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CoS – Capítulo 210

Libro 2 – Capítulo 93. Antecedentes

 

Kellac desplegó un pergamino que él mismo había traído para revelar una serie de nombres de deidades. Cada nombre correspondía a una tira de color, formando una tabla que pasaba del negro al blanco. Con la tabla en mano, el antiguo clérigo comparó cuidadosamente los colores y los nombres con la llama que salía del plato. El naranja rojizo podía verse que correspondía al Dios del Valor en la gráfica, pero no había nombre para el oro claro aparte de una tira cercana de rojo dorado.

Una vez que el pergamino ardió por completo, Kellac soltó un largo suspiro y se limpió el sudor de la frente. Parecía exhausto, mostrando extrema cautela mientras guardaba el pergamino antes de que el alivio finalmente apareciese en su rostro.

Ese pequeño y exquisito pergamino no tenía poderes especiales. Su único propósito consistía en que la tabla de colores enumerara todas las deidades conocidas en este plano. Las tiras de color tenían un rastro del poder divino de la deidad sellado en su interior, pero cuando el pergamino estaba enrollado, esta presencia desaparecía sin dejar rastro. Era evidente que se trataba de un material raro.

Ya sea en los reinos humanos o en cualquier otro lugar religioso, quemarían al poseedor de tal pergamino en la hoguera como un oráculo enviado por su dios. Los reyes humanos o incluso los papas de las iglesias no serían una excepción, y si alguien fuera lo suficientemente poderoso como para ignorar a la mayoría de los poderes, el castigo divino o el avatar de una deidad sería enviado a perseguirlo y matarlo.

<< Avatar: encarnación terrestre de alguna deidad >>

Este pequeño pergamino se conocía como el Libro de los Dioses, situado entre el nivel más alto de información clasificada de cada iglesia. Era un tabú de primer orden, que debía ser encontrado y destruido sin importar dónde apareciera.

Afortunadamente, las Tierras Ensangrentadas siempre habían sido abandonadas por los dioses.

Los otros tres hombres observaron como Kellac reflexionaba sobre los resultados. Cuidadosamente recogió su pergamino y finalmente dijo, “En efecto, la mayor parte de este pergamino proviene del Dios del Valor. Si alguien más recibiese este pergamino, podría no haber notado la anomalía en su interior. Sin embargo, hay un leve rastro de otro poder anidado en el de Neian. En cuanto a su naturaleza… está situado entre Runai y Cerces, las deidades del tiempo y el espacio.”

Amón lentamente dijo, “¿No significa eso que ese rastro de poder divino no pertenece a ningún dios verdadero de este plano? ¿Es un dios hereje de otro plano?”

Kellac lo negó con la cabeza, “Eso no puede ser. Ya que puede anidar su propio poder divino dentro de Neian, está claro que está extremadamente familiarizado con las reglas de este plano. Los dioses extranjeros no podrían lograr esto. Este rastro de poder divino excede el umbral de un semidiós, acercándose al de una verdadera deidad. Es probable que algún semidiós desconocido de este plano se esté preparando para trascender. Este lote de pergaminos fue corrompido por un clérigo verdadero, no es una falsificación”.

El silencio impregnó la habitación durante un momento, la atmósfera tan pesada se tornó agobiante. El inminente nacimiento de un dios verdadero fue incomparablemente significativo para todo el plano. ¡Las personas e intereses involucrados podrían derrocar países, matar a pueblos enteros o incluso destruir tierras!

Los cuatro ancianos tenían sus propias identidades y un poder poco común. Sin embargo, ante un asunto tan importante, todo parecía insignificante, nada digno de mención. Frente a un dios verdadero, la totalidad de las Tierras Ensangrentadas no es nada, olvídate de personajes como ellos que tienen un poder limitado sobre algunas partes de allí.

Otro de los ancianos miró a Kellac, finalmente diciendo, “Esta podría ser tu oportunidad, viejo amigo.”

Kellac estaba preocupado por algo, pero las palabras de este hombre hicieron que todo su cuerpo se sacudiera. Era evidente que el otro hombre había expresado sus propias preocupaciones. Le tomó un tiempo hablar, “Ya soy muy viejo. Mi cuerpo ha sido quemado por el poder divino y se está desmoronando. Además, esto es meramente un semidiós… Si no recibo su genuina aceptación y bendiciones, será completamente imposible para mí convertirme en un sumo sacerdote”.

Amón suspiró, “Ya no puedes vivir mucho más. Los dioses de este plano ya no te aceptan, y no estás dispuesto a depender de dioses extranjeros. Esta es tu última oportunidad”.

Kellac se rió amargamente, “Aunque quisiera confiar en los dioses herejes de los planos extranjeros, no tendría ninguna oportunidad. Ninguno de los invasores que hemos conocido ha tenido un clérigo capaz de lanzar hechizos. Esto significa que estos dioses extranjeros no pueden extender su poder a Faelor en lo absoluto”.

“Este Richard está claramente cerca del nuevo dios. Quizás haya una oportunidad con él”, dijo otro.

Kellac asintió, “Si hay alguna posibilidad, contactemos con él y veamos exactamente lo que quiere. Definitivamente no será tan simple como hacer negocios para ganar oro. El nacimiento de un nuevo dios normalmente implica crisis y batalla.”

“Hay otra noticia interesante,” dijo uno de ellos, “Un formidable grupo de invasores apareció recientemente al noreste de las Tierras Ensangrentadas. Las iglesias de Circe y Neian enviaron una fuerza combinada con cientos de paladines para enfrentarlos, pero todos fueron aniquilados. Se desconoce su paradero actual”.

“¿Paradero desconocido?” Amón inmediatamente sacó un mapa y lo examinó cuidadosamente bajo una lámpara mágica, trazando su dedo hacia el sur todo el tiempo. “Eso sólo puede significar una cosa: han entrado en las Tierras Ensangrentadas.”

Los cuatro hombres se miraron entre sí, todos pensando en Richard al mismo tiempo. Sin embargo, rápidamente descartaron la idea. Uno de ellos había estado observando toda la masacre fuera de la ciudad anoche, y entendieron algunos detalles de la batalla. De hecho, el chico tenía una capacidad y un poder que superaba su edad, pero aún estaba lejos de acabar con las fuerzas combinadas de Circe y Neian.

Amón miró a todos antes de decir, “Parece que ahora tenemos que prepararnos un poco más. Las cosas definitivamente no serán pacíficas en el futuro”.

Los pocos ancianos asintieron y se fueron.

……

Richard pasó toda la noche en alerta máxima, aunque parecía relajado. Si bien estaba alojado en una posada de la Bandera de Guerra Dorada y había establecido conexiones con el Marqués Anrick, éstas seguían siendo las Tierras Ensangrentadas. Cualquier cosa podría pasar en cualquier momento.

Contrariamente a las suposiciones de Kellac, Richard realmente no tenía muchos motivos en el Oasis Agua Azul. Sólo quería hacer negocios para ganar dinero. El oro significaba equipo, guerreros y materiales. Los dos primeros amplificarían directamente su poder, mientras que el último lo podría usar para aumentar aún más sus fuerzas, siempre que él dedicara algo de tiempo.

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