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CoS – Capítulo 792

Libro 6 – Capítulo 18. El Poder De Las Leyes

 

El corredor parecía ser interminable, pero Richard consiguió conectarse con la madre cría en su mente. Le tomó unos segundos, pero finalmente le informó que la crisálida astral no había sido construida con la inteligencia necesaria para navegar por el retorcido espacio en el laberinto de nubes. Ella estaba enviando tres cerebros clonados junto a 200 serpientes aladas inmediatamente para ayudarlo.

“¿Cuánto tiempo tomará?” Richard preguntó.

“Diez horas.”

“Está bien, puedo aguantar hasta entonces.” Él asintió al resto y les informó de la situación.

Sin embargo, después de un solo paso hacia delante, de repente sintió el mundo retorcerse a su alrededor. La oscuridad del corredor abrió paso a un cielo nocturno, mientras que la piedra de abajo se convirtió en hierba. Había un viejo castillo en la cima de una colina, con un horrible cementerio a su alrededor, que irradiaba un aura de muerte casi negra.

Richard miró a su alrededor, pero no podía ver a sus seguidores en ninguna parte. Se sorprendió por un momento, pero luego comenzó a murmurar enfadado, “Un maldito semiplano. Debería haberlo sabido, por supuesto que habría uno al haber sombras planares. ¿Por qué diablos no vi…? ¡Argh, a la mierda!”

Rápidamente sacó al Gemelo del Destino, caminando hacia el castillo abandonado en la distancia. Estar atrapado solo en un semiplano era extremadamente peligroso, pero en vez de seguir maldiciendo tomó la decisión de activar el poder de Schloan. El pozo de estrellas emergió silenciosamente en las profundidades de su alma, estallando con energía astral azul.

Ahora seguro de que las leyes de este semiplano estaban muy por debajo de las de su propia existencia, y que su capacidad para absorber energía no se había bloqueado, se relajó un poco y comenzó a examinar su entorno. Sentía que todo el lugar era una amenaza, la noche más oscura de lo que él estaba acostumbrado y los gritos paralizantes de horror que resonaban en la distancia. Sin embargo, lo ignoró todo y examinó el cementerio; ese era el lugar más probable de emboscada, mientras que el castillo probablemente tenía el camino de regreso.

Un solo paso en la montaña pareció desencadenar algo aterrador. Una palma blanca salió de repente disparada de la tierra, un cadáver en descomposición emergiendo de la tierra antes de ponerse en pie tambaleándose. Fue seguido rápidamente por un segundo y un tercero, ¡y en poco tiempo miles de zombis caminaban en su dirección!

El mar de los no muertos también tenía algunos particularmente poderosos. El nivel promedio era de solo 10, pero había incluso equivalentes a los santos de Faelor mezclados. Aunque ninguno representaba una amenaza individualmente, una horda entera atacando a un individuo desconcertado ciertamente tendría una gran ventaja. Después de todo, la víctima aún estaría tratando de averiguar si esto era real.

Esta horda podría fácilmente matar a un ser sub-legendario de Faelor, pero desafortunadamente se enfrentaba a quien era uno de los magníficos magos más talentosos de Norland. Richard identificó que se trataba de un semiplano real en un instante, y dado su amplio conocimiento, sabía que uno impulsado por el Valle de las Tinieblas definitivamente no podía ser demasiado grande. Incluso una verdadera leyenda de Norland encontraría algo muy difícil de mantener.

También había señales reveladoras para aquellos que sabían dónde buscar. La noche oscura de este semiplano parecía algo retorcida para parecer distante, pero una observación cuidadosa reveló lo extraño de su posición. El creador solo había hecho que el lugar pareciera realista.

Al darse cuenta de que el primero de los zombis estaba finalmente acercándose, Richard se apresuró a recibirlo. La criatura gritó y levantó sus manos en alto para atacar, pero antes de que incluso cayeran, Richard había volado a través del cielo para continuar hacia el castillo. Los dos puños se estrellaron contra el suelo, levantando un poco de grava.

Richard continuó acelerando mientras activaba el Armamento de Maná, tan rápido que ni los zombis regulares voluminosos ni los capitanes más altos podían seguirle el ritmo. La mayoría de ellos levantaron sus puños para atacar, pero el ataque ni siquiera se terminaba antes de que él se marchara.

Sin embargo, sabía que el cementerio no podía ser tan simple como para que un pícaro ágil o un asesino pudiera correr libremente. Ciertamente, solo tardó un momento antes de que las sombras negras emergieran de la noche para golpearle como un relámpago. Solo se mofó, girando el Gemelo del Destino en su mano derecha mientras que con su izquierda disparaba una docena de diminutos rayos.

Esta vez, el rayo era de un blanco lechoso. Estalló en llamas al golpear las sombras negras a gran velocidad, invocando aterradores gritos de dolor cuando las arañas de medio metro de altura cayeron del aire. Las marcas en forma de estrella en sus espaldas fueron las primeras en quemarse, y sus patas de dos metros de largo pronto les siguieron.

Con un cierto nivel de análisis completo sobre las leyes del Árbol de la Vida, Richard ahora tenía la capacidad de integrar el poder de la vida en sus ataques. Esto normalmente debilitaba a la mayoría de los hechizos, pero resultaba perfecto para contrarrestar a las criaturas no muertas. De hecho, fue tan efectivo que él mismo se sorprendió; solo había añadido el poder como una pequeña prueba, ¡pero el poder del rayo se había duplicado!

Habiendo lidiado con las arañas cadáveres, Richard llegó hasta el castillo antes de encontrarse con el siguiente obstáculo. Una gran colonia de murciélagos se apresuró a atacarlo, pero siendo incluso más débiles que las arañas, solo se lanzaban a la muerte. Una cosa era atacar a un mago con números, pero otra cosa completamente distinta era tratar con el poder de Ciclo de Maná. Richard creó una espesa niebla a su alrededor para confundir a los murciélagos antes de lanzar una docena de pequeñas bolas de fuego en el área que lo rodeaba. Añadiendo un hechizo de grado 7 de protección mágica a sí mismo, las alineó todas y las hizo explotar.

*¡BBBOOOOOM!* La explosión sacudió el castillo, las llamas se estrellaron entre sí antes de caer en cascada sobre los murciélagos. La niebla comenzó a arremolinarse y formó un tornado de llamas que quemó todo lo que estaba cerca hasta convertirlo en cenizas. Aun así, las llamas alcanzaron un punto de inflexión, explotando desde el centro para incinerar casi todo en un radio de cien metros. Solo los generales zombis apenas lograron sobrevivir.

Richard miró a su alrededor al cielo vacío antes de reírse ligeramente. Solo había usado el equivalente a un hechizo de grado 8, pero había estallado con poder más allá del grado 9, incluso cuando el ojo de la tormenta estaba protegido por una barrera de grado 7. Era fácil tener un montón de bolas de fuego concentradas o esparciendo su poder, pero era otra cosa completamente distinta asegurarse de que este poder solo se extendiera en una cierta dirección. Si incluso una de sus bolas de fuego hubiera sido colocada ligeramente mal o hubiera explotado con un poco más de potencia de la necesaria, el escudo se habría roto en un instante.

Escudriñó los alrededores antes de precipitarse hacia el edificio del castillo, cruzando el patio en un instante antes de colocarse contra una de las paredes. Se quedó mirando a la horda de zombis que seguía acercándose, lanzando lentamente una docena de semillas de fuego en todas direcciones.

Otra fuerte explosión se produjo cuando todas las plántulas estallaron en un enorme muro de llamas, quemando un metro en el aire. Las llamas parecían más bien débiles, y los no muertos sin cerebro habrían caminado de todos modos, pero en el momento en que uno trató de atravesarlas, chilló de dolor al convertirse en polvo. Otros pocos siguieron, pero sufrieron un destino similar. Los más fuertes de todos habían logrado atravesar tres capas antes de ser destruidos.

Estos muros parecían mucho más débiles que los muros de fuego ordinarios, y lo eran, pero también habían sido impregnados con cierta cantidad de energía vital. Solo podían arder unos pocos minutos, pero cada vez que una criatura no muerta pisaba una luz blanca lechosa estallaba de entre las llamas y era consumida en un instante.

Fue solo ahora que Richard se dio cuenta de lo amenazante que podía ser el poder de las leyes.


Capítulo semanal (13/14)

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3 Comentarios Comentar

  1. Luis Rojas Valle

    Lector

    Nivel 19

    Luis Rojas Valle - hace 3 meses

    Parece que este será un punto de inflexión para Richard de todas formas gracias por los capítulos 😁👍

  2. Delta9021

    Lector

    Nivel 10

    Delta9021 - hace 2 meses

    Sabiendo los capítulos que son, me pregunto como seguirán la historia porque la sienta cada vez más lenta, a comparación de como había estado

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