KMS – Capitulo 5

Modo Noche
Capítulo 5 : Encuentros (2)​

​Iban a pasar a través del parque.
 
El ambiente estaba tenso entre los dos grupo, más exactamente con Takane Mayoko, que estaba dudando si escoger otro camino o enfrentarse a la hermana de Arata.
La chica que traía a su lado, definitivamente era un año menor de todos los que estaban ahí.
La causante del desprecio hacia Arata.
 
Cabello largo de color negro como las plumas de un cuervo, sin ningún rastro de perder ese brillo y color, lo llevaba muy esponjado que caía por el lado derecho de su pecho, no traía ningún adorno en su cabello. Llevando un uniforme de una preparatoria, era de primer año. Muy hermosa, su cara muy inocente, labios rosaditos natural, y sus ojos claros de un color cenizos que daría envidia a todas.
Así era esta chica.
 
Al lado de Nozomi, Sakura estaba nerviosa.
 
―¿Estas segura de esto?
 
―No te preocupes, no va haber derramamiento de sangre.

 
Le respondió con una sonrisa de satisfacción en su cara.
 
Mayoko a unos cuantos metros de ella se detuvo, la chica se puso un poco detrás de ella.
 
―¿Qué haces aquí?
 
―Necesito encontrarme con alguien, hay algún problema con esto.
 
No dijo nada.
 
―Bueno, de todos modos ya la estoy viendo ahora mismo.
 
Alzo un poco la vista para enfocar mejor a la chica que traía a su lado. Nozomi saco otra sonrisa.
 
―Me llamo Hiromi Nozomi, hermana de Hiromi Arata, es un placer conocerte.
 
Se presentó a la chica, junto con una inclinación de respeto hacia ella.
 
La chica al ver esto, hiso un gesto de querer decir algo a Nozomi, pero se aguantó.
 
―Yo… Yo… Yo me llamo Takane Shiori. Es hermana de Takane Mayoko.

 
“Eso explica su comportamiento”
 
En sí, no traía ningún rasgo que las identificara que fueran hermanas.
 
La chica llamada Shiori se presentó también con una reverencia.
―¿Qué crees que haces?
 
Mayoko estaba enojada por el comportamiento que estaba teniendo en este momento hacia Nozomi.
 
Shiori no le dijo nada. Solo se quedó callada frente al regaño de su hermana.
 
―Vamos ya, ya. Solo necesito un pequeño tiempo con tu hermana para decirle unas cosas y ya.
 
―¿Crees que te voy a dejar hablar con mi hermana?, estas ni un centímetro de poder hacerlo. Shiori vamos.
La cogió por la mano para irse. Pero…
Quedando todo sorprendido, en un acto que jamás nadie se esperaba, para las dos que no conocía la verdad, Sakura y Mayoko.

 
 
 
Al cogerla por la mano para irse, Shiori l aguanto.
 
―No.
 
―¿Que dijiste?
 
―Yo también necesito hablar con ella.
 
―Takane Shiori, sabes lo que estás diciendo en estos momentos.
 
―Si―. Lo dijo con un nerviosismo en su cara.
 
―Pues yo no te voy a dejar.
 
La estaba arrastrando con más fuerza.
 
―Eso no tiene nada que ver contigo, es mi decisión hablar con ella, así que no necesito de tu permiso para hacer esto.
 
Su rostro reflejaba tristeza, pero viendo más profundo y analizando más su cara llena de tristeza, se le podía notar que lo que estaba haciendo, era algo que ella siempre había querido hacer.
 
Se soltó de la mano de su hermana y corrió directo hacia Nozomi.

 
―Podemos hablar en otra parte a solas. Su cara reflejaba ansiedad.
―Sí, vamos debajo de ese árbol. Y se alejaron del grupo.
Habían quedado sorprendida frente a este comportamiento.
 
Mayoko ya no podía hacer nada respecto a esto, sino dejar que el tiempo pasara. Teniendo cara de insatisfacción, acepto esto.
 
―Espero que no le haga daño, porque se las verá conmigo.
 
―Tú le has hecho daño sin darte cuenta. Le dijo Amaya a Mayoko.
―tsk… ¿Tu que sabes de eso? Amaya no respondió a esto.
Al otro lado se encontraba Nozomi y Shiori.
 
―Primero, voy hacerte tres pregunta, y si tú quieres voy a responderte tres pregunta, de acuerdo, no aceptare más.
 
―Si.
 
―Primero. ¿Qué paso con mi hermano ese día?

 
―Lo… lo siento, me dijo que lo que vi y lo que paso no se lo contara, incluso si alguien de su familia vendría a preguntarme.
“Haaa, hermano ¿Qué fue lo que paso?”
 
―Bien, ¿Te dio algo?
 
―Sí, me dio un collar. Siempre lo traigo puesto.
 
―Bien si te encuentras en problemas, cualquier persona que vea con este símbolo en su cuerpo e incluso en la ropa, le puedes pedir ayuda mostrándole el collar.
Lo que le mostro, fue el símbolo de la luna y la estrella, parecido al de la escuela, este era el símbolo que ellos traían consigo para decir que eran miembros del clan, y también la tarjeta alma, pero hablaban con personas que no podían ver la tarjeta, y por ese motivo se creó el símbolo para que ellos supieran que eran miembros del clan.
―No lo confundas con la de la preparatoria de acuerdo.
 
―Sí, él me dijo que podía hacer esto.
 
―De acuerdo. Tercera pregunta. ¿Qué hizo después de ese día?
―No, no puedo decir nada de esos día, me lo prohibió también. Además es algo vergonzoso de contar.

 
Claramente puso la cara roja a esta pregunta.
 
“Espero no haya hecho nada indecente, además, porque le dijeron pedófilo si ella tiene catorce, el año pasado tendría trece. Bueno es una edad bastante baja, pero como llegaron a despreciarlo tanto.”
Mencionando como las personas exageran las cosas no era de extrañar este hecho.
―Solo Fue durante varios meses, pero después de eso, no vino más.
¿Qué está pasando aquí?
 
―Ahora puedes preguntarme lo que quieras.
 
―Esta, ¿está bien que pregunte?
 
―Sí, no veo ningún problema.
 
― Esta bien, entonces—suspiro—. ¿Está bien en estos momentos? Mi hermana me dijo con una cara de felicidad que había entrado en coma, y añadió que no se levantara jamás.
Estaba apretando más sus dedos formando un puño.
 
―Sí, no te preocupes, estará de vuelta la otra semana.
 
―Gracias a Dios.

 
―Otra pregunta.
 
―¿Puedo ir a verlo?
 
―Lo siento, pero solo los familiares lo pueden ver cuando esta así, los únicos dos que lo pueden ver así, es su asistente y su mayordomo. Ella de ahí es su asistente.
Miro hacia Amaya. Por muy leve que sea se le vio una cara de disgusto hacia Amaya.
 
*Tsk*
 
―¡he!
 
―¿Que paso?—Le pregunto sin entender porque había hecho ese sonido.
 
―No nada, me acorde de algo. Bien, otra pregunta.
 
―No, no tengo nada más que preguntar.
 
―En serio, no quieres preguntar, por lo que hace Arata, ¿qué hace nuestra familia? las criaturas esas que ve, ¿por qué las puede ver a pesar de que eres humanas? no tienes pregunta respecto a esto.
 
―No―agito las manos―. Él me dijo, que llegaría a verme otra vez y cuando llegue el momento me lo contaría todo.

 
―Hmmm, Sabes, pero te voy a decir otra cosa.
 
―¿Qué cosa?
 
―Simplemente no confió en ti.
 
Lo dijo sin medir sus palabras, seco, sin dudas en sus palabras. Por supuesto que Shiori no se lo esperaba.
―¡he!
 
No entendió sus palabras, claro, nadie entendería este comportamiento que estaba teniendo Nozomi hacia Shiori, tenía desconfianza hacia ella en pocas palabras.
―Como oíste, he cometido un error muy grave que no quiero volver a cometer, pero por muy buena que seas, no puedo permitir que seas compañera de Arata.
―¿Compañera? ¿De qué hablas?
 
―Eres muy amable, Takane-san, e inocente que a cualquiera engañaría. Así también lo era ella.
―¿De quién estás hablando?
 
―No importa. No tengo rencor contra ti, ni nada por el estilo, así que tendrás que aguantarte bastante.
―¡he!

 
―Eres buena chica y me agradas. ¿Qué vas hacer ahora en adelante?
 
―Yo voy hacer el examen, para entrar a la preparatoria donde estudia él, después de vacaciones de verano.
 
―Hmmm, Bueno, nuestra conversación ha terminado.
 
―¡Ya!
 
―No te lo tomes a mal. Podemos ser amigas si tú quieres. Pero me temo que no nos volveremos a ver por un largo tiempo.
 
Miraron hacia Mayoko, y la imagen de ella de no querer aguantar estaba por estallar.
 
―Fue un placer hablar contigo.
 
―No, el placer fue mío. Dijo Shiori a Nozomi.
―¡Ha! Otra cosa, esta conversación y encuentro lo hice sin el consentimiento de Arata oni-san, por lo tanto tenlo por ahora en secreto.
 
―¡he! Bueno, si eso quieres.

 
Caminaron de regreso hacia el otro grupo. Mayoko estaba alejada de las otras dos, por lo que no hablaron en todo este tiempo.
 
―¿Ya terminaron?―pregunto Mayoko.
 
―Si― se juntó al lado de Amaya―Nos volveremos a encontrar de nuevo Shiori-san.
 
Hiso una reverencia hacia ella.
 
―Lo mismo digo―Shiori también hiso una reverencia.
 
―Tsk. Vámonos, esto se lo diré a madre.
 
Agarrándola otra vez por las manos se la llevo, esta vez no se opuso, ¡no espera!
 
Ella si se opuso.
 
Se soltó de la mano de Mayoko, y Mayoko se la quedó mirando.
 
―¿Qué pasa ahora?
 
―Yo puedo caminar sola, no necesito que me guíes a casa.
 
―¡Entonces camina!
 
Frunciendo el ceño Mayoko y Shiori se estaban alejando.

 
Nada que decir frente a todo lo que se vivió en este cortó plazo de tiempo que hubo en este momento y lugar.
Las figuras de las hermanas Takane se desvanecía hacia donde se escondía el alba, cuando ya cumple su periodo en esta parte del cielo de Japón y del mundo.
―Todo termino. Comento Amaya.
―Si.
 
Respondió Nozomi al comentario.
 
―Alguien me puede explicar, ¿qué está pasando aquí?
 
―Por ahora no puedes saber.
 
―¿por qué?
 
―Sakura, ¿quieres ir a nuestra casa?―cambio la conversación.
 
―¿Está segura de hacer esto?, Nozomi. Le pregunto Amaya.
―Sí.
 
―Sí, si quiero ir―viendo que no quería hablar sobre el tema anterior decidió aceptar su invitación a casa de Nozomi.

 
―Primero te tengo que decir varias reglas.
 
―¿Cuáles son?
 
―Primero, está prohibido contar en donde vivimos y como es nuestra casa. Segundo, no puedes contar que fuiste a la casa de nosotros. Tercero, cualquier cosa que escuches y veas, no se lo dirás a nadie. ¿Entendido?
 
―Bu… Bueno.
 
―Bien, entones caminemos.
 
―¡Ha! Pero ya llame a Juro―Le dijo Amaya a Nozomi. Correcto, al segundo después se presentó Juro en el Auto. Justo a tiempo, o estaba esperando cerca de acá.
―De acurdo, subamos.
 
Sakura quedo perpleja frente a lo que estaba viendo. Jamás había visto un auto así, los único que los tenia eran los ricos que eran extranjero, dos o tres que estaban por ahí, luciéndose.
 
Entraron en el auto. Sakura tenía miedo de subir, no sabía si hacerlo o no hacerlo.
 
Pero de todos modos subió.

 
―Esto, ¿está bien que este aquí?
 
―Hm, porque no estarías aquí.
 
―Porque se ve que ustedes están en otro nivel.
 
Juro miro por el retrovisor a la chica que había dicho esto, no fue mucho pero se vio como se sonrojo, pero luego desapareció y puso su cara de pocker de nuevo.
 
Nozomi se dio cuenta.
 
―Sakura-chan, te presento a nuestro mayordomo, más precisamente el mayordomo de Arata, Umi Juro. Juro, te presento una amiga Emiya Sakura.
 
Juro, sin ningún rastro de cambio en su cara, miro por el retrovisor y asintió la cabeza.
 
―¡he! Es un gusto conocerte.
 
Estaba nerviosa, asintió a Juro y luego miro otra vez a Nozomi. Estaba roja.
 
―Jejeje. Amor a primera vista.
 
―¿Como?
 
―No nada, me acorde de algo.

 
Viendo como era Nozomi, a ella le gustaba jugar con las demás personas y ver como reaccionaban frente a suceso imprevistos.
 
―Nozomi, ¿está bien que el maneje a esa edad?
 
―Sí, tiene permiso especial para eso. No dijo nada.
―Entonces Sakura, ¿no me quieres preguntar nada?
 
―Bueno, hay algo que me ha intrigado por mucho tiempo.
 
―¿Qué es?
 
―Bueno, siempre me he preguntado. Si Arata hiso eso y fue grave, porque todavía está estudiando en la preparatoria y no lo han expulsado.
 
Cierto, una pregunta lógica que cualquiera se debería preguntar, porque alguien como él, que a los ojos de las persona era despreciable.
 
―La escuela, tomo la excusa de que era uno de los mejores estudiantes de la preparatoria, pero no a echo nada en la escuela y aun así, saca las mejores nota, más precisamente siempre es el primero de la preparatoria. Detrás de él, esta una chica llamada Sadashi Kyoto, creo. Ella tiene el roll de presidenta de la preparatoria, originalmente se la dan al

 
primero de la preparatoria pero no se la han dado a Arata. Todo esto es raro.
―Cierto, tienes razón. No te puedo contar mucho, y esto se queda entre nosotras, quieres saber porque no han echado a mi hermano de la preparatoria.
―Sí.
 
―Bueno, es porque la escuela es propiedad nuestra. Nada, no dijo nada.
―La escuela fue fundada, por el Bisabuelo de mi Bisabuelo. Por una razón importante que nunca se dio. Nuestro padre murió hace un año, y Arata ha heredado toda la preparatoria y todos los negocios de nuestra familia. Además, mi hermano no tiene la necesidad de estudiar, él es el más inteligente de nuestra familia. El mismo, creo, que rechazo el puesto de presidente.
Eso respondería a cualquier duda que tengas. ¿Tú que crees?
 
―Bueno, es algo que no puedo creer de inmediato… entonces eso explicaría porque después que hizo eso, recibió clase aun estando en la cárcel.
―¡He! Bueno, cierto―se puso un poco nerviosa.
 
No hablaron más. Sakura no dijo nada más, al poco tiempo ya estaban entrando al barrio donde ellos viven.

 
―¡Oye! espera, esto es propiedad privada, ni la policía tiene permitido entrar en esta parte si no es con una orden―Hiso un bloque de silencio―. Espera, no me digas que ustedes son los dueños de este lugar.
Mirando por la entrada, cayo vencida por todo lo que estaba conociendo y la información que le estaba llegando a la cabeza, estaba cansada por todo lo que estaba pasando.
―Ya te diste por vencida.
 
―Claro. Nadie alrededor de este vecindario, sabe quiénes son los que viven aquí, se dice que es la primera familia en Japón, luego el segundo puesto lo tiene la familia Sadashi, y es parte también en los movimientos económicos de Japón. Enserio,
¿ustedes que hacen?
 
―Bueno, no lo puedo decir.
 
―Oye, Cuando llegue, será ¿qué puedo ver a Arata?
 
―Lo siento, pero solo la familia puede entrar, incluyendo a los dos presente, que fueron elegidos por mi hermano.
―¡Hm! Bueno, que mal.
 
―La otra semana ya será.
 
―Si.

 
Después de eso, llegaron a la casa.
 
―Sabes, he estado tan sorprendida, que ya la casa ya no me sorprende, creo que me prepare mentalmente para esto.
 
No dijeron nada más, entraron por las rejas la reja, Juro fue a guardar el auto. Caminaron entre los sendero para llegar a la puerta de la entrada.
 
―¿El no habla casi?
 
―Es un hombre de pocas palabras. Estaba interesada en él.
Al entrar no pudieron apartar la vista de él, de esa persona que estaba tomando un vaso de jugo en estos momentos en la sala de estar.
 
El pelo negro corto, ya adulto en sus treinta. Traía barba parcialmente moderada que le lucen bien a pesar de su edad, llevaba el uniforme del clan, sus bordados de color blanco, Es un líder. Al ver a Nozomi este hablo.
 
―Hoo, mi querida sobrina al fin ha llegado.
 
Es el tío, hermano de los padres de Arata y Nozomi.

 
Traía una sonrisa en su cara, fue hacia Nozomi y la abrazo, luego la cogió por las cintura y la levanto.
 
―¿Dónde está la sobrina más hermosa que tengo? ¿Dónde está?
 
 
―Koyomi oji-san, ya no soy una niña, para que andes haciendo esto.
 
―Hee, pero si hace dos años que no te veo.
 
―Hola Amaya, como estas.
 
―Es un gusto verlo, estoy bien, gracias por preguntar.
 
―¡Hm! A quien tenemos aquí―miro hacia Sakura la quedo Analizando, y miro a Nozomi y esta asintió―. Es maravilloso encontrar a la nieta del viejo Kakeru-san.
―¿Conoces a mi abuelo?
 
―Sí, es amigo de nuestra familia.

 
***
 
Hace diez año, Nozomi accidentalmente escucho la conversación entre su papa y Emiya Kakeru.
―Estas seguro de esto―dijo el papa de Nozomi, no se le podía ver bien desde donde ella estaba.
―Sí, ya lo medite. Y, a partir de la descendencia de mi hija, ellos no le servirán, lo siento―hiso una reverencia junto con la disculpa.
―Bueno, no tienes que disculparte. Además tu nieta tiene cinco años y no sabe lo que hacemos, tu hija está de acuerdo con esto.
―Sí, ella quiere que su hija viva, sin ningún problema, después de todo me complace servirle a ustedes así como a mi hija, por eso le damos la gracias por todo.
―No, yo debería dar la gracias a ti y tu familia. Pero… si tu hija se entera de este mundo, nos veremos obligado a introducirla en el clan.
―Sí, estoy consciente de eso.
 
―Está bien, tu familia ha servido por muchas generaciones. Cortar eso, es raro sabes. Terminar esto después de tanto tiempo.

 
―Tiene razón.
 
―Si es así. Tu nieta es muy inteligente sin mencionar su edad, por eso cuando ya esté en la edad de entrar en la preparatoria oblígala a entrar, que esto sea una tradición para ustedes. Que ella y sus hijos, y los hijos de sus hijos estudien en esta preparatoria. No importa lo que necesite, nosotros le brindaremos todo, está bien así.
―Estoy profundamente agradecido, ante su amabilidad.
 
―Entonces. Es un trato después de todo. Tú, tu esposa e hija, son los únicos que quedan en tu familia, cuento con ustedes en este poco tiempo que nos queda.
―Sera un gusto hacerlo.
 
Y ellos estrecharon la mano.
 
Emiya Kakeru, dejo su servicio por la vejez, y su hija está todavía en servicio, por lo que raramente la ven por la casa o por la ciudad.
 
Fue un momento especial para ellos.
 
La familia Emiya había servido por varios años, por lo que ese fue el día en que dejaron que su descendencia cortara este tiempo de servicio.

 
Así fue como Emiya Sakura llego a la preparatoria Hiro-Yuu.
 
Sin saber porque su abuelo y madre la habían obligado entrar a esta preparatoria.

 
***
 
De todos modos, ellos no le contaron nada de esto a Sakura y lo mantuvieron en secreto.
 
―De acuerdo, iré a ver a Arata.
 
―Espera, sabes que cuando se despierten se enojara contigo, por lo que hiciste en Hokkaido.
 
Si, a pesar de que él tiene una tarjeta dorada, había tomado la responsabilidad de tener bajo mando a una prefectura, y escogió Hokkaido a pesar de que estaba dividida entre cuatro líderes.
 
―Sí, bueno, lo hice por su salud, ya no aguantaba más. Míralo, que hubiera pasado si hubiera ido, no aguantaba más.
 
Nozomi no dijo nada frente a este comentario de su Tío.
 
―Está bien―se dio por vencida―me saludas a tu esposa y a mi primo.
 
Si, a pesar de que no se podía encontrar a alguien para que fuera disponible para la familia Hiromi, esto no impedía tener relación amorosa con otra persona, aunque no podrían tener hijos, si podía tener sexo, y adoptar un hijo.

 
Este fue la alternativa de Hiromi Koyomi, quería tener una familia, con la mujer que amaba, y con un hijo que no era d su sangre, sabía que cuando fuera grande, seria parte del clan.
 
Lo ama, y junto con él a su esposa que también estaba al servicio del clan.
 
―Ahora, me despido, fue un placer conocerte, Sakura-san.
 
―El gusto fue mío.
 
Y este fue el encuentro entre Nozomi y su tío Koyomi.
 
―Es hora de bañarnos. Amaya tú, te nos unirás. Nos bañaremos las tres juntas. Y Mientras tanto dile a Natsuki que prepare la cena.
―Si.
 
Amaya se retiró, y quedaron Nozomi y Sakura.
 
Sakura estaba un poco sorprendida por la inmensidad de la casa, aunque ya no sabía con qué más sorprenderse.
 
Fueron junta a la habitación de Nozomi, subieron las escaleras y entraron a la habitación. Estaba completamente arreglada, esto era obra de las sirvientas que trabajaban ahí.
 
Nozomi le mostro el baño y comenzaron a quitarse la ropa.

 
Al poco tiempo, Amaya entro a la habitación y comenzó a desvestirse junto con las otras dos.
 
Su cuerpo, no parecía tener imperfecciones. Lo siento, estoy pensando en otra cosa.
Continuemos.
 
Al quietarse la ropa entraron al baño. Es grande, como para cinco o seis personas.
 
Hablaron mucho, esto solamente se hacía para tener más confianza entre ellas, y fortaleces su amistad. Se divirtieron mucho.
 
Y después de un largo periodo de tiempo entre espuma y agua, el tiempo pasó y se encontraban cambiándose.
 
Nozomi le presto una muda de ropa a Sakura. Terminaron y se dirigieron a la cocina.
Ahí encontraron la cena lista.
 
Cenaron y comenzaron a hablar de nuevo.
 
¿Qué tanto hablan las chicas y de que hablaban?

 
Era la respuesta que cualquier hombre quisiera escuchar, pero no lo sabíamos en su totalidad. La mayoría era de belleza, chico, etc. No había nada más, o sí.
Paso el tiempo y no habíamos nada que hacer que ir a la habitación.
Sakura decidió quedarse.
 
Llamo que se iba a quedar donde una amiga, le dieron permiso. Y comenzaron a ver televisión en el cuarto.
Una pijamada.
 
Nozomi decidió hacer esto, ya que estaban ellas tres en esos momentos. Poco a poco pasó el tiempo y los parpados de cada una de ella estaban cayendo al pasar del tiempo.
¿Insomnio?
 
Si era eso. Explicaría porque Nozomi todavía estaba despierta. Eran las doce de la media noche.
Nozomi se levantó y se dirigió al cuarto de Arata. Al entrar vio a Juro durmiendo en la silla. Sin mencionar que en la silla parecía que dormía bien, sin mencionar lo dura que era la silla.
―Juro, ya puedes descansar.

 
Juro, manteniendo un pie entre el sueño y la realidad, el más mínimo ruido lo despertaría. Estaba entrenado para esto, siempre alerta frente a cualquier situación.
 
―Si.
 
Solo dijo eso y se retiró sacando la silla.
 
Ya era Costumbre para ella, un hábito que no podía dejar de hacer, es quedar al lado de su hermano sin hacer nada.
 
Su forma de pensar, decía que de esta manera ella lo podría proteger.
 
Así tomando un pequeño espacio se acostó al lado derecho de Arata a treinta centímetro de él.
 
Y dándole la cara, mirando el lado de su cara, vio que estaba descansando bien.
 
Y dejo que el sueño le ganara, cayendo profundamente dormida.

 
*** Al día siguiente, Nozomi se levantó. Amaya llamo a la puerta.
―¿Qué pasa?
 
―Para informarle, que Emiya-san, ha regresado a su hogar.
 
―¡Hm!, bueno.
 
―¿No ira a la escuela el día de hoy?
 
―No, esperare cuando mi hermano despierte.
 
Se encontraba acostada todavía al lado de Arata. Acostada con la mirada al techo y una mano en la frente dio una pequeña sonrisa.
Luego de eso no se dijo más nada. Amaya se retiró sin decir nada.

 
Y así se cumplieron ocho días.
 
Todavía no se había levantado, por lo que Nozomi dedujo que su hermano había decidido descansar más.
 
No hacía nada.
 
No sabía si comenzar la reunión de líderes por segunda vez, ya la había retrasado. Tendría que esperar, le pidió a sus discípulos que vinieran el día de hoy.
Sí.
 
Era de Madrugada y todavía estaba oscuro. No podía dormir.
Sabía que algo malo iba a pasar, no podía negar ese hecho, se veía los rayos de la luna.
 
Estaba pensando demás.
 
Pensando y pensando, sus ojos no podían cerrarse. Paso el tiempo.
Y se pudo notar como el primer rayo del sol podía tocar la punta del techo de la casa.

 
Ya había amanecido. No durmió nada, ya no podía hacer nada más que reconciliar el sueño ahora en la mañana o en la tarde de este día.
Miro a Arata y luego miro al techo.
 
Sentía que algo le dolía, en la parte de la muñeca, sentía que algo le apretaba fuerte.
Intento mirar su brazo, pero no pudo alzarla.
 
―Arata…
 
En un pequeño susurro, vio como la mano de Arata la estaba agarrando fuerte.
―Arata, me estás haciendo daño. No respondía.
Se sentó para mirarlo mejor. No estaba despierto. “¿Pesadilla?”
*cof* *cof**cof*
Comenzó a toser de la nada. Nozomi no sabía qué hacer.

 
Ahora había a comenzar a moverse bruscamente. Como si estuviera convulsionando.
*cof**cof**cof* No paraba.
Se estaba ahogando, como si estuviera bajo el agua o el espacio.
“¿Ahora que está pasando?”

 
Nota del Autor
Espero que le haya gustado este capítulo. No se lo esperaba ¿no?
 
Como de costumbre digo:
 
Gracias a todos los que están leyendo esta novela propia, poquito a poquito vamos creciendo, dejen su comentario ante cualquier duda que yo la responderé.
 
Y eso es todo, me demore, porque estaba corrigiendo cualquier error horrografico, por lo que me estoy tomando bastante en serio a esto. Este es mi proyecto y solo mío. No importa que llegare hasta el final.
 
Bienaventurado todos aquellos que escriben para los que quieren leer, y sean felices aquellos que le gustan leer. Este es la importancia de la lectura, la biblia no fuera biblia si no usara sus diferentes textos narrativos.