MNU Volumen 5 – Capítulo 5

Modo Noche

 

Capítulo 5

Millar.

— Tienes que entender joven Dark, que no muchas de aquí entienden el gran sacrificio que tuvimos que hacer las Mayores para protegerlas del  genocidio cuando tan solo eran unas pequeñas niñas. Aquí perdimos esposos  he hijos… y lograr que el ultimo remanente de Darks consiguiera sobrevivir por ecos es un obsequio que agradezco a Dios.

Cuando dijo Dios en ese sentido divino, me hizo preguntar:

— Un momento, ¿acabas de nombrar a Dios, o a tu dios?

— Raynard, llevó mucho tiempo aquí conociendo tu cultura, y eso incluye las creencias humanas… leí en un libro que el Cristianismo es la religión más extensa del mundo, ¿acaso tú no eres creyente?

— Si, lo soy… solo que me sorprende un poco.

— Aquí como en tu mundo, respetamos el derecho a la fe y la creencia. Algunas en este lugar aún están aferradas a los dioses antiguos de nuestros antepasados… pero otras aceptaron la creencia de tu Dios todo poderoso. Así que no te sorprendas cuando veas algunas Darkinas orar, o que conllevé alguna creencia de tu mundo.

— ¿Qué te atrajo la idea de aceptar a mi Dios?

— Te sorprenderá saber que cuando registrábamos los barcos hace más de 1000 años, Algunos barcos en su mayoría contemporáneos contenía una libro que se titulaba la santa biblia. Siempre había uno. Y eso me hizo pensar ¿Qué era lo tan importante que este libro podría contener para que cada barco de cada era llevara una biblia? traducida a más de 20 idiomas. Este libro era llevado por cada civilización de épocas y culturas diferentes. Es ahí cuando empecé a leerlo, y me sorprendió mucho el inicio… En fin, me quedó gustando y lo leo cuando puedo, aquí hay mucho que leer Raynard, y una raza que es longeva por naturaleza  y que detiene su metabolismo, tiene mucho tiempo para escudriñar los secretos de cada cultura.

— Wow, eso no me lo esperaba.

— ¿Acaso tú no eres un devoto a tu Dios?

— Bueno, de donde yo vengo no me dejan tiempo para pensar sobre Dios.

— ¿Y… que piensas de él?

— Bueno… está lleno de sorpresas. A veces dudaba de sus existencias, pero luego sin más me mostraba cosas, como a ella… y mira donde estoy, es por eso que digo que está lleno de sorpresas.

—Raynard, de lo que he leído en la biblia… he aprendido una cosa sobre él que cambiara tu vida. “Nunca, pero nunca, dudes o lo juzgues… si tienes tiempo para quejarte, tienes tiempo para agradecer. Así que muéstrate más agradecido con él, y por su hijo, Por favor prosigamos.

Neira iba mostrándome cada barco y cada ruina, cada almacén, y cada cosa que hacían: Como los cultivos, las playas que por allí circundaban, los ríos, los lugares que podía ir, y los que no podía ir, los animales que domesticaban.  Y cada vez que ella me explicaba algo, más me deba cuanta que la cueva donde habitaban era enorme. El día no fue suficiente para poderme guiar, así que me llevó a un avión hércules alemán, donde podía escuchar música de mi mundo y eso me consternó.

Ella Darkina que escuchaba la banda de Guns and Roses Paradice city,  me dejo sin aire cuando la vi detenidamente como en cámara lenta. Era realmente sexy, usaba un short jean, su cabello negro era corto y con un estilo ochentero. Todo alborotado y rockero, de ojos delineados de negro y con una blusa con la banda AC/DC. Leía el comic del hombre araña y mascaba chicle. Usaba unas botas militares y su cuerpo casi a la vista como el abdomen estaba bronceado y bien marcado, de piernas largas y hermosas, caderas anchas y cintura angosta… y de una mirada frívola que al surcarlos por la habitación se fijó en mí y de un salto se me abalanzó para darme un beso como nunca antes lo había recibido.

Neira la retira y la cachetea, pero ella me mira sonriendo y mordiéndose el labio. Yo me acordé de lo que me dijo el viejo y traté de alejarme también. Ella no parpadeaba… ¿quién carajos no parpadea por más de 20 segundos?… Neira hablaba reprendiendo a Millar, pero ella me miraba fijamente con una sonrisa maliciosa y su cabello tapaba esos ojos negros que solo el brillo en ellos podían dar indicios de una depredadora mirando a su presa. Y mientras eso Slash del grupo de Guns and Roses en su solo con guitarra acompañaba la mirada tan excitante de Millar.

Es cuando de un solo golpe, Neira apaga el reproductor. Y Millar como si entrara en sí, o saliera de un trance mira a Neira.

— Lo siento mucho Raynard, ella es algo… especial.

— ¿Qué? oye Neira ¿de dónde sacaste a este joven?— Pregunta Millar a lo que Neira responde. — Su nombre es Raynard Boldorg y viene del otro lado del desierto. Esta aquí como miembro del clan oscuro… ahora es uno de nosotros, quiero que lo trates bien y que lo lleves a dar una vuelta… muéstrale toda la cueva. El sector Manhattan está de acuerdo con que te integres con el nuevo… no lo pierdas de vista.

— Oye Raynard, ella es Millar Floorer, es la Dark con más conocimiento de tu cultura que encontraras en este lugar, creo que podrás llevarte bien con ella.

Mientras Neira se retira, la chica de cabello negro y de sonrisa pícara se recuesta a mi lado solo para olerme y ella hace un gesto como de  placer y dice:

— Con que eres un Dark que viene del otro lado del desierto, ¿dime, como es que has sobrevivido?

— Por suerte— Respondí.

— No, no lo creo… muéstrame tu pecho.

— ¿Qué?

— Que me muestres tu pecho.

— ¡No, no lo haré!

— Dije que me mostraras… ¿por favor?

Yo no me lo creía, que una chica me pidiera que le mostrara el pecho. Es entonces cuando me quito el buzo.

Y ella al mirar todas esas cicatrices, me dice:

— Estas cicatrices no son de suerte, has peleado como debe ser joven Dark…

Y ella acariciaba mis cicatrices, y me decía:

— He esperado tanto tiempo para esto, no sabes cuánto. Quiero decir, idealicé este momento, y cuando por fin pasa no sé cómo comportarme en frente de un hombre que es de mi raza.

— No fuiste la única, no te preocupes.

— ¿Qué? ¿Te refieres a esas nerds? ¡No!, yo digo un hombre que proviene del otro mundo.

— Oh, ¿pues qué te puedo decir?

— No me digas nada, ahora mismo estoy, ¿cómo se dice?

— ¿Exaltada?

— No, ¡excitada!, quisiera bailar, ven… bailemos.

Y Millar me toma de la mano y empieza a moverse llevando sus manos a la cabeza y bajando lentamente su cuerpo mientras sus caderas iban y venían en una buena sincronización con la canción que ella reprodujo.

— ¿Es Abril Labigne?— Pregunté.

— ¿La conoces?— Me dijo ella pasmada.

— Bueno, si la he visto pero solo en tele…

— Eso es sorprendente… tengo un montón de música aquí y de libros y comics y manga y… bueno no sé qué mostrarte, creo que mi mente va a explotar. — Solo cálmate— Le dije.

— ¿Quieres escucharla?… a nadie le gusta estas canciones, creo que solo yo le doy un valor significativo a todo esto.

— Ok, muéstrame. Oye ¿es Pink Floyd?, déjeme escuchar este.

Yo oprimo el botón de play y reproduce; “another brick in The wall”  era algo muy nostálgico porque mi padre adoptivo escuchaba a Pink Floyd y tenía sus álbumes. Lo escuché por un muy buen rato.  Y ella también lo escucha con migo.

Después de eso, ella pone Ac/dc, Nickelback, Led Zeppelin y otras que a medida que escudriño su colección, muchas bandas clásicas de rock aparecían. Y lo bailamos y cantamos como si no hubiera un mañana. Y cuando estábamos cansados nos sentamos riendo porque ya habíamos sacado toda esa frustración. Ella me mira y yo le miro, pero luego recuerdo a Alizes que me vigila con su mente, tanto así que no me dejaba sentir ninguna otra emoción de atracción si no fuera de ella, y entonces miro el techo y miro muchas calcomanías pegadas de bandas, videojuegos, y cosas curiosas que estaban en el avión.

Y le pregunté:

— ¿De dónde sacaste todos esto y como es que tienen luz eléctrica?

— ¿Te gusta Green day?

— Descansemos un poco, he escuchado suficiente por hoy.

— ¿Y que tal los Rolling stones, o los Beatles, o Kizz?

— Ya es suficiente de música por ahora. Responde mi pregunta, ¿Cómo es que todo esto paró aquí?

— ¿El viejo Mihail no te lo contó?

— Si, pero… no sé, todo esto es tan fuera de lugar. Por ejemplo ¿cómo es que tienen luz eléctrica?— Pregunté.

— Bueno, el viejo construyó… un reactor tomando como modelo un reactor de un barco, un porta aviones.

— ¿Es enserio? ¿Y como fue que lo construyó? él es ciego, ¿no?

— Bueno, solo, no lo hizo… él pudo descifrar muchas cosas, pero saber cómo lo hizo es un poco complicado de explicar.

— ¿Y de dónde obtienen la energía? , ¿Del uranio o del…?

— Aquí no hay esos elementos, bueno hasta donde sabemos… tu entiendes no salimos mucho, así que él buscó otro tipo de energía capaz de igualar o superar el uranio y fue cuando encontró el núcleo.

— El núcleo ¿Qué es eso?

— Bueno, no soy experta en el tema pero es algo así como un tipo de energía que se obtiene por acumulación de radiación… el viejo es muy vago en su explicación, pero lo cierto es que se encuentra en lugares subterráneos como, volcanes, o en capas del manto terrestre. Es muy raro encontrarlo.

Y resulta que mientras ella hablaba yo reaccione a un recuerdo. El hilo verde que salía de Raimfarben pertenecía a la exposición del núcleo. ¿Quién sabe que habrá sido de eso? no recuerdo mucho después de Roodolkan.

— En fin, así fue como el viejo obtuvo la ingeniosa idea de hacer el reactor, pero el núcleo que consiguió es tan pequeño que solo puede surtir de energía una sola parte de Core.

— Eso es increíble, lo que han llegado a ser con un puñado de cosas de nuestro mundo— Exclamé.

— Bueno, todo lo que vez aquí es acumulación de eras de tu mundo. Las singularidades son muy impredecibles, y no sabemos qué cosa traerá después o en qué momento… todo solo aparece. Por eso en Core están las buscadoras, un grupo de mujeres Dark que se adentran en las cuevas para buscar algo nuevo. Yo era parte de ese grupo.

— ¿Y que paso, ya no sigues buscando?

— No, ya no… por favor ya no indagues más. Más bien, ¿quieres ver mi colección de comics?

— Esta bien, ¿qué tienes?

Mientras ella me entretenía con todas sus cosas y como si fuera una niña pequeña que muestra todos sus juguetes, Naira se dirigía a su barco donde tenía su cuarto. En ella la esperaba la chica que me retó a que convenciera al consejo de ir a la guerra. Esta joven la esperaba en la cama llorando.

Neira acaricia el cabello de la joven y le dice:

— No me culpes Galax, lo hago por tu bienestar y por el bienestar de todos, que ese Dark llegué no cambiara nada.

— Él lo cambia todo, ¿acaso no te das cuenta?… tú me ocultaste la verdad, me dijiste que las demás votaron en contra de tu veredicto, pero ahora me doy cuenta que eras tú la que nunca quiso ir… eres una decepción como Darkina.

Neira la cachetea tan duró que la deja anonadada, pero luego la abraza mientras esta joven lloraba en su pecho.

— No aguantaría mucho si me enterara de que fuiste violada o asesinada, me derrumbaría si te viera morir, ¿es que no lo entiendes? Tú eres mi único tesoro. ¡Por favor entiende que mi miedo es más grande que mi honor! Y preferiría que me llamaran cobarde a no tenerte.

— Mamá, sé que eres una mujer valiente, pero la reina…

— No pienses en ella, esta muerte, al igual que su hija y su esposo.

— Pero Victoria aún está viva, ¿y si la buscamos?

— ¿Y qué haría? ¿Acaso ella nos gobernará y nos llevará devuelta a los tiempos prósperos del caballero negro? No Galax, al igual que ese Dark, están solos, nadie les apoya. ¿Qué pasaría si vuelven a derrotarnos? Así como estamos, estamos bien… mira la utopía que formamos. Tenemos alimento, cosas que otros no, y nadie saben que existimos, es mejor mantener las cosas así Galax… confía en tu madre.

— El viejo Mihail dijo, que el tiempo de duración del núcleo seria de tan solo un año cuanto mucho, ¿qué haremos cuando el reactor se desestabilice o se concentra y muera?

— Para eso conformamos a las buscadoras, ellas se encargaran de hallar uno nuevo, no te preocupes… todo saldrá bien, por ahora alístate para la cena de bienvenida, y por favor no entres en debate de nuevo, ya hemos hablado de esto… Por favor.

— Tengo otra pregunta madre, ¿Dónde estabas cuando la reina fue asesinada?

Esa pregunta dejó a Neira helada y no la supo responder, fue cuando golpean a la puerta e interrumpe la conversación para decirle que el viejo la buscaba. Entonces mira a su hija y le dice:

— Hablaremos luego, por ahora Galax, ponte el mejor vestido, te veré en el banquete.

Besa su frente y se retira.

Ella busca al viejo que está metido dentro de un submarino nuclear soviético y le dice:

— Tengo malas y buenas noticias Neira, ¿Cuál quieres escuchar primero?

— Las malas primero— Responde ella.

— La mala, es que se nos acaba el tiempo, el reactor tiene un lio que no se puede reparar si no se logra encontrar otro núcleo. Lo máximo de duración son 2 semanas.

— ¿Qué?— Responde agitada — ¡Eso es imposible!, ¿pero cómo? ¡Usted nos aseguró que ese núcleo podría durar un año! Y si en dos semanas se acaba, entonces ¿qué sucedería? explotaría o…

— Se lo que piensas, podría explotar y matarnos a todos o solo se apagaría, lo cierto es que ninguna de las dos opciones conviene en un momento como este. Sé que muchas cosas dependen de este reactor, y que nos volvería de nuevo en una era primitiva si llegase apagarse. Pero por eso te dije también que hay una buena noticia.

— ¿Y cuál es?

— Bueno, encontré un núcleo con capacidad de 100.000 años.

— Eso es bueno, y ¿Dónde está? Prepararé a mis buscadoras para traerlo.

—El núcleo no está cerca, ni en lo más mínimo. Ese núcleo se encuentra en una isla llamada Laputa, cerca de las fronteras del imperio Berserker.

— ¿Dices que esta fuera de la cobertura?— Responde Neira mientras se le borraba esa sonrisa. — Y solo hay una persona que conoce el otro lado del desierto— Dijo el viejo.

— ¿Me estas insinuando que hable con el Dark para salir de aquí y atravesar todo el desierto?

El viejo no le respondio porque ella conocía perfectamente la respuesta.

— No, no puedo hacerlo… ¿sabes cuánto tiempo he tardado en convencer al consejo de que salir es una mala idea?

— No debes poner tus intereses sobre los intereses de tu gente— Le dice el viejo. — ¡Ni tampoco se debe involucrar a un extraño en esta situación!— responde Neira exaltada.

— Que insólito que digas eso— Replica el viejo —y más cuando mandaste a Millar a que lo trataras como un hermano.

— No podré cumplir con esa misión Mihail… ¿no hay otra manera?

— Bueno, seguir nuestras vidas como antes.

— No, eso nunca… ¿y que tal si probamos con el reactor del otro mundo?

— No, no quiero activar una bomba… podría matarnos, en cambio el núcleo es más seguro, limpio y estable… además no tengo las demás piezas para poder soldar el contenedor.

— Viejo, lo que me pides, rompería mi promesa con la reina Hitamia de no ponerlas en peligro. La última vez que nos vimos fue en el castillo, en el pasaje oculto antes de que fuera invadido todo el subterraneo. Y me hizo prometer que el remanente de mujeres nunca seria encontrado. Y con este encargo comprometería mucho la ubicación de las Darkinas, aun si ese joven nos llevara, pasar inadvertido es imposible en este mundo cuando tenemos nuestros ojos y cabellos negros.

— Entonces, ¿qué harás?

— Dame tiempo, lo pensaré.

— No hay tiempo, si no decides mañana, entonces yo les daré la noticia.

— Tendré que hablarlo con el consejo…

— El consejo eres tú, siempre lo has sido.

Ella sonríe por algo tan paradójico que pasaba por su mente. Y el viejo le causo curiosidad y preguntó — ¿por qué sonríes? Y ella responde:

— A los Dark siempre nos han asociado con la mala suerte… eran solo leyendas de las demás castas, y ahora me doy cuenta porque lo decían. Ahora lo sé, me parece mucha coincidencia de que ese Dark llegara y justo en ese momento tu decidas contarme que el núcleo se va a apagar.

El viejo arrugó su frente y pensaba curiosamente… después salé del submarino a toda prisa y coge camino al barco donde él guardaba sus escritos. Y Neira al ver tal acto de desespero en el viejo, también sale disparada a perseguirlo… Y es cuando buscan un libro que le pertenecía a unos eruditos de las altas cortes que presencio el extraño caso de una montaña Stonea que dormía en las  cordilleras costeras de Oru hace muchos años. Es ahí cuando el viejo leyendo el diario del monje encuentra algo que lo manda a la búsqueda de otro libro que fue la inspiración del primero. Y es cuando encuentra el diario de un hombre que  reporta ese tipo de fenómenos naturales y al leerlo en braille, él grita  — ¡Eureka! — ¿Qué descubrió viejo?

El viejo la toma de los hombros y le dice: — ¡Llama al Dark, tú tenías razón él es el responsable de que el núcleo se valla a morir. Pronto búscalo!

Neira sale de la habitación y manda a buscar al Dark en esa cueva gigante.

*                                                   *                                                      *

Mientras tanto yo, inocente de todo lo que pasaba con el viejo y Neira. Mi tiempo fue tomado totalmente por Millar que me llevo a las plantaciones y al bosque de los hilos. No sabía por qué le llamaban así, pero ese era su nombre “el bosque de los hilos”.

Cada sector tenías sus barcos correspondientes al origen del país. Y cada uno de ellos se encargaban de procesar alimentos, producir agua potable que venía de lechos marinos, cazar animales, buscar cosas de mi mundo, expandir y explorar las cuevas, cuidar y mantener los cultivos, mantener la forestación para el oxígeno, mantener los atalayas y formar los vigías, todo esto se hace con el único propósito de sobrevivir y mantenerse ocultos.

— Veo que están muy bien organizados, pero ustedes viven sin ninguna motivación, más bien el miedo les mueve y no el deber.

— ¿Deber? ¿A qué deber te refieres?— responde Millar con aires de indignación del comentario.

— El deber de hacerse sentir como raza. ¿Acaso nunca has querido volver y retomar tu hogar?

— ¿Crees que nunca lo hemos pensado? Siempre que alguien dice que quiere volver, Neira lo lleva a una votación en el consejo y el consejo siempre vota en quedarse en Core. Nadie le contradice o le reta, le respetan demasiado. Ella es la mayor de todas.

— ¿Y nadie ha intentado salir de aquí?

— Oh, podemos irnos cuando queramos, nada ni nadie nos detiene… aquí somos libres de elegir nuestro destino, pero nadie lo ha hechos por una simple razón. Aquí hay comodidades, ¿Qué aremos cuando estemos solos en el desierto? ¿Que pasara cuando se nos acabe la comida o el agua? y si llegamos ¿acaso nos perdonarían la vida?, ¿quién nos asegura que no han cambiado su manera de pensar en estos años? Y es cuando nos hacemos la única pregunta que nos mantienes dentro ¿para que salir? todos somos fuerte si pertenecemos juntos.

— ¡Buen punto!, ¿fue muy tonta la pregunta?

— Claro que no, solo no pensaste en las consecuencias que conyevaria esa pregunta. Ven te mostraré el dojo de Mitsuru, es del sector Tokio.

Ella me toma del brazo y me lleva corriendo a un risco donde se escuchaba gritos de mujeres entrenando.

— Ella es maestra de Aikido y Hapkido, mira bien.

Y las mujeres hacían lo que la maestra les mostraba, en otra parte del dojo se compartía un espacio para el Krav Maga; arte marcial israelí.

Yo estaba más que sorprendido al ver como esas mujeres practicaban estilos de pelea de mi mundo. Y es cuando Millar grita desde el peñasco. — ¡Hola!— Las demás también gritaron y se miraban unas a otras cuando se dieron cuenta que era Millar la exiliada que gritaba y me anunciaba.

Las demás mujeres abrieron esos ojos cuando me vieron y se reían por que se avergonzaban de verlas a  ellas entrenar, así que Millar al ver que yo estaba tan tenso con la situación la empeoró.

— Raynard me comentaba que quiere hacer una demostración de pelea.

— Oye, claro que no, yo no he dicho eso.

— No te avergüences, aquí todas sabemos que eres un luchador por excelencia, danos una demostración.

— No, yo no…

En ese momento la instructora de Aikido me ruega también.

— Sería un honor tener un combatiente experimentado para ilustrar a mis discípulos, ¿en qué rama marcial te dedicas?

— Esto, bueno, yo… ha… bueno…

— Te ves nervioso, ¿acaso temes golpearnos porque somos chicas?

— No, bueno… si… pero no porque crea que son débiles es que no golpeo chicas…

—Bien, por suerte para ti Raynard, la raza Dark femenina nacen para ser luchadoras, así que no temas de una lucha de igual a igual.

— Oye, no quiero pelear.

La instructora de Aikido toma posición de lucha y me dice.

— Intenta golpearme, tan solo un rose, lo que quieras.

— Aun no me recupero, no quiero pelear…

— Oye, si en verdad eres un Hombre Dark, tu recuperación será mucho más acelerada, ¡pelea!

Entonces todas las mujeres gritan “pelea”, repetidas veces y hacen un círculo para que yo me incitara en pelar con ella. Yo le doy la espalda y me retiro buscando que me abrieran paso… Mala decisión. Eso ofendió a la luchadora y me intento dar una patada, y mis viejos instintos de pelea florecieron.

Me agache porque sentía la patada y gire mi cuerpo para darle un puño en el abdomen que la lanzo como medio metro de mí.

— Oye lo siento…— Cuando digo eso, de un salto se levantó y grita para atacarme. Un puño directo a mi rostro. Pero el Aikido no era un combate para atacar si no para inmovilizar… y ella trataba de tomar algún tipo de articulación y doblegarla y así demostrar mi inferioridad. Hapkido y Aikido son las dos formas de poner a tu atacante en un sufrimiento articular. Uno en ataque y el otro en defensa. Era muy ágil con las piernas, tanto así que recibí una patada en el pecho que me hizo escupir sangre.

Ellas exclamaron sorpresa y yo caigo de un dolor sofocante y tortuoso porque me dolía; como si una flecha de fuego me fuera enterrada en el corazón.

Millar se acerca y me dice

— Oye, levántate y compórtate como un hombre— Lo dijo pensando en que yo estaba haciendo algún tipo de actuación, pero al ver como vomitaba sangre coagulada y con algo blanco que le acompañaba les dijo a todas:

— Esto es… sangre y pus, ¡carajo! Es el veneno de la crisálida, a un no ha salido de su cuerpo, llamen al viejo tenemos que llevarlo al quirófano ¡ahora!

Todas salieron en busca del personal médico y del viejo para hacerme una cirugía a corazón abierto.

Yo tosía sangre sin parar, y ya me dolía la garganta de tanto que me sacudía. Millar se queda conmigo y me dice:

— Lo siento, fui una tonta… perdóname solo quería ver tus habilidades. Si mueres no me lo perdonaría. Aguanta por favor, aguanta— Su blusa estaba llena de sangre y sus lágrimas caían sobre mi rostro que no paraba de sacudirse y retorcerse de dolor.

Y de nuevo, ya no recuerdo nada más.

Millar era una chica muy tímida y hermosa, inocente y también impetuosa pero aun que tuviera esas características de una chica normal. Lo único que no dejaba de pensar era en ella. Por más que otra mujer me llorara, en mi conciencia entrelazada estaba ella… sabía lo que pensaba y mis sentimientos los sabia, al igual que yo podía sentir su tristeza en mi porque sabía lo que pasaba en mi interior y como si fuera mi propio cuerpo, las lágrimas que caminaba sobre su pómulos y como recorría cada gota de llanto por el dolor que en ella caí por haberme hecho pasar por todas esas terribles cosas. Habló sus alter ego a mi conciencia.

— Raynard Boldorg, el hombre de ella y su único amor verdadero. No debes morir aun, yo te necesito, ella te necesita, ambas como una te necesitamos.

Mi conciencia que era mi versión más pura, la toma y la besa. Y lo siento tan real que la cita de un libro llegó a mi mente como un disparo en la cabeza: “un sueño que nunca muere es la realidad que nunca puede ser tomada” Hoffman.

No sabía lo que significaba, tan solo me concentraba en ella, y preguntas surgían a medida que la besaba ¿porque la quería tener?, ¿porque quería abrazarla?, ¿porque quería amarla?, ¿y porque cada día quería prepararle café o huevos revueltos en las madrugada cuando se levantara con mi camisa puesta y sus piernas descubiertas sin sentir el frio de la penumbra?,¿ porque era ella a la que quería amar como si fuera la única mujer del planeta, del universo o de las dimensiones? Y haciéndome esa pregunta, algo se me revela.

Es cuando recuerdo perfectamente el color de su cabello. Ella dejó ver su verdadera forma; ese azul tan solo era una feseta, una máscara que le permitía protegerse de las mentiras y las desilusiones. Ese azul fragante a lavanda que recorrió el espacio de los multicolores resplandecía y me hacía ver estrellas y soles. El espacio se apareció delante de mí, y me llevó en un instante al miradero donde ella se había lanzado y me muestra el anochecer donde las estrellas hacían gala de su resplandor, donde el cielo pasaba tan rápido que parecía un mundo engranado a mi pensamiento. Todo ello acompañado de árboles y luceros que pertenecían al pueblo. Y ella toma mi mano y ve el pueblo sonriéndome, y observo como la curva de la mejilla con algunas pecas formaban una hendidura que resaltaba la blancura de su rostro y revelándome el por qué tenía que elegirla a ella entre todas las demás. Su sonrisa, sus ojos, su cabello que bailaba al son del viento frio en esa noche perfecta.

Era tan solo la puerta de la felicidad misma que me llamaba para que la llevara a lugares donde ella nunca ha llegado. Hay que proteger esa sonrisa, me decía… no importaba cuantos desierto tuviera que cruzar o cuantos mares tendría yo que nadar, cuantas naciones podría destruir o cuantas personas tendría que matar, nada importaba si solo estaba con ella. Tengo que salir de aquí y sacarla de su miseria. El tiempo y el espacio me dio la oportunidad de venir por ella y por ella es que he venido.

Su rostro queda marcado en mi conciencia, y se aparta de mí la versión de ella y se aleja. Ese beso fue real, en alguna otra dimensión la pude sentir, nada ocurre si un propósito.

Y es cuando despierto. Todo estaba oscuro, me levanto tosiendo de nuevo y Millar se despierta por un pequeño temblor que movía todo con cierta violencia. Creo que se sintió por toda la cueva.

Ella se acerca y me da a beber agua sin percatarse del pequeño sismo. Mi cuerpo ya no necesitaba agua del lago, fue tan feroz el adaptarse  que ya no era necesario someterme al líquido que me hacía entender el idioma. Solamente esa epifanía me hizo sentir algo ansioso en mi estado.

— ¿Cómo te sientes?— Pregunta Millar.

— Esto bien, ya no siento dolor, ¿Qué paso?

— El veneno aun no salía de tu vía sanguínea. Una bacteria se instaló en tu corazón y creo crisálida de pus, te inyectaron adrenalina para que tu corazón no dejara de latir. Si se hubiera dejado adelantar hubieras sufrido una insuficiencia cardiaca. Pero por cosas inesperadas como el golpe en tu pecho, produjo que la crisálida se rompiera. Eso produjo que tu sangre se contaminara y rompiera algunos tejidos. Por eso tosías sangre, entre más coagulaba, las hemorragias más se acumulaban.  Pero el viejo ya sacó la crisálida, estaba grande, este debe ser el último, las partes afectadas fueron limpiadas con un antiséptico natural llamado palmitoque. Así que en dos o tres días sentirás como te quema por dentro las venas, solo intenta resistir mientras las bacterias restantes mueren, saldrá por la orina.

— Vaya, es por eso que me duele tanto el pecho.

Una mujer entra y se inclina ante mí diciendo:

— Lo siento mucho, debí escuchar tus palabras, siento no haberte creído de que no te habías recuperad aun.

Era la maestra de Aikido y Hapkido, estaba realmente apenada de que me atacara en esas condiciones.

— ¿Cuánto tiempo he estado dormido?— Le pregunté a Millar.

— Bueno, la cirugía duró 32 horas, fue agotador… así que llevas dos días y medio inconsciente— Me respondió, y con ganas de decirme otra cosa. — Oye mientras estabas inconsciente, no parabas de gritar un nombre…— ¿Qué nombre?— Pregunté con extrema curiosidad.

— Oh no, no te lo voy a decir.

La instructora de Aikido dice:

— Joven Dark, traje esto como ofrenda de reconciliación por haberte causado problemas.

La chica pone en mi mesa una canasta con frutas y flores azules que me recodaban a mi chica especial.

— ¿Cómo se llaman esas flores?— Pregunté.

— Son cerrejuelos celestes, crecen solo en las partes más profundas y escondidas del bosque de los hilos.

— Son hermosas— Le dije.

— Mi nombre es Mitsuru, y ven cuando quieras a mi dojo… te esperaré cuando estés listo con tu revancha.

Cuando Mitsuru se quería retirar, la puerta se abre salvajemente. Era Neira que se había enterado de mi inconveniente y hace retirar a todos menos a Millar. El personal de enfermería  hace pasar al viejo Mihail que cierra las persianas. Y dice:

— ¿Cómo te siente?

— Me siento, algo adolorido.

— Es normal, el veneno y la bacteria estaban formando en tu corazón una bomba de tiempo. Nunca sientes el dolor cuando de repente se estalla el corazón… es un veneno mortalmente despiadado. Agradece después de que esa patada salvo tu vida. Dio preciso en el lugar donde colgaba la crisálida.

— Ok.

— Raynard— Dijo Neira. — Necesitamos hablar contigo…

— Siento haber arruinado la cena de bienvenida— Interrumpí a Neira, pero ella mueve su cabeza negando el hecho de que esa pelea salvo mi vida, diciéndome: —No te preocupes, podremos hacer otra cena, por ahora presta mucha atención a lo que te voy a preguntar. ¿Has entrado en contacto con algún núcleo durante tu travesía?

— ¿Núcleo?— Respondí.

— Recuerda, es la energía que contiene el reactor del viejo, ¿recuerdas? En tu historia contaste que hiciste estallar una montaña y que una luz verde salió del castillo de Raimfarben— Dijo Millar.

— Bueno, yo caí al mar después de eso, no si se eso tenga algo que ver.

— Es impresionante— Dice el viejo, — La energía que liberaste en esa isla debió ser enorme como para que la radiación se impregnara en tu cuerpo. De alguna manera tu radiación aunque ridículamente mínima, afecta el núcleo de nuestra ciudad. Son como dos polos iguales que se repelen. Si estás mucho tiempo aquí, reducirás el tiempo de vida del núcleo en el reactor. Neira tenemos que apresurar la búsqueda.

— ¿De qué búsqueda hablas?— Pregunta Millar.

— Esto nadie lo sabe aún Millar, pero la llegada de Raynard produjo que el núcleo encontrara otro tipo de energía igual, al repeler esa energía por muy minúscula que sea podría acelerar su muerte, teníamos 2 semanas como mucho, pero ahora que sabemos que Raynard es el origen de su muerte se redujo drásticamente a 6 días… Mihail ha podido ver con su vista remota la ubicación de otro núcleo más potente que se encuentra en aguas Berserker. Así que le necesitamos para que nos pueda guiar en su búsqueda, tanto él como a ti Millar, te necesitamos en las buscadoras para esta misión.

Millar se queda inmóvil, y dice:

— No, yo no iré.

— Millar, tú eras de las mejores, podría decir que la mejor… no te lamentes en el pasado, por favor esta ciudad depende de ti y de Raynard.

— No Neira, por favor no insistas. Yo ya me retiré de eso, cada vez que veo a las buscadoras me pasa un escalofrío y me trae esos recuerdos amargos con Malax.

Millar sale corriendo de la habitación y deja a Neira preocupada, es cuando yo pregunto.

— ¿Qué pasa con ella, porque se retiró de las buscadoras?

En mi impotencia y postrado en una cama, Neira se sienta y me cuenta la historia de Millar cuando era una buscadora.

— Hace mucho tiempo joven Dark; cuando llegamos a estas ruinas guiados por el gran maestro Charles Irving Smith, y Mihail. Nos organizamos en nuestro sufrimiento para establecernos. Y las cosas que hallamos aquí por muy desconocidas que fueran, nos trajeron una distracción que tanto necesitábamos después de sufrir ese duro golpe a nuestra raza.

En ese tiempo Millar tan solo era una niña que no detenía su crecimiento. Y su hambre por la curiosidad llevo a crear lo que hoy se conoce como las buscadoras.

— Momento, ¿ella fundó a las buscadoras?

— Si, y no solamente eso, nos alentó a crear el consejo de las mayores.

— Eso quiere decir que…

— Si, ella es la miembro número 16 del consejo.

— En fin, cuando ya estábamos establecidas en este lugar. Ella encontró un conteiner rojo con el logo de Gulduker. Que contenía armamento altamente sofisticado… nosotros no lo sabíamos, éramos ingenuos en ese tema. Pero Millar que conocía esas armas por la influencia de comics y revistas, conocía perfectamente el artefacto. En una semana ya podía dominar todas las armas y me convenció para que ella pudiera enseñar a las demás como manejarlas. Un día mientras buscaban cosas, encontraron un Ak-47 cerca de los demás containers. Y Malax que ya se sentí experta, nunca había disparado una como esa. Así que intento disiparla pero no pudo, algo trancaba el gatillo, es entonces que Millar al ver la desesperación de su amiga, intento mirar que pasaba. Al tomar el arma se dio cuenta que no era el gatillo si no el resorte de ajuste que no dejaba disparar… y al tratar de ajustarlo se disparó y mató a Malax. La bala paso por su garganta muriendo ahogada por su propia sangre. Desde ese momento al ver como mato a su amiga nunca más volvió a las buscadoras. Dejó de hablar con las demás, y se aisló… ni siquiera asistió al funeral del gran maestro Charles.

Ella aun siente como el cuerpo de su amiga moría lenta y dolorosamente entre sus manos por su culpa. Pero quienes la conocen no la culpan por lo que sucedió, le tienen sumamente afecto y aprecio por que ellas nos inspiró a ser fuerte después de la desgracias.

Creo que ya te diste cuenta, todas esas cosas que tiene en su avión, las demás le llevan objetos que a ella le hubieran parecido curiosas… pero a medida de que pasa el tiempo, las nuevas generaciones la rechazan como si fuera una renegada. Y eso es lo que pasa con ella.

— Siento mucho escucharlo— Le dije. Neira mira al viejo y sigue. — Bueno ahora que si la necesitamos, aún sigue con ese miedo. ¿Qué haremos ahora?

— Raynard, tienes que recuperarte sea como sea, te daré una gran ración de Frunosa liquida y otras raíces, eso acelerará tu recuperación, y mientras, entrena mi amigo, te necesitamos fuerte para lo que se acerca.

— ¿A qué se refiere?— Pregunto, y al preguntar Neira también pone una cara de incógnita, porque tampoco sabía a qué se refería, así que el viejo responde con serenidad.

— Todo a su tiempo. Por ahora descansa, te llamaremos cuando la gran cena de ceremonia empiece.

Neira y Mihail salen del cuarto. Y recuerdo las palabras de Alizes cuando me dijo.

“Si quieres tu venganza, te la daré, así que tienes que ponerte aprueba otra vez, te desterraré y volverás con algún ejército para empezar la guerra. Con la guerra la revancha que se ha mantenido en el tiempo equilibrará la balanza del poder. Tu mi Dark, tienes el poder de la oscuridad, el mito de la muerte, yo como mortal he adquirido cierto poder también… así que te daré la libertad de soltar tu potencial en el destierro para que cuando vuelva cambies el mundo.”

Ella ya había previsto esto, mi llegada al mundo de las Darkinas.

 

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