KMS – Capítulo 7

Modo Noche
 
Capítulo 7 : AGUA
 
Nada que ver con esto.
 
Lo que estaba pasando en estos momentos, no era simplemente normal. La mejor escuela del mundo hasta ahora, tenía estos problemas. ¿Qué dirían las personas si se enteran de esto?
 
Los estudiantes, grabando la situación con una pequeña sonrisa en su rostro.
 
Los otros estudiantes querían ver las cosas por sus propios ojos y esperar a que subieran el video para seguir disfrutando después, ¿Era crueldad o algo más?
 
Era claro que a simple vista de los demás Arata había hecho algo grave, y también era claro que a simple vista lo estaban juzgando mal. Las cantidades de miradas de jóvenes de varios países y del Japón mismo estaban dirigido al chico llamado Hiromi Arata.
 
¿Dónde están los profesores?
 
Los profesores por casualidad estaban en una reunión en estos momentos, casualidad o no, era la verdad para  estos   tiempos.

 
Se trata de humillación lo que estaban viviendo en esos momentos, la frialdad de la vida.
Arata no le importaba que se metieran con él, más él sabía que no iba a dejar que otros pagara los platos rotos que él había partido, pero él no había partido nada, solamente la dejo caer mas no se partió, una esquirla salió volando. Este era la cuestión, si pagar algo que está casi entero y se puede usar o comprar uno nuevo por simple capricho del dueño del plato, en este caso no se lo estaba pidiendo el dueño.
―¡Escúchame bien Sadashi Kyoto!―era Nozomi hablando, estando sostenida por los brazos por un chico―Has  de lamentar todo lo que estás haciendo, esto va más allá de lo logi…
―¡He! No me vengas con eso de lamentar. Es tu Oni-san el que se tiene que lamentar por haberlas traído a esta situación.
Arata todavía estaba en el suelo a la fuerza por dos chico acuerpados. Por el golpe al recibir cuando lo tiraron al suelo, se le podía ver un pequeño derrame de sangre.
–¡¿Arata-san, se encuentra bien?!–pregunto Haruka estando preocupada al ver la sangre. Estaba sostenida también a la fuerza y estaba nerviosa, tenía miedo, mas no dejo que esto le dominara para lanzar la pregunta.

 
―Claro que está bien―fue Sadashi la que respondió―no te preocupes, ya puedes dejar de actuar, puedes dejar que él se pudra en la cárcel por lo que ha hecho, ¿lo sabes no? las porquerías que el a echo―se podía notar que estaba fuera de sí misma, no era la chica que Arata y Nozomi conocieron.
 
Haruka se quedó pensando, las dos discípulas eran nueva en el clan, y no tenían conocimiento, no se les había informados, solo conocía unas cuantas cosas. Pero para ellas, una cosa era  segura, estaban acusando a alguien que era completamente inocentes.
 
―Haruka, no te preocupes, voy a estar bien―le dijo Arata. Haruka asintió a lo que había dicho Arata.
No sabían que hacer.
 
―Entonces. Falta poco para que ya estén aquí―menciono Kyoto mirando al cielo.
 
La Fuerza de Auto Defensa de Japón, las interferencias de esta fuerza significaba que era algo muy grave a nivel nacional.
 
―¡Sadashi Kyoto! No sé porque te has puesto así. Durante este tiempo que no estuve aquí, pero has ido muy lejos.

 
―Hiromi-san, si lo que quieres es estar al lado de tu Oni-san, no te preocupes, de pronto te pongan en una celda junto con él―sonrió.
 
La mirada de Nozomi era amenazadora. Ver como Arata era pisado con un pie y sosteniéndole una mano con fuerza para que no hiciera nada, era totalmente inaceptable para ella. Lo único que podía hacer, era esperar lo que Arata mandara.
 
―Nozomi, no te preocupes vamos a estar bien―dijo Arata para tranquilizarla.
 
Arata le dio una sonrisa a Nozomi, y esta se la devolvió.
 
―Sí, sí, van a estar bien―dijo Sadashi como si no le importara lo que estaba diciendo.
 
Silencio. Nada que hacer, nada que pensar. La situación era totalmente inaceptable, los estudiantes de un momento a otro, comenzaron a golpear sus celulares, nada grave.
 
Nozomi dirigió su vista hacia Arata. Arata al ver la cara de Nozomi, sabía que su cara significaba el no poder aguantar más esta situación.
 
Nozomi sintió algo tocándola en la cintura, sintió repugnancia, nadie  se  había  dado  cuenta,  de  lo  que  ese  chico     estaba

 
haciendo. Su cara en el oído de Nozomi, solo jadeaba en su  oído. Estaba excitándose con su cuerpo solo con tocarlo.
Un pervertido, se estaba aprovechando de la situación.
 
―¡Que Crees que haces, estúpido!―La voz llena de odio, gruesa y una mirada de querer matar se estaba asomando en el rostro de Arata. No lo pudo aguantar, sabía que podía mostrar sus emociones físicas mas no sentirla, pero se dio cuenta que su hermana no le gustaba nada de lo que estaba pasando en estos momentos, obvio, ninguna mujer le gusta ser tocada sin  permiso.
―¿A quién le hablas?―Le pregunto Sadashi estando un poco confundida por el comportamiento repentino de Arata.
―¡Jun!
 
―Si.
 
―¡Te ordeno que le quites a ese chico de encima a mi hermana, y le disloques un dedo! ¡Es una orden!―cuando Arata entraba en este modo, nadie podía detenerlo, podía ser el más cruel con las personas que no merecía ser respetada, cuando se ponía así.
–¡Como ordene!
 
Ayame estaba feliz, se le veía en su rostro.

 
Al captar la orden de Arata, decidió actuar.
 
En un codazo seco, al estúpido que la agarraba de tras de ella se soltó. Seguido de eso saco su Arumakado, y corrió en una velocidad aceptable para los espectadores, velocidad sorprendente para ellos.
 
El estúpido que estaba agarrando a Nozomi la soltó y dirigió su mirada hacia ella para enfrentarla, estúpido.
 
Un derechazo alto, que hombre tan imbécil, tenía las agallas de pegarle a una mujer.
 
Nozomi lo esquivo hacia un lado, cogió su brazo, y en un rápido movimiento le dio una vuelta completamente rápida y lo llevo al suelo, en la misma posición en la que estaba Arata, y seguido de eso…
 
―¡HAAAAAAAAAAAAAAA!
 
El grito desgarrador que dio el chico era para película de terror, su dedo meñique había sido echado a un lado de su posición normal.
 
―¡¿Que está sucediendo aquí?!―pregunto Sadashi por lo que acaba de ver―Eres estúpida o que, te van a llevar con este tipo a la cárcel por defenderlo.

 
No le prestaron atención a sus palabras, los alumnos ya no traían sus teléfonos en las manos.
 
Arata trato de ponerse de pie a la fuerza, pero uno de los chicos le dio un derechazo en la nariz.
 
―¡Arata!―Fue Nozomi la que grito, ella se dirigió hacia él.
 
―Nozomi, que crees que haces, ellos simplemente actuaron en defensa propia.
 
―Nozomi, no te preocupes, no le prestes atención a estos. Simplemente déjalos ser.
 
―Oni-san, crees que no me duele cuando te veo hay tirado en el suelo, siendo tratado de esa manera―Nozomi tenía unas pequeñas lagrimas que no dejaba salir, Arata las noto.
 
―Está bien, está bien. Pero no hagas nada tú. Ayame, quítame a estos tipos de encima. Haruka, ayuda a Sakura de ese tipo, Sakura lo siento por esta situación.
 
―NNN, No te preocupes por eso―le dijo Sakura que no se preocupara.
 
Pan comido para Ayame, se veía que tenía experiencia a la hora de lucha cuerpo a cuerpo, en un santiamén le quito a los dos tipos de encima como si fueran garrapatas. Haruka aun   siendo

 
nerviosa frente a esta situación avanzo y le dio un pisón a los pies y luego un cabezazo en la barbilla del chico, luego le dio un golpe en el estómago y una patada en toda la parte intima del hombre, después de eso se dirigió hacia Sakura quien instintivamente al sentir el peligro la dejo suelta y pidio clemencia, sabia decisión.
Arata se puso de pie y se sacudió, al ponerse de pie su nariz comenzó a salirle sangre.
―¿Oni-san te encuentras bien?
 
―Sí, ya dormí un poco, solo es tomar el medicamento y se me pasara.
Arata se dirigió hacia ella y él la abrazo.
 
Los chico que estaban sosteniendo a Arata, solo fueron llevado al piso sin ningún tipo de lección.
―¿Estás bien?
 
―Sí, no te preocupes. Tiene que cambiar esa expresión, me estás dando miedo sabes. No me gusta verte así.
Arata comprendió. Su expresión cambio por la del niño inocente y risueño de siempre.
―Siempre eres la que cama mi corazón Nozomi.

 
La situación había tomado un giro de 360 grados en total, los alumnos no se lo podía creer, que era lo que iba a pasar ahora.
 
Se escuchaba los mormullos de los estudiantes, y al segundo después los ruidos de los helicópteros.
 
―¡¿Qué es lo que está pasando aquí?!―Pregunto un hombre con voz alta.
 
A unos cuantos metros de distancia de donde estaba Arata, en la dirección de la entrada a la preparatoria, se encontraba un hombre alto, llevaba un uniforme de comandante, muchas medallas en el pecho, un soldado altamente condecorado. Cabello negro lacio, ojos marrones.
 
Este hombre iba escoltado por diez militares detrás de él. Eran las Fuerzas de Autodefensa de Japón.
A su lado, se encontraba dos chicas, todas dos de cabello blanco.
 
―Llego tu hora―Sadashi dijo dándole la espalda a Arata.
 
―¿Qué es lo que ha sucedido aquí, Sadashi-sama?―La pregunta dirigida por el comandante a Sadashi, era por lo que estaba viendo.

 
―Comandante Katashi-dono―miro a las dos chicas que estaba a su lado―Veo que han tomado su decisión.
 
Las dos eran claramente Kazue y Amaya. Kazue no mostro ninguna reacción a lo que dijo Kyoto, en cambio Amaya le respondió con un *Tsk*. Kyoto no se dio cuenta de esto.
 
―¿Que le paso al chico que esta tirado en el suelo?
 
-Mis disculpa―interrumpió Arata―El chico se tropezó mal y se descompuso el dedo el dedo meñique, mi compañera Ayame, le iba a ser el favor de ponerlo en su lugar. Ayame, has los honores.
 
Ayame recibiendo la idea, avanzo.
 
―HAAAAAAAAAA―el grito fue peor, ya que la sangre  se había enfriado un poco. Las lágrimas solo le caían por el rabillo de los ojos.
 
Los demás no hicieron si no mirar y fruncir el ceño, frente a lo que acababan de ver.
 
Arata miro al comandante con una sonrisa.
 
―Bien, siendo así―Hablo el comandante Katashi―Iré a la recepción de la directora, junto con los alumnos…-la   directora

 
le paso un papel―Hiromi Arata, Hiromi Nozomi, Nyoko Haruka, Ayame Jun y Emiya Sakura, por favor acompáñenme.
―Katashi-dono ¿y yo que hare?
 
―Usted Señorita Sadashi. Esperará en el salón de clases como los demás. Usted ha tomado parte del trabajo que nos toca hacer, así que debe estar conforme.
―Pero…
 
―Esto es todo. ¡Los demás estudiantes a dar sus clases!―ordeno a los estudiantes a seguir a dar sus clases―Bueno, síganme.
El comandante Katashi avanzo primero, con Arata quedándose un poco atrás hablo.
 
―¿Estos son los amigos que ahora tienes? Pudiste al menos cambiarnos por personas mejores. Sabes, tarde o temprano vas a terminar…
―¿Qué crees que estás haciendo? Me estas amenazando o algo.

クランムンスタ| Kuranmūnsutā
©Cedlhom
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
15

 
―Ese día. Ese día me dijiste que no te hablara, y no lo he  hecho. Pero tú has dado ese paso y rompiendo tu propia palabra―Arata volteo a mirarla–Tienes que cambiar Sadashi…
 
Y sin dejar determinar a qué Arata hablara, en un acto de desagrado hacia Arata, movió su boca y le escupió. Tal vez le hubiera caído en la cara, pero no fue así. Amaya estaba al lado de Arata, quien cogió un pañuelo, y en un parpadeo estaba atrapando la saliva antes que le cayera a Arata en la cara.
 
―Eso no lo puedo permitir―fueron las palabras dicha por Amaya, envolviendo el pañuelo y entregándosela a ella en la mano, nadie la vio, prácticamente nadie capto como pudo atrapar la saliva en el aire.
 
―Sadashi Kyoto, esa personalidad que tienes ahora tiene que cambiar―dijo Nozomi.
 
―jeje. Enserio, mírense ustedes. Su familia es la más odiada por lo que hiso tu hermano, si no hubiera echo eso, todo habría salido bien, si no hubiera echo eso, todo estaría  mejor. Ustedes y tu familia han pasado los límites, al querer casarse entre hermanos…
 
Salió, el ambiente quedo en silencio.

 
Nada que hacer a lo que dijo Kyoto, se quedaron mirando unos a otros.
 
―¡Sadashi, tú no sabes nada! ¡Así que, estate callada!―todos quedaron sorprendido por quien había hablado. La directora estando en la entrada del edificio escolar hablo.
 
―Como oíste, estate callada―le recordó Nozomi a Sadashi–. Oni-san, podemos seguir.
 
Arata quedo viendo a Sadashi, sabía que había sufrido una gran humillación, solo veía como estrujaba el pañuelo que sostenía en su mano. Estaba enfurecida, impotente y con un poco de miedo.
 
―Sí, sigamos.
 
Sadashi no pudo más que hacer tirar el pañuelo al piso y pisarlo de la rabia, mientras veía la espalda de Arata rodeada de esas mujeres.
 
Hiromi Nozomi, Umi Amaya, Emiya Sakura, Ayame Jun, Nyoko Haruka, acompañando a Hiromi Arata, cubriendo su futuro completamente decididas a dar todo por el y el futuro de la humanidad.
 
Era una nueva era para Arata en la escuela.

 
Terminando así, esta bienvenida echa por Sadashi Kyoto, quien dio una pequeña sonrisa a la espalda de todos ellos.
 
 
 
***
 
―Sakura-chan, puede esperar un momento afuera, después te llamamos―la que había hablado era Nozomi.
 
Llegaron a la recepción de la directora con todas las miradas encima de ellos, los escolta militare que traía el comandante Katashi, se quedó a la espera de su regreso en las puertas de este edificio.
 
―Seguro―Respondió Sakura al pedido de Nozomi. Aunque estaba dudando un poco por las miradas que estaban todavía  por ay, decidió quedarse afuera.
 
―Bien, no te preocupes.
 
No tenía por qué preocuparse, ella miro a Arata y él le asintió en respuesta de que todo iría bien después de esto. Ya el resto de los presente ya había entrado por lo que faltaba Arata y Nozomi.
 
Abrieron la puerta.

 
Lo más imposible para nosotros, nos quedaríamos con la boca abierta si un día no sucediera o tengamos esta situación frente a nosotros. La libertad que uno podría tener al seguir a alguien que verdaderamente vale la pena y cuida de la humanidad.
 
Los presentes ante el eran pocos, pero fieles.
 
―Mis más sinceras disculpas, Hiromi-heika―disculpándose frente a la presencia de Arata que había entrado a la recepción.
 
No te preocupes por eso Adam-san.
 
El que se estaba disculpando era un hombre de pelo blanco con negro, es decir, parte de la mitad del cabello era blanco, piel blanca, acuerpado, y con el uniforme del comandante puesto. En pocas palabras era el comandante Katashi.
 
―No, no. Es un delito grave la forma en la que lo he tratado.
 
No había ningún delito que mencionar, sus súbditos habían establecido un reglamento de como dirigirse a la familia, de cómo tratarla y otras cosas, que por lo general no tenía importancias, así eran todos ellos.
 
―Está bien. Ya se pueden poner de pie, usted también Kazue-san.

 
―Si.
 
Los dos se levantaron, sus discípulos estaban sentado en los muebles que estaban disponible en l recepción.
―Veo, que tu cabello todavía se torna blanco.
 
―Si―Adam se pasó la mano tocándose el pelo, junto con una sonrisa―. Bueno, fueron unas de las cosas que acepte cuando me case con Kazue.
Casados, la familia Umi, en si era la más misteriosa de todas las familias que estaban bajo el mando del Clan Luna De Estrella.  El primer antepasado, dejo claro que fue la primera familia en prestarle ayuda, junto con ella. Viendo de donde venía y su poder y la capacidad que tenía sobretodo el intelecto, Motivo a la Familia Umi a servirle.
Sus rituales eran cosas de otra cosa, una de ellas era, si uno  que no fuera de su gran familia se casara con una de la familia Umi, Este perdería el apellido, color del cabello y dejaría atrás su pasado, es decir, olvidaría las personas que había conocido hasta ahora, no había necesidad de borrar la memoria, esto era para el desafío. Si en verdad quería casarse con una de la familia Umi, tenía que hacer todo lo posible para no hablar y mirar a ninguna de las personas que había conocido hasta el día que acepto casarse con una de la familia Umi.

 
―Bueno sentémonos―hablo Arata. Todos se sentaron.
―Arata-heika.  Que   haremos   con   los   estudiantes   que   le atacaron.
 
―Ha, no te preocupes por ellos. Posiblemente ya no nos vuelve  a molestar.
―Y quién no. Con lo que le mandaste a ser a ese pobre muchacho, todos se asustarían―Hablo Adam.
 
―Sí, creo que me pase un poco. Pero quiero que los haga sufrir con los trabajos de la escuela.
Se echaron a reír.
 
Después de eso, Nozomi presento a sus discípulas a Adam y a Kazue.
―¿Y dónde está Juro?–Pregunto Arata.
 
―Él estaba ubicado en los techos de la escuela, para interferir los celulares y no grabaran nada de lo que estaba pasando. Sería grave, si se filtra un video así de usted.
–Bueno, él es quien me ayudo aquel día a o borrar todos los videos.

 
Quedaron en silencio.
 
Umi Juro, mayordomo y chofer de Arata, hermano menor de Amaya. Así de callado y reservado con su cara de póker que traía siempre encima, era el mejor en la tecnología de estos tiempo. Hacker, se podría llamar, el mejor y  numero uno de este mundo, no hay nadie que pueda con él.
Operaba la tecnología del clan, y se encargaba de que  los videos e imágenes de algunos de ellos haciendo el trabajo casando a los Yokai, enseñándole a otros como hacerlo. Por eso todas las veces se le veía con el celular en la mano, y se perdía de un momento a otro.
―Bien, Nozomi, ya puedes llamar a Sakura.
 
Nozomi se dirigió a buscarla, mientras Adam sacaba su Arumakado y se convertía en Katashi.
 
―Por cierto. ¿Cómo van los ejércitos de Japón? Hay problemas nacionales o algo por el estilo.
 
―No―dijo Adam―El país aliado, los Estados Unidos. Sigue con las polémicas que está haciendo el nuevo presidente. Hay que ver sucede dentro de un tiempo.
 
―Bueno. El presidente, tan siquiera sabe cómo lidiar con las cosas  de  una  manera  cruel.  Sabiendo  una  pequeña  parte de

 
nosotros. Aunque sus dioses nos dejaron estar en esos dominios, no puede hacer nada contra nosotros. Seguro está tomando medida con los Yokai.
 
Las fronteras entre los estados unidos de América y México estaban en la cuerda floja por las murallas que estaban levantando para los inmigrantes del país de México a estados unidos. Solo los presidentes sabían el porqué de estas acciones. El clan Luna De Estrella también estaba en México y también ayudaba a la casa de los Yokai allí. Básicamente todo se hacía por el bien de la humanidad aunque no supieran la verdad vieran conflictos.
 
Katashi asintió a lo que dijo Arata.
 
Japón era aliado de Estados Unidos desde hace tiempo. Por lo que trabajan juntos, y sobre todo siempre competía entre sí, no se sabía si era por diversión o la seriedad absoluta. Este era la realidad. Si un estado como lo Estados Unidos de América se viera en vuelta en una guerra, el deber de Japón como país aliado era asistir a su ayuda.
 
Pero esto no recae al Clan Luna De Estrella. Su deber era solo mirar, su deber era exterminar a los Yokai, su deber no era atentar contra la vida humana, con algunas excepciones.

 
Al poco tiempo entro Sakura, se quedó parada en la habitación de la directora.
 
―Señorita Emiya Sakura, cierto.
 
―Si.
 
–Realmente, no entiendo como entro en esta situación. Pero no tiene por qué preocuparse ni los que están aquí en esta habitación―dijo Katashi―Ya que el joven Arata no ha hecho nada que merite su encarcelamiento junto con su hermana, por otro lado tuve que asistir el día de hoy a la escuela por motivos diferentes a este. Ya lo he cumplido. Así que no tienes por qué preocuparte.
 
No dijo nada, solo se vio la sonrisa en su cara, Sakura llena de felicidad miro a Arata y sonrió y de la misma manera todos lo hicieron. La única persona de ahí que no conocía que era lo que pasaba de verdad era Sakura.
 
El instinto de Sakura decía que estaban ocultando algo, pero no le importaba de que se trataba, solo quería estar divirtiéndose con ellos. Por fin había recuperado la amistad que había dejado perder hace tiempo, y no la dejaría perder ahora que ya la  había recuperado.

 
―Muy bien es hora de la merienda―La que recomendó fue la directora.
―Hay hambre―Hablo después Katashi.
 
―Sí, me das unas papas fritas–dijo Arata.
 
―Yo quiero un vaso de Jugo de naranja―pidió Nozomi.
 
Comenzaron a hablar como si nada hubiera pasado, Sakura solo veía como reían y pedía a la chica que había entrado para traer lo que había ordenado.
―Ojou-sama. Usted va a pedir algo.
 
―He, bue, bueno. Un jugo estaría bien.
 
―Listo.
 
―Sakura, ven siéntate aquí―le dijo Nozomi a Sakura.
 
Sakura se sentó al lado de Nozomi, y comenzaron a hablar  como si nada hubiera pasado.
Las bebidas llegaron al poco tiempo después. Y así paso un tiempo.
―Bueno,    yo    me    retiro―era   Katashi   quien    se   estaba despidiendo–Nos volveremos a ver.

 
Y después d eso se fue.
 
Se quedaron en la habitación de la directora un poco de tiempo más para que comenzara el otro bloque de clases y así ellos asistir a dar las siguientes clases.
Sabían que las miradas le iban a caer a cantaradas sobre ellos, pero era lo necesario para no retroceder y darle la palabra a alguien o alguien que no tenía la razón de la palabra.
El sucedido en esta mañana, quedaría grabado en la mente de todos lo que habían vito lo de hoy.
Y así vino el tiempo a asistir al otro bloque de clases.
 
Los pocos alumnos que estaban en los alrededor solo miraban y hablan entre ellos, viendo al grupo de Arata.
 
Arata no le importaba nada de esto, que siguieran mirando si ellos quisieran, a él y a los de su alrededor no le importaba.
 
―Haruka-chan. ¿Vas a estar bien?― le pregunto Arata estando un poco preocupada por ella, ya que era menor que ellos, estaba en primero. Por lo que no estaría con ellos en el curso de segundo.
―Si. Estoy un poco asustada y con nervios. Pero hare todo lo posible.

 
―Bien, sigue así. Si hay algún problema tienes permitido defenderte―le acaricio el cabello despeinándola un poco―Espero mucho de ti.
―Si.
 
Haruka se dirigió a su curso.
 
Arata y las demás se dirigieron a su salón.
 
No dudaron ni un poquito en entrar a su salón de clase. Y así las miradas se dirigieron hacia ellos.
―Llegan tarde―El que hablo fue el Sensei del bloque del que estaban ahora.
―Fue un minuto de retraso―comento Arata―. Hay algún problema con eso.
No dijo nada.
 
―Chicas pueden sentarse―le dijo Arata a Nozomi, Sakura y Ayame.
 
Ella si dirigieron a sus asientos. Pero primero dejaron a que Arata se sentara en su lugar habitual, y seguido de él se sentaron después ella. Nadie entendió el porqué de esto y Sakura tampoco quien se sentó al lado de siempre de Nozomi.

 
Takane Mayoko estaba atrás, sin decir ninguna palabra analizaba todo, su cara decir estar inconforme de todo esto. Claro ella había perdido a una de sus preciadas amigas por Arata y Nozomi, quien era prácticamente campos opuestos, ahora Sakura estaba con ellos.
La tensión era a considerar entre todos los que estaban ahí. El profesor viendo esto hablo.
―Comencemos clases Tal vez fue considerado.
Así el Sensei de la clase cerro este momento de tensión entre ellos.

 
***
 
―¿Cómo te fue, Haruka-chan?
 
―Bueno, nadie quiso hablar conmigo.
 
Claro, y quien quería hablar con una niña que golpeo a uno de tercero siendo ella de primero.
 
Ya habían terminado las clases y ya era de tarde noche. Decidieron quedarse en un restaurante familiar para pasar el rato después del duro día que tuvieron.
 
―Bueno no le prestes atención a eso.
 
―Si.
 
No había mucho que hablar entre ellos.
 
Al lado de Nozomi estaba Sakura, quien decidió pasar el tiempo con ellos. Nozomi le dijo a su hermano si se podría quedar en su casa. Arata se sorprendió, no sabía todavía que le había mostrado la casa y le había dicho de la escuela.
 
No pudieron decir nada a los ojos que lo estaban mirando, más de tres o cuatros estudiantes se encontraba en el restaurante en ese momento, solo se quedaron como espectadores.

 
―Díganme, ¿no tiene ninguna pregunta qué hacer con respecto a lo que paso hoy?
No respondieron a la pregunta echa por Arata.
 
―Bien, eso sucedió hace casi dos años. Bueno no puedo contar mucho, pero creo que ya todos saben lo de ese video que estuvo viralizado por lo menos una hora o menos―conto Arata―. No salió del país, gracias a Juro, quien actuó rápido. Por lo que el video se perdió, pero recordaron mi imagen y he aquí las consecuencias.
―Bueno, fue un problema que seguro no se pudo evitar―comento Sakura.
―Exacto―fue algo que no se pudo evitar para ese momento.
 
Se quedaron en silencio, no tenían más nada que decir, si Arata no quería hablar, no había nada que preguntar.
Nozomi sentada a su lado estaba curiosa, sabía que los espacios en blanco que vio cuando le estaba viendo los recuerdos, eran algo importante. Había bloqueado esos momentos.
La tarde había caído en el horizonte de Japón.
 
―Es hora de regresar―hablo Arata.
 
Después de eso pagaron lo que tenía que pagar.

 
―¿Alguien tiene sed?―pregunto Nozomi.
 
―Yo―respondió Sakura y Haruka al mismo tiempo.
 
Nozomi ordeno una botella de agua para cada una y una para sí misma.
Después de eso salieron del restaurante.
 
―¿Qué vamos a hacer cuando lleguemos a la casa?―pregunto Arata por lo que Sakura se quedaría hoy en la noche en la casa.
―Bueno, no comimos mucho en el restaurante, por lo que ordenare a Natsuki, que prepare algo de cena, ¿está bien?―respondió Nozomi.
―Sí, dile que no me prepare mucho―dijo Arata.
 
―¿Ustedes que quieren?
 
―Yo, quiero lo que sea, pero no mucho―dijo Haruka.
 
―Yo, también―dijo Sakura
 
―Yo quiero curry―pidió Jun.
 
―¿Curry?―pregunto Nozomi.
 
―Sí, curry.
 
―Bueno, le diré a Natsuki.

 
Seguido de eso, Nozomi saco su celular y llamo a la mansión y le ordeno que preparara la cena.
―Listo―dijo Nozomi después de colgar el teléfono.
 
―Bien―dijo Arata. Caminaron un poco más.
―Oni-san ¿quieres agua?
 
―He, ya no quieres―dijo Arata
 
―No.
 
―Bueno―lo dijo como si nada―Esta por la mitad. Después tomo un trago y siguieron caminando.
Después de otros pasos tomo más. Después otros más.
Después no pudo parar más.
 
―Oni-san, ¿estabas seco?
 
―Así parece.
 
*cof* *cof*
 
―Se me fue por la nariz―comento Arata.

 
*cof* *cof*
 
―¿Estas bien?―pregunto Nozomi.
 
―Si.
 
―Por cierto. ¿Dónde está Amaya y Juro?―pregunto Sakura.
 
―Ha, ellos están haciendo unas vueltas en Tokyo en estos momentos―respondió Arata.
 
*cof* *cof* Cayó de rodillas.
―Nozomi, duerme a Sakura, hay problemas.
 
Nozomi sin titubear alguna palabra saco su Arumakado, para dormirla.
 
―Lo ciento Sakura―Nozomi se disculpó con Sakura, quien quedo confundida con lo que estaba diciendo o lo que estaba pasando.
 
No dijo nada, y en un momento a otro Nozomi le toco la frente y quedo totalmente dormida estando de pie.
 
―Haruka-chan, encárgate de Sakura. Llévala a una banca que esté disponible o un lugar para que la cuides, ¿entendido?

 
―Cuente conmigo.
 
―Bien hermano, que es lo que esta…
 
Nozomi no termino de Hablar cuando vio a Jun que estaba sorprendida por lo que estaba pasando, claro está ella lo podía hacer, pero la cuestión era ¿Quién lo estaba haciendo?
Lo que estaba viendo era lo mismo que estaba rodeando a Arata.
―Arata, ¿tú estás haciendo esto?
 
―No *cof* Es alguien que ha tomado la medida de buscar mi atención―contesto Arata.
Lo que estaba alrededor de Arata, no era más que simple agua desafiando la gravedad, girando en columnas alrededor de Arata seguía moviéndose en velocidad constante.
―¿Entonces qué hacemos?―pregunto Nozomi.
 
Y como si estuviera esperando esas palabras, las columnas de agua que rodeaba a Arata salió disparada hacia una calle solitaria. Así lo vieron, en ese momento no había nadie por, era una calle solitaria donde ellos estaban de todos modos.
―Entonces hay que seguirla―le respondió  Arata―Jun-chan, ven con nosotros.

 
Arata comenzó a correr detrás de la columna de agua que lo estaba dirigiendo a alguna parte de donde estaban ellos.
 
―Haruka-chan, cuida bien de Sakura.
 
―Si.
 
Después de decirle eso, Nozomi corrió detrás de ellos después. Corrían y corrían.
―Arata, ¿al menos sabes de quien se trata?
 
―Creo que necesita nuestra ayuda en algo, pero parece que si se quién es…
 
Pararon en seco, no era porque no había por dónde coger, la cosa era que estaba en un parque abierto, y por lo que pararon en seco no era por esto. Pararon en seco fue por lo que estaban viendo en esos momento.
 
Yokai, en todos lados.
 
Decenas en un mismo lugar, habían otros volando por encima de ellos. No le prestaron atención a la presencia de Arata y las demás, estaban concentrando su fuerza en el punto central del parque.

 
Un brillo de color azul se podía notar en la parte central del parque.
 
―¿Una barrera?—Pregunto Jun.
 
―Sí, parece que hay alguien ahí―respondió Arata.
 
―¿Es hora de pelear?―pregunto Nozomi mirando a Arata a los ojos.
 
―Es hora de pelear―le respondió mirándola también a los ojos―. Jun, ¿estas preparada?
 
―Si.
 
―Bien, Nozomi. Invoca el portal y pelea con los que te lleves al otro lado, para disminuir las cantidades.
 
―Bien.
 
Todos sacaron su Arumakado e invocaron su Arumamu.
 
El arma de Jun era la espada resta de ninja con un aro en la punta de su agarre.
 
El Arumamu de Nozomi, dos espadas del color del oro puro como su Arumakado, espadas cortas, de casi un metro de largo, pero, su otra espada era la mitad de larga que la grande que

 
tenía, la larga en la derecha y la segunda corta en la Izquierda de su brazo,.
―Primera vez que veo un Arumamu así―comento Jun.
 
―y eso que no has visto el de mi hermano―dijo Nozomi.
 
Las dos miraron a Arata, quien no había invocado su Arumamu. Arata le sonrió.
―Lo siento pero yo no puedo―les dijo para que no esperaran nada. En vez de transformar su Arumakado, saco unos guantes blancos de su bolsillo del uniforme.
―¿Guantes?―pregunto Jun confundida.
 
―Bueno, padre las creo especialmente para Arata. Ya que no puede abusar de su poder, por lo que tiene―menciono Nozomi.
 
―Así es. Comencemos porque parece que no va a resistir tanto tiempo.
Y así marcharon a la pelea.
 
Nozomi invoco la transportación y se fue con casi la mitad de los Yokai que estaban presente.
―Jun, es hora de que aprendas experiencia en combate, muéstrame lo que tienes.

 
Escuchando sus deseos, a una velocidad impresionante se balanceo a los Yokai que de un momento a otro dirigieron su mirada al peligro que venía hacia ellos, Jun.
Corte corazón, traspaso corazón y aniquilo los corazones de varios Yokai, Al Clan luna de Estrella era mejor llamarlos los rompe corazón de monstruos.
―Es buena―dijo Arata.
 
Arata solo estaba parado viendo que la pelea no se saliera de control, el árbitro.
Después de los segundos apareció Nozomi.
 
―¿Ya terminaste?―pregunto Arata
 
―Pan comido―le respondió Nozomi, sin ningún signo de haber hecho algo.
 
―Bien, Jun lo está haciendo bien, pero parece que esto va a ser infinito si no se hace rápido, ya que tenemos más vista.
A los alrededores se podía apreciar los Yokai que venían para unirse a la pelea.
―¡Jun! ¡Ven acá!
 
Arata la llamo y enseguida ella se presentó.

 
―hay que terminar esto lo más rápido posible. Ellas asintieron.
Arata llevo una de sus manos al suelo, las palmas tocando el suelo y hablo.
 
―[Soudomasutari]     [Mahou     no     Domein]     [Kidou    suru]―(Dominio de espada – Magia de Dominios – Comienzo)
 
Y en el tiempo después se activó un círculo mágico del tamaño del todo el parque, y las espadas salieron, unas tras de otras  las espadas atravesaban el corazón de los Yokai. Los que estaban en el aire tampoco se salvaron de esto, las espadas volaron hacia ellos.
No había nadie de un rango superior, todos eran rango A e inferiores.
―[Matomemasu] ―(Finalizado)

クランムンスタ| Kuranmūnsu
©Cedlhom

 
 
 
 
 
 
 
 
40

 

 
Las espadas pararon. Luego de eso desaparecieron dejando un rastro de brillo y polvo del color dorado de tras de ello.
 
Todo el parque quedo igual
 
―Quedo uno―menciono Jun.
 
―Hazte cargo―dijo Arata a Jun.
 
Y en una rápida actuación acabo con él.
 
Junto con todos los granos brillantes que se sostenía en el aire, se condensaba y luego estallaban unos detrás de otro dispersándose en el aire. Le gustaba ver eso, parecía fuegos artificiales.
 
―Te pasaste, ¿te encuentras bien?―pregunto Nozomi.
 
―Sí, solo un pequeño mareo. Y bueno, creo que no nos van a molestar ahora.
 
Si miraban bien los Yokai que estaban viniendo, notaron la situación y se fueron enseguida, decisión sabia de ellos, sabia el peligro que corrían si se acercaba o decidieran pelear contra ellos.
 
―Entonces quien está ahí en la esfera.

 
Se dirigieron hacia ella, el brillo de color azul brillante, junto con otros matices de su color azul, mostraba como era la superficie del agua a lo lejos del cielo cuando uno ve el mar a lo alto en el cielo.
 
En su interior, una chica, chica rubia de vestidura azul y ojos azules tirando a unos verdes azulados, hermosos. Se encontraba encogida sentada, esperando la ayuda de alguien. Era ya madura, se podría decir que era de una edad de 18 o 20 años de edad.
 
―¿Sabes cómo romper la barrera?
 
La chica movió su cabeza. Arata vio su collar en el cuello.
 
―La barrera no se puede tocar o te dará un coma de inmediato―menciono Arata al ver que Jun la iba a tocar.
 
―¡Heee! ¿Tan peligroso es?
 
―Bueno, mañana terminaría la barrera, así que…
 
Sabiendo las consecuencias, Aratas decidió actuar. Transformando su Arumakado en Arumamu.
 
De color dorado de un brillo más intenso que el de Nozomi, Espada larga recta metro y medio de largo, delgada, pero… Estando dividida a lo largo. Una pequeña división se extendía en

 
todo lo largo de la hoja, dividiendo así la parte afilada con la parte no afilada. En su agarre, en la punta, se balanceaba las formas de unas cintas de 30 centímetros de largo, dos cintas para ser precisos.
―¿Apenas invocaste una?―pregunto Nozomi.
 
―Sí, para amortiguar más las consecuencias. Además, eso es un artefacto de otros dioses que no son de Japón. Además ella no puede estar aquí por mucho tiempo, está rompiendo las reglas estipuladas por ellos mismo. Seguro que ella es un inmigrante, pero…
Arata dirigió su mirada a la chica, ella retrocedió un poco por miedo de Arata.
 
―Lo siento, pero no va a doler.
 
Y un balance ligero pero con fuerza, Arata movió su espada hacia la barrera que de un momento a otro, en un estallido, en una partidura como si fuera vidrio partiéndose, se desmorono, como si nada. Y como secuencia de destruir la barrera, el ollar que traía la chica se partió y callo al suelo.
―Lo ves, tu estadía aquí va a ser corta, tu padre me ha pedido ayuda de una manera ilógica, y de dos formas distintas. Ha cometido varios delitos. ¿Cómo te llamas?

 
―Scarlett Harmony.
 
Arata se posiciono frente a ella, en la postura de un rey. Con su espada sosteniéndola con la punta tocando el suelo y agarrándola del empuñe, con su uniforme de la preparatoria. La miro fijamente y con una cara seria, hablo con voz firme.
―Me llamo Hiromi Arata, actual líder de Kuranmunsuta. Los delitos que han cometido tu padre y tu son serios―menciono―Tu padre Poseidón, del panteón de dioses griego, me ha solicitado ayuda para cuidar de ti. ¿Tiene usted que decir algo al respeto con esto?, Scarlett Harmony-san hija de Poseidón.

 
Nota del Autor
Como siempre, hablando en mi apartado como escritor de esta novela.
 
Nada chicos, para informarles lo agradecido que estoy con ustedes al leer mi novela y dejarme sus comentarios siempre. Me gusta leer todo lo que ponen, así que comenten.
Un día de esto voy a ser un apartado, poniendo  las  imágenes que edite junto con la originales. No gano nada haciendo esta novela, ni con las imágenes que pongo. Pero es mi obligación hacer esto, para darles créditos a las personas que se esforzaron a hacer esto.
Como he dicho subiré dos capítulos cada semana, martes y sábado.
Esto es todo y disfruten mucho leyendo la novela.
Gracias