KMS Volumen 2 – Capítulo 5

Modo Noche

Volumen 2 – Capítulo 5: El viajero llamado Adam

La situación en la que estaban ahora era una de las más raras que ocurrían en el universo, no mencionando aquellos universos que tienen la habilidad de invocar seres de otros universos.

Arata sabía muy de que se trataba esas grietas a la hora de acordarse.

Su antepasado, el primero que llego en la tierra, intento infinitas veces hacer un portal para llegar de nuevo a su universo natal, pero había fallado.

Se requería de cristales preciosos, tiempo y lugar indicado para hacer una transportación inter-dimensional entre el espacio y bel tiempo, esto era más difícil de lo que uno se podía imaginar.

*Crac*

El sonido de las grietas, como si de ramas secas partiéndose se tratara. No eran escuchadas por Nozomi, y muchos menos verla.

La única razón por la que no tenía estas afinidades de estos sentidos, era la razón por la cual ella no había despertado el poder del fundador.

*Bathum*

Fue ahí cuando se dio cuenta de que algo malo pasaba, el espacio reacciono como el pulso de un corazón, los únicos capaces de distinguir esto, eran esas personas que había y sabían de las cosas sobrenaturales que pasaban en este mundo.

Por esta razón…

Los integrantes del clan Kuranmunsuta, pronto estarían aquí en cualquier momento para ver de qué se trataba este asunto.

―¡Arata! ¡A dónde vas!

El grito de Nozomi hacia su hermano que de un momento a otro salió disparado como un rayo, vio su Arumakado afuera.

Después de dormir a Sakura, no sabía por qué lo había dicho.

Pero había todavía estudiantes alrededor confundo por el supuesto “desmayo” de Sakura.

Arata no le respondió.

Fue en ese momento cuando no dudo en salir de la misma manera, diciéndole a las chicas que espere y cuiden de Nozomi, activo su Arumakado y salió a toda velocidad.

Y de inmediatamente, sintió como las cosas a su alrededor pasaba de manera lenta, no era por su velocidad, era completamente literal.

El tiempo no estaba paralizado… más bien estaba avanzando de una manera más lenta de lo normal, ya que era imposible paralizar el tiempo.

Al momento de ocurrir esto, las almas reaccionaron a esto de forma innata de autoprotección salieron de Haruka, Jun y Scarlett.

Al momento de realizar esta acción involuntaria de las Arumakado, era solo para tener el privilegio de andar completamente normal en este espacio y dominio ralentizado.

Lo que abarcaba a todas las personas que fueran parte del clan Kuranmunsuta.

***

Unas decenas de segundo más tarde, en la oficina de la directora, Kazue.

Tomando una taza de café en estos momentos, estaba bailando sus suaves dedos por los teclados del portátil de su escritorio, en esos momento estaba realizando un trabajo bastante importante, que a cualquier persona no le agradaría, sí, ese trabajo importante era…

Realizar su trabajo como directora.

Su cabello blanco innato y por naturaleza, dada y transmitida por sangre por su familia. Es una de las personas importantes del clan Kuranmunsuta, no se podía evitar de este hecho, anteriormente era su mamá, pero ahora está en una avanzada edad, y ahora esta ella a cargo.

Su único trabajo, es ser la mano derecha de su rey, Arata.

Aunque en este tiempo estaba su hija, Umi Amaya. Ella sabía muchas cosas de las cuales estaba más que calificada a ejercer, lo cual tarde que temprano su hija lo aprenderá excelentemente.

Kazue, con la ayuda del padre de Arata, perfecciono sus sentidos para estar siempre al tanto de su entorno, por si en el momento en el que estaba distraído y pasaba algo anormal ella lo respaldaría.

Sí, además de esto, era unas de las cuantas persona que ejercía una magia que no todo el mundo podía ejercer facilmente.

*Crac*

Este sonido hiso que sus orejas saltaran un poco, pero no le prestó atención.

Tomo otro sorbo de café.

*Crac* *Crac*

Había sido seguido, pero ella distraída con sus deberes como directora, no le prestó atención y siguió escribiendo.

Después d escuchar este sonido varias veces, se molestó y se puso de pie para ver de dónde venía esos sonido.

*Bathum*

El espacio a su alrededor reaciono como un pulso de un corazón.

Kazue se quedó por un momento paralizada, después reacciono a toda prisa hacia las instalaciones de afuera y ver, temiendo lo peor.

Ella estaba recordando estos detalles en sus estudios en la biblioteca privada del clan.

Salió y miro el cielo, no había estudiantes a su alrededor, estaba en los pasillos que daban al patio del centro de los salones de clases.

―¡Grietas!

Al decir esas palabras, llevo su mano derecha al bolsillo delantero de su vestido, para llamar a una persona, teniendo el celular en su mano y listo para llamar sonó el teléfono.

Y a la velocidad de un rayo contesto.

―¡Halo! ¡Arata-heika! ¡Ya se dio cuenta de lo que está pasando! Contesto Kazue apresurada.

―Si, por eso…

Kazue no pudo escuchar lo siguiente por los sonidos que soltaba la grietas, los “Cracs” que se oían pararon, sustituyéndolas por los…

*Crash* *Crash* *Crash*…

Los sonidos de vidrios quebrantándose uno tras de otro, ya estaba llegando al final del proceso de transportación inter-dimensional.

*Poof* *Boom*

Sonó algo estrellándose con el suelo.

Kazue dirigió su vista, para encontrarse delante de sus ojos, una columna de aire, un tornado, podría describir esta columna.

Pero esta columna de aire estaba envuelta por una especie de humo, o nubes, no se sabía cuál era, pero era blanco. Pero a la vez de este blanco puro como la nubes, estaba también un azul, azul oscuro, claro, y o tan claro, esto también era a causa de las nubes.

Fue cuando diviso de inmediato, unas extrañas siluetas en esas columnas, un joven vestido de blanco y…

*GRRRRR*

El sonido de una bestia se oyó.

―Una bestia.

Kazue susurro para sí misma.

Vio como la criatura a una gran distancia ataco al joven de blanco, lo logro alcanzar con sus garras, y se pudo notar como sus ropas en la parte trasera estaba ensangrentadas.

―Kazue, necesito cinco segundos, ¿Puedes soportarlo? Se escuchó la voz de Arata que atravesó del celular.

Kazue asintiendo con la cabeza dijo con una débil sonrisa.

―Sí. Para eso estamos nosotros, lo hare ahora mismo.

Y en un movimiento repentino, Kazue se puso de rodillas, y acto seguido ´posiciono sus diez dedos en el suelo.

Después de esta acción, levanto cada dedo anular de sus dos manos, y después dijo las palabras debida para la magia.

―[Henkō] – [Mugen no Mahou] – [Jikan]

(Alteración – Magia de lo infinito – Tiempo)

De inmediato, la gravedad de su pelo se vio afectada, comenzaba a levitar, estaba con los ojos cerrado, y cuando lo abrió, se pudo notar que las pupilas de Kazue se tiñeron de un color negro bastante oscuro.

Entre el espacio de las dos manos y los dedos tocando el suelo de los pasillos, se pudo notar un círculo, de un color blanco resplandeciente. Cuando bajo el brillo, apareció una especie de

reloj en el suelo, como un círculo mágico pero de forma de reloj.

Lo raro, era que no tenía números, solo líneas respectivas donde tenían que ir los números respectivo de un reloj.

Movió sus dedos, los dedos de su mano derecha comenzó a bailar como si estuviera tocando un piano, fue cuando se pudo ver, que en el reloj mágico, uno de los cuatros puntero comenzó a moverse en sentido contrario.

El puntero de la hora, el puntero de los minutos, el puntero de los segundos y el más importante, el puntero de alteración de tiempo.

Kazue, a pesar de sus años solo se le hacía posible ralentizar el tiempo por cuatro segundos, mas allá, sufriría un agotamiento mental y físico, poniendo su vida en peligro.

El puntero de alteración de tiempo, dio cinco vueltas en sentido contrario a las manecillas del reloj, claro está. Al momento de que esto pasara, el puntero del segundero ya no se movía normalmente, un segundo seria dos minutos en este espacio, por lo que cinco segundos serian diez minutos, fue por eso que Arata pidió cinco segundos a Arata.

Cuando pasara un minuto en este espacio, el segundero avanzaba normalmente, y esperar a que pasara otro minuto más para luego avanzar nuevamente, hasta que se terminara.

El único dando vuelta, era la manecilla de alteración de tiempo, que avanzaba sin ninguna pausa, cada vez que daba la vuelta y

formaba un minuto, el segundero avanzaba, era un poco complejo pero entendible.

Al momento de que esto se terminara, las personas que estuvieron en este campo, no verían cambio sufrido en sus vidas, es decir, no distorsionaría su realidad, además, solo fueron cinco segundos alterado por lo que no afectaría nada, y ni el tiempo normal de la tierra de veinte y cuatro horas el día.

Kazue al ver que todo marchaba bien, dio una pequeña sonrisa débil, y de inmediato su nariz comenzó a sangrar un poco, su cuerpo estaba agotado y débil solo por esta magia.

No era de extrañar que Arata se preocupara de ella.

Viendo que todo iba bien, solo le quedaba una cosa por hacer…

Una cosa, que después de terminar eso, era beneficioso para su cuerpo mente y alma.

Y esa cosa era… Desmayarse.

Cayo al suelo, ella no tenía por qué preocuparse porque se desactivara la magia, ya que esto quedaba activo no importa si el que lo ejecuto viviera o moría, esta “Magia de lo Infinito” era única.

Y de inmediato, un joven en traje negro y de cabello blanco, se le acerco a ella, tomándola y cargándola entre sus brazos la introdujo de nuevo a la oficina.

Juro, el hijo de Kazue, ya había llegado para cuidar de su querida Madre.

***

El viento había cesado, bueno no, esto era a causa de la magia de alteración de tiempo.

Arata había llegado al césped del estadio de futbol, vio la especie de tornado que se extendía en su vista.

No tuvo más tiempo que perder. Posiciono sus dedos en el césped.

Con Nozomi en las espalda de su hermano, estaba un poco nerviosa por lo que iba hacer, no sabía que iba hacer, pero ya tenía idea de lo que iba a realizar.

―[Henkō] – [Mugen no Mahou] – [Supēsu]

(Alteración – Magia de lo infinito – Espacio]

Nozomi oyó lo que había conjurado.

―¡Arata!

Le grito muy fuerte a su hermano.

―¡Te prohíbo que hagas eso!

Nozomi preocupada de eso, abrió mucho los ojos, se podía notar el dolor que estaba sufriendo al ver a su hermano realizar esta magia.

Se le arrodillo a su lado.

―¡Arata, esto es malo para tu corazón, vas a empeorar tu situación si sigues así!

Gotas, lagrimas, ella había comenzado a llorar, le estaba rogando a su hermano para que parara.

―Me, me prometiste que no ibas a hacer nada arriesgado. Dijo Nozomi entre lágrimas.

―Lo siento, Nozomi, pero no hay más nada que pueda hacer, esto es necesario, y puede afectar la preparatoria, además ahí alumno que se pueden dar cuenta de esto.

―Lo sé, lo sé. Pero eso que importa…

―Claro que importa. La humanidad no está preparada todavía para estos peligros y verdades extrañas que suceden a su alrededor.

Termino.

Sin dejar que Nozomi dijera otra palabra, alzo los dedos índice y anular de sus dos manos y se activó la magia.

Extendiéndose de una manera extremadamente rápida, hilos de un color dorado, se extendía por todos lados, pero al ver la forma que tenía, era bastante singular de una especie.

Tela de araña.

Extendiéndose y formando una capa como el tejido de una araña, estaba rodeando todo.

Y para ese entonces, la única que faltaba por llegar en esta situación era Amaya. Ella se quedó pero no dijo nada, no tenía por qué intervenir por algo que su rey ya había dicho que haría.

La red que tenía la forma de un tejido de araña, como una especie de mayas, estaba cubriendo el cuerpo de Nozomi y Amaya que acaban de llegar. Y después se dirigió hacia el tornado que se extendía en sus ojos.

Y también cubrió el cuerpo del tornado en ese momento, las dos siluetas de la persona y la bestia.

Al ver Arata que todo estaba bajo la red extendida de hilo dorado.

Comenzó a mover sus dedos.

De la misma forma que lo hizo Kazue, sus dedos bailo como si tocara un piano.

Y de la nada, su mano derecha, sus cinco dedos, posicionándolo en el lado izquierdo del suelo, lo arrastro hacia el lado derecho arrastrándolo por el suelo.

*Whooosh*

Todo había desaparecido, y de inmediato el campo de tiempo creado por Kazue, se terminó con un sonido de campana al final de este.

El pasto verde no había sufrido daño. Arata, Nozomi y Amaya, habían desaparecido junto con el tornado y las dos siluetas de los hombres y la bestia.

No quedo ningún rastro de ellos.

***

Un largo terreno de un valle, más parecido a un campo de golf con su césped bien tratado. El sol estaba suspendido todavía en el este de este lugar.

Claro, este era un lugar sin ninguna persona alrededor y, era todavía Japón.

*Kiiiii*

Un sonido chillante muy agudo se escuchó en este lugar.

No fue nada raro, claro, si no fuera por todos los pájaros volando desesperadamente, uno diría que no era nada.

Pero este sonido no paro, y duro por lo menos dos segundos.

*Crash*

El sonido de varios de miles de copas partiéndose contra el suelo se escuchó y de inmediato apareció esa gran columna de aire de blanco con azul entremezclado.

Si, eran los que estaban en el estadio de footbol de la preparatoria.

Arata, Nozomi y Amaya.

Ellos estaban ahí, sus pelos se movían fuertemente contra su voluntad, revoleteando en su rostro a raíz del viento generado por la columna de aire frente a ellos.

En ese momento, Arata estaba todavía apoyado en una rodilla, con sus dedos pegados en el suelo.

Para los ojos y lo que estaba viendo Arata, la malla creada de un color dorado todavía se extendía sobre ellos y sobre las personas que estaban en la columna de aire.

Alzo el dedo meñique de su mano derecha y volvió a tocar el suelo, generando un sonido grave.

*Tock*

La extendida malla de color dorado fue desapareciendo.

*phuagh*

El sonido generado por Arata, fue por la repentina causa de haber lanzado, literalmente una flecha de sangre para esparcirla en el suelo.

Nozomi y Amaya entrando en pánico se le acercaron.

En ese momento la nariz y boca estaban llenas de sangre, sin hablar de los ojos, que estaban en un tono rojizo pero todavía se podía ver partes del blanco natural de los ojos.

―¡Arata!

Gritaron, posándose a cada lado de Arata.

―Estoy, estoy bien, no se… no se preocupen. Dijo Arata con una voz bastante agotada.

El jadeo del cansancio obligo a que su respiración forzada expulsara mas sangre.

Amaya, estando preparada, saco un pañuelo de inmediato para limpiarle un poco, y de la nada el pañuelo ya estaba completamente rojo.

―Ayúdenme a levantarme.

Dijo en voz baja, se podía notar cuan cansado estaba y como estaba sufriendo cuando pronunciaba unas cuantas palabras.

Nozomi, solo se le pudo ver como estaba soltando sus lágrimas por ver a su hermano sufrir de esta manera.

Y al momento sintieron que la columna de aire se había desaparecido de la nada, no tomo ni diez segundo para que no dejara rastro de ellas.

*Grrrrr*

El gruñido de la bestia.

Arata y compañía, vieron a unos cincuenta metros, como la bestia de tres metros le estaba gruñendo al chico que estaba unos cuantos metros enfrente de la bestia.

El chico vestido de blanco estaba ensangrentado.

El hombre vestido de negro, con la mitad del rostro cubierto, montaba la bestia.

Arata no sabía, en qué situación se encontraba estas dos personas y cuál era su razón de enemistad.

Lo que sabía, era que no podía dejar que estas personas no pertenecientes a este universo, hicieran cosas que no se le había permitido hacer.

Su Arumakado suspendido atrás de él, se desmaterializo en tomando la forma de su arma singular, su Arumamu había aparecido en su mano derecha, bueno solo una de las dos.

―Arata, ¿Qué vas hacer? No tienes suficiente poder y energía para estar de pie, dentro de poco vas a estar en coma de nuevo.

Dijo la preocupada Nozomi a su lado.

―Es mi deber. Ellos nos son de este universo, por lo que me toca averiguar las razones por la que se encuentran aquí. No te preocupes, cualquier cosa que suceda, Amaya intervendrá.

Dijo mirando Amaya la cual asintió con su cabeza.

Arata estando sujetado en ambos brazos por cada una de ella, por lo que no se estaba forzando mucho.

Luego.

Arata, tomando la Arumamu por el agarre, con la punta filosa hacia abajo.

Y con un silbido del viento rozando la espada cuando esta se impulsaba hacia abajo clavándose en la tierra.

Acto seguido, Arata dijo la magia.

―[Sutoringo] – [Mahō teishutsu] – [Akutibu]

(Cadenas – Magia de sometimiento – Activar)

Una luz tenue resplandeció en la parte agrietada donde la espada apuñalo, seguido de esto, la luz tenue del color dorado se dirigió a la dirección donde las personas misteriosas se

encontraban, como agua esparciéndose en el suelo, así iba la luz dorada en el suelo creada por Arata, las personas no lo notaron.

No se dieron cuenta.

Pero el llegar donde ellos, la luz dorada creo un círculo mágico debajo de ellos, y como si no hubieran sentido nada, del círculo mágico salió cadenas de unos cinco centímetros de ancho.

Tomando a cada persona por las manos y pies, el hombre vestido fue despojado del asiento de la bestia y cayó al suelo, sin poder moverse, de la misma manera que lo hacia el joven vestido de blanco.

La bestia, no fue caso aparte, las cadenas fueron más gruesas, cogiéndola por el cuello, amarrando el hocico y cogiéndolo por las patas. Las alas no fueron caso aparte, fueron enrolladas junto a su cuerpo.

Quedando todos sin la necesidad de moverse.

***

Adam sabia, los peligros que estaban del otro lado, un universo y tierra desconocidos para él.

Al momento de cruzar, se sintió aliviado por un momento, dentro del túnel negro pensó que la bestia no el hombre no tuvieron oportunidad de pasar.

Pero no fue así.

Al momento de cruzar se dio cuenta, que se creó una especie de tornado, girando sin sentido, solo noto unas partes verdes, y la forma de sillas como en un estadio y partes con forma de eificios.

Por un momento sintió alivio, no era tan malo, se dio cuenta que la sociedad parecía ser de la misma manera de donde el venia.

Pero tampoco fue así.

*Grrrrr*

Solo escucho el rugido de la bestia, para darse cuenta que esa persona había cruzado con él.

―¡Maldición!

Dijo desesperado, no podía encontrar equilibro estando aquí arriaba.

―¡Haaaaa!

El grito de dolor que soltó, fue más fuerte, que hasta el mismo se sorprendió, solo podía sentir que su espalda ardía y sentía algo húmedo en su espalda además del dolor y el ardor.

“¿Ahora que hare?”

Sus amigos, habían puesto fue en él, no podía decepcionarlo de esta manera.

Pero fue cuando vio a dos personas por la esquina de sus ojos.

―¿Personas? ¿Qué hacen aquí? No sabe el peligro que es un tornado.

Pero luego sintió, como si todo se hubiera detenido. Y luego.

―¿He?

Vio que no estaba en el mismo lugar que antes, se extendía un vasto césped de un color verde uniforme, y un bosque en algunos lados.

―¿Qué…?

No término, porque el tornado de la nada fue reduciendo su velocidad, haciendo así, que su descenso a tierra fuera más suave.

Se dio cuenta, que la bestia no estaba cerca, pero enfoco bien su mirada, y sintió el pasto en sus manos. La bestia estaba a pocos metros de él.

“¡Maldición!”

Sus pensamiento, estaban ahora un poco nublosos, no sabía cómo reaccionar.

Retrocediendo instintivamente del peligro que tenía frente a él, pudo sentir algo tibio debajo de él, no sabía que era, pero era relajante.

Eso pensó, pero no era así.

El ruido que solo pudo escuchar, fue uno de leves ruidos como si fueran de cadenas, y lo eran.

―¿He?

No pudo reaccionar, cuando sus dos mano fueron amarrados por las cadenas ahora visibles para sus ojos de un tenue resplandor dorado.

De inmediato, sin prestarle atención a este suceso extraño dirigió su mirada a su atacante, el hombre que estaba montando la bestia.

Para su sorpresa, este también, junto con la bestia de más de tres metros de alto estaban en las mismas circunstancia que él.

“¿Quién hiso esto?”

Se preguntó, pero después se dirigió su mirada hacia las tres personas que se dirigía hacia ellos.

Nunca los había visto, bueno, era su primera vez en este universo desconocido para él.

Enfoco bien su mirada en ellos, eran dos mujeres realmente hermosas, y susurro para el mismo, ―Ellas sobrepasan un poco

la belleza de la novia de nuestro líder. No me creerá si le digo eso.

Sí, después dirigió su mirada hacia la persona que estaba siendo ayudada por ellas.

―Se parece un poco al líder, aunque no tiene las partes del cabello de filamento de cristal.

Susurro.

Vio que este chico estaba con la boca y la nariz ensangrentada, pensó que hubiera sido por alguna batalla que realizo antes de que viniera a este lugar.

“¿Sera él, el que nos puso en esta situación?”

Se preguntó, pero sabía que pronto se respondería esa pregunta.

Y vio cuando las dos personas se quedaron a cinco metros de distancia de ellos, y escucho la voz del joven, era débil y mostraba el dolor que estaba sufriendo en estos momentos, pensó que la herida de mis espalda es más leve de lo que tiene el.

―Han alterado el espacio y tiempo, los Guardianes y Buscadores de este mundo, no me han notificado de la llegada de viajeros. Hay consecuencia para aquellas personas que cruzan sin pedir permiso, a menos que sean invocados, pero ese no es el caso de ustedes.

A pesar de que su voz mostraba dolor y era débil, se podía notar la autoridad en cada palabra dicha, se sentía como si existiera una presión en su cuerpo con cada palabra dicha.

―Identifíquense, y digan las circunstancia de su cruzada a este universo.

Adam de inmediato se dio cuenta que era su oportunidad, no sabía porque, pero sabía que estas personas no albergaban malas intenciones con ellos. Ya que han mencionados a los Buscadores, Los Sachas, tienen relaciones entre ellos, había contado con suerte con estos sucesos.

Pero el idioma que ellos hablaron era Japonés, Adam había aprendido japonés porque tenía la obligación de aprender idiomas importantes, para las misiones, así que tenía que responder en su idioma.

―Mi, mi nombre es Adam, vengo del universo 12508, planeta tierra. Soy un Sacha, he cruzado para la búsqueda o creación de las gemas para la preservación de nuestro planeta.

Esa fue su respuesta, pero después se puso nervioso al ver que después de un tiempo el joven no le respondió.

―Bien―dijo el joven frente a él―. ¿Cuál es la enemistad entre ustedes dos?

―Este es un habitante de otro mundo en el universo de dónde vengo, la historia es muy larga, pero en resumen, es un habitante de los cincos reinos planetarios que se unieron al Tío de nuestro líder el cual lo quiere sin vida y destruir su hogar, lo demás se lo puedo explicar después, la historia es muy largar.

―De acuerdo. ¿Cuál es su nombre?

La pregunta fue dirigida hacia el hombre vestido de ropas negras, el cual estaba dudando si responder o no responder, estaba reacio a responder, pero aun así contesto.

―L, Lyo. Contesto.

―Muy bien, por razones de confidencialidad de bestias en este mundo, la humanidad en esta tierra no sabe de existencia o vida en otros planetas, por lo que me veo obligado a desaparecer a la bestia.

Dijo el joven frente a ellos, Adam tenía una cara de incredulidad.

“¿cómo lo iba a desaparecer en tal estado en el que estaba en estos momentos? ¿Serán las chicas que están a su lado?”

Se preguntó, pero para su sorpresa, la pregunta se respondió.

―Amaya, adelante.

Dijo el chico a la chica que estaba a su izquierda. Esta chica llamada Amaya asintió con respeto. “¿Cómo lo ira a hacer?”

Era cierto, no traía armas consigo misma, por lo que pensó que de pronto era magia o algún tipo de otra cosa.

La chica de cabellos blanco llamada Amaya, posiciono su brazo como si estuviera poseyendo un arco, y luego jalo su brazo en la forma que era para disparar la flecha.

*Jiu*

Ese fue él es sonido del viento que escucho con sus oído, dirigió la vista hacia la bestia, y vio como este se estaba retorciendo en el lugar.

Aunque él no veía que era lo que estaba pasando por sus ojos, en la vista de estas personas si lo veían.

La flecha y el arco que sostenía Amaya era de un blanco puro, el cual emitían un leve humo blanco a su alrededor. Cuando disparo, se vio una línea blanca que impacto al mostro.

Al impactar, este entro al cuerpo de la bestia y luego cientos de luces salieron disparada desde el centro de su cuerpo devolviendo de nuevo para impactar a la bestia, este ciclo infinito se repitió hasta desaparecer a la bestia.

Sin esparcir una gota de sangre al impactar, o una gota de sangre que dijera que hubo un ser hay en esos momentos. Y lo más sorprendente era, que no emitió ningún sonido, solo se retorció.

Adam trago saliva.

“¿Qué son estas personas?”

Se preguntó teniendo un poco de miedo de ellos, sabía lo poderosos que eran ellos solo por esta demostración. A él, si peleara con este mostro, le costaría mucho y saldría bastante

herido, usando sus poderes saldría con heridas pero no tan grave, con dos miembros de su equipo, era difícil pero tenían que planear como proceder y saldrían con rasguños en circunstancias graves.

Pero esto.

―Amaya, ¿Ya contactaste a los de esta prefectura para que nos vinieran a buscar?

Pregunto el joven.

―Sí, el helicóptero viene en camina en estos momentos.

―Bien. Ustedes…

Dirigió su mirada a hacia las dos personas que estaban al frente.

―Mi nombre es Hiromi Arata. Esta es mi hermana Hiromi Nozomi y esta es mi mano derecha Umi Amaya. Adam, estarás bajo nuestro cuidado y contactaremos al líder de los Sacha de este mundo. Y Lyo, estarás en custodia, y regresaras con Adam cuando termine sus asuntos aquí. Y Para recordarle, Adam, no uses ese extraño guante y poderes en este mundo, esto va bien para ti Lyo, no soy tu enemigo por lo que no te haremos daño.

Termino, luego dirigió su vista hacia su hermana y le dio una cálida sonrisa.

―Bien, Nozomi. Te harás cargo durante estos días, cuento contigo.

Adam dirigió su mirada hacia la hermana del chico llamado Arata, su hermana Nozomi estaba con lágrimas en los ojos.

Vio cuando asintió repetidamente. “¿He?”

Estaba incrédulo por lo que había visto, el chico llamado Arata había caído como un muñeco sin vida o cuerdas que lo manipulara.

Solo sintió cuando las cadenas que lo mantenían sin movimientos se desataron.

Ya se podía mover bien, pero de inmediato vio como el hombre llamado Lyo se lanzó enseguida hacia él.

―¡Alto!

El grito se escuchó prácticamente en cada uno de sus oídos, Lyo quedo petrificado por el susto sin moverse.

Lyo vio como esta tenía la misma posición de brazo cuando esta acabo con la bestia, Lyo se cayó en el suelo retrocediendo con temor hacia la mujer.

―¿Y ahora qué?

Se preguntó Adam que iba a suceder estando en este mundo. Y luego dio un suspiro.