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RMJI – Capítulo 64

Capítulo 64. Alma Torcina

 

Han Li usó su mano para sentir la temperatura corporal del hombre gigante mientras miraba fijamente a sus ojos inanimados e inarticulados. Dentro de su corazón, intentaba adivinar todas las amargas experiencias que Zhang Tie había experimentado.

 

Es muy probable que el doctor Mo se hubiera confabulado con Yu Zhitong para secuestrar a Zhang Tie, un practicante del Elefante Blindado, dando el falso pretexto de que se había ido y engañado a los numerosos ojos y oídos dentro de la Secta de los Siete Misterios. Luego, usaron secretamente algún tipo de técnica mágica para quitarle el alma a Zhang Tie, haciendo que su cuerpo se volviera tan grotesco como lucía ahora. Los efectos de su técnica fueron similares a los de la reacción de cultivar el Camino del Elefante Blindado.

 

La conjetura de Han Li no era muy diferente de lo que realmente había sucedido.

 

Después de realizar su prueba, el doctor Mo tuvo de repente la idea de combinar el Camino del Elefante Blindado con la Técnica de Refinación de Cadáveres de Yu Zhitong para crear un grupo de marionetas subordinadas y poderosas que pudieran arrasar a través de Jiang Hu. Sin embargo, sólo fue capaz de crear este soldado que el Doctor Mo trató como su tesoro. Normalmente tenía escondido el Gigante de Hierro en algún lugar de las montañas, y la única vez que el Doctor Mo lo sacó de su escondite fue cuando regresó a la montaña.

 

Pero Yu Zhitong no se interesó en lo más mínimo por este misterioso cadáver reanimado; de hecho, incluso exhaló con desdén porque, cuando aún tenía su cuerpo, había sido capaz de usar el Qi para ocuparse de este tipo de cadáveres reanimados sin mucha dificultad. Además, este cadáver animado era incomparable con los cadáveres reanimados de cultivadores de rango alto; como resultado, sólo era útil en el mundo mortal. El único lado positivo es que los materiales eran más fáciles de recolectar, el proceso de refinación era más simple, y cualquiera con un poco de Qi Interno podía usar esta técnica.

 

Después de un rato, Han Li quitó su mano de la cara del hombre gigante y apartó sus ojos curiosos de su cuerpo. Su mirada cayó sobre la destruida puerta de piedra, su mente aún en un estado de confusión.

 

En ese momento, sintió que su corazón se enfriaba, no por la situación de Zhang Tie, sino más bien por su propia actitud fría y desapegada.

 

Originalmente pensó que cuando se enterara de la miserable caída de sus amigos, levantaría furiosamente la cabeza y gritaría: ‘¡Mo Juren! ¡Yu Zhitong!’ con intenso odio.

 

Pero en realidad, aparte de un poco de tristeza, su descubrimiento no despertó ninguna furia, casi como si quien cayó en estas circunstancias no fue su buen amigo Zhang Tie, sino más bien un extraño que no estaba relacionado con él de ninguna manera.

 

¿Fue porque sabía que el Zhang Tie delante de él sólo era una cáscara vacía y no el Zhang Tie que una vez conoció? ¿O fue porque su corazón se había convertido en algo demasiado frío?

 

El comportamiento frío y desapegado de Han Li hizo que el miedo se manifestara en su corazón. Se dio cuenta en ese momento que había cambiado demasiado, ¡hasta el punto de convertirse en un extraño para él mismo!

 

Han Li finalmente despertó de su letargo y miró al hombre gigante con los ojos llenos de confusión, inseguro de cómo dirigirse a ‘él’.

 

Pensando en lo que el doctor Mo dijo sobre ‘alma perdida’ y un ‘cadáver andante’, Han Li miró a través de sus ojos desamparados y suavemente dijo: “Hermano Zhang, me imagino que has pasado a la siguiente vida, así que no tienes necesidad de tu cuerpo. ¡Por favor, permite que tu hermano pequeño lo use! Tendré cuidado y espero que no me culpes por mis acciones”.

 

Después de decir unas palabras y encontrar la paz, Han Li se enfrentó al hombre gigante y dijo:

 

“Ya que eres el cuerpo que el Hermano Zhang dejó atrás y no tienes un alma independiente propia, te llamaré ‘Alma Torcida’ Espero que pueda ayudarme en el futuro”.

 

Aprendiendo las palabras de Han Li, el hombre gigante se quedó allí estúpido sin moverse, y aparte de parecer manso y obediente, no hubo indicios de reacción. Parecía como si realmente le faltara conciencia y sólo pudiera ser ordenado a determinada acción.

 

“No puedo creer que estoy diciendo estas palabras a un cuerpo que ni siquiera puede pensar por sí mismo, ¡esto es una tontería!” Han Li, burlándose, agitó la cabeza y entró suavemente en la habitación de piedra.

 

“Alma Torcida, sigue mi ritmo.”

 

Una vez que Han Li se recuperó de su estado de pesadumbre, su expresión volvió a la normalidad como si nunca hubiera estado desanimado. La verdad reflejaba su suposición: se había vuelto anormalmente frío de corazón y racional, incapaz de ser fácilmente perturbado por sus propias emociones.

 

Han Li, que estaba a punto de entrar en el camino de la cultivación, no estaba seguro de si este cambio sobresaliente sería una verdadera causa de gran calamidad o de gran fortuna.

 

Poco tiempo después, Han Li pasó medio día para tratar las secuelas de la situación.

 

No sólo tuvo que enterrar el cadáver del Doctor Mo bajo un gran árbol, sino que también tuvo que destruir y tirar todos los objetos de la habitación de piedra. Incluso ordenó a Alma Torcida que golpeara la habitación de piedra, haciendo que todo lo que había en la habitación quedara irreconocible. Sólo cuando no podía determinar la apariencia original de la habitación estaba dispuesto a detenerse y descansar.

 

Después de esta destrucción, el día ya había pasado al anochecer, y el sol ya se estaba poniendo.

 

Han Li estaba frente a lo que solía ser la habitación de piedra, que ahora era un montón de piedras, tomando todo lo que había y asegurándose de que no se pasase nada por alto antes de que quedase satisfecho.

 

“Alma Torcida, ¡vamos!”

 

“¡Todavía tenemos varios asuntos de los que ocuparnos mañana! Es una pena que no tengas conciencia y no puedas abrir la boca para hablar; de lo contrario, tendría a alguien con quien hablar, lo que ayudaría a hacer que las cosas fueran más fáciles”.

 

Bajo la iluminación del ardiente resplandor rojo del sol poniente, Han Li arrastraba una sombra delgada y alta. Mientras caminaba, Han Li hablaba constantemente con el hombre gigante, al que llamaba ‘Alma Torcida’. Por fin encontró un compañero en el que podía confiar sin temor a que le inculparan. La expresión de Alma Torcida era fría y distante, lo que lo hacía similar a la de un líder de una pandilla del vecindario.

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