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CoS – Capítulo 764

 Libro 5 – Capítulo 100. Crecimiento

 

Una vez que regresó, Lawrence no pudo evitar echar una ojeada al patio junto al suyo. Richard ya había regresado, y ahora estaba sentado en el patio limpiando sus tres espadas de vez en cuando. A diferencia de lo normal, no había ni siquiera un indicio de que bebiera, algo que solo causaba más preocupación a Lawrence. Saludó a Richard y quiso consolarlo, pero antes de que pudiera seguir hablando, Richard lo interrumpió: “No te preocupes por mí, viejo. Estoy bien.”

“¿Esto es estar bien?” Lawrence puso los ojos en blanco. Sabía que Richard no era menos testarudo que Rundstedt. Ese demonio probablemente no importaba en absoluto antes, pero ahora se había convertido en una humillación que se clavaría en su corazón. Sin embargo, él sabía que no había manera de ayudar en este momento. Ya sea que Richard tuviera más o menos éxito en el futuro, la Ciudad del Sol Desmontado sería una mancha en su memoria.

“¡Espera!” Richard gritó cuando Lawrence se dirigía a su propia casa, “Necesito dos ofrendas de primer nivel, aquí hay algunas cosas para intercambiar.” Entró en su casa y salió con dos sacos grandes que tiró al piso a Lawrence.

Lawrence ni siquiera necesitaba saber que dentro de los sacos se encontraban las ofrendas menores que se habían dado como pago por la creación y reparación de runas, junto con los materiales recolectados de los cuerpos Daxdianos. Richard mató a demasiados enemigos como para que fuera viable procesarlos por sí mismo, sin embargo, lo que tenía era impresionante. Valdría tres ofrendas de primer nivel en el mercado. No obstante, la antigua leyenda sabía que este no era un buen lugar ni un buen momento para sentarse y calcular el valor; sin siquiera molestarse en revisar el interior de los sacos, fue directo a su cofre y arrojó dos trozos de mineral gris hacia donde estaba Richard.

Cuando Richard regresó a su patio una hora más tarde, una joven le seguía. Parecía extremadamente tímida, como una niña que había sido sorprendida haciendo algo malo.

Una vez que entraron en la casa, Richard se sentó y comenzó a frotarse la frente, suspirando de agotamiento. Waterflower se quedó en silencio contra la pared incluso después de que él le dijo que tomara asiento.

“Está bien, ¿por qué estás aquí?” Richard preguntó. Su tono era sorprendentemente pacífico, como si ella hubiese hecho algo insignificante, y su restaurada conexión parecía también irradiar tranquilidad.

“Umm… quería seguirte, pero no me dejaste. Alguien se enteró y me ayudó a llegar aquí. Puedo sentir que este lugar es genial para mí, me estoy volviendo cada vez más fuerte. Maestro… como tu guarda-alma, siempre debería estar contigo.”

“¿Alguien?” Richard sonrió levemente, pero eso solo hizo que la chica se sintiera incómoda al estimar la distancia entre ella y la ventana, “Fue Nyra, ¿verdad?”

“… Sí… también Io. Él vio que estaba triste y me lo pregunto varias veces, así que le dije… Entonces me dijo que viniera a buscarte, aunque fuera para probar el campo de batalla de la desesperación. Nyra bloqueó el poder de nuestro contrato y fortaleció la protección de mi alma, mientras que Io me llenó con la divinidad para mantenerlo durante un año.”

Richard finalmente frunció el ceño, “¿Los demás saben? ¿Qué hay de Flowsand y Gangdor?”

“Nadie más,” dijo la chica negando con la cabeza, causando que Richard suspirara una vez más. A diferencia de los guardianes celestiales, la mayoría de sus otros seguidores habrían evitado que Waterflower hiciera algo tan estúpido. Sin embargo, normalmente estaban en lugares diferentes y no se comunicaban entre sí durante largos períodos de tiempo.

“Está bien, ¿entonces por qué viniste aquí?” Preguntó de nuevo.

La chica miró hacia el suelo, “Soy tu guarda-alma, debo seguir tus pasos. Ya llevo un año de retraso…”

“Tú…” Richard no sabía cómo reaccionar, sintiendo una carga en su mente. Se puso de pie y caminó alrededor de la casa por un rato antes de detenerse ante el estante de comida y comenzar a cortar algunas tiras de carne skaven para la cena. “Acabas de recuperarte, no puedes moverte ni hoy ni mañana. Aunque tengas que unirte a una batalla después, no salgas de esta zona. Es una orden. Hablaremos de luchar una vez que arregle tus runas.”

Waterflower asintió suavemente con la cabeza.

……

El reloj indicaba que era de noche, pero no había oscuridad en la Ciudad del Sol Desmontado. La luz de la formación de la Gloria Eterna todavía brillaba sobre toda la fortaleza, protegiendo a sus habitantes y ahuyentando a sus enemigos.

Acostado en la cama, Richard estaba mirando al techo. Por más que lo intentara, no podía dormirse.

Habían pasado tantos años desde que se embarcó por primera vez en este viaje, como un niño pequeño y testarudo que no conocía el funcionamiento del mundo ni tenía idea de cómo liderar. Pero ahora, él y sus seguidores estaban creciendo rápidamente. Cada uno comenzó a tener sus propias opiniones e ideas, y tuvieron la capacidad de poner sus pensamientos en acción. Ya no eran tímidos e inseguros, capaces de tomar la iniciativa con respecto a sus propias vidas.

¿No era esto lo que siempre quiso, que sus esclavos se convirtieran en personas de pleno derecho? Siempre supo de los deseos de Waterflower, un amor que había estallado antes de que incluso estuvieran seguros de sus propias vidas. Él tenía sus propias deudas que pagar y se negó a agregar otro peso a su corazón, pero ahora ella había llegado hasta el campo de batalla de la desesperación. Con la protección del alma de Nyra, puede que ni siquiera se hubiera dado cuenta de que estaba luchando a su lado hasta que ella acabara muerta.

Waterflower siempre fue una chica simple, tan simple que casi actuaba por instinto. Su llegada aquí fue sólo eso, un deseo instintivo de permanecer cerca de él. Sin embargo, esta simplicidad fue precisamente lo que hizo que su corazón se sintiera tan pesado.

 

Quizás el joven demonio seguía agachado en la esquina, mirándolo con asombro y curiosidad. Mientras pensaba en esto, Richard murmuró algunas maldiciones en voz baja. Sus malditas bendiciones no le darían ni un momento de respiro. Sabía que Hasting habría comenzado su trabajo de “investigación”, así que el tormento de Blacklight había iniciado.

Pero, ¿qué podía hacer? No era como si pudiera correr hacia el santuario de Hasting y tomar a Blacklight por la fuerza. Independientemente de su habilidad, eso lo pondría en conflicto con un líder de su propia raza por el bien de un demonio que había matado a incontables de sus parientes. Ni siquiera tenía un buen punto. El joven demonio no podía simplemente permanecer acurrucado en la sombra por el resto de su vida. La guerra tenía que terminar algún día, y los prisioneros nunca fueron liberados en los campos de batalla de la desesperación. Había una verdad en las palabras de Rundstedt— ni los Norlandeses ni los Daxdianos consideraban sus vidas como iguales.

Miró por la ventana a la luz brillante, quitándose suavemente el sudor de la frente. Fue a través de esta misma ventana que había visto a un humano casi convertirse en alimento para los Daxdianos hace unos días.

Fue solo… La maldita requisa… Incapaz de reprimir su agitación, finalmente se levantó de la cama y agarró la caja de espada y el bastón.

“No puedo dormir,” le dijo a la chica que estaba acurrucada en un catre improvisado, “Saldré y mataré a unos cuantos enemigos, tú quédate aquí y descansa.” Ignoró la mirada de asombro mientras salía como de costumbre por la puerta, saltando directamente a través de las murallas de la ciudad para desaparecer en la oscuridad.

<< Nota: Catre; cama individual, ligera, sencilla y generalmente plegable. >>

La chica se acurrucó aún más. Sin Richard alrededor, la habitación pareció enfriarse de repente.


Capítulo semanal (21/14)

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3 Comentarios Comentar

  1. Yang

    Lector

    Nivel 31

    Yang - hace 2 meses

    Cuando Richard se vuelva un ser legendario le dará en la cara a miles de pendejos como el mariscal

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