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AWE – Capítulo 1295

Capítulo 1295: El Valioso Reloj de Arena

En el pasado, ¡Bai Xiaochun temía a la muerte porque quería vivir por siempre!

En el pasado, ¡no entendía por qué siempre tenía que haber peleas y matanzas!

Pero ese era el pasado. Aunque aún retenía un poco de esa inocencia en su corazón, ya había crecido. Ahora era un soberano, y sabía bien que, si quería vivir por siempre, ¡no podía permitirse temer a la muerte!

Sabía que, si quería acabar con las peleas y las matanzas, ¡tendría que ser completamente invencible!

Sus ojos se inyectaron de sangre, enfrentó los nueve vórtices y extendió sus manos frente a él, con lo que su aura soberana se avivó ardientemente.

Luego realizó un gesto de conjuro rápido y dijo en voz baja.

—¡Pasado!

En ese instante, su Sutra de la Reencarnación Pasada apareció. Los nueve vórtices que contenían un poder tan destructivo que parecía capaz de acabar con el cielo estrellado se estremecieron repentinamente, ¡y unos símbolos mágicos empezaron a esparcirse sobre ellos!

Los nueve vórtices de verdad provenían de gigantescos mundos a los que el Renegado Mortal había llevado la exterminación nirvánica, mundos que poseían sus propios cielos estrellados. Por lo tanto, el Sutra de la Reencarnación Pasada de Bai Xiaochun no solo levantaba las memorias de los seres vivos, ¡sino de cielos estrellados enteros!

Aunque esos cielos estrellados del pasado habían sido destruidos y transformados en estatuas, ¡sus memorias aún existían!

Los símbolos mágicos se habían convertido en las incontables imágenes de seres vivientes. Había hombres y mujeres, jóvenes y viejos, incluso animales y otras entidades extrañas. Aullaban con ira y resentimiento mientras volaban, no hacía Bai Xiaochun, sino hacia el vórtice del que habían venido.

El Renegado Mortal quedó claramente sorprendido, pero las cosas no habían terminado. Bai Xiaochun podía sentir que el poder soberano dentro de sí estaba siendo consumido, ¡pero de todos modos realizó otro gesto de conjuro!

—¡Presente!

¡El Sutra de la Vida y la Muerte Presentes!

Ahora que Bai Xiaochun era un soberano, esta habilidad divina era aún más extraordinaria. En cuanto apareció, el cielo estrellado se estremeció, ¡y un enorme portal antiguo apareció detrás de él!

Esa vez, no era el Portal de la Muerte, que era la manera en la que solía usar la técnica, sino más bien… ¡el Portal de la Vida!

Y detrás de los vórtices aparecieron nueve portales, ¡y cada uno era un Portal de la Muerte!

El Sutra de la Vida y la Muerte Presentes podía revertir la vida y la muerte, pero esta vez, en vez de viajar de la vida a la muerte, era lo opuesto. De la muerte a la vida. De la oscuridad a la luz. En cuanto los nueve vórtices fueron atacados por los símbolos mágicos, sus cimientos quedaron conmocionados y el aura de la muerte que los rodeaba empezó a disiparse.

Lo que era aún más impresionante que eso, mientras las auras de la muerte desaparecían, el aire de la exterminación nirvánica se disipaba, y parecía que pronto aparecería fuerza vital.

¡Era como si estuvieran regresando a ser los nueve grandes mundos que habían sido alguna vez!

A estas alturas, ya el Renegado Mortal no se veía sorprendido. Solo dejó salir un frío bufido, extendió su mano derecha, y realizó un gesto de conjuro.

—¡Destrúyete! —dijo fríamente. Los nueve vórtices se desestabilizaron al instante y empezaron a desmoronarse. Era obvio que el Renegado Mortal se daba cuenta de lo peligrosas que podían ponerse las cosas si dejaba que siguieran así. Al fin y al cabo, quería matar a Bai Xiaochun lo más rápido posible.

Sin embargo, antes de que los nueve vórtices pudieran ser destruidos, Bai Xiaochun se les quedó mirando con los ojos inyectados de sangre y gritó, —¡¡Futuro!!

Repentinamente… una conexión del alma tomó lugar, se podía sentir algo como un aura del karma. Y el objetivo… ¡era el Renegado Mortal!

En ese instante, los nueve vórtices se quebraron, y el poder de la exterminación nirvánica dentro de ellos fue arrojado hacia Bai Xiaochun con un poder capaz de derrumbar montañas y secar mares enteros.

Ese poder parecía algo imparable, y era más que suficiente para masacrar a un soberano. Sin embargo, Bai Xiaochun acababa de usar su Sutra del Pasado para debilitar los vórtices. Y el poder de los Portales de la Vida y la Muerte les había quitado aún más energía.

Por lo tanto, aunque seguían siendo aterradoramente poderosos, no eran suficiente para matar a Bai Xiaochun. Los símbolos mágicos del Sutra del Pasado fueron destruidos, y los Portales de la Vida y la Muerte se hicieron pedazos. Luego salió un gran chorro de sangre por la boca de Bai Xiaochun y fue enviado hacia atrás tambaleándose. Al mismo tiempo, el poder del Sutra del Futuro le envió ese mismo golpe al Renegado Mortal.

El Renegado Mortal aulló, ignoró las heridas que recibía, y movió su mano izquierda como para atrapar a Bai Xiaochun.

A medida que su mano pasaba a través del vacío, el cielo estrellado alrededor se resquebrajaba.

En ese momento de crisis, Bai Xiaochun retrocedió, sus manos se movieron velozmente en un gesto de conjuro, y envió la Esencia del tiempo en forma de una Exterminación Gravitacional.

Esta era la primera vez que Bai Xiaochun usaba la Exterminación Gravitacional siendo un soberano. Tras haber tomado control del cincuenta por ciento del cielo estrellado y de formar numerosos clones Dao, su manejo de la Esencia del tiempo había mejorado, por lo que su Exterminación Gravitacional era mucho más poderosa. Entonces extendió su mano hacia un lugar particular del cielo estrellado, ¡e hizo un gesto de agarre!

—¡Reloj de Arena del Tiempo!

Entonces la región de relojes de arena que había descubierto hacía tantos años se estremeció repentinamente, ¡y allí apareció un clon Dao!

Bai Xiaochun se había preparado hacía mucho para usar este tesoro si lo necesitaba. Así que en cuanto lo llamó, y su Esencia del tiempo se acumuló, toda el área se estremeció, y toda la región de relojes de arena se desvaneció.

Para cuando reapareció… ¡estaba justo en el lugar que habían ocupado antes los Dominios Inmortales Eternos en el cielo estrellado!

¡Ahora había repentinamente un gigantesco reloj de arena allí!

Bai Xiaochun podía controlar la Esencia del tiempo, pero no tenía control absoluto sobre este reloj de arena. Al fin y al cabo, no le pertenecía. Dado suficiente tiempo, podría refinarlo y hacerlo suyo de verdad, pero ahora no había tiempo para eso. En vez de usar todos sus poderes… ¡simplemente lo usaría como un gran mazo para golpear a su enemigo!

¡Atacaría al Renegado Mortal con el mismo objeto mágico que alguna vez le perteneció a su Maestro!

En cuanto el reloj de arena apareció, la expresión del Renegado Mortal cambió un poco. Reconocía ese reloj de arena, y sabía muy bien que era un tesoro valioso dejado atrás por su Maestro. Aquella vez cuando su Maestro pereció, ese reloj de arena se había desvanecido sin dejar rastro.

El Renegado Mortal lo había buscado, pero en vano. Al final terminó asumiendo que ya se había perdido para siempre. Por lo que ver a Bai Xiaochun convocarlo justo aquí en esta batalla fue profundamente sorprendente.

En cuanto el reloj de arena apareció, una gran formación de relojes de arena surgió alrededor del Renegado Mortal, los cuales cambiaban el flujo temporal para crear un poder sellador. Estaba claro… ¡que Bai Xiaochun quería sellar al Renegado Mortal!

El Renegado Mortal cerró sus ojos por un instante, luego los abrió y extendió sus brazos, una cantidad inconmensurable de humo negro se vertió sobre él. Y dentro de ese humo estaba la muerte y la exterminación nirvánica, la cual arremetió de inmediato hacia los relojes de arena.

El reloj de arena le había pertenecido alguna vez a su Maestro, y poseía muchos aspectos extraordinarios. Aunque el Renegado Mortal era muy poderoso, no era un maestro de la Esencia del tiempo, por lo que el humo que había desatado no la tenía tan fácil al suprimir a los relojes de arena.

Sin embargo, el poder de los relojes de arena era limitado, aunque podían mantener sellado temporalmente al Renegado Mortal, eventualmente se libraría.

Bai Xiaochun había estado al tanto de eso desde el principio. Ignoró al Renegado Mortal, cerró sus ojos, y envió su sentido divino a tocar los clones Dao que existían en el cincuenta por ciento del cielo estrellado que controlaba.

En ese instante, los clones Dao de cientos de miles de ruinas abrieron sus ojos. Cada uno de esos clones era Bai Xiaochun, y podían ser controlados por él como si fueran su verdadero ser. En cierto modo, ni siquiera parecían clones.

 


Capítulo regular, Domingo 14-04-2019


Donación. Frozzy. A Will Eternal
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