<- Actualmente solo registrados A- A A+

CoS – Capítulo 201

Libro 2 – Capítulo 84. Interrogatorio

La cara de Richard estaba más fría que nunca cuando sacó la página remanente del Libro de la Tenencia y la desplegó. Un tenue resplandor amarillo surgió de la página, llenando la mitad de la bar. Cualquiera que se quedara atrapado en la luz se ralentizaba al menos un 30%.

Este fue un hechizo de grado 5, Ralentización Masiva. Richard había ajustado el hechizo de reserva pasando de uno ofensivo a uno de apoyo, ya que el objetivo principal de esta visita era una transacción y no una pelea.

El resultado estuvo a la altura de las expectativas. Los escasos tipos grandes no sólo disminuyeron la velocidad, sino que los demás clientes del bar también se vieron afectados. Era evidente que en el lugar no había nadie fuera de los hombres de Richard que pudiera resistirse a la magia de grado 5.

Richard ignoró completamente el machete justo encima de su cabeza. Tenía fe en Gangdor, que había activado la Fuerza de Gaia y la runa de la fuerza. El bruto soltó un puñetazo en la cara del atacante, y el sonido de los huesos rompiéndose resonó mientras el hombre voló a toda velocidad por el bar, derribando unas cuantas mesas en el proceso antes de caer al suelo. Se movió descontroladamente por el suelo, incapaz de levantarse.

Luego agarró una botella cercana, y la estrelló contra la cabeza de Diablo Negro. La batalla era mucho más dura de lo normal, pero Gangdor era mucho más fuerte que un humano común. Diablo Negro se balanceó un poco antes de caerse, y Gangdor aprovechó la oportunidad para pisar su brazo izquierdo. La presión se concentró en sus botas, y los sonidos de sus huesos rompiéndose resonaron una vez más. El grito esta vez suprimió todos los demás ruidos del bar.

Pero nadie podría preocuparse en este momento por él. Olar ya había desenvainado su daga, infiltrándose en la caótica multitud y asesinando a dos de los fornidos hombres. De esta manera consiguió una varia de metal que usó para golpear a otro tipo. Aunque el peligro de esta vara no era tan grande como el de su daga, la fuerte colisión y las salpicaduras de sangre causadas durante la acción resultaron mucho más emocionantes. El bardo elfo había puesto toda su fuerza en ese golpe, tanto que su expresión se mostró extrañamente retorcida. Esta fue la primera vez que alguien veía su lado oscuro.

Obviamente, el tipo no estaba satisfecho con un golpe, ya que procedió a golpear a su oponente hasta que solo quedará de su cuerpo un desastre sangriento.

Sin embargo, Waterflower interrumpió su acto de locura.

Un frío “¡Muévete!” hizo que el bardo temblara un poco, volviéndose lúcido mientras se movía instantáneamente hacia atrás. La joven pasó al lado del elfo a la velocidad del rayo, y todos sus oponentes se congelaron en medio de la acción como si alguien les hubiera lanzado una Detención del Tiempo de grado 9. De repente, media docena de cabezas se elevaron en el aire, con sangre salpicando como si fuese lluvia.

Nadie había conseguido ver los movimientos de la joven a lo largo de todo este tiempo, el Pastor del Descanso Eterno ya señalaba otra mesa de clientes en una fracción de segundo. Todas estas personas se las habían arreglado para mantenerse de pie a pesar de la ralentización del hechizo, y la mayoría tenía un arma o una botella de vidrio en sus manos. Evidentemente estaban planeando unirse a la lucha, pero no se les había dado la oportunidad.

Al igual que la última tanda, sus cabezas serían enviadas volando en el momento en que Waterflower se acercara.

“No lo hagas”, dijo Richard desde la distancia, y Waterflower se detuvo inmediatamente.

Richard escudriñó el bar. Uno de los caballeros que había traído ya había eliminado a dos oponentes, apuntando a sus articulaciones. Ambos habían perdido la movilidad casi inmediatamente, y definitivamente quedaron lisiados por el resto de sus vidas. Aún quedaban una docena de clientes en el bar, la mayoría parecía estar a punto de involucrarse. Sin embargo, un puñado intentaba escapar de la sangrienta batalla. Habían visto que la situación era desfavorable, y probablemente planeaban informar a otros para reunir una mayor fuerza.

Al darse cuenta, ordenó, “Corta la pierna derecha de cualquiera que intente huir”.

Antes de completar la oración, Waterflower había terminado un círculo alrededor del bar. Las piernas derechas de todos los que planeaban escapar se desprendieron de sus cuerpos en el momento en que dieron un paso. Todos fueron sorprendidos con la guardia baja, estrellándose contra el suelo. Fue entonces cuando sus cerebros se encontraron con un dolor insoportable, haciéndoles parecer bestias aulladoras. La joven ya había cargado contra el resto de los enemigos que estaban recogiendo armas sin las instrucciones de Richard.

Tanto la visión como la habilidad de la joven fueron excepcionales. Las extremidades salieron volando por todas partes en el bar, junto a los brazos que sostenían las armas. El más desafortunado de todos fue un hombre grande que había sostenido un hacha enorme con ambas manos.

Terminando sin esfuerzo su tarea, Waterflower regresó a su asiento y se sentó en paz. El Pastor del Descanso Eterno estaba de vuelta en su vaina; esta hoja de masacre nunca se mancharía por la sangre que había derramado.

La chica era demasiado rápida para que Richard se detuviera o cambiara las cosas. Los hombres en este bar estaban mayormente alrededor de los niveles 7 y 8, hormigas frente a esta joven que poseía el Aliento de la Oscuridad.

Richard agitó la cabeza. Para sorpresa de todos, lanzó violentamente el vaso en su mano a través de la barra. El vaso que podía contener un litro de licor atravesó el aire, golpeando la cara del barman que había intentado huir. El impacto había roto el duro cristal en innumerables fragmentos, dejando un fluido carmesí corriendo por su cara como una cascada. En ese momento resultaba imposible saber qué era sangre y qué era licor.

Richard saltó sobre la barra, agarró al hombre por el pelo y lo arrastró de vuelta. La falta de resistencia de su objetivo lo sorprendió: la persona que había empezado este sangriento desastre era en realidad un ser humano común.

El barman gritó en voz alta: “¡Soy un subordinado del dragón de dos cabezas, Schitich! ¡Si te atreves a tocarme, estarás muerto antes de que te des cuenta! ¡El Maestro Schitich los atrapará a todos y los picará antes de alimentar a su perro! Las dos chicas vivirán más, pero habrá cientos de hombres haciendo cola para follarlas todos los días”.

“Solo hablas basura. No es de extrañar que sólo seas un barman.” Richard levantó al barman y lo presionó contra la barra. Luego tiró de su brazo izquierdo contra la barra e hizo que Gangdor lo sujetara.

Los gritos del barman se intensificaron al darse cuenta de que las cosas no salían como se esperaba. Luchó por su vida, repitiendo, “¡El Maestro Schitich tiene la mejor caballería! ¡Suéltame ahora y olvidaré lo que pasó hoy! ¡O si no, el Maestro Schitich acabará con toda tu familia!”

Richard se sentó de nuevo en la barra, riéndose de las ridículas palabras del barman, “Me gustaría darle las gracias a este llamado Schitich si logra encontrar a mi familia. Ahora, cuéntame todo lo que sepas sobre el Cosaco Rojo. Sé detallado, y no te atrevas a mentir”.

La lucha en el bar se calmó, dejando a su paso una montaña de cadáveres y bajas. Un río de sangre fluía, y solo quedaban unos pocos en pie. La mayoría fueron las camareras, y otros que eran lo suficientemente inteligentes como para actuar correctamente. Habían sido rápidos en abandonar sus armas, agachándose sin intentar huir. Esa fue la única razón por la que la espada de Waterflower no los alcanzó.

Richard no hizo ninguna amenaza, pero la presión sobre esa mano izquierda sirvió como un disuasivo suficiente. El barman finalmente tembló, luchando por hacer su última advertencia, “El Maestro Schitich nunca te dejará ir…”

“Creo que es mejor que te preocupes primero por tus propios dedos.” Richard chasqueó sus dedos, “¡Olar!”


Lista de Capítulos Donación: 7 Capítulos patrocinados x 10 $ Facebook

Capítulo Diario 2-2.

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.