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CoS – Capítulo 735

Libro 5 – Capítulo 71. Marcado

 

La iglesia era el edificio más alto y majestuoso de la Ciudad de los Santos, con un chapitel de cien metros de altura hecho enteramente de metal y tallado con intrincados patrones. Incluso la mayoría de los maestros artesanos se quedarían sin palabras por la calidad del trabajo; definitivamente estaba mucho más allá de la experiencia actual de Norland. Incluso estructuralmente, el hecho de que este edificio pudiera soportar tanto peso fue un milagro en sí mismo. Pocos artesanos en Norland podrían igualar esta obra, y todos ellos tardarían siglos en hacerlo.

<< Nota: Chapitel; remate de una torre, generalmente en forma piramidal o cónica. >>

El ápice negro del chapitel comenzó a brillar de un blanco áspero, un anillo de luz que se formó a su alrededor y que rápidamente comenzó a pulsar y a girar. Ni Asiris ni Richard le habían prestado mucha atención antes, pensando que era solo un símbolo de la ciudad, pero no sabían que había tres sacerdotes dentro recitando sin cesar. La energía que emitían se canalizaba constantemente a través del halo, que estaba creciendo en fuerza. Una pantalla de luz mostró una serie de mensajes ante sus ojos, pero al no poder leer el lenguaje místico, la ignoraron por completo.

El chapitel era mucho más alto de lo que parecía, la base se extendía hasta el sótano de la iglesia. Numerosas extensiones de diferentes longitudes sobresalían del interior, como las raíces de un árbol metálico gigante. A cien metros por debajo del chapitel donde se encontraban los sacerdotes, otra mesa redonda estaba repleta de escritos místicos.

El sótano de la iglesia era un enorme salón de más de cien metros de ancho, una hazaña de brillantez absoluta para algo completamente hecho por el hombre. La mano de obra aquí superó la de incluso los mejores artesanos enanos, las paredes, la cúpula e incluso el piso cubierto de vías para que la energía fluyera a través del mismo. Estas vías se iluminaron lentamente, absorbiendo la energía de todos los alrededores a medida que subían por el chapitel para encontrarse con el halo en la parte superior.

Un estruendo bajo resonó en la iglesia, el salón tembló cuando una tenue luz roja iluminó la mesa redonda de abajo. Los extremos de metal comenzaron a cobrar vida, moviéndose alrededor mientras se iluminaban. La mesa comenzó a girar, su parte superior se abrió para revelar un líquido espeso y carmesí.

A pesar de que los extremos en movimiento proyectaban sombras en las paredes, el brillo rojo se intensificó como un pequeño pilar del chapitel extendido en el líquido rojo. Las barras de metal cayeron del costado de la mesa a la base, como para evitar que el chapitel fuera tragado por completo.

En lo alto de la iglesia, el exterior del chapitel comenzó a despegarse como las capas de una rosa negra. El halo en la punta se concentró en un solo punto alrededor de un cristal negro gigante, llenándolo a través de tres agarraderas metálicas.

Los sacerdotes estaban actualmente encorvados en el suelo, con los rostros pálidos y sudorosos, pero ni una sola vez apartaron los ojos de la encantadora imagen ante ellos.

……

En el campo de batalla, Richard acababa de ordenar a sus seguidores que abandonaran la persecución de Stardragon, dejando solo a Zangru y Phaser para continuar la caza. Su propio cuerpo brillaba con luz divina al estar siendo bañado de hechizos por Flowsand y Nyra, tratando de averiguar qué había hecho Stardragon. Sintió una intensa energía recorriendo su cuerpo, tan fuerte que incluso sus seguidores podían sentir su presencia. Sin embargo, ni siquiera Flowsand y Lina pudieron distinguir exactamente qué elementos encarnaba esta energía.

Numerosos intentos para disipar la energía terminaron siendo inútiles. El poder seguía recorriendo su interior a su propio ritmo, sin mostrar signos de debilitamiento a pesar de los numerosos hechizos de purificación.

A pesar de sus mejores esfuerzos en el análisis, Richard apenas logró captar algunos indicios de este flujo de energía. Parecía ignorar cualquier otra energía, ya fuera de las sacerdotisas o de las suyas. Mientras intentaba rastrear la energía hasta su fuente, la única conclusión que se le ocurrió fue que este poder no era de este mundo. Por eso Flowsand y Nyra no pudieron disiparla.

Sin embargo, eso evocó otras preguntas; ¿Cómo consiguió Stardragon despertar una fuerza tan misteriosa, y con qué fin?

En el momento en que tuvo este pensamiento, Richard de repente se sintió lleno de temor. Se giró y captó el brillo de la luz que venía del horizonte, notando el cristal negro brillando intensamente sobre el chapitel, pulsando con energía blanca.

A pesar de estar a varios kilómetros de distancia, se sintió congelado por el miedo. Sus ojos se abrieron tanto que casi se le salieron.

¡Esa era la llamada de la muerte!

A pesar de varios roces cercanos con un peligro letal, Richard nunca había sentido tan agudamente la posibilidad de su muerte. Era similar a ser enviado a la horca con la soga apretada alrededor de su cuello, esperando el momento en que el piso de abajo cediera.

Los seguidores de Richard finalmente sintieron el peligro de la luz pulsante, comenzando a entrar en pánico también. Se prepararon para alejarse del inminente rayo de la fatalidad, pero nadie se movió. Al ser potencias experimentadas, sabían que el ataque aún necesitaba un poco de tiempo para alcanzarlos. Por tanto, como siempre hacían, esperaron tranquilamente a que Richard les diera sus órdenes.

Capaz de sentir el peligro más agudamente que nadie, Richard fue el primero en reaccionar. Ya había retrocedido para intentar alejarse del alcance del ataque, pero sin importar a dónde iba, sentía que la mayor parte de la energía parecía estar concentrada en él. No tardó mucho en notar que la misteriosa energía dentro de él comenzaba a inquietarse, conectándose con el poder reunido dentro del cristal.

Finalmente, un haz de luz fue lanzado, dirigiéndose directamente a su camino.

Richard comprendió rápidamente que la energía que Stardragon había dejado dentro de él estaba destinada a rastrear al objetivo de esta explosión. Mientras tuviera esta energía dentro de él, no podría evitar el ataque. Sin embargo, sin importar lo que intentara, no podía expulsar la misteriosa energía de su cuerpo.

Mientras su mente se movía a través de diferentes formas de mantenerse con vida, miró a los seguidores que estaban cerca. Ni siquiera Asiris y Fuschia podían bloquear la energía que sintió venir de este hechizo, y no pudo sentir ninguna pérdida de energía mientras el haz recorría los kilómetros de distancia necesarios para llegar hasta él.

El haz se aceleraba rápidamente, y en solo unos segundos, había cruzado el primer kilómetro.


Capítulo semanal (6/14)

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