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CoS – Capítulo 593

Libro 4 – Capítulo 98. Convención de Una Runa (2)

 

Los últimos cuatro meses sólo habían sido doce días en Norland. No fue mucho tiempo, pero sí suficiente para que las noticias viajaran por todo Fausto. La ciudad de los milagros se había vuelto turbulenta al conocerse la noticia de la alianza de los Josephs para atacar a Faelor. Con el flujo de tiempo de Faelor diez veces mayor que el de Norland, todos sabían que el resultado ya había sido determinado.

Hubo noticias más emocionantes que sólo esa. La Familia Archeron había anunciado públicamente que estaba reclutando candidatos a caballeros rúnicos; esto sólo podía significar que Richard tenía más sets de runas que candidatos calificados.

Mientras Fausto ardía con expectación, el portal a Faelor en la Iglesia del Dragón Eterno se agitó silenciosamente mientras el grupo de Richard salía del mismo. Pronto se esparcieron rumores de que el viejo Duque Joseph casi se desmayaba al escuchar la noticia, y otro duque, dos marqueses y cuatro condes se habían vuelto tan irritables que algunos de sus subordinados terminaron muertos.

El primer acto de Richard fue anunciar una pequeña convención de runas que se celebraría en dos días. Como no había mucho tiempo, sólo extendió la invitación a las familias nobles de Fausto. Al mismo tiempo, anunció que algunos afortunados participantes recibirían monturas aptas para caballeros rúnicos. Sin embargo, los detalles sobre lo que se mostraría se mantuvieron al mínimo; la única información era que se exhibiría una runa de grado 3 y no habría ventas.

¿Podría una runa de grado 3 por sí sola merecer una convención de runas completa? La respuesta obvia sería no, pero había ciertas condiciones que permitían un bajo nivel de runas. El más común de todos ellos fue el primer muestrario de un aprendiz; obviamente no habría runas de grado 3, y la mayoría de los maestros de runas no eran monstruos que exhibían sets enteros durante su primera convención. Normalmente, incluso los grandes maestros de runas necesitaban tener dos o tres diseños innovadores para presentarlos antes de que se les permitiera celebrar una convención.

Todo Fausto había recibido la invitación, incluso los Schumpeters, Mensas y Josephs. Esto les dijo a quienes prestaban atención que esta runa que estaba siendo exhibida era probablemente muy única.

Muchos nobles también expresaron un gran interés en las monturas que Richard había traído de vuelta. Los caballeros rúnicos estaban incompletos sin poderosos corceles que los llevaran a la batalla. En medio de una zona de guerra, el poder de carga de un guerrero estaba muy lejos del de un caballero montado. Debido a que había pocos guerreros calificados para convertirse en caballeros rúnicos y aún menos runas para equiparlos, muchos nobles optaron por concentrarse en las monturas. Muchas criaturas habían sido criadas con el propósito de fortalecer los pelotones de caballeros rúnicos, variando en forma y poder. Incluso se había intentado utilizar dragones heráldicos para este propósito.

Aunque la convención improvisada fue suficiente para conmocionar a Fausto, Richard parecía no tener fin a sus sorpresas. La noticia de que era un gran mago de nivel 16 llegó rápidamente a todo tipo de oídos, y algunos cálculos indicaron a los presentes que había pasado menos de medio año, incluso en el tiempo del plano, cuando un Richard de nivel 15 había partido hacia Faelor. ¡Esta velocidad era absolutamente inimaginable!

Había muchos genios en Norland, y Fausto era uno de los lugares en donde se reunían. No había escasez de grandes magos de nivel 16 menores de veinte años, pero todos estos talentos habían sido entrenados rigurosamente desde que eran bebés para alcanzar ese nivel. Sin embargo, ¡todo el mundo ya sabía que Richard había pasado la primera mitad de su vida como un chico de pueblo sin ninguna instrucción en magia!

Antes de enterarse de esto, todos fueron informados sobre el talento de Richard en la creación de runas. Aunque su fuerza como mago era una ligera espina para los demás, pocas personas le temían, aunque fuera un mago del Deepblue. Las conexiones a menudo eran sólo un atajo en el camino hacia el poder, incapaces de fortalecer los propios cimientos. Ahora, sin embargo, la gente se había dado cuenta de que la presión que él mismo ejercía se hacía cada vez más fuerte con el paso del tiempo.

……

Fausto estaba condenado a permanecer despierto esta noche. Mucha gente estaba agitada por la convención de runas que se celebraría al día siguiente, algunos anticipándose mientras que otros estaban completamente frustrados. Una persona destacada entre este último grupo fue el maestro de runas real Lunor Leyfar. También había recibido la invitación, pero a diferencia de la vez anterior, había logrado contenerse para no romperla en pedazos.

Se sentó en su silla durante mucho tiempo, mirando la carta. La espina en su carne se había clavado en uno de sus ojos. No fue el único que se sintió así; Foster, de pie detrás de él, estaba enfurecido más allá de la razón. Su apuesto rostro se había deformado convirtiéndose en una expresión aterradora, ya que no quería otra cosa que desgarrar la carta y arrojársela en la cara a Richard.

<< Nota: Espina en la carne es una frase de origen del Nuevo Testamento que se usa para describir una enfermedad crónica, molestia o problema en la vida de uno.Wikipedia >>

Sin embargo, el chico arrogante sabía mejor que nadie cómo acabaría algo así. Había visto la batalla de Richard con el hijo menor del Duque Mensa y sabía que una verdadera confrontación con Richard sería enviarse a sí mismo a la muerte.

Incluso hace un año la familia real había apoyado a Richard, pero las cosas habían cambiado mucho en este tiempo. El mago casi desconocido del Deepblue ahora era un gran maestro de runas a la par de su propio maestro, mientras que él apenas podía crear runas de grado 2. No podía hacerle nada a Richard por su cuenta.

Sin embargo, eso no significaba que no pudiera hacer nada en absoluto. Decidió alimentar aún más la ira de Lunor, “Maestro, este tipo es demasiado arrogante. ¿Cómo se atreve a llamar a una convención con una simple runa de grado 3, incluso llamando a toda la nobleza de Fausto? ¡Eres un gran maestro de runas que ha diseñado docenas de runas de grado 3 en toda su vida, pero nunca te jactaste de esta manera!”

Los ojos de Lunor empezaron a arder, pero las muchas lecciones que recibió durante el año pasado le hicieron calmar su furia, “Puede que haya algo especial en esta runa.”

“¿Pero realmente planeas ir? Siento que sólo quiere vender las monturas que obtuvo del plano.”

Lunor no pronunció ni una palabra en respuesta, y continuó mirando la carta de invitación. El diseño de esta carta era único y contenía una lista de personajes importantes que habían sido invitados. Él estaba en esa lista, al igual que la Sacerdotisa Noelene y la Sacerdotisa Jacqueline, junto con el capitán adjunto Ferdinand de los Paladines del Dragón Eterno.

“Voy a ir”, dijo finalmente el maestro de runas, pero se sentía como si hubiera envejecido diez años en un instante.

Foster inmediatamente dejó de alimentar las llamas, pero luego volvió a hablar como si acabara de recordar algo, “Maestro, la familia real envió ayer a alguien para informarle que su asignación de material ha sido reducida.”

“¡¿QUÉ?!” Lunor golpeó su puño contra la mesa, tirándose hacia atrás con ira.

Como maestro de runas real, su riqueza fue construida sobre el excedente de materiales que le fueron otorgados por el almacén real. La Alianza Sagrada había ofrecido condiciones mucho mejores que las de los otros dos grandes países humanos en aquel entonces, así que aunque no tenía tanta habilidad como los maestros de runas reales de los otros imperios, sí tenía grandes riquezas. Su talento ya había llegado al límite; la única manera de crear una runa de grado 4 era por la fuerza bruta, con la esperanza de que la pequeña posibilidad de éxito funcionara.

Lunor sabía que la cantidad de runas que había estado dando a la familia real se había reducido cada año, la calidad también era inferior a la que tenía cuando empezó. Sin embargo, no se había molestado con su insatisfacción por el hecho de intentar crear una runa de grado 4. No esperaba que la familia que había soportado sus descaradas acciones durante tanto tiempo finalmente reaccionara.

Esta información dejó clara la postura del Emperador.

“¡Todo es por Richard!”, apretó los dientes.

“¡Sí!” Foster no tardó en continuar, “¡Escuché que el salario que pedía era sorprendentemente bajo! ¡Es sólo un perro lamiendo las botas de la familia real!”

Lunor se enfureció una vez más, “Veamos lo que ha logrado hacer.”

……

Richard regresó a una floreciente isla Archeron, viendo a muchos trabajadores transportando material de construcción a través del portal en carretas pesadas. Muchas partes de la isla habían sido cercadas, esclavos trabajando duro. Con el nuevo apoyo financiero, el viejo mayordomo finalmente tuvo los medios para construir nuevas instalaciones en la isla. Las defensas se habían reforzado mucho, el castillo ahora estaba repleto de defensas mágicas. Otro levantamiento sería diezmado en el momento en que se manifestara.

El cuartel también fue mejorado, pero aún así era demasiado pequeño. Cada centímetro de las islas flotantes era tan precioso como el oro; los Archerons fueron la única familia en Fausto que realmente construyó un campamento de entrenamiento en su territorio.

Aunque Richard sólo llevaba poco más de diez días fuera, una nueva pila de documentos había llegado a su escritorio. Tenían información sobre las diferentes ramas y vasallos, así como detalles sobre los cuarteles de la isla. Los Archerons contaban con múltiples campamentos de entrenamiento, pero estos eran normalmente leales a la rama que los poseía. El campamento en Fausto era el único sobre el que Richard tenía pleno control, así que tenía que preservarlo a toda costa. Sólo una vez que se afianzara en la familia podría volver a salir de Fausto.

El viejo mayordomo había llegado a la conclusión de que el reclutamiento de caballeros rúnicos y las nuevas fortificaciones supondrían un gasto de al menos dos millones de oro. Sin embargo, los impuestos de los vasallos sólo alcanzaban los 700.000. Esto era menos de la mitad de lo que Gaton recibía cuando estaba presente.

Richard rápidamente hojeó todos los documentos y tomó sus decisiones antes de reclinarse en la silla, poniendo sus piernas sobre la mesa mientras comenzaba a reflexionar sobre cómo resolver el desastre que su padre le había dejado. Las noticias de los vasallos seguían siendo contradictorias. Más de los feudos pagaban impuestos ahora, pero menos pagaban la cantidad total.

Luego estaba el tema del Castillo Blackrose y los ancianos de la familia. La sombra del Marqués Sauron también se podía ver detrás de escena. Estaba bastante interesado en lo que Sauron haría después de su convención de mañana.

 

 

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