TRL – Capítulo 0

Modo Noche

Prologo

(1) Singwa se suspendía en lo alto del cielo como siempre, encargándose de enviar luz y calor a las calles.

Dios del Sol, Dios de la Luz y Dios de la Guerra, la enorme estatua de Singwa, brillaba, en el santuario, bajo la iluminación del sol, cada vez más a ‘oro y jade en el glorioso esplendor.’(2)

(3) La Ciudad Morante, la capital de la Alianza del Comercio Forde, era la mayor ciudad comercial y portuaria del continente Grindia.

Esta ciudad tenía un pabellón dedicado para la mayor cantidad de santuarios y para rendir ofrenda a las deidades, ganando así el apodo de: ‘La Ciudad de los Santuarios’.

También contaba con la mayor cantidad de academias en todo el continente, entre las que se encontraban siete de las diez mejores clasificadas, provocando que también fuera conocida como Ciudad Academia.

Esta era la ciudad más poblada del continente Grindia; Tenía una población de casi 800 mil habitantes.

Aquí, los negocios prosperaban y las personas iban y venían cada día. La cantidad de monedas de oro que circulaban en la economía diaria de la ciudad por lo general alcanzaba millones. Incontables mercenarios, espadachines y aventureros, así como también artesanos, comerciantes y vendedores ambulantes, junto con gente común y los esclavos, cada uno venia aquí con sus propios sueños y aspiraciones.

Los bardos a menudo cantaban sobre cómo esta ciudad era una tierra favorecida por los dioses, una tierra fértil, con riqueza y prosperidad….

El segundo río más grande del continente de Grindia, el Río de la Plata, alimentó silenciosamente las Llanuras de Falik y entró en los mares de la parte oeste de la ciudad, dando lugar a una bahía llena de tesoros ocultos y una gran flota de alta mar.

La vasta y fértil Llanura de Falik, gracias a la abundante luz del sol, produjo diversos bienes, como la miel y cosechas abundantes anuales, lo que favoreció a la expansión de la ciudad.

Hace 167 años, el Archiduque del antiguo Imperio Falik, Forde Morante anunció de repente una reforma que condujo al abandono del sistema hereditario del señorío feudal y a la adopción del sistema parlamentario. La servidumbre también fue abolida, liberando hasta 400 mil siervos. Esta reforma sorprendió mucho a la gente de las diversas naciones del continente.

El Archiduque Forde Morante, defendiendo el comercio como un medio para desarrollar la nación, reunió a otros seis gremios mercantes bajo una bandera, formando la Alianza de Comercio Forde y empezó a comerciar con otros países. Esto fue registrado más tarde en la historia como la Gran Reforma Forde.

La recién fundada Alianza de comercio abrazó la libertad y la apertura, haciendo que las hordas de gente hambrienta de riquezas se reúnan e inciten los celos de otras potencias.

El Imperio de Krissen, uno de los tres grandes imperios del continente de Grindia, declaró ilegal la Gran Reforma Forde y procedió a invadir las Llanuras de Falik, iniciando una guerra que duró más de cien años.

Sin embargo, la recién nacida Alianza de Comercio Forde no cedió. Replegando innumerables esclavos bajo la bandera de la libertad, reacios a ceder innumerables esclavos y gente se encontraron en el campo de batalla cayendo uno de tras de otro. Durante más de cien años, la sangre tiño de color rojo las Llanuras de Falik.

Dos emperadores de Krissen, más de diez duques e innumerables soldados de élite cayeron en las Llanuras de Falik ante las fuerzas de la ciudad de Morante. Sin embargo, la brillante bandera azul de la Alianza de Comercio Forde se erguía orgullosa y alta, ondeando todavía.

Durante los largos años de guerra, la Alianza de comercio se fortaleció. Con más de 100 mil guerreros y esquemas inteligentes, dieron al imperio un golpe final que derribó al único Santo de la Espada del imperio, ganándose a sí mismos 20 años de paz y enviando al Imperio Krissen por el camino de la decadencia.

A raíz de que el último emperador del Imperio Krissen estaba tirado en su cama sobre su lecho enfermo, los tres príncipes iniciaron una lucha interna de poder por el trono, paralizando aún más el imperio ya moribundo y permitiendo que la Alianza de comercio estuviera libre de su amenaza y se levantara y prosperara. Durante esos veinte años la unión de comercio, se convirtió en la máxima superpotencia en el continente Grindia. La influencia que la Alianza de comercio tenía sobre el comercio en todo el continente era inmensamente grande.

Ciudad Morante, la ciudad que persistió, la capital de la libertad. Originalmente, antes de formar la Alianza de comercio era conocida como la ‘Ciudadela con miradas al mar’. Para conmemorar las grandes hazañas de Forde Morante por rechazar la invasión del Imperio Krissen, el nombre fue cambiado a Ciudad de Morante. Para dar cabida a un rápido desarrollo económico, la Alianza de Comercio Forde encargó la construcción de otros treinta y seis distritos fuera de las murallas de la ciudadela, así como un nuevo muro que rodeaba los distritos recién construidos, dividiendo la ciudad en muros exteriores y paredes interiores.

Pero el mismo Morante no llamó a las diferentes zonas de la ciudad así. Él llamó la parte interna el Sector de la Ciudad Superior y el Núcleo de la Ciudad. La parte exterior del oeste se llamaba zona Académica, la cual contenía veinte academias con diversas disciplinas. La parte noroeste de la ciudad exterior contenía la flota de alta mar, la zona de muelles de anclaje y  la zona Comercial, que ocupaba la mayor parte del espacio, y la zona exterior, donde habitualmente los no-residentes residían. Al noreste de la ciudad estaba situada la defensa de la ciudad y el resto de las partes del este y sur se encontraban las residencias.

Aunque la ciudad de Morante era la capital de la Alianza de Comercio Forde, el consejo superior de la unión no era responsable de la gestión de la ciudad. En cambio, la administración de la ciudad fue manejada por un alcalde en el Núcleo de la Ciudad que era elegido una vez cada cinco años por el consejo de la Alianza. Después del término de cinco años del alcalde, el consejo recolecta evaluaciones de un representante de cada distrito y decide si el actual alcalde continuaría otro periodo.

La Alianza de Comercio Forde se enfrentó a poderosos sindicatos del bajo mundo por el poder lo que resultó en altos gastos administrativos durante el tiempo de su formación. Así, para prevenir la corrupción y agilizar el proceso administrativo, se estableció una brillante nueva política desde una perspectiva mercantil: Legalizaron a los sindicatos y los pusieron a cargo de la seguridad, los impuestos y la higiene de los distintos distritos de la ciudad. Esto logró múltiples cosas. En primer lugar, todos y cada uno de los sindicatos se mantuvieron controlados e impidieron el surgimiento de un sindicato importante e incontrolable. En segundo lugar, esto redujo los gastos de la administración de la ciudad y los recursos humanos por una enorme fracción. Por último, también facilitó la gestión de los sindicatos. Por ejemplo, si los ciudadanos de un distrito no estuvieran contentos con la dirección del sindicato a cargo, el ayuntamiento eliminará dicho sindicato con la cooperación de otros sindicatos.

Inicialmente, esta política no se encontró con mucho apoyo. Sin embargo, todo eso cambió en dos años. La seguridad de la zona mejoró en gran medida y la tasa de delincuencia disminuyó considerablemente también. Los gastos ahorrados de tener que suprimir los sindicatos fueron al desarrollo de la infraestructura, mejorando aún más el nivel de vida de los residentes de la ciudad.
Este resultado ridiculiza grandemente a los opositores de la Alianza y también incitó a muchos reinos a reevaluar la gestión de la ciudad. La conclusión fue que la efectividad de la gestión de los sindicatos superó en gran medida la de los propios funcionarios de los reinos, que en eficiencia y productividad era solo unas diez milésimas partes dejándolos en vergüenzas.

Esta era Ciudad Morante, un refugio para los mercaderes, llenos de vigor y curiosidad. Algunos lo llamaron cielo, mientras que otros lo llamaron una ciudad de tentación diabólica y privación.
Durante el día, las calles se llenaron con el sonido de los comerciantes ruidosos y los santuarios resonaron con himnos de oración, mientras que las noches estaban llenas de alegre libertinaje. Esta era Ciudad Morante, la ciudad que nunca d

  • sanyuky

    se ve bien la novela una cosa faltan palabras al final