TRL – Capítulo 1

Modo Noche

Capítulo 1: Posada de Vinos el Cuervo Rojo (Parte 1)

红鸦酒馆  hóng yā jiǔ guǎn

Dos bolsas grandes se encontraban colgadas en cada uno de los hombros de Norton Lorist, con otra mochila grande de hombro colgada en su bolsa. En su brazo izquierdo sostenía una caja de mimbre de color verde amarillento mientras que en su brazo derecho estaba envuelto alrededor de un montón de pieles de bestia enrolladas que descansaban sobre sus hombros. Una puerta doble de color rojo con una copa de vino blanco pintada encima de ella fue abierta por una patada de él; Parecía un oso grande y torpe mientras avanzaba y bamboleaba, esforzándose por atravesar la puerta, que era lo suficientemente amplia como para permitir que dos hombres voluminosos pasaran al mismo tiempo.

Eran las 3 de la tarde. Este era el momento en el que la taberna cuervo rojo se encontraba más tranquila. El vestíbulo principal de la taberna sólo tenía tres personas. El viejo bardo Mike de nariz roja, que parecía tener mucho tiempo bebiendo, pues yacía dormido muy bien boca abajo sobre la mesa. En la mesa, justo al lado de la chimenea, estaba sentado el viejo zapatero Hope y el viejo cartero retirado Tom, los cuales estaban previamente sumergidos en un juego de cartas, pero ahora estaba mirando con los ojos bien abiertos a Lorist que acababa de entrar.

Asintiendo con la cabeza a Hope y Tom, Lorist dejó su equipaje en el suelo delante del mostrador y los amontonó en una pila. Colocó su gorro de piel de oso sobre la mesa y se despojó de la chaqueta de cuero negro, posteriormente sacó dos espadas de diferentes longitudes que colgaban de su cintura y las coloco sobre la mesa. Dejó escapar un largo suspiro, golpeó la mesa y gritó. “¿Viejo Char? ¿Tu aquí? ¿Dónde está el…? ¡Oye, tus barriles de vino están siendo llevados lejos!”

“Dios mío, es Locke…” Dijo Tom cuando finalmente reconoció a Norton Lorist sin su chaqueta.

Hope no pudo resistir más y se puso de pie. “Oye, Locke. Ha pasado bastante tiempo, ¿Alrededor de…. Medio año? Pensamos que algo te había pasado. ¿Trajiste alguna de las pieles manchadas de estrellas de venado que yo quería?”

Señalando hacia las pieles de la bestia en el suelo, Lorist dijo: “Tengo tres de ellas envueltas en el interior. Ven a verlo tú mismo.”

Un anciano delgado y alto salió de la puerta detrás del mostrador. Al ver a Lorist de pie en el mostrador, su rostro sombrío se iluminó con una sonrisa. “¡Regresaste!”

Este anciano era el Propietario de la Posada Vinos Del Cuervo Rojo, Brennan Charlando. Con quien Lorist hablaba siempre y se refería a él como Viejo Char. ‘No creas que por qué lo ves cojear sea incapaz de moverse libremente’; Nadie podría incluso conjeturar que este inexpresivo y tranquilo hombre viejo detrás del mostrador era en realidad un Espadachín Oro de 1 Estrella. La mayoría de los clientes de esta posada nunca tuvieron una pista.

“Oye, Viejo Char. Tráeme una cerveza de grosella negra. Ah, y dile a McDuffin que me cocine una comida grande. Durante medio año he tenido escasas raciones… ¡Eché de menos la comida de aquí!” Dijo Lorist sin una pizca de vacilación.

“¡Lo tengo!” Charlando le sirvió a Lorist una gran jarra de cerveza de grosella negra. “Bebe algo de esto primero. Voy a despertar a McDuffin.”

“Oh, y, ¿Podrías revisar las mercancías para mí? traje un montón de cosas de esta excursión. Me pregunto si coincidirán.” Dijo Lorist mientras veía al Viejo Hope buscar a través de las pieles de bestia.
Charlando asintió y desapareció detrás de la puerta.

“Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh…” Una mujer salió bostezando de la puerta, además sus ojos parecían brumosos por acabarse dormir. “¿Quién es? ¿No ves que todos están tomando una siesta? Debes estar retrasado o tener una enfermedad si vienes a esta hora para una comida, ¡Eh!”
(2) Esos Senos se agitaban sucesivamente como las olas, no podía dejar de mirar su cuerpo con esa ropa tan ajustada. Era la sirvienta de la posada, Louise. (3)

“Amm…” Lorist se sonrojó con un nudo en la garganta. No importaba quién fuera, no había manera de permanecer completamente tranquilo cuando se enfrentaban a la primera mujer con la que tenían una relación física. Ese fue especialmente el caso de Lorist, que estaba aún más nervioso frente a Louise. En aquel entonces, cuando cumplió 20 años, Loris había tomado hasta emborracharse y Louise había tomado su virginidad, quien dijo que era su presente por su “paso a la edad adulta”. Un poco de miedo todavía permaneció en el corazón de Lorist, incluso después de todos estos años.

“¡Oh mi! ¡Nuestro pequeño Locke está de vuelta! Te he echado mucho de menos durante estos seis meses… Ven, dale a tu hermana mayor un abrazo.” Los ojos de Louise brillaron al ver a Lorist y todos los rastros de somnolencia desaparecieron de sus ojos mientras extendía los brazos y saltó hacia él.
Louise abrazó a Lorist en el mostrador y plantó con fuerza dos besos en sus mejillas.

“¿Regresaste hace poco? Mírate, pobre Locke… ¡Te has vuelto mucho más delgado y bronceado durante los últimos seis meses! Todos estaban preocupados por ti y no pudimos sacarte de nuestra mente. No nos enviaste cartas durante mucho tiempo. Estábamos muy preocupados de que algo malo te hubiera pasado…” Louise empezó a hablar.

“Vamos, ¿No estoy aquí sano y salvo? Esta expedición a las Islas Reliquia me llevó lejos al extranjero, no había manera de que pudiera ponerme contactó con usted. Y, ¿No sabes que el ferry a las Islas Reliquia sólo se pone en marcha una vez cada seis meses? ¿Qué te preocupa? ¿No tienen ustedes confianza alguna en mis habilidades?”

“¿Con su nivel de poder de Hierro de 3 Estrellas? ¿No has oído hablar de todos los Espadachines de Plata que perecieron en las Islas Reliquia…? Escuchamos muchas historias como esas en la posada.” Dijo Louise sin detenerse en absoluto.

“¿Eh? Pero yo, un Espadachín de Hierro de 3 Estrellas, nunca he perdido un partido ni siquiera con un Espadachín de Plata…” Dijo Lorist mientras se rascaba la nariz, avergonzado.

“¡Esos son sólo partidos de entrenamiento en la academia! ¿Cómo se podría comparar eso con las batallas de vida o muerte contra las bestias mágicas? Las otras personas simplemente estaban yendo fácil contra ti. Realmente no comprendo lo que ven esos viejos bastardos en la academia y por qué te tomaron capricho. Podrían haber escogido a cualquier otro para ser su guardaespaldas y llevarlo a sus aventuras… ¿Podrían haber tomado a un espadachín de plata y no a ti?” Hermana mayor Louise sintió que con la fuerza del pequeño Lorist era muy injusto, que se esperara que él realizara tareas para Espadachines de Plata, ‘simplemente eran culpables de terrible crímenes’, ‘que el cielo no podía tolerar eso’. (3)

Lorist sólo podía reírse amargamente. Louise sólo estaba preocupada por él. ¿Cómo podría entender el dolor de tener su Fuerza de Batalla estancada en el rango Hierro durante bastante tiempo? Para unirse a esta expedición, Lorist tuvo que fastidiar y molestar al director de la Academia Levins e incluso se vio obligado a firmar un contrato con múltiples clausulas injustas, incluyendo servir como asistente de todo el equipo de la expedición, antes de que el viejo bastardo accediera a traerlo.

Los aventureros del continente Grindia sabían que era suicida visitar las Islas Reliquia sin el poder de un Espadachín de Plata. Por supuesto, los investigadores no combatientes que estaban protegidos por guardaespaldas eran excepciones. Aunque Lorist tuvo que servir a los investigadores a lo largo de toda la expedición, se aventuró tanto como el resto de los Espadachines de Plata, logrando atravesar una serie de áreas peligrosas, incluso aquellas que eran potencialmente letales para Espadachines de Plata.

El tiempo necesario para hacer el viaje desde y hacia las Islas Reliquia tomó dos meses, mientras que el tiempo real que pasaron en ella fue de cuatro meses. Lorist mismo sentía que sus habilidades habían mejorado sin embargo después de experimentar todas esas batallas de vida y muerte con las bestias mágicas y caminar sobre la cuerda floja de la vida varias veces. Su manejo de la espada se agudizó y sus movimientos se hicieron más ágiles. Incluso la sensibilidad de sus sentidos mejoró. Sin embargo, el único objetivo que había aspirado para alcanzar durante este viaje nunca fue alcanzado; Su Fuerza de Batalla no logró romper el rango Hierro. Todavía estaba atrapado en la cima del rango Hierro.

Cómo había lamentado su decisión en aquel entonces. Por alguna razón desconocida para él, decidió usar los principios de refinamiento de Qi que recordó de su vida anterior para cultivar su Fuerza de Combate. Uno se centró en los caminos de los meridianos mientras que el otro se centró en el flujo de sangre. Uno entrenaba las partes internas del cuerpo mientras que el otro entrenaba las partes externas. ¡Eran similares al petróleo y al agua! ¡Su cerebro debió haberse apretado para decidir incluso hacer eso! Al final, incluso con la técnica Flameante Fuerza de Batalla de clase alta transmitida por su familia a lo largo de generaciones, terminó en un callejón sin salida y ha permanecido estancado en el rango de Hierro desde hace tres años, incapaz de progresar a un rango más alto como el de Espadachín de Plata. Originalmente era un genio en la academia la persona a la que todos envidiaban por su talento en la esgrima, pero ahora no eras más que una burla en la academia.

“Hey, hermano Locke, finalmente estás de vuelta. Tan contento de finalmente volver a verte…” El gordo que sacudió a Lorist de su auto meditación fue el jefe de cocina de la posada, McDuffin. Llevaba un delantal azul moteado, luchó mientras apretaba su gran vientre a través de la puerta detrás del mostrador.

“Hola, McDuffin. Hombre, me alegro de verte”, dijo Lorist mientras levantaba su jarra de cerveza. “¿Tienes alguna comida buena alrededor? Acabo de regresar y ni siquiera eh tenido mi desayuno y almuerzo. Lo único que tenían en el barco era una barra de trigo negro.”

“Oh mi, ¿Por qué no lo dijiste antes? Deja de beber esa cerveza, no irá bien dado su estómago vacío. McDuffin, ¿Hay algo que puedas servir rápido?” Dijo Louise.

“Hmm, hay un poco de ganso asado en el horno, pero sigue sin estar sazonado. En el wok tenemos un poco de frijol y costillas, pero todavía están frías, tendré que calentarlas así que tendrás que esperar. Ah bien. Tengo algunas albóndigas de cabra al vapor por ahí que puedo conseguir de inmediato. Louise, ve a mi cuarto y mira al cofre junto a mi cama. Debe haber un poco de pan de crema dentro. Estaba planeando comer eso a la hora de tomar el té, pero supongo que puedes ir a buscarlo para Locke…” Dijo McDuffin que parecía reacio de desprenderse de su pan crema.

Louise se marchó apurada.

“Bien. Voy a comer un poco de ganso asado y costillas. McDuffin, me fríes un arenque, me haces un poco de salchichas de frijol verde, huevos fritos con camarones, col y hongos, así como otra Jarra de cerveza de frutas.” Dijo Lorist mientras hacía su pedido.

“¿Eso es mucho? ¿Puedes terminarlo?” McDuffin miró a Lorist con un toque de duda.

“Tengo tanta hambre que puedo tragar una vaca entera. Ve a hacer la comida, después de eso tomaremos una buena Jarra juntos.”

Justo después de que McDuffin regresó a cocinar, Louise trajo un plato con algunas albóndigas de cabra al vapor y dos pedazos de pan de crema. “Come esto rápido. No quisieras perturbar a tu estómago.”

“Whoa, Locke… ¡Esto es genial! ¡Estas son las pieles que quiero! Mira todos estos puntos de estrella…” Antes de que Lorist lograra meter el pan en su boca, las alabanzas de Hope sonaron detrás de él. Estaba lloviendo alabanzas sobre las tres pieles de bestia que él acunaba tan cariñosamente en sus brazos.

“Oh, será mejor que vaya a buscar algo de dinero y regrese.” El viejo Hope dejó caer las pieles de venado y salió corriendo de la posada con una velocidad que no era apta para un hombre de su edad.

“Eh, ¿Por qué está tan apurado?”, Murmuró Lorist con la boca llena de albóndigas. Louise se encogió de hombros.

“Este viejo bastardo estaba hablando de ti sin parar, que en realidad pensé que estaba preocupado por ti. Resulta que sólo esperaba con ansias las pieles que le prometiste…” Dijo Tom, el cartero retirado, mientras levantaba su jarra de cerveza y tomaba un trago.

Justo cuando Louise sirvió la salchicha de frijol verde, el viejo Hope irrumpió a través de la puerta, sudando y soplando respiraciones entrecortadas mientras corría hacia la mesa de Lorist. Sacó 15 monedas de oro de un bolso de cuero con rayas intrincadas, las contó meticulosamente y de inmediato se dispuso a tomar las pieles de venado para llevarlas a su casa.

“Oye, espera un segundo viejo Hope. ¿Estás seguro de que estás pagando el precio justo?” Sin que nadie se diera cuenta, el jefe Charlando apareció delante de Hope y apretó las pieles en la mesa.

“¿Qué te pasa, Charlando? Locke no tiene ninguna objeción, ¿Verdad?” Dijo Hope, mirando ferozmente a Charlando.

“El hecho de que allá guardado silencio no significa que no tiene ninguna opinión sobre el precio. En este momento, una piel como esta cuesta 7 Fordes de oro y 8 Fordes de plata. ¿No crees que es demasiado tomar tres pieles por sólo 15 Fordes de oro?”

El rostro del viejo Hope se puso rojo. “Pero hace seis meses establecimos el…”

“Tu delante de todos hace medio año dijiste al pequeño Lorist con antelación que el precio serio al valor del mercado, y ahora usted no quiere comprarlas al valor del mercado, además estas tres pieles de venado son de primer nivel y el suministro de pieles de venado moteado de estrellas en el mercado es cada vez menor al día, dando un impulso significativo a su valor. Creo que puede obtener fácilmente 8 Fordes de oro para una de estas pieles en el mercado. Los zapatos que usted hace con estos pueden ya venderse a 10 Fordes y usted puede hacer 10 de esos con esto. Si no está de acuerdo, es mejor que renuncie a comprarlo y apuesto a que puedo conseguir un precio más alto para Locke si los vendo en el mercado.”

“Está bien. Hace dos días hubo dos mercenarios que dijeron comprar las pieles de venado de las Islas Reliquia costaría 5 piezas de oro por pieza. Piense en los gastos de envío e importación. ¿No estás tomando ventaja solo porque se trata de él? ¡Locke te consiguió tres pieles de alta calidad de tan lejos! ¡No puedes hacerle esto a él!” Dijo Louise mientras se precipitaba hacia Hope con una mirada feroz y poniendo los ojos en blanco.

El viejo Hope regresó amargamente a la mesa de Lorist y sacó otras siete monedas de oro. “No traje ningunas de plata conmigo…”

Un Forde de oro valía 20 grandes platas. El viejo Hope todavía debía 4 platas.

“Está bien.” Lorist se encogió de hombros con magnanimidad.

Al ver al viejo Hope corriendo para marcharse, Louise se sintió muy insatisfecha. “No tenías que ser tan generoso. Ese viejo se salió con la suya. Usted podría conseguir una gran comida con 4 platas.”

Lorist sonrió y dijo: “¿Qué? ¿El viejo Hope te ha puesto nervioso?”

Louise instantáneamente estalló. “Ese miserable bastardo… ¡Él acaricia a todas nuestras muchachas que sirven y ni siquiera les da ninguna propina! ¡Y ordena una jarra de cerveza de 5 cobres y se queda en una mesa toda la tarde!”

No era extraño para las chicas servir en la posada para ser acariciadas por los clientes. Es sólo parte de su trabajo, servir y coquetear. Pero los clientes que no dan buenas propinas siempre se encontraban con el desdén de las chicas que sirven. Esos clientes eran la clase más desagradable.

  • sanyuky

    gracias por el cap faltan palabras al final