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CoS – Capítulo 39A

Capítulo 39A. Terror

 

Volvió a ver el fondo del vaso, pero todavía no había noticias.  Steven se había mareado un poco, preguntándose si había bebido el alcohol demasiado rápido.  Minnie, por otro lado, le sirvió otra ronda; ésta vez lleno el vaso.  Reavivó la esperanza del brujo dragón, y éste empezó a saborearlo lentamente una vez más. Fue un momento crítico, y cada persona de grandeza tendría momentos como este.  El punto en común entre los que grandes era que se encontraban calmados en los momentos más cruciales.  Steven, a pesar de todas sus ambiciones, había leído muchas biografías a una edad temprana.  Naturalmente sabía bien esas cosas.  Así que  mantuvo la calma, permaneciendo orgulloso de su paciencia.

El vaso se vació de nuevo; y se llenó de nuevo, y se vació de nuevo.  Una vez que había acabado toda la botella, Steven ya no podía mantener la calma.  ¡Habían pasado dos horas enteras!  ¡Eso fue más que suficiente para matar a todas las personas en una calle!  Sin embargo, la noticia se encontraba como una piedra hundida en el mar, en ninguna parte a la vista.  Nunca llegó.  Sea el éxito o el fracaso, ¡él no lo sabía!

De repente, sudor frío se desparramó y empapó su ropa.  Cuando levantó la cabeza y abrió los ojos, vio a una Minnie que estaba igual de pálida en su visión borrosa, sosteniendo la botella vacía y temblando un poco.  Ella se sorprendió cuando él le agarró la mano, hasta el punto de que la botella se derrumbó y se hizo pedazos.  Sin embargo, Steven no se enfadó por eso, sino que agarró su mano y la acarició suavemente.

Las manos de Minnie estaban heladas de preocupación y miedo, como si acabaran de lavarse en agua helada.  En el pasado ella se consideraba separada del asunto y observaba como una espectadora, pero ahora estaba profundamente involucrada en esta conspiración.  Su destino estaba estrechamente ligado al de Steven.

Minnie ni siquiera se atrevió a considerar las consecuencias del fracaso de esta conspiración. Ni siquiera el final de Randolph sería un castigo razonable si la descubrieran.

“¿Y bien? ¿Deberíamos huir?”  Preguntó Steven de repente.  El miedo ya se había apoderado de su corazón, haciendo que perdiera su racionalidad. Todo lo que quería ahora era abandonar el Deepblue lo antes posible y huir al territorio de su familia.  Su futuro, siendo un maestro de runas, la gloria, y demás por lo que una vez estuvo dispuesto a renunciar a todo, de repente era tan insignificante comparado con su vida.

Por el contrario, Minnie permaneció tranquila en ese momento. Retiró su mano y agarró la palma de Steven, hablando en el tono más calmado que podía: “No, no podemos huir.  Floe Bay está a más de seis mil kilómetros del Imperio Árbol Sagrado, escapar no sería práctico.  Además, ¿confías en poder escapar de un mago legendario?  No podríamos escapar ni siquiera de uno de los diecisiete grandes magos en más de cien kilómetros”.

Estas palabras finalmente calmaron un poco a Steven, y comenzó a contar con un golpe de suerte, “Tal vez ya han tenido éxito…”. Sin embargo, a mitad de su afirmación, se detuvo.  Incluso cuando el alcohol había enturbiado sus sentidos y su mente, sabía que esa conjetura resultaba ridícula.

“¿Qué deberíamos hacer ahora?”  Steven estaba ahora completamente perdido.  Minnie, que aún se mantenía calmada, representaba lo único a lo que podía aferrarse para tranquilizarse.

“¡No hagas nada!”

“¿Vamos a esperar?”

Minnie negó con la cabeza, “Por supuesto que no. Estoy diciendo que no podemos ejecutar más planes para atacar a Richard.  Nada en absoluto.  Ahora, si queremos mantenernos con vida, sólo podemos pedir ayuda a nuestras familias.  Cuéntales todo lo que ha pasado, y veamos lo que pueden hacer por nosotros.  Si nuestras familias están dispuestas a ofrecer una compensación suficiente, Su Excelencia podría perdonarnos”.

Las palabras de Minnie dejaron a Steven consternado y hundido en la desesperación. Bajo la cabeza y se agarró su cabello, murmurando: “¿En qué me pueden ayudar?  ¡No hay nada!  Lo que he hecho no es un asunto trivial.  ¡La persona que quise matar es Richard, el pequeño amante de la legendaria maga!  Ni siquiera papá puede ayudarnos.  Aunque no ha dicho nada, sé que debe haber perdido la batalla con Sharon… ¡Ah, no!  ¡Hay una forma más!  ¡Declarar la guerra!  ¡Declararle la guerra al Deepblue!  Deepblue tiene un montón de magos, ¡pero no el suficiente poder militar!  ¿Por qué no pensé en esto?  Debería hacer que mi padre lidere un ejército para atacar el Deepblue…”

Minnie sacudió a Steven tan fuerte como pudo, pero el cerebro del brujo dragón había sido completamente tomado por el alcohol, y cuanto más decía, más fuerte se volvía. Si bien esta era su residencia personal, Minnie no estaba segura de que no hubiera ninguna vigilancia mágica ni ningún dispositivo de espionaje instalado en secreto aquí.

¿Declarar la guerra?  ¿Declararle la guerra al Deepblue? ¡Incluso si el poder militar de Deepblue es débil, Solam tendría que luchar a través de seis mil kilómetros de la Sagrada Alianza para llegar a él!

Al ver que esto no bastó para detener a Steven, Minnie simplemente trajo un recipiente de agua helada y se lo echó en la cabeza.

Steven tembló e inmediatamente se levantó de un salto. El frío que se filtró en sus huesos disipó los efectos del alcohol y le ayudó a mantenerse sobrio. Al ver a Minnie un poco aterrorizada, tomó otra palangana de agua y se la echó sobre la cabeza, temblando con fuerza.  Con un ruido sordo, tiró la palangana de cobre al suelo.

“Todavía no hemos llegado al punto de la completa desesperación…”  Dijo Steven lentamente.  Aunque su voz se había vuelto completamente ronca, el brujo dragón aún podía dar confianza.  Reflexionó sobre esto y caminó en círculos. Los efectos del alcohol estaban desapareciendo rápidamente, y después de reprimir el pánico y el terror que habían sido difíciles de contener, surgieron en su mente varias formas de tratar el asunto. Si bien las posibilidades de éxito serían muy pequeñas, todavía había esperanza.

Después de caminar en círculos unas cuantas veces, Steven rápidamente tomó una decisión, “Cada acción puede ser compensada.  Prepara un papel mágico y un bolígrafo para mí, quiero escribir unas cartas.  También deberías escribir una carta al Marqués Niall.  En este momento, ¡no deberías pensar que esto no tiene nada que ver con él!”.

Minnie reaccionó rápidamente, y preparó todo en un instante. Steven se sentó en la mesa, su pluma volaba mientras escribía rápidamente cuatro cartas. Una para el duque, y otras dos para Santo Klaus y su propia madre. Inesperadamente, el destinatario de la última carta fue Blackgold.

Después de ver el contenido de las cuatro cartas, Minnie se sorprendió pero se mantuvo en silencio.  Steven estaba básicamente amenazando al Duque Solam.  Si el duque no le ayudaba a superar esto, entonces no le importaría decir algunas cosas que el duque no estaba haciendo públicas. Aunque sólo había mencionado esto brevemente, incluso Minnie podía ver la seriedad de estas cosas hechas en la oscuridad.  Aunque no tenían nada que ver con la legendaria maga, en el momento en que se conocieran, el Emperador de la Alianza Sagrada se pondría furioso de inmediato.  Sin embargo, la persona más furiosa aquí no sería ese soberano sanguinario de la Alianza, sino ¡Peter el Grande, Emperador del Imperio Árbol Sagrado!

La carta a Blackgold era simple.  Sólo mostraba que Steven estaba dispuesto a discutir los términos con él, y que estaba dispuesto a considerar cualquier cosa.

Viendo a Steven colocando las cartas en la formación mágica, Minnie no pudo contenerse y preguntó, “¿Puede esto realmente funcionar?  ¡No habrá vuelta atrás para ti y tu familia!”

“¿Retroceder”?  Steven se mofó, “Sólo si podemos seguir viviendo después de esto, podremos considerar dar marcha atrás.”


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