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AWE – Capítulo 1191

Capítulo 1191: Finalmente… Te Sobrepaso…

¡Ese era nada más y nada menos que Song Que!

Su aura estaba débil y decadente, su cuerpo cubierto de heridas. Hasta se veían los huesos en algunas partes, entre su sangre y sus entrañas. Sus cinco órganos yin y seis órganos yang estaban casi destruidos debido a la marca de una mano negra y humeante que se podía ver en su pecho.

Le faltaba un ojo… y claramente estaba en sus últimas. Era como si lo único que lo mantuviera de pie fuera su fuerza de voluntad, ¡pero con la firmeza y la imponencia de una montaña!

El Príncipe-Vil había tenido que enviar antes a todos sus semidioses para que ayudaran al Príncipe Ur-Demonio y a los demás celestiales a retrasar a Bai Xiaochun. A estas alturas, el Príncipe-Vil ya se había vuelto completamente loco. Había pasado los últimos días intentando destruir a Song Junwan y a Zhou Zimo, y ya había llegado a un punto crítico, el éxito estaba a la vuelta de la esquina…

Fue entonces que Song Que arremetió contra la Mansión del Príncipe-Vil. Con sus túnicas negras ondeando al viento, y su lanza erguida en mano, empezó a masacrar a todos los devas en su camino y avanzó lenta pero firmemente hasta el gran salón.

Justo cuando había llegado el momento más crítico del proceso, abrió la puerta de un golpe con su lanza, respaldado con todo el poder de su base de cultivo, así como por su inquebrantable determinación. A estas alturas de la vida, ya no le importaba la vida o la muerte, por lo que no contuvo nada en su intento de abrir esa puerta.

Una vez quebrada esa puerta, el Príncipe-Vil empezó a descender a la locura absoluta. Todos sus planes lo habían llevado a este momento decisivo, solo para que Song Que terminara interrumpiéndolo. En medio de su furia, ¡empezó a desahogarse sobre Song Que!

Song Que no retrocedió ni un poco, ¡aún con su base de cultivo deva! Empezó a luchar sin dudar contra el Príncipe-Vil, ¡¡contra un semidiós!!

Aunque la batalla no llegaba a los espectaculares niveles del primer combate entre Bai Xiaochun y el Daoísta Alcance Celestial, fue monumental. La sangre era derramada por doquier, los dos combatientes peleaban con locura, ¡Song Que usaba la intensa aura asesina que había acumulado después de tantos años!

Sabía bien que no era rival para el Príncipe-Vil, ¡pero no dudó lo más mínimo en luchar!

Después de todo, ¡peleaba por su querida tía!

No le importaba mucho Zhou Zimo, pero no podía simplemente ignorar a Song Junwan. ¡Ella era su familia más cercana! Y cuando vio su vientre tan crecido, también supo que estaba luchando por su sobrino, ¡un sobrino cuyo único padre podía ser Bai Xiaochun!

Aunque siempre había querido sobrepasar a Bai Xiaochun, y nunca le había agradado mucho, como iba a olvidar todo lo que Bai Xiaochun había hecho por él desde su primer encuentro en el Abismo de la Espada Caída. Song Que era una persona orgullosa, pero a estas alturas de la vida, no sentía rencores contra Bai Xiaochun. A pesar de que se había dado cuenta de que Bai Xiaochun estaba tan por encima de él… ¡siempre había creído en sí mismo y en ser capaz de alcanzarlo!

Por tanto, vino a esta batalla. Por su tía, por su sobrino… ¡y por la carne y sangre de Bai Xiaochun!

Luchaba sin arrepentimientos, ¡solo lo llenaba el deseo de pelear hasta el final!

El Príncipe-Vil ya estaba conmocionado. Nunca antes había encontrado a un deva que pudiera soportar la furia de sus ataques. Pero Song Que se mantenía fuerte una y otra vez, y el Príncipe-Vil no podía seguir trabajando en la formación de hechizos.

Aunque parecía algo imposible, Song Que, un simple deva, lo retuvo por el tiempo que tarda un palillo de incienso en quemarse. Podía ver que a pesar del hecho de que Song Junwan y Zhou Zimo se veían incomparablemente débiles dentro de la formación de hechizos… ¡aún estaban vivas!

¡¡Y sus hijos aún estaban a salvo!!

Si no aguantaba lo suficiente… ¡las consecuencias serían demasiado espantosas!

Para durar por el tiempo que tarda en quemarse un palillo de incienso, Song Que tuvo que recibir heridas mortales, pero se mantuvo fuerte… Mientras el Príncipe-Vil le arrojaba todo su poder, Song Que ignoraba el dolor, ignoraba sus heridas, y se repetía a sí mismo.

Aguanta. ¡Aguanta! ¡¡Aguanta!!

Cuando Bai Xiaochun finalmente cayó disparado desde el cielo y entró a la Mansión del Príncipe-Vil, Song Que supo que había valido la pena.

El Príncipe-Vil estaba totalmente enloquecido por la ira, desataba un ataque tras otro casi sin aliento. —¿¡Por qué no te mueres maldita sea!? ¡¡Muere!!

Ya podía ver que Bai Xiaochun se acercaba, y su corazón no quería aceptarlo.

—¡Estaba tan cerca! ¡¡Tan cerca!! —El Príncipe-Vil le dirigió un último vistazo de resentimiento a Song Que, el cual ya estaba muriendo, y entonces se volteó para escapar.

En ese momento, el sentido divino de Bai Xiaochun envolvió toda la mansión. Ignoró al Príncipe-Vil quien intentaba escapar, y entró rápidamente al salón principal para confirmar que Song Junwan y Zhou Zimo estuvieran a salvo. Luego volteó con dolor y tristeza a ver a Song Que, se mantenía de pie allí, pero su vida ya se estaba escapando de su ser.

Song Que logró dirigirle la mirada a Bai Xiaochun, y luego sonrió lentamente.

Aun frente a su inminente muerte, se mantuvo alto y erguido. Aún se veía apuesto e imponente, solo había un resplandor un poco triste en sus ojos por tener que abandonar el mundo de los vivos. Luego dijo con una voz áspera, —Bai Xiaochun…

—En el Abismo de la Espada Caída me arrebataste la energía de hebra de los Cielos que debía ser mía. Me sobrepasaste por apenas un pelo. En la Secta Corriente de Sangre fue lo mismo. Me sobrepasaste por un poco…

—Lo mismo ocurrió en la Secta Desafiadora del Río… en la Gran Muralla. Es casi como si estuviéramos malditos bajo un hechizo. Hasta en las Tierras Desoladas, seguiste sobrepasándome…

—A veces me preguntaba… si siempre estarías por encima de mí. —En ese momento casi se desploma a un lado, apenas y podía mantener los ojos abiertos todavía, ya podía sentir como se le disipaba la consciencia. Y mientras sus últimos vestigios de energía desaparecían… pronunció sus últimas palabras.

—Bai Xiaochun, siempre fuiste mejor que yo. Siempre me ganaste. Pero hoy… yo, Song Que, ¡he logrado sobrepasarte! —En cuanto dijo eso, levantó la cabeza y dejó salir una risa contenta desde el fondo de su corazón. Al final cerró los ojos cubiertos de lágrimas que fluían por sus mejillas… Ya no podía aguantar más. La lanza en su mano se hizo cenizas y se desplomó al suelo…

¡Song Que había caído!

Había luchado desafiantemente toda su vida… siempre con la esperanza de alcanzarlo. Pero esta vez, tal y como había dicho, ¡finalmente había sobrepasado a Bai Xiaochun!

No quería rendirse ante la muerte, pero no tenía más opción. Aun así, mientras su consciencia se desvanecía… estaba contento…

Bai Xiaochun se estremeció y se quedó mirando el cuerpo de Song Que, sabía bien que, sin su sacrificio, sus esposas y sus hijos estarían muertos. Song Que había entregado su propia vida por ellos.

—Song Que… —murmuró con lágrimas que fluían por su rostro. El dolor que sentía en este momento podía sacudir los Cielos y la tierra. Repentinamente se encontró a sí mismo recordando viejas historias con Song Que, de vuelta en las Tierras Desoladas, en la Gran Muralla, en la Secta Desafiadora del Río, la Secta Corriente de Sangre… ¡hasta su primer encuentro en el Abismo de la Espada Caída!

—Tú… ¡tú eres un verdadero elegido! —No podía detener las lágrimas, pero también sabía que no había mucho tiempo. Debía soportar el dolor y la tristeza, sin importar que tan duros fueran. Envió el cuerpo de Song Que al abanico dañado, y luego se volteó para destruir la formación de hechizos del gran salón.

Cuando vio la tenue luz violeta que venía del tatuaje totémico en el brazo de Song Junwan, pudo reconocer el aura de inmediato.

—Brutus… —murmuró. Luego observó los vientres de Song Junwan y Zhou Zimo, y extendió la mano para tocarlas. Podía sentir a sus hijos aún por nacer adentro, aun moviéndose. Se sentían felices. Repentinamente sintió unos vínculos muy fuertes que lo conectaban a ellos. Al ver lo pequeños y débiles que eran, Bai Xiaochun supo que protegerlos ahora sería la misión más importante de su vida.

—Sus madres los protegieron antes, —murmuró—, pero de ahora en adelante… ¡papá los mantendrá a salvo! —No sabía cómo describir las emociones en su interior, lo primero que hizo fue enviar al abanico dañado a Song Junwan y Zhou Zimo que estaban inconscientes,

Ahora que era el verdadero dueño del abanico, era fácil enviar a otros, siempre y cuando no se resistieran. Después de hacer eso, levantó la mirada.

En vez de escapar… ¡¡decidió que tenía que buscar venganza!!

El Príncipe-Vil… ¡¡aún estaba vivo!!

 


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32 Comentarios Comentar

  1. Avatar

    Lector

    Nivel 2507

    rdrtoh - hace 3 meses

    Otro héroe nos abandona, espero que Tío Bai pueda revivirlo también.

    Gracias por el capítulo.

  2. NTG3006

    Lector

    Nivel 3

    NTG3006 - hace 3 meses

    Que’er noooo 😭😭😭😭😭😭 fuiste grande! El mejor 😭😭😭💔💔💔

  3. Avatar

    Lector

    Nivel 2

    Hector a. Medina - hace 3 meses

    NOOOOOOO por que me persigue la desgracia, adios Quee´r siempre te recordaremos vaquero.

  4. Avatar

    Lector

    Nivel 1

    Emil Loggen - hace 6 meses

    Wey, ¿quién más recordó el sacrificio de Neiji en Naruto? Los niños crecerán sabiendo que su Tío Que fue el verdadero héroe ese día. 

  5. Cinthya Barraza

    Lector

    Nivel 1

    Cinthya Barraza - hace 6 meses

    Yo digo que con el dao de la vida y la muerte van a poder resucitar a song Que

  6. Silver

    Lector

    Nivel 5

    Silver - hace 6 meses

    Dios, me dolió la muerte de Song Que, un personaje que acompañó el viaje de Xiaochun desde casi el principio, ahora nos abandona (T ^ T) al menos su muerte tuvo significado…

  7. Mistral

    Editor

    Nivel 1

    Mistral - hace 6 meses

    Er-Gen me privaste del horario estelar de Que’er. ¿por que eres tan malo?

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