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CoS – Capítulo 746

Libro 5 – Capítulo 82. Lo Desconocido

 

Richard sintió inmediatamente un ligero dolor de cabeza. Las situaciones como estas siempre fueron las más difíciles de tratar, y él había hecho promesas a las tres mujeres que amaba y no podía renunciar a ellas. La reprimenda de Flowsand parecía trivial, pero ella tenía todo el derecho de estar molesta con él.

En este momento crítico, la única solución en la que pudo pensar fue seguir abrazándola con fuerza, “Tú eres tú, diferente de todas las demás. Por supuesto que soy tu hombre, ¡no te atrevas a pensar en dejarme!”

“¡Hmph!” Flowsand se quejó un poco, pero ella lo dejó pasar y no discutió más.

La noche pasó tranquilamente, y a la mañana siguiente, Richard y sus seguidores regresaron al Castillo Blackrose. La mayoría de los seguidores inmediatamente cruzarían los planos una vez más hacia Faelor, continuando los esfuerzos del Ducado Carmesí para avanzar hacia las planicies ancestrales bárbaras. Él y Flowsand regresarían a Fausto, dirigiéndose él a la Tierra del Anochecer y ella a la Iglesia.

Sin embargo, había una carta esperándole a su llegada. No tenía inscripciones ni designaciones, pero a su lado había una nota del mayordomo que mencionaba que había sido enviada desde el Deepblue a través de un círculo mágico.

El corazón de Richard dio un vuelco cuando leyó el nombre. El Deepblue ocupaba un lugar especial en su corazón, un segundo hogar, pero también era la fuente de su mayor vergüenza. Fue la primera vez que resultó tan terriblemente derrotado que ni siquiera pudo tomar represalias, expulsado como si fuera una mascota abandonada. Aunque Ensio era al menos fiel a Sharon y no tenía ningún plan contra ella, sus palabras aún se sentían como una marca que ardía directamente en el alma.

Había decidido en silencio no volver al Deepblue hasta que pudiera derrotar a Ensio en una batalla. No se había permitido descansar en el Campo de Batalla de la Desesperación, su segunda mente lo sacudía para despertarlo si se quedaba dormido durante mucho tiempo. Las maldiciones de Ensio resonaban constantemente en su cabeza con cada enemigo que mataba, como una daga clavada en su garganta. Richard había cultivado tanto la paciencia como la determinación con el único fin de vengar su derrota.

¿Por qué el Deepblue le envió una carta? Richard no se apresuró a leer el mensaje, en lugar de eso cerró los ojos y pensó por un momento. Todavía era demasiado débil para vencer de forma fiable incluso a Voidbones, y a kilómetros de Ensio. Las posibilidades de que él pudiera ayudar con cualquier problema eran bastante bajas, por lo que no debería haber ninguna razón para contactarlo.

Sin embargo, finalmente se compuso y abrió la carta. La página en blanco lo confundió un poco, pero rápidamente sintió un rastro de maná salir disparado hacia su cuerpo antes de regresar a la propia carta.

La carta comenzó a vibrar, la voz de Ensio resonando desde dentro, “Richard, estoy al borde de la muerte. Ya no puedo quedarme más tiempo en el Deepblue, ven tan rápido como puedas. Tengo cosas que decirte. ¡Esto no es una broma!”

Richard quedó atónito, tanto por la repentina solicitud de su presencia como por el hecho de que alguien tan fuerte como Ensio fue herido de muerte. Habiendo luchado contra múltiples seres legendarios ahora, sabía lo monstruoso que era Ensio, a pesar de ser una leyenda reciente.

Cuando el maná se agotó, Richard pensó en las cosas solo por un minuto antes de quemar el papel en cenizas, dirigiéndose directamente a Flowsand y diciéndole que se fuera sin él antes de teletransportarse al Deepblue.

Dos sillas y una mesa habían sido colocadas en la terraza del edificio, con Ensio sentado en una de estas mientras bebía un poco de vino. Richard estaba un poco sorprendido por el hecho de que el lugar había sido reparado de forma casi impecable, pero hizo todo lo que pudo para no fruncir el ceño mientras se acercaba y tomaba asiento. Era imposible reprimir un escalofrío al ver a Ensio, pero rápidamente se calmó y comenzó a observar los alrededores.

Esta terraza tenía una vista perfecta de Floe Bay, la escena extremadamente severa y opresiva en lo profundo del invierno. Los vientos fríos y penetrantes soplaban desde el mar, tan agudos que un plebeyo acumularía rápidamente una serie de pequeños rasguños por todo su cuerpo. Sin embargo, Ensio llevaba una túnica tan delgada que uno sentiría frío con sólo mirarlo. También tenía una sonrisa burlona en su rostro, una burla que llenaba sus ojos.

La respuesta de Richard tampoco fue agradable. Aunque sabía que este tipo no tenía malas intenciones con Sharon, eso no significaba que olvidaría la humillación a la que había sido sometido en presencia de todos los magníficos magos. Si Ensio esperaba que él viniera aquí como estudiante junior, estaba listo para marcharse en cualquier momento.

“No está mal, no está nada mal. Parece que has crecido mucho durante el último año, al menos hiciste un mínimo progreso,” felicitó Ensio cuando Richard se sentó.

“¿Año?” Richard frunció el ceño.

“Vamos, ¿crees que sólo los del Dragón Eterno pueden rastrear el paso del tiempo en una persona?” La pregunta inmediatamente hizo callar a Richard. Esta era una creencia común entre la mayoría de los Norlandeses.

“Hoy me siento bien. Te daré un consejo: si realmente planeas convertirte en una fuerza temible, no confíes en el apoyo de los demás. Tienes que aprender a analizar las leyes con las que te encuentres en el futuro, y las leyes del espacio-tiempo están entre las más poderosas que encontrarás. No renuncies a estudiar esos campos sólo porque tienes a una sacerdotisa a tu lado.”

Richard entendió el punto de Ensio, pero sus cejas seguían fruncidas, “Flowsand no me ha hecho renunciar a nada. Ella me dirá todo lo que necesito saber.”

Ensio solo sonrió, “Entonces, ¿todo lo que ella te dice es verdad?”

La expresión de Richard se oscureció de inmediato, “Ella nunca me mentiría, Ensio.”

“Bueno, si tú lo dices.” Una leve sonrisa seguía colgando en la cara de Ensio, “Entonces, ¿y si ella también se equivoca? ¿Realmente crees que un Elegido sabría todo sobre las leyes del tiempo?”

Richard se quedó sin palabras una vez más. Sabía que era imposible que un Elegido entendiera completamente las leyes de su deidad, para que no tuviesen ninguna idea de reemplazar a sus maestros. Tenían ventajas naturales en el campo, claro, pero también tenían definido sus límites. La comprensión de Flowsand de estas leyes estaba destinada a ser incompleta.

“¿Alguien lo sabe todo sobre alguna ley?” Finalmente se desquitó.

Ensio se rió, “una teoría maravillosa, pero es solo una excusa. Míralo desde otro punto de vista; incluso si todo lo que dice Flowsand es correcto, ¿no deberías poder verificarlo tú mismo?”

“Si esta es la razón por la que me llamaste…” Richard dijo claramente.

“Por supuesto que no,” Ensio se encogió de hombros, “solo te estaba recordando que no debes depender demasiado de la Iglesia. Esto es de sentido común para cualquier verdadera potencia.”

“Gracias entonces. Me aseguraré de tenerlo en cuenta,” dijo Richard rotundamente.

“No es de mi incumbencia que hagas con mi consejo. Como te dije, hoy estoy de buen humor. Ahora, vamos a tratar el asunto en cuestión.”

Ensio no siguió de inmediato, sino que levantó su vaso y bebió lentamente mientras tamborileaba con sus dedos sobre la mesa. Estaba mirando hacia el mar, pero uno no podía decir exactamente en qué punto estaba enfocado. Le tomó mucho tiempo suspirar y seguir hablando, “¿No es este un lugar hermoso? Sólo la vista de Floe Bay hace que me den ganas de quedarme.”

Richard también giró la cabeza en dirección a la bahía. Había visto esta escena durante cinco años enteros, pero los glaciares flotantes solo parecían sombríos y espeluznantes en el invierno. A pesar de su propia afinidad por el arte, no podía entender lo que Ensio quería decir con ‘hermoso’.

“Por supuesto, todavía no lo ves”, dijo Ensio riendo, “Pasa una eternidad atrapado sin ver ni tocar, entonces entenderás lo hermoso que es este lugar. Esos días en el Deepblue son lo que más aprecio.

“Ahora…” Dirigió su mirada hacia Richard, “Sé que tu relación con la Maestra es especial, y que harías cualquier cosa por ella. Pero, ¿cuánto sabes de ella? ¿Sabes a qué raza pertenece? ¿Sabes por qué estableció el Deepblue? ¿Conoces el verdadero significado de este lugar? ¿Conoces a sus enemigos? ¿Sabes del verdadero peligro al que se enfrenta?”

“Yo… no.” Richard estaba aturdido. Aparte del Deepblue Aria, realmente no sabía más sobre Sharon que el mago ordinario.

Ensio lo miró con una expresión complicada, “Suspiro. No sabes nada porque ella te amaba más que a todos nosotros. Ella no quería agobiarte con sus problemas, pero… Bueno, no puedo decirte lo que ella misma no haría. De todos modos, solo debes saber que la valentía por sí sola no será suficiente para protegerla. Sus enemigos habían atacado recientemente, pero apenas logré ahuyentarlos. Solo escapé de la grieta del vacío por suerte, pero no puedo usar mucha fuerza hasta que me cure. Tendré que irme a mi origen, y el proceso de recuperación será extremadamente largo. Pensaste que podías manejar los problemas del Deepblue, ¿verdad? Esta es tu oportunidad.”


Capítulo semanal (3/14)

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