MNU Volumen 2 – Capítulo 8

Modo Noche

Capítulo 8, vol 2:

Capítulo 8

 

Complot al descubierto.

 

Mientras luchaba con mi chico imaginario por haber tomado este libro tan aburrido, la puerta sonó y los guardias anunciaron la presencia del rey Oromus, yo le dejé pasar, y este de inmediato entró.

 

— Hola su divinidad— dijo el rey con una voz muy sarcástica.

 

Yo le sonreí levemente respondiendo su saludo, este se pasea por el cuarto mirando mis cosas, y de nuevo se refiere a mí.

 

— Quería informarle que su trono se está elaborando con los materiales más lujosos de este reino, ¿conoce usted el onixes?

 

— Si, es un conjunto de cuarzos micro-cristalizados derivados de la calcedonia, originados por la acumulación de gases, se encuentra principalmente en volcanes.

 

El rey Oromus se sorprendió, y no supo la mayor parte de las cosas que le dije, entonces respondió:

 

— Si bueno, hemos extraído el Onixe de las profundidades de la montaña estonea de Lapea en las islas de Laputa, el mejor onixes oscuro…

 

… No sé qué pensaba el rey Oromus al decirme eso, pero era obvio que buscaba insultarme por el color del trono que pedía,  después de todo ya sabía que el rey Oromus no le agradaba y que solo fingía, y que suponía que ignoraba el significado del color negro en este mundo, yo le respondí calmadamente.

 

— Su imperio Oromus, estoy al tanto de lo que significa ese trono y su color, pero ha de saber que no impedirá mi misión en este mundo, esta ciudad y todas las ciudades de este mundo me conocerá y sabrá que ha llegado la liberta a los pueblos.

 

— Su divinidad, perdone mi insolencia no he dicho lo contrario, es más este pueblo espera algo más que la diosa reine este mundo, y es que su linaje quede gobernando todo el vasto imperio, tanto en Aker como en Adroa, y eso solo puede ser si su divinidad procrea y nos regala un descendiente suyo.

 

— ¿Está sugiriendo que tenga un hijo imperio Oromus?

— Si su divinidad, el pueblo lo espera, cada rincón de este mundo lo espera.

— No se va a poder su Imperio, como sabrá no pertenezco a este mundo, yo…

 

Era vergonzoso decirlo, pero si espero lo que espero, y sucede lo que realmente pienso, me reservaré solamente a una persona, y será él, todo es cuestión de paciencia.

 

—… Yo estoy esperando alguien.

 

El rey se  veía un poco tempbloroso, y con ganas de gritar pero entonces solo dijo:

—  Ya no aguanto más, he tratado de ser gentil pero es insoportable, “su divinidad Alizes” ¡se lo que trata de hacer!, conozco su secreto, el gran Kabter prior de torres altas me lo contó, usted está esperando al hijo de la diosa Eos.  Al principio creía que era una asquerosa espía, que todo era un montaje de los Maltuinos para tomar mi Esterio Imperio, pero ya no tengo de que preocuparme. Cuando el concilio de los electores llegué y descubran su verdadero origen y cual quiera que sea el resultado, no importa si de verdad es la diosa que tanto han esperado, o si eres una simple mujer manchada o noble, no tendrás ninguna esperanza en este mundo mientras yo este, tus motivos llevaran a la guerra de cualquier manera…así que no creo en ese mensaje de las tormentas, no creo en nada de lo que dicen sobre ti. En el momento en que den el dictamen tomaré todo de ti.

 

El rey Oromus se acerca, toca mi pecho, yo le alejo la mano y lo cacheteo, él sin embargo se ríe y me presiona contra la pared para manosearme, sentía su aliento asqueroso, y sus ojos me veían lujuriosamente, yo me llené de fuerza y le golpeo su cabeza con la mía. Sentía esa fuerza que no pude reunir en mi mundo, y de nuevo me recompongo, el rey se levanta con una sonrisa siniestra y me mira, para insinuarme lo siguiente.

 

— Su divinidad, tiene usted un cuerpo como para hacerle hijos seguidamente y sin parar… espero ese momento ansioso.

 

— Es mejor que se retiré su Imperio, no sea que entren mis guardias  y lo maten enseguida con mis órdenes, no sería divertido jugar un poco y mostrar quien es el que en verdad toma las cosas de quien.

El rey Oromus se limpia la sangre de su nariz, y sale por la puerta sin que los guardias se advirtieran de lo que había pasado.

 

Yo aún seguía tranquila, porque de alguna manera sabía  que todo terminaría bien.

 

Mra llega a la hora más o menos y me trae las noticias de que mi invitado llegaría en la noche.

 

*                                                           *                                                  *

 

Era ya media noche, la ciudad estaba en sus horas de sueño, Mra trae a mi invitado a escondidas y me revela su rostro quitándose su capucha café, era Kiros el muchacho que se arrodilló en la entrada de la biblioteca Canopia. Cuando me ve se arrodilla, pero ordeno a Mra que lo levante y le ofrezca algo de beber.

 

Kiros bebe agua, y presta atención a lo que yo le dijo.

 

— Kiros, necesito que me ayudes.

— Estoy a su servicio mi diosa Alizes.

— Necesito que me prestes tu Hábito, es esa prenda de vestir que tienes.

— ¿Mi diosa, para que lo quieres?

—  Pienso entrar a la biblioteca Canopia, no espero que entiendas, pero si debes saber que busco información de este mundo, Mra tomara mis vestidos y tomara mi lugar y tú esperara aquí arriba con ella.

— No entiendo, pero aceptaré su solicitud, su divinidad.

 

Salgo con el atuendo y los guardias piensan que soy el chico que entró, tenía casi que la misma altura y la misma complexión fisca que él, nadie sospechaba que yo caminaba esa noche por los pasillos para llegar a la biblioteca donde el erudito pensando que era kiros me encarga el cargo de vigía.

 

Él se va a descansar y yo quedo ahí, pero después cuando las lunas estaban en su punto más brillante; entré a la biblioteca, para ojear los libros.

 

Y vi la grandeza de esa biblioteca, era enorme, exagerada mente enorme, era un mundo del libros, papiros, pergaminos, tablillas de piedra tanto grandes como pequeñas, era un mundo de conocimiento a la alcance de mi mano.

 

Bajé por los pasillos, quería ver la inmensidad desde las bases profundas del edificio. Y mientras más bajaba todo giraba a mi alrededor; era una experiencia única en mi vida, era como que toda la biblioteca tomara vida y me mostrara a donde ir en ese instante, la luz de las lunas se disipaban y se perdían en el contraste oscuro de los libros que se entremezclaban en los laberintos, y lo único que iluminaba eran las antorchas de cada columna.

 

No sabía que leer o por dónde empezar, entonces llegué al final del último piso.

 

Sabía que había un centro donde se podían colocar los libros y estudiarlos.

 

Columnas y columnas de oro subían para encontrar el excelso  de la torre, pero arriba no había luz, era oscuridad.

 

Saqué un libro que se encontraba dentro de una urna de cristal, que decía: “el origen de las especies”.

 

Habían unos grandes papiros dentro que  describían el libro: como el grosor, el número de páginas, la descripción de cada símbolo, era como si alguien tratara de entender las palabras dentro del libro, yo lo entendía por qué estaba escrito en mi idioma, así que me acerqué y me indague ¿Cómo llego este libro aquí?

 

Cuando fui a sacarlo, en ese preciso instante la voz de una mujer se escuchaba en todo el lugar, gemía y gritaba de placer, yo deje el libro en su lugar e investigo.

 

Una luz se movía a través de las galerías superiores, se movía a la par de un movimiento extraño, la silueta no era muy clara desde abajo. Me inicie a investigar subiendo los escalones en silencio y me di cuenta que el rey Oromus tenía relaciones con otra mujer de cabello dorado pero de aspecto diferente a la de la mujer de pechos grandes que vi.

 

La mujer estaba desesperada, gemía conforme a los movimientos bruscos que el rey continuaba haciendo, ella pedía más y más decía que no importaba ser la mujer de uno de sus generales.

 

Yo me escondí y me repugne de ver tal acto, y pensaba que ese rey no merecía ser el líder de esta ciudad, se paseaba por mi mente la idea de matarlo mientras estaba en ese acto junto a la mujer.

 

Pero de la oscuridad salieron tres hombres que le dijeron:

— Su Esterio Imperio, este es un lugar sagrado de conocimiento, respételo no hay lugar para mujeres aquí  y mucho menos a esa clase que no respeta su lugar junto a su marido, vete de aquí y no vuelvas.

 

La muchacha se fue y el Esterio imperio se recompuso bajo su túnica, y dijo:

 

— Esta bien, solo parecía un buen lugar es todo.

 

— Empecemos con la reunión— dijo uno de los hombres.

 

— Espera, mi guardia real no ha llegado, él es elemental para esta reunión.

 

— Disculpe usted su majestad una chica salió de aquí y me pidió indicaciones de cómo salir, me detuve ayudarle hace un momento— Dijo Goud, él se acerca y se posiciona con el rey.

 

No me esperaba que él llegara, aun así no me apresuré a sacar conclusiones y esperé a que hablaran entre ellos. Uno de los monjes y consejeros maestres habla:

 

— Ya hemos recibido el comunicado del concilio, Yaguest y Bervet están dispuestos a colaborar  con nosotros, el resto está imparcial a la situación, de igual manera no interferirán con el asunto.

 

El rey se mostraba un poco feliz, y dijo:

 

— ¿qué noticias han recibido de Dangor?

 

Goud le dijo:

 

— dentro de algunos Icsex, elegirán a los nuevo chaca le most, y según él dice que está dentro de los favoritos.

 

El rey se ríe de nuevo con más alegría.

 

— Que bien, todo ha salido a la perfección… no me he sentido tan bien por ecos, por fin acabaremos con esa maldita comunidad de manchados y bastardos, nada ni nadie podrá interferir en mis planes, los malditos se han lucrado de nuestras riquezas con toda esa información que los traidores han llevado, los muy malditos cobran hasta por sobrevolar su isla negras malditas. Y ahora que esta supuesta diosa falsa ha llegado hasta aquí se supone más gastos al imperio, cualquiera que sea el resultado de los electores, podre hacerla mía. Tiene un muy buen cuerpo, mis hijos heredaran sus genes divinos. Pero si resulta que es una simple manchada, o noble te la dejaré a ti  Goud, sácale provecho a esa muchacha. Ya ni me importa lo que le pase esos manchado y a los nobles de la casa Koumen.

 

Primero iremos por ellos, los dos espías que enviamos fueron inefectivos pero Dangor ha mostrado un gran avance, nadie ha descubierto aun que él enveneno al peirao, esta es una oportunidad única para hacerse con el título de rey de los errantes. Envía lo que necesité, muy pronto sabremos de él.

 

— Su Esterio Imperio, también recibimos otro comunicado del concilio, ellos no vendrán aquí, tenemos que llevar a la diosa a la ciudad de Enemet.

 

— ¿Por qué no?

 

— El concilio ha declarado que si es por un juicio secreto es mejor hacerlo con ella allá, ellos tienen el elemento.

 

El rey se toma la barba y medita.

 

— Esta bien, que se le puede hacer. También tengo noticias de Lvca y del kabter prior de torres blancas en Adroa, el maldito traidor hizo su trabajo encontrando al hijo de Eos, pero no recibiré la orden de una loca hasta que no se le reconozca como diosa,  así que mandaré a matarlo de una vez por todas a ese bastardo Dark. Cuando salgamos a Enemet  envía el mensaje de que lo maten en torres altas, pero solo al gran kabter prior, no quiero pánico ni rumores.

 

— Entiendo su Imperio, empezaremos mañana temprano.

 

Uno de los consejeros pregunta:

 

—  Señor no es por incomodarle, pero ¿ha pensado ya en su sucesor?

— ¡Claro que sí!, no es mi hijo pero Dangor el bospelante quedara en la cabeza cuando todo termine o si muero, además si es algo incómodo que me preguntes eso, doy por terminada esta reunión, Goud alista todo para salir temprano, nos espera un día largo.

 

Goud sale y se pierde en la oscuridad, el rey Oromus también sale, y yo le sigo. Esperando que los hombres que se quedaron no me descubrieran.

 

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