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AWE – Capítulo 1162

Capítulo 1162: ¿Y la Cola?

El grito fue tan poderoso que sacudió los Cielos y la tierra, y dejó perplejos tanto al Celestial Virūpākṣa, como a Sima Yunhua, hasta les dejó los oídos zumbando.

Lo más extraño de todo era que Sima Yunhua no reconocía esta voz, y no pudo evitar preguntarse… quién era esta persona que decía ser tan buen amigo suyo.

Gu Tianjun, Chen Su y Espíritu Añejo también quedaron perplejos, lo mismo iba para el Emperador-Santo y el Emperador-Vil, quienes estaban justo allí afuera de la salida. Esta situación se les hacía completamente ridícula.

Por supuesto, la persona que acababa de gritar, ¡era nada más y nada menos que Bai Xiaochun!

Ya la carne del soberano no era importante para él. Por otro lado, sus relaciones sí que lo eran. Por eso era que había compartido la carne con los demás celestiales de la Dinastía del Emperador-Santo, e incluso con Gongsun Wan’er.

En realidad, estaba muy contento al ver como parecía estar haciendo que los demás celestiales mejoraran su impresión de él. Y ahora, Sima Yunhua estaba en peligro. Aunque no corría mucho riesgo de morir, lo más probable era que si Virūpākṣa lo terminaba capturando; perdería la carne de soberano que Bai Xiaochun le había dado.

No solo eso, las cosas ocurrían justo frente al Emperador-Santo y al Emperador-Vil. Virūpākṣa destacaría, y aunque su bando habría perdido en general dentro de la telaraña, al menos él habría llevado a cabo cierto servicio meritorio digno de una recompensa.

Por otro lado, Sima Yunhua no solo perdería su porción de la carne del soberano, también quedaría en ridículo. La dignidad era muy importante entre los celestiales.

Bai Xiaochun se dio cuenta de todo eso en apenas un instante. Desde su punto de vista, esta oportunidad era como un pequeño cordero, y él era un gran lobo gris… Sus ojos se iluminaron y decidió aprovechar la oportunidad al instante. Sacó la Gran Espada del Norte sin dudar y atacó a Virūpākṣa.

Por supuesto, no es olvidó de gritar algo apropiado durante su ataque.

—¡Corre viejo amigo Sima! No te preocupes por mí, ¡¡yo lo detendré!!

Aunque sus palabras sonaban un poco dramáticas, todos los que lo veían se dieron cuenta de que realmente tenía intención de cumplirlas. De verdad se estaba colocando en peligro y dándolo todo en su intento de ayudar a Sima Yunhua.

Sima Yunhua por lo general era un individuo con un temperamento muy severo, pero en este momento, quedó conmovido de manera inusual, y experimentó emociones bastante extrañas para él.

—¡¡No te dejaré atrás mi amigo Bai!! —gritó de vuelta.

De ese modo, tanto Bai Xiaochun como Sima Yunhua convocaron algunos de sus ataques más poderosos para contrarrestar al Celestial Virūpākṣa.

Se escuchaban estallidos por doquier y unos vientos masivos sacudían el área. A pesar de que la base de cultivo de Sima Yunhua no era rival para Virūpākṣa, si tenía muchísima experiencia, así que atacaba de manera muy efectiva.

Por su parte, a pesar de que Bai Xiaochun solo estaba en el Reino Celestial intermedio, poseía un tesoro mundial, el cual resplandecía con una luz azul mientras atacaba ferozmente a Virūpākṣa.

En ese enfrentamiento se desataba un poder que parecía capaz de destruir los Cielos y arrasar la tierra. Sima Yunhua recibió el grueso de los ataques, y eso terminó haciendo que su pecho colapsara y saliera un chorro de sangre por su boca. Pero en el momento crítico, Bai Xiaochun lo defendió con su espada y lo sujetó por el hombro.

Luego se escucharon varios estallidos sónicos y los dos volaron hacia atrás a toda velocidad.

Sima Yunhua de verdad estaba conmovido, y recordó cuando habían estado actuando contra Bai Xiaochun. Por primera vez se estaba sintiendo un poco culpable por todo eso. En tanto, Virūpākṣa estaba descendiendo en la ira, sus habilidades divinas habían sido derrotadas por los dos.

—¿¡Acaso tienes ganas de morir Bai Xiaochun!? —le gritó desde lejos. Luego recordó que había perdido un brazo antes por culpa de Bai Xiaochun, y sus ojos se inyectaron de sangre por la furia. Se dio una dura palmada en el pecho, dañó su propia Semilla Dao aún más y potenció más su base de cultivo para conseguir otra ráfaga de velocidad. Extendió sus brazos frente a él y apuntó, pero no hacia Sima Yunhua, ¡sino hacia Bai Xiaochun!

—¡¡Veamos si alguien vendrá a salvarte!!

Sin embargo, mientras Virūpākṣa se preparaba para atacar, Sima Yunhua apretó los dientes y se metió justo antes. Simplemente no podía abandonar a Bai Xiaochun después de haber sido salvado por él. Quizás habría considerado más las cosas si hubieran estado solos, pero había muchos testigos, y sería una desgracia actuar de tal modo.

En ese momento, el Celestial Espíritu Añejo y Chen Su vacilaron por un momento y se voltearon. Al fin y al cabo, si Bai Xiaochun y Sima Yunhua eran capturados por su falta de actuar, el Emperador-Santo no estaría nada contento.

Además, dada la manera en la que se desarrollaban las cosas, Sima Yunhua probablemente les guardaría rencor si no ayudaban.

Gu Tianjun también dudó por un momento, luego suspiró y también se volteó a ayudar. Los tres atacaron al mismo tiempo, y combinados al contraataque de Bai Xiaochun y Sima Yunhua, ¡¡crearon una tormenta de técnicas que se abalanzaba sobre el Celestial Virūpākṣa!!

—¿¡Cómo puede estar pasando esto!? —dijo el Celestial Virūpākṣa boquiabierto. Ya conocía bien a los celestiales de la Dinastía del Emperador-Santo, y había estado totalmente seguro de que no actuarían juntos si no había beneficios para ello. Y más aún si había un conflicto de intereses.

Lo que veía ahora se le hacía totalmente insólito. Lamentablemente, ni el poderoso Virūpākṣa podía hacerle frente al ataque combinado de otros cinco celestiales. Solo pudo toser una bocanada de sangre y fue arrojado hacia atrás con el cuerpo al borde del colapso.

Ahora que Virūpākṣa había sido deshabilitado temporalmente, Bai Xiaochun sujetó a Sima Yunhua y aceleró rápidamente hacia la salida. Al final, y para el total asombro del Emperador-Santo y el Emperador-Vil, ¡los cinco lograron salir por agujero juntos y jadeando!

A estas alturas, hasta Gu Tianjun dejó salir un suspiro de alivio. Sima Yunhua se veía aliviado también, y rápidamente juntó sus manos y se inclinó hacia Bai Xiaochun. Decidió no decir nada, ¡la mirada en sus ojos dejaba claro que no olvidaría lo que acababa de ocurrir!

Bai Xiaochun estaba inmensamente orgulloso, pero no dejó que se notara. Sino que bajó la voz y se dirigió a los demás celestiales para preguntarles que cómo estaban y si se sentían bien.

A un lado estaban el Emperador-Santo y el Emperador-Vil, uno se veía extremadamente furioso, y el otro sorprendido. Ninguno de los dos decía nada.

El Celestial Virūpākṣa emergió después de poco, se estaba sujetando el estómago con las manos y su expresión se veía sombría. Poco después aparecieron el Reverendo Voraz y el Príncipe Ur-Demonio.

Luego fueron el Celestial Caída, el Daoísta Alcance Celestial y Gongsun Wan’er. Todos los celestiales salieron en poco tiempo, a excepción de la vieja. Cuando el Celestial Virūpākṣa sacó su Semilla Dao y la entregó, el Emperador-Vil ya no pudo cubrir más la terrible expresión de su rostro.

Por otro lado, el Emperador-Santo reía alegremente.

Observó a sus celestiales y dijo, —Muy bien. Excelente trabajo mis celestiales. Ahora pueden sacar el fruto de su trabajo. Como dije antes, ¡todos los partícipes serán recompensados por su gran servicio!

Gu Tianjun se aclaró la garganta y dio un paso adelante con entusiasmo. Sacudió su manga y sacó varios trozos de carne del soberano. Chen Su, el Celestial Espíritu Añejo y Sima Yunhua hicieron lo mismo. Bai Xiaochun se les unió al final.

Quizás fuera para molestar aún más a los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil pero Gu Tianjun tomó la iniciativa para unir los trozos… Entonces el corazón de Bai Xiaochun se empezó a acelerar, pero no había nada que pudiera hacer para frenar las cosas.

Después de poco, un gran lagartija empezó a formarse, los ojos del Emperador-Santo se iluminaron y los del Emperador-Vil se llenaron de ganas de matar.

Pero después de unir las piezas… aparecieron expresiones extrañas en los rostros de todos, se daban cuenta de que a la lagartija le parecía faltar la cola y la mitad de una pata…

Gongsun Wan’er se sonrojó totalmente a un lado. Después de un momento, dio un paso adelante. Y para el asombro de sus compatriotas, sacó la mitad de la pata de su bolso de almacenamiento y la arrojó al frente.

Eso mejoró un poco la expresión del Emperador-Vil, este volteó hacia Gongsun Wan’er y asintió con aprobación.

Sin embargo… todavía con la media pata faltante que había entregado Gongsun Wan’er… la lagartija aún no estaba completa.

En ese momento… los celestiales de las dos dinastías se voltearon lentamente hacia Bai Xiaochun… cosa que dejó boquiabiertos al Emperador-Santo y al Emperador-Vil.


Imagen oficial de la Madre Fantasma/Gongsun Wan’er posteada por Er Gen en su WeChat oficial.


Capítulo extra, Patrocinado por: ¡El Patriarca Daniel Yulan! ¡Muchísimas Gracias!

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8 Comentarios Comentar

  1. Avatar

    Lector

    Nivel 2594

    rdrtoh - hace 3 meses

    Será el pedazo que le dio al espíritu autómata del abanico o el que botó cuando golpeó a la lagartija con su espada del norte?

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