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CoS – Capítulo 266

Libro 2 – Capítulo 149. Un Final y Un Comienzo (2)

 

Para entonces, Zendrall había terminado de recuperar a los restantes guerreros de la oscuridad. El nigromante salió del castillo, sus ojos brillaron en el momento en que aterrizaron en el cuerpo sin vida de Sinclair, “¡Démela a mí! ¡Medio mes y podré convertirla en una formidable caballero negro, ¡nivel 15 como mínimo! ¡Déme el cadáver de la mantícora también! Podré … Espera, ¿qué? ¿Se está comiendo la mantícora? ¡NOOO! ¡Es un cadáver tan poderoso con el que trabajar! ”

Zendrall señaló a la madre cría, gritando de dolor. Su compostura normal había desaparecido por completo; nunca antes había estado cerca del cadáver fresco de un ser tan poderoso, y nunca podría haberlo hecho. Lo más importante era que las almas aún no se habían disipado por completo. Si él adquiriera estos cadáveres, podría alcanzar nuevas alturas en la nigromancia.

“La madre cría se queda con la manticora”, anunció Richard. Si bien los guerreros de la oscuridad de Zendrall no eran tan malos, tampoco eran tan buenos. Darle la mantícora solo tendría un efecto limitado en el poder del ejército. Por otro lado, la madre cría era más fuerte y confiable. Sus habilidades solo crecerán con el paso del tiempo. Richard finalmente entendió por qué la gran sacerdotisa Ferlyn lo había llamado un arma a escala planar.

La especialidad de la manticora fue su veneno letal. Devorarla le permitiría a la madre cría darle también esta habilidad a los lobos de viento. Incluso si los zánganos no avanzaran en nivel, su destreza en la lucha aumentaría sustancialmente. Esto era muy importante – pocos seres en la miríada de planos eran resistentes al veneno.

¿Pero por qué Flowsand quería el cadáver de Sinclair? ¿Estaba ella interesada en la nigromancia también? Curiosamente, esa solicitud no despertó ninguna aversión por parte de la madre cría como la de Zendrall.

<< Nota: Aversión; Sentimiento de rechazo o repugnancia hacia una persona o cosa >>

‘Espera, ¿Flowsand pidió el cadáver en nombre de la madre cría?’ De repente, Richard se hizo una idea.

Ordenó a sus subordinados que vigilaran el cadáver de Sinclair, prohibiendo que alguien lo tocara. Entonces se apresuró a la habitación donde Flowsand estaba descansando. Solo tenía una pregunta: “¿Querías el cadáver de Sinclair para la madre cría?”

Flowsand se acomodó con cierta dificultad, “¿Cómo te enteraste?”

“Una suposición alocada”, suspiró Richard, “¿Será un gran beneficio?”

“Cualquiera con gran poder lo será, sí”.

“Pero eso significaría que empezará a comer gente”, argumentó Richard impotente, “¿Y si se acostumbra a ello…?”

“Pero ella solo sigue tus órdenes”, explicó Flowsand pacientemente. Estaba diciendo que mientras Richard pudiera controlarse, la madre cría también lo haría.

Richard frunció el ceño, “¿Entonces estás diciendo que ya ha comido humanos?”

La petición original de la madre cría le había hecho sentir un poco incómodo. La posibilidad le hizo pensar en las prohibiciones que le había impuesto antes. Sin embargo, antes de que pudiera reaccionar ante esa posibilidad, Flowsand fue clara, “Permití que lo hiciera. Los seres poderosos, sin importar la especie, ayudan enormemente al avance de la madre cría. Si no fuera por el cadáver de Sir Menta, ella no tendría el aumento de fuerza para los raptors”.

Richard miró a esta joven dama con quien tenía relaciones íntimas, solo sentía que había más y más cosas que él no sabía sobre ella. Sin embargo, de lo único que estaba seguro era de su intención: ella había dado un paso adelante para tomar decisiones difíciles por el bien de su grupo porque no quería que él soportara la mayor parte de la culpa.

Ella se quedaría sola en la oscuridad, dándole la oportunidad de estar en el centro de atención.

Richard reflexionó por un rato antes de mirar hacia arriba, con sus ojos claros y decididos, “¿Te gustan esas cosas?”

Flowsand se quedó en silencio por un momento, pero finalmente negó con la cabeza, “No, no me gusta. Pero alguien tiene que hacerlo.”

“Si no te gusta hacerlo, entonces no lo hagas”. Richard sonrió débilmente, inclinando la barbilla de la chica y besando suavemente sus labios. “Déjame tomar estas decisiones en el futuro”. Una vez dicho esto, se volteó para salir de la habitación.

“¡Espera… ¡No! ¡No puedes hacer todo eso! ¡Ya estoy acostumbrada a tomar estas decisiones!
“Flowsand entró en pánico, saltando de su cama en un intento de aferrarse a él. Sin embargo, estaba tan débil que sus piernas cedieron en el momento en que se bajó.

Richard se dio la vuelta, logrando atraparla antes de que cayera al suelo. Luego la encerró en un abrazo, mirándola solemnemente a los ojos, “Sí, Flowsand, estas cosas tienen que hacerse. Y alguien tiene que hacerlo. En ese caso, preferiría hacerlas yo mismo que hacerte sufrir. No quiero que tus manos delicadas sean manchadas por cosas tan oscuras.”

Luego la tomó de las manos y la besó suavemente en las mejillas antes de llevarla de vuelta a la cama. Él la cubrió con las sábanas, volviendo a salir.

Flowsand observó como Richard desaparecía por la puerta. Sus ojos estaban bien abiertos, pero su rostro no mostraba emoción. No se podía decir si estaba feliz o angustiada …

Richard regresó rápidamente a la base del castillo. El cadáver de Sinclair todavía estaba en su posición original; Gangdor había traído diez soldados para proteger el área mientras esperaban su regreso. Esto no era para defenderse de los enemigos, sino del nigromante de su propio bando.

Zendrall fue muy persistente con la posibilidad de su primer caballero negro. Cuanto más observaba el cadáver de Sinclair, más sentía que podía convertirlo en un caballero negro de una fuerza que nunca antes se había visto. ¡Incluso sintió que podía convertir a Sinclair en un señor de la guerra negro! ¡El señor de la guerra podría avanzar en nivel si el Dios de la Muerte lo bendijera, teniendo una mente propia e independiente!

En este punto, la madre cría ya había ingerido por completo a la mantícora. Entró en un tranquilo descanso; su cabeza se grió hacia Sinclair, pero nadie sabía si estaba prestando atención al cadáver. Solo Zendrall, alguien extremadamente sensible a espíritus y almas, podía sentir una conciencia formidable descansando sobre el cadáver. Pensar que una vez casi había controlado a esta magnífica criatura por la fuerza; solo unos meses después, el poder de su conciencia rivalizaba con la suya.

Richard se apresuró y agitó la mano hacia la madre cría, “Tómalo, es tuyo”.

“Maestro Richard, pero …” Zendrall todavía deseaba luchar por el cadáver de Sinclair, pero Richard ya había tomado una decisión.

“Maestro, por favor haga que todos den un paso atrás. No puedo dejar que me vean comiendo el cadáver esta vez”, indicó la madre cría. A su vez,  él ordenó a Gangdor y al resto que se movieran a veinte metros de Sinclair.

La madre cría se arrastró lentamente, emitiendo una densa niebla de olor agrio que envolvió toda el área y bloqueó toda la visión. Luego usó sus articulaciones para sostener su enorme cuerpo, antes de que la armadura en su vientre se abriera para revelar un agujero que era como una boca gigante. Se tragó el cadáver de Sinclair, engullendo incluso la daga que tenía en el pecho.

Después de haber consumido el cadáver, ella silenciosamente se acostó en el mismo lugar sin moverse ni una pulgada. Richard sintió que numerosas luces saltaban dentro de su paisaje mental donde ella estaba, convergiendo lentamente para formar líneas paralelas que penetraban en su cuerpo.

Todavía tomaría un tiempo para que el cadáver sea digerido por completo. Mientras tanto, Richard planeó ayudar a limpiar el campo de batalla. Sin embargo, en ese momento exacto, uno de los caballeros del Barón Fontaine repentinamente se acercó, muy ansioso cuando le habló a Richard, “Sir Richard, al Barón no le queda mucho tiempo. Desea verte lo más pronto posible, tiene algunas palabras para ti.”

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