew.
―Creo, creo. Que esta vez no tenemos oportunidad. Apenas llevamos cinco años haciendo esto y esta era la segunda vez que realizamos este trabajo, parece que quedara incompleto—dijo Alexandra.
―Lo siento chicos, pero parece que nuestros poderes no funcionaran con ellos, ya hemos gastado todo nuestro poder recuperando unas de las gemas―dijo William―. El rey de los Sacha, encontrara la forma de buscar a otro sucesor.
―Al menos me alegro, que tras nuestra muerte, todo los que nos conocieron se olvidara de nosotros. No quedaran lastimados, pero me preocupan aquellos con lo que nos estaba ayudando. ―dijo Esther.
Se produjo un silencio profundo, solo se podía escuchar el sonido del viento y del mar.

―William te amo―dijo Alexandra.
Salió esas palabras de la nada, quedaron confundidos, pero sabían de qué se trataba esto. Eran sus últimas palabras.
―Yo también te amo Alexandra―dijo William diciéndole también sus sentimientos.
―Matthew, aunque no lo creas yo te amo, te lo iba a decir después de esto pero parece que no llegaremos a tener una relación larga, lo siento―dijo Esther.
Matthew negó con la cabeza.
―Yo también te iba a decir que me gustaba después de esto, estaba asustado por cómo iba a ser tu respuesta―sonrió―. Yo también te amo Esther.

Se habían dicho sus sentimientos antes de la hora de morir, sus sentimientos, amor puro estaba alrededor de ellos y lo tenía en sus corazones, como podía vivir en estos momentos, que no podía estar con la pareja que amaba por mucho más tiempo.
Lloraron.

Ellos sabían muy bien sus límites, sus poderes, tenían claro que sus poderes no podría servir para estas personas. Era la primera vez presenciar el tipo de poder que sus enemigos habían hecho. Sus ataques eran de largo alcance, y sus poderes eran de corto alcance, y como se veía eran más fuertes.
No había oportunidad, habían llegado a esa conclusión.
―Parecen que han dicho sus últimas palabras―dijo Emilia―. Hermano, ahora si te puedes poner serio.

Pero…
Esther era la maga del grupo, conocía un hechizo de largo alcance, su mejor carta de juego.
―[Que los cielos y más allá escuchen mis palabras, hagan que el agua tome forma y avancen hacia mis enemigos] [Lanzas del destino] Seguido de eso, varios círculos aparecieron alrededor de Emilia y Andrew, ellos no se movieron.
―[Activado] Los círculos mágicos comenzaron a dar vueltas muy rápido, y seguido de eso, salieron.
Las lanzas de varios resplandores, eran de metal, negro, plateado, dorados, azules, salían sin limitas algunos. Iban directo hacia Emilia y Andrew.
*Tsk*
Se quejó Emilia por esto.

*Clang* *Clang* *Clang* *Clang* *Clang* *Clang* *Clang*
*Clang* *Clang* *Clang* *Clang* *Clang* *Clang* *Clang*

El sonido del metal entre chocándose entre sí, se podía oír resonar por todos lados, el causante de esto, Andrew.
Las lanzas habían quedado incrustada en el suelo, y seguido de estos desaparecieron en partículas por todas partes en el aire.
Los cuatros pensaron, que estaban acabados.

En eso la velocidad de la cinta negra salió diez veces más rápido de lo que estaba anteriormente, cada una de la cinta voló para cada uno, no tuvieron la oportunidad de escapar.
Estaban atrapados por la muerte.

Agarrados por la cabeza estaban suspendido en el aire. En eso la cinta emitió un aura blanca.
Los cuerpos resistiéndose de cada uno de los Sachas en esos momentos menguaron y quedaron flácidos, no habían muertos, solo estaban durmiendo.

―Ahora es mi turno―dijo Emilia
Emilia avanzando hacia donde estaban ellos, junto con su hermano Andrew.
Alrededor de Emilia, se estaba formando como una especie de ondulaciones a su alrededor, cuatro en total, como si una gota de agua callera al agua misma y formara estas ondulaciones.
Las ondulaciones seguían, hasta que Emilia paro y dijo las siguientes palabras.

―Su trabajos han sido esplendidos, pero para realizar nuestra meta y ayudar a nuestro amigo a realizar esa meta que él quiere lograr esto es necesario. Que sus muertes sean recordadas como aquellos que lucharon por el bienestar del mundo, los Sachas, los buscadores que mantiene la vida en cada planeta. Sean ustedes pasando a una mejor vida tras su muerte.
Después de pronunciar esas palabras, donde estaban las ondulaciones de agua salieron las cintas, de un color azul claro,

era claro que estas cintas parecieran como si estuviera andando por el agua, porque gotas de agua salían de estas cintas, estaban mojadas.
En eso, salió disparada las cintas, iban directo hacia el corazón de cada uno.
La sangre solo caía al suelo arenoso de las playas de la isla de la Bermudas.

Luego de eso, las cintas negras de Andrew emitieron un brillo leve negro, y seguido de eso, las cintas envolvieron los cuerpos de cada uno.
Habían quedados como las momias. Pasaron varios segundos.
Luego de eso, había partículas blancas filtrándose entre las cintas negras que estaban envueltas en William, Esther, Alexandra, Matthew.

Al ver esto Andrew enseguida los desenvolvió, pero lo que había salido de esto, no fueron los cuerpos de cada uno de ellos, si no partículas blancas elevándose en el aire.
Era como la tierra del desierto que se eleva y se mantiene en el aire por un momento así estaban estas partículas blancas.

Luego de eso, como si alguien los llamaras siguieron elevándose por el aire.
Ellos se estaban entremezclando por el rojizo del atardecer en ese momento, no había duda. Esta lucha no fue una lucha. No hubo nada de acción, había dejado un mal sabor de boca.

Dos gemas habían caído a la arena, Emilia y Andrew las vieron. Estas gemas, eran del tamaño de una bola golf, con un leve brillo, uno de color morado y el otro azul, se partieron. Las
Como podían morir sin poner tanta resistencia, habían decidido que no serían oponentes para estas personas.

Desde un principio sabían que estaban acabados.
―Hemos terminado nuestra tarea―dijo Emilia―. Bueno, solo falta que los otros terminen con el tiempo y cumplan con su deber―dijo Emilia y emitió un suspiro de aburrimiento―Haaaaa, ya quiero tocarles las tetas de la hermana de mi amigo.
Andrew no dijo nada a los deseo de su hermana menor.
―Ya terminamos, habrán el portal―dijo Emilia.
Seguido de eso se le apareció un agujero negro en frente de ellos, hasta que tomo el tamaño necesario para que ellos dos entraran.
Ellos se dirigieron para entrar.
―Fue una buena vista del mar, ¿no?—dijo Emilia.
―Sí―fue la única palabra que pronuncio Andrew.
Y así finalmente, habían pasado el portal negro que de un momento a otro se cerró. Hasta ahí había acabado la vida de aquellos que mantenían la vitalidad de la tierra.
¿Quién seria los próximos buscadores, o Sachas de la tierra? Era un claro misterio que no se podía responder todavía.

***
Desierto de Colorado – Estados Unidos Planeta Tierra
Universo 12508

El desierto árido de Colorado, las grandes extensiones de tierra, sin casi de vida. El sol estaba a mitad del oeste, faltaba un tiempo más necesario para que este se ocultara.
Un cielo azul despejado, pero desde el este se podía apreciar muchas nubes negras que avecinaba una tormenta, una cuantas nubes solitaria estaban por este lado. El viento, daba la sensación de refrescarte, pero no era así. El viento traía consigo la arena, estaba pegaba en la piel como si fueran mosquitos en su total apogeo.
Se escuchaba el sonido de personas luchando entre si.
*Clang* *Clang*
*Bam* *Bam*
*Buum* *Buum*
―¡HAAAAAAA!
―¡HAAAAAA!
―¡GRRRRR!

Y como si hubieran salido de la nada, las naves que parecían no ser de este mundo estaban yendo hacia ese lugar donde se oían los gritos, las espadas, las explosiones, y los rugidos de grandes animales.
Estaban en esta parte de la tierra en una batalla.
A varios metros más, se podían ver personas luchando.
Personas que utilizaban armas, como espadas, lanzas, kunais, etc. ¿armas ninjas, o también armas blancas?
Lo raro de esto era su forma.
Su apariencia era cristalino de un blanco puro, como si estuviera hecho de hielo con diamantes, era hermoso ver este contraste con la arena del desierto.
Se podían notar los haces de luces cuando blandían las armas.
Había un total de doce personas que vestían diferentes, parecían ser los buenos.
Se podía también notar que estaba protegiendo una especie de anillo de unos tres metros de radio, era como si estuviera creado por piedras entre una mezcla de zafiro y diamante puro, emitiendo unos destellos de un color puro de sangre.

Cuando note esto, el centro de este anillo se estaba convirtiendo en un tornado allí mismo, estaba entremezclado de agua y viento, ¿Cómo podría ser esto posible?
Los enemigos con los que estaban luchando, sus trajes eran negros con capuchas que tapaban su cabeza, algunos no lo traían puesto, llevaban unas mascaras puestas de cueros que le

tapaban la mitad del rostro, eran los enemigos que tenían las naves súper tecnológicas. Sus armas eran de fuego, pero también llevaban armas blancas*.
*Nota: las armas Blancas, son aquellas armas que son corto punzante, o tiene un borde afilado.
―¡Adam, el portal está listo!—grito el que parecía ser el líder de las doces persona, tenía el cabello negro, pero parecía como si su cabello brillara, si, tenía hebras de cabellos que estaban hechos de diamantes, ¿Eso es algo lógico?

No se podía explicar la razón de porque esta persona se le había puesto partes del cabello negro de esta forma, el llevaba una espada, con un brillo blanco, su estructura era de diamante con hielo. Su chaqueta era blanca, el brazo derecho no tenía manga y el brazo izquierdo tenía las mangas largas.
En el brazo derecho, se le podía ver una especie de tatuajes que cubrían su brazo, estaba hecho de un color blanco y parecía estar realizado por diamantes también.

Nota del autor: (¡En serio, toda esta hecho de metales precioso, por favor!)
―¡¿Estarán bien?!—grito el chico llamado Adam, estaba luchando con uno, solo le metió una punzada en el estómago y cayó al suelo.

Con pelo corto, de un color castaño oscuro, llevaba en su mano derecha, la forma como si fuera un guante, pero las partes de los dedos, solo cubría el dedo medio hasta la mitad. La textura de este se apreciaba como el diamante, daba la sensación de

ser algo valioso, pero en un análisis más amplio. Los doces individuos llevaban artilugios como si fueran diamantes. El guante, la espada, cintas para el cabello. Era uno de los que tenían alguno de ellos.
―¡No te preocupes por nosotros, el planeta tierra del universo 10573, tienes que buscar la gema ahí! ¡Cuando la cuenta llegue a cero, el portal se activara de inmediato y te traerá de vuelta!

¡Tienes que buscar la séptima gema!—hiso una pausa―¡Adam, contamos contigo para el sostenimiento del mundo y también contamos en que vengas vivo! ¡Tienes que buscar al Sacha de ese mundo, y pedirle su permiso! ¡Si no lo encuentras, actúa, yo me hare responsable!

―¡De acuerdo!—respondió Adam
.
―¡Muy bien, Ahora vete, no puedo usar todo mi poder por el portal! ¡Yo los detendré a todos, luego de que pases el portal!

Adam asintió, sus amigos estaban luchando con los demás, la fuerza enemigas en esos momentos eran de 60 mínimo. Los tenía que dejar atrás, tenía que buscar la gema que mantendría el mundo donde estaba viviendo a salvo.

Sus amigos habían dicho que iban a estar bien, tenían que confiar en sus palabras, no podía durar más tiempo, así que el de inmediato se lanzó a correr como un rayo, su velocidad era seis veces más rápido que el corredor más rápido del mundo.

Pero fue en ese preciso momento, fue en ese preciso momento cuando, una nave más grande había llegado, y de la nada desprendió una torre de luz de su parte inferior.

Su luz, azul claro con blanco, estaba expulsando algo.
Y de un momento a otro un mostro emergió donde la luz tocaba tierra.
Una especie de quimera de 6 metros estaba avanzando a toda velocidad, era muy rápida a pesar de su tamaño, y como si fuera poco, llevaba un enemigo en la espalda con un arma de fuego como si fuera una bazuca, pero lo cargaba como una ametralladora. Pero eso no fue lo único, al ver que Adam estaba dirigiéndose al portal, la quimera saco alas de su espalda, alas parecidas a la de los murciélagos, eran más huesudas. Comenzó a volar bajo y se dirigió aún más rápido.

El líder de Adama trato de detenerlo, pero el viento que iba a tope lo mando a volar hacia un lado.
Adama ya estaba a punto de entrar, La quimera ya estaba prácticamente en su espalda, abrió la boca para comérselo.

Pero…

Bajo la atracción de las nubes del portal que iban hacia ellos… los ojos se nublaron y todo se volvió negro.
Los tres ya habían entrado al portal.