KMS Volumen 1 – Capítulo 6

Modo Noche

CAPÍTULO 6: ENCUENTROS PARTE 1

*Miau*

―Hmmm

*Miau*

Este fue el primer sonido que le llego a los oídos en esta mañana a Nozomi, al lado tenia a Arata todavía en el sueño profundo para su descanso y reposo del cuerpo.

Ya había amanecido, se veían los rayos a través de la ventana de la habitación.

Se sentó y estiro los brazos con un bostezo profundo.

―Es hora de hacer trabajo.

La verdad no tenía trabajo que hacer, solo lo podía hacer su hermano Arata, solo tenía que hacer una visita a la directora de la preparatoria, asistir a la escuela y hacer otra vuelta importante para ella.

―Amaya, estas ahí.

―Sí, ¿qué necesita en estos momentos?

Sí, Amaya estaba al otro lado sentada en forma de seiza.

Su habitación quedaba al frente de Arata, para que ella siempre estuviera disponible en cualquier momento. Aun así sin llamarla, mientras Arata estuviera en la habitación, ella se quedaría afuera esperando sus órdenes.

―Hoy vienes a la escuela conmigo, entendido.

―Si.

―Bien, dile a Natsuki que prepare el desayuno. Yo voy a prepararme para ir a la preparatoria.

―Entendido.

Se puso de pie y se fue.

Dándole la cara a la puerta de la habitación de Arata. Miro a su izquierda, ahí se encontraba el baño. Después miro a su derecha, había otra puerta, pero…

―Sera mejor no entrar ahí.

Luego de analizar la habitación principal desolada, fijo su mirada en el gato que se estaba estirando.

De color negro en la mayoría de su pelaje, y varias manchas marrones claros en su tonalidad bella, se encontraba sentado fijando su mirada a Arata.

―Nao-chan, has crecido bastante, mi hermano no se levantara por un largo tiempo.

Como si hubiera comprendido las palabras de Nozomi, se posiciono a una distancia de 30 centímetros de Arata y se echó a dormir.

―Bueno―dijo Nozomi―. Es hora de bañarme.

Luego de decir eso se fue a la habitación de ella que se encontraba al lado de Arata.

Y así paso el tiempo hasta que termino de bañarse y cambiarse y dirigirse a comer el desayuno que ya estaba listo para Nozomi, en una habitación más grande de lo normal para una cocina casera normal.

Ahí estaba Natsuki, esperando a que Nozomi terminara.

―El joven Arata-sama, ¿Cómo se encuentra?

―Está bien, pronto se levantara.

Luego de eso termino el desayuno y Natsuki lavo los platos utilizado por Nozomi.

Luego se despidieron.

Al poco tiempo en la salida de la casa, estaba Amaya esperándola lista para irse a la preparatoria.

―Es hora de irnos.

Dijo Nozomi.

Juro estaba afuera en el auto esperándola para llevarlas.

Le dieron los buenos días a Juro y avanzaron para llegar a la preparatoria.

Pasaron varios minutos después, y Juro la dejo en una distancia bastante alejada de la preparatoria.

Esto porque nadie sabía que la familia Hiromi y mucho menos la hermana de Arata Hiromi, pudiera tener semejante comodidad, no podían mostrar su estatus ante personas, sus identidades era desconocida para el público en general, por algunas excepciones.

Luego se despidieron de Juro y caminaron el resto del camino.

Ya se podía notar una pequeña y considerable multitud de estudiante, la mayoría eran extranjeros de otras prefecturas, y otras de otros países.

Caminaron sin ningún inconveniente.

Así llegando a la entrada de la mejor escuela del mundo de la actualidad.

Entraron, los arboles de sakura ya estaban florecidos en su mayoría. Hora actual, ocho menos diez de la mañana. Y los estudiantes se dirigían enseguida a sus salones de clases.

―¡HIROMI NOZOMI!

Gritaron.

Nozomi se dio media vuelta para ver quien la había llamado, sabía que la voz  había oído hace poco la conocía, y sabía que lo que se aproximaba iba a ser algo… Estúpido.

Ella solo sintió como las miradas se dirigían a ella.

―NO ERES LA HERMANA DE HIROMI ARATA, ¿NO?

Era claro lo que estaba haciendo, la única que sabía que era hermana de Arata era ella. Por lo que hiso fue destacar su apellido junto con la declaración que era hermana del más despreciable de la ciudad, y casi de todo Japón.

Nozomi no le dio vuelta a ese asunto, además no le importaba si sabían o no sabían de eso.

―¡HA! Eres tú, ¿para qué me llamas?

Al repárala bien de pie a cabeza, Nozomi noto algo que no traía el día anterior a este.

La banda de la presidenta de la preparatoria, y claramente lo era. Llevaba un símbolo de estrella colocado en el lado derecho de su pecho, un símbolo pequeño, pero esto le daba el poder de presidenta de la preparatoria.

―Tu hermano, ¿Dónde está? No piensa venir el día de hoy.

No vacilo frente a la presencia de Sadashi Kyoto.

―Él está en estos momentos en coma temporal, despertara dentro de unos días, por lo tanto no vendrá hasta la otra semana.

Lo dijo como si no fuera nada, algo tan importante como la salud de su hermano, le parecía algo normal, por eso ella contesto como si no fuera cosa de otro mundo.

―¡Jajaja!

No le pareció extraño ya que el día de ayer estaba extraño y así fue para todos los que oyeron esto, pero Kyoto solo se burló de lo que dijo Nozomi.

―Enserio.

Dijo Nozomi después de unas carcajadas y manteniendo las ganas de reír más.

―¡ES MEJOR QUE NO DESPIERTE!

Alguien del público espectador grito.

―Hooo. ¿Escuchaste eso? Claramente no lo quieren aquí.

Nozomi busco la persona que había gritado antes.

Lo que vio fue sorprendente.

Sabía que había escuchado también esa voz, solo dijo unas pocas palabras, pero miro a Amaya para confirmar si era ella y así lo fue.

De pelo corto negro, echa en una cola de caballo, ojos verdes, su mirada era amenazadora. Su mirada estaba Dirigida a Nozomi.

Claramente era, Takane Mayoko.

Compañera de clase que estaba sentada en el puesto de atrás de ella, a su lado estaba Emiya Sakura nerviosa.

Se sintió indignada a lo que hizo Mayoko. Era callada en clase, pero ahora no se la conocía.

Solo de ahí no hablo más y quedo como espectadora después.

―Muy bien. Ahí personas que hablan solo por hablar y no sabe lo que dicen sin ninguna justificación, si es todo por lo que me llamaste me iré.

En todo este momento su cara no reflejaba que la situación de ahora le haya afectado en nada, enserio, no le impacto tanto en nada todo.

Dio media vuelta para irse.

―Espera, hay otra cosa.

―¿Cuál es?

Contesto sin darle la cara.

―La mujer que tienes a tu lado.

―¿Qué pasa con Amaya?

―No tiene permitido estar en esta preparatoria sin permiso.

―Hmmm, lastima.

Se le vio una sonrisa en los labios a Kyoto.

―Pero, siendo presidenta de la preparatoria más importante del mundo y ni siquiera te has tomado el atrevimiento de saber, que esta es la primera hija de la Directora de esta escuela, Umi Amaya.

Se le borro la sonrisa a Kyoto.

―En estos momentos voy con ella porque tengo una reunión con ella e informarle lo de mi hermano, por lo tanto, me retiro ahora si ya no hay más nada que hablar.

Gano.

Una pequeña humillación.

No podía hacer más nada después de todo.

Para Sadashi Kyoto, una de la descendencia de la familia más influyente en Japón, ser humillada frente a tantas personas, es meramente inaceptable.

Nozomi con una sonrisa de satisfacción solo siguió avanzando por el camino que le habría los demás estudiantes para entrar al edificio de los salones de clase y donde se encontraba la sala de recepción de la directora.

Por la ventana también se veía a los estudiantes mirando la escena de esta mañana.

Y así como el aire distribuye el virus a todas parte, la noticia de que Hiromi Nozomi es la hermana de Hiromi Arata, llego a los oídos de todos.

―A caso es estúpida o se las da. Es mejor que cambie esa personalidad antes que le pase algo.

Solo fue un comentario al aire libre echa por Nozomi.

Pasaron casi dos minutos cuando…

―¡Hiromi-san!, ¡Hiromi-san!, esp… espera por favor.

Llegando toda agitada, por correr.

Llego Emiya Sakura.

Pelo cortado hasta los hombros, Color rubio oscurecido, con ojos cenizos claro.

―¿Qué pasa, Emiya-san?

―Si. Solo me quiero disculpar por lo que dijo mi amiga Mayoko. Sé que no debe ser yo quien diga eso, pero, pero…

―No te preocupes, por eso.

―Lo dijo fue por una razón, no lo puedo decir pero, me disculpo de todos modos por ella.

―Ya entendí, por qué no caminamos mientras llego a donde la directora.

―Si.

Siguieron por el pasillo. Ella solo pudo no prestarles atención a todas las personas que la quedaban mirando.

Unos disimuladamente y otro que sentían que no era necesario mirar.

―Dime, ¿Qué piensas de mi hermano?

―¡Hm! Bueno, la primera vez que llegue a esta escuela, estaba perdida. No tenía el valor de hablar con nadie, y el noto eso. Con él fue el primero en hablar en esta escuela y me explico todo lo que tenía que hacer. Esto fue antes de lo que hiso, y a mis ojos es alguien que no podría hacer algo como eso.

Nozomi solo escucho todo lo que había dicho Sakura en esos momentos. Miro a Amaya, con una cara de sorpresa, no tenía la esperanza de encontrar a alguien que pensara en su hermano.

Pero…

―¿Y porque no seguiste hablando con mi hermano?

Esto era lógico, ¿Cómo alguien que puede pensar que una persona que era amiga de alguien que sabía que no había hecho nada, se había alejado de esa persona aun creyendo que no había hecho nada?

―¡ESO!, Eso fue porque tenía miedo―Estaba nerviosa por lo que estaba diciendo―. No quería que los demás me despreciaran, no quería perder mi amistad con las pocas personas que había hecho en ese periodo. Soy alguien estúpida, repugnante, despreciable, alguien que no se merece la amistad de él. Yo quería hablar con él, pero no encontré la oportunidad, solo deje pasar el tiempo pero… No tuve la oportunidad, deje pasar mis oportunidades para hablar con él, pero no pude… hasta que llegaste ayer, sé que es algo indigno hacer esto, pero me dije a mis misma que si podía hablar contigo, podía tener la oportunidad de hablar con Arata-san. Lo siento, por haber pensado que podía utilizarte por este deseo mío egoísta.

Se inclinó ante Nozomi para pedirle perdón. Su cabello solo caía por la gravedad.

Nozomi no tenía palabra a todo lo que había oído, no sabía que hacer frente a esta situación. Lo único que sentía era satisfacción, pero no sabía el porqué. ¿Fue por lo que acabo de oír ahora?

―Eres una buena chica Emiya-san. Mi hermano seguro, está esperando la hora en que quieras hablar con el de nuevo.

Sakura se puso recta otra vez.

Tenía una pequeña lágrima en el ojo. Se estaba esforzando para no llorar.

―Gracias.

―Te propongo algo, si quieres podemos ser amiga desde ahora.

―Cla… claro, sería un honor.

―Bueno sigamos caminando.

Paso un bloque de silencio entre ellos.

―Por cierto Sakura-chan. ¿Por qué entraste a esta escuela?

―Ha, fue por abuelo y madre. Yo solo hice el intento de entrar porque ellos me obligaron, no soy alguien muy inteligente, pero quede entre unas de la última para entrar a estudiar.

―Hmmm, y ¿cómo se llama tu abuelo?

―Kakeru Emiya.

“Así que él, ya lo sabía.”

Un factor importante para la familia Hiromi era el conocer un aura conocida ante él. Esta aura estaba ligado con su alma, por lo tanto podían saber si eran parientes de alguien.

Las aura que no querían darle importancia simplemente no le prestaban atención, esto era utilizado solo para saber quién era miembro del clan y su descendencia.

―Bueno hasta aquí llegamos.

Dijo Nozomi dejando de caminar. Ya estaban frente a la puerta de la recepción de la directora.

―Yo llego en la segunda hora, por lo tanto puedes ir a la clase, yo llego después.

―Entendido.

Al momento solo se vio la pequeña figura desapareciendo en ascensor que estaba a unos metros, el edificios de clase es de cinco piso, por lo tanto se necesitaba de varios ascensores para subir a los pisos superiores.

―Hora de entrar.

Nozomi dijo estando con una sonrisa de felicidad en su rostro.

Al abrir la puerta y entrar.

Se vio a una señora que para su edad podría engañar la vista de cualquiera, la podría considerar la diosa de la juventud.

Tratando de colocar un libro en el estante de libro que se encontraba en la parte derecha de la recepción.

La mujer de 40 años de edad, pelo largo suelto, cabello blanco, vestida de un traje formal de saco, color negro, y un busto que podría ser considerado no tan pequeño, sus labios estaban casi en un tono rojo fuerte, junto con su cara perfilada y piel suave no se podía dudar que era una belleza para esa edad, estaba en la medida más allá de lo normal.

Esta al ver a Nozomi, corrió enseguida hacia ella e hiso el saludo formal a la familia Hiromi.

Postrada en una rodilla, su mano derecha en el pecho y su cabeza inclinada, hablo.

―Es un honor tenerla de vuelta a nuestro país, Nozomi-hime.

―Hola Kazue-san. Es un largo tiempo sin verte. Y también sabes que tu familia no tiene la obligación de…

Paro, sabía que era una pérdida de tiempo decirle que no había necesidad de postrarse, para ellos es expresar su respeto a su familia.

―No importa, puedes ponerte de…

Pero antes de terminar hablar, alguien abrió la puerta y grito con odio en sus palabras.

―¡Directora!

Entrando arbitrariamente a la recepción y oficina de la directora, estaba Kyoto en la puerta.

―¿Que sucede aquí? ¿Por qué se le arrodilla a ella?

Ella solo pudo observar la escena. Amaya se puso en guardia ante el repentino grito que había dado Kyoto.

No sabían que hacer, era una situación comprometedora.

Lo único que pudo deducir Kyoto frente a esta situación, fue…

―La están amenazando. Ella no es tu hija no. Seguramente la tienen amenazada para no expulsar a su hermano y consigo ella misma.

Eran pura especulaciones dicha con rapidez por Kyoto.

―Si es así puedo llamar a la policía en estos momento.

Kyoto intento sacar su teléfono móvil. Pero ese fue el momento indicado para actuar.

Ya que estaba tratando de sacar su teléfono del bolsillo desvió por un momento la mirada, y en un abrir y cerrar de ojo, La Directora Umi Kazue le hablo.

―De que estas hablando, yo solo estaba recogiendo la pluma de escribir que se me había caído ahora cuando entraste.

Mostrándole la pluma en sus dedos, Kyoto se quedó muda.

―En serio Kyoto-chan, ¿estás bien? Esas ideas la has sacado de la televisión.

Nada.

No sabía que responder, prácticamente Kyoto solo está buscando una oportunidad de librarse de Arata y Nozomi, especulando cualquier protesta que encontrara.

―Jajá―Fueron risas secas de Kyoto―Mentira, no me creo ese cuento, prepárate Hiromi, Hare todo lo posible para que…

No termino, sabía que estaba frente a la directora. Y cualquier cosa que dijera la podía usar como protesto para denunciarla, exacto, no la podía amenazar frente a otros.

―Kyoto-chan, las clases ya comenzaron. Yo tengo una reunión ahora con ellos. Así que por favor, puede hablar conmigo después de clases.

No tuvo más remedio que irse.

Frente a la impotencia que sentía en ese momento, la mejor opción era irse y enfriar su cabeza para pensar mejor.

Solo dio media vuelta y se fue.

  • Jose Ruben Reyes Carrasco

    o la ignorancia

  • Shanax Ivy

    Vámonos castigados a ella que padres tan idiotas lamentablemente había una colina al lado del árbol y la manzana rodó a un charco de barro ya no hay nada que hacer solo se sacrificaron por alguien ignorante que no sabe mas que cortejar a la muerte