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CoS – Capítulo 82

Capítulo 82. Conspiración

 

El joven sacó un pergamino de cuero de una estantería después de terminar sus palabras, lo puso sobre la mesa y lo desplegó revelando un mapa de Fausto. Mágicamente se expandió con un toque, convirtiéndose en un modelo tridimensional de la ciudad de las leyendas.

Golpeó ligeramente la tercera isla de la séptima capa, “Primero tenemos que sacar a nuestro pequeño Richard de esta apestosa isla. Y… Mmm, definitivamente querrá revisar la Iglesia del Dragón Eterno, así que este será un buen lugar. ¿Qué piensa, Maestro Valen?”

El anciano llamado Valen miró hacia donde había apuntado el joven, un lugar relativamente tranquilo y pacífico entre la Iglesia del Dragón Eterno y el Templo de Teletransportación. Por supuesto, esto era relativamente importante,  debido a lo cerca que estaba de las puertas de la ciudad y de las paradas de vuelo, todavía tenía bastante tráfico. Las pupilas de Valen se estrecharon en el momento en que observo el lugar, y él asintió: “Ese es un gran lugar, pero tienes que ser rápido. ¿A quién vas a enviar?”

“Faulk, Faulk Joseph. Es nuestra mejor elección”. El joven respondió sin dudarlo.

Hubo un sutil cambio de humor en la habitación, e incluso Kevin comentó: “¿Faulk? ¿Es eso necesario?”

El joven sacó un pañuelo blanco y respondió con indiferencia mientras se limpiaba las manos: “Por supuesto que es necesario. ¿Crees que Gaton simplemente se rendirá si enviamos a alguien más? Esos zorros viejos verán a través de nuestro pequeño plan, pero necesitamos forzarle a tolerarlo por ahora. Eso necesita suficiente sacrificios por nuestra parte. Él sabrá lo que estamos haciendo, pero tenemos que forzarlo a tratar con nosotros en otra fecha posterior. Lo que necesitamos ahora es tiempo. Bien, Maestro Valen, le dejaré convencer a Faulk”.

“Haremos lo que pidas”, dijo el viejo con respeto. Entonces se levantó, y se fue con el resto de los hombres a cuestas.

Al joven, Raymond Joseph, el cuarto hijo del Duque Joseph, no le gustaba ser interrogado después de haber tomado una decisión. Era uno de los tres miembros más poderosos de su familia, habiendo mostrado afinidad tanto por las guerras planares como por gobernar su territorio. Pero no era por eso que se le conocía: ¡recientemente había defendido su pequeña nobleza de los ataques de dos vizcondes Archeron!

……

Después de unos días aburridos de lectura y meditación continúa, Richard decidió dar un paseo y relacionar las calles de Fausto con la información que había leído en sus libros. El centro de la ciudad de Fausto estaba verdaderamente floreciente, con cientos de alianzas y muchos grupos e individuos poderosos tratando de hacer una fortuna o encontrar algo útil allí. A decir verdad, mientras uno tuviera suficiente dinero en Fausto, podría conseguir casi cualquier cosa que deseara.

Demi y Venica se habían convertido en un inconveniente al quedarse en la isla de la familia. Le resultaba cada vez más difícil evitar sus agresivos avances, y ya habían empezado a terminar sus clases temprano para visitarlo al menos una vez al día. No pasaría mucho tiempo antes de que terminaran siendo algo más que amigos si esto continuaba, el objetivo final de las chicas.

Demi y Venica eran diferentes de las mujeres normales Archeron. Producir descendientes poderosos era sólo una faceta de su consideración; estaban más interesadas en participar en las guerras planares junto a él.

Por eso, cuando Warren invitó a Richard a visitar juntos la Iglesia del Dragón Eterno, aceptó enseguida. Aunque era bastante extraño que Warren lo invitara a salir con su obvia hostilidad, creía que todavía tenía cierta lógica. ¿Quién no querría establecer una buena relación con un maestro de runas de quince años? Cualquier niño bien entrenado de la nobleza había aprendido a dejar de lado sus sentimientos personales por el bien de sus intereses y beneficios. De no ser así, hace tiempo que habrían sido eliminados en las guerras internas de sus familias.

Richard, por otro lado, estaba emocionado de ver la iglesia, así que llamó a su mayordomo personal para reportar sus planes. Gaton le había pedido informar a la familia cada vez que quisiera irse, y que esperará los preparativos.

El mayordomo se dirigió a una pequeña habitación al lado del castillo a petición de Richard, informando a una mujer que era caballero sobre de sus planes.

La mujer estaba vestida con una armadura ligera pero elegante de un estilo inusual. A diferencia de los diseños convencionales que se centraban en proteger el pecho, la garganta y la ingle, su armadura parecía estar centrada en realzar su excepcional figura. Se ajustaba perfectamente a sus curvas, casi comparable a un vestido de gala hecho a medida. No había protección especial ni defensa visible en sus partes vitales, mientras que toda la armadura estaba decorada con bonitas líneas florales e incrustada con muchas gemas y cristales.

Los patrones veteados se esparcían por toda la coraza, las joyas brillaban como estrellas, pareciendo casi translúcidas en ciertas áreas. Aparte de las hombreras que tenían un diseño tradicional, parecía que toda la armadura estaba hecha para exhibir y no sería efectiva en combate. Sin embargo, el aura mágica distintiva que irradiaba de ella decía lo contrario; esta seguramente no era una armadura ordinaria.

La mujer era relativamente bonita, incluso un poco sensual, con sus ojos moviéndose coquetamente. Ella parecía tener alrededor de 20 años, su corte de cabello marrón por encima de los hombros la hacía parecer juguetona pero experimentada. Todo su cuerpo estaba colocado cómodamente en la silla, con las piernas apoyadas en la mesa. Por supuesto, sus muslos simplemente estaban expuestos. La piel clara y de aspecto delicado resultaba muy deseable bajo la luz dorada del sol.

Parecía bastante relajada bajo la deliberada y fortalecida luz del día de Fausto, como si pudiera dormirse en cualquier momento. La espada que ella dejó recostada contra el apoyabrazos de la silla se inclinaba lentamente, pareciendo que podía caer y derrumbarse en el desgastado suelo en cualquier momento. El mayordomo sabía que todo esto era sólo una fachada, y los hombres que habían muerto a causa del arma mortal también estarían de acuerdo si tuvieran la oportunidad.

Para los enemigos de los Archerons, la Paladín de Sangre Senma, no era en absoluto adorable.

Pasaron cinco minutos desde que el mayordomo informó a Senma hasta que ella finalmente bostezo, quitando sus piernas de la mesa antes de estirarse perezosamente. Este fue un proceso bastante frustrante, porque la mitad inferior de su armadura estaba diseñada como una falda larga, exponiendo el área debajo de ella. Por supuesto, una mujer con fuerza y belleza era una asesina de hombres. Muchos habían muerto bajo su espada, siendo empalados en una fracción de segundo después de pensar en mirar bajo su falda.

Pero el mayordomo que ha estado trabajando para los Archerons durante 30 años estaba más que familiarizado con los 13 caballeros rúnicos, así que mantuvo sus ojos a 10 centímetros de sus pies desde el momento en que entró en la habitación. No vacilaron ni un poco.

Los 13 caballeros tenían sus propias manías; a Senma le encantaba vestirse de forma provocativa, pero si alguien la miraba indecentemente se ponía furiosa.

“¿Nuestro pequeño Richard quiere dar un paseo? ¿Con Warren?” Preguntó Senma con los ojos entrecerrados.

“Sí.” El mayordomo contestó con respeto.

“Muy bien, ya está. Deja que el chico vea el mundo, tampoco es bueno encerrarlo todo el día en esta isla. ¡Todo el azufre será malo para su piel! No te preocupes, lo mantendré a salvo. Pero solo a Richard, el hijo de esa campesina podría morir por lo que a mí respecta.”

El mayordomo se inclinó y se fue, fingiendo que no había escuchado las últimas palabras de Senma. La Paladín de Sangre maldijo en algunas ocasiones, otra de sus costumbres. Sin embargo, su promesa lo dejó tranquilo.


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