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DRE capitulo 62

Un instante de nada

… Decir que las bases del mundo son y siempre han sido inestables no sería inequívoco.

En circunstancias ideales la mayoría de los sistemas funcionarían y tendrían cimientos indestructibles.

Sin embargo la vida pocas veces concede tal cosa como circunstancias ideales.

Lo cierto es que la mayor manera de derrotar a una gran potencia es acabar con su voluntad y creencias.

La lucha en este bosque no es solo una prueba de poder.

Es un intento de acabar con el deseo de pelear del otro lado exhibiendo el poder del que son dueños.

Sin embargo esto entró en un punto muerto imposible de romper.

A pesar de que hasta ahora el poder mostrado por Brendan superó con creces el de Lux pareciera que este último no tomó en serio esto.

Brendan es consciente de esto, su tez se volvió pálida y sombría después de observar los resultados de este día.

Los resultados son absurdamente mejores que los de ayer.

Pero esto por alguna razón no le trajo paz, en su lugar solo desconcierto.

Este definitivamente no es el límite de su poder, de otra manera ¿Bajo que concepto podría siquiera pensar en retarlo?.

Mientras meditó sobre todas estas cosas, su cuerpo se encontró en un constante flujo de energía.

[Solo quedan cinco días… Después de eso comenzará el verdadero juego… Pero no entiendo ¿Porqué parece ignorar lo que pasó ayer?, lo que aprendieron sus muñecas pudo transmitirlo hacia los lobos, estoy seguro… Entonces ¿Está jugando?].

Brendan movió su mirada hacia distintos lugares, pareció desorientado y en busca de algo, el gran mar frente a él es lo único que podría encontrar además de las personas alrededor.

Su vista se detuvo en seco al ver a Ledia, después de unos cuantos segundos sacudió su cabeza y entrecerró sus ojos.

Un suspiro salió de su boca poco antes de hablar “Tengo un asunto que atender, voy a comprar una bebida”.

Ledia levantó levemente su ceja derecha, luego de pensar un momento sonrió y dijo “Quiero una pelota de playa”.

“Jajaja, pensé que nunca me la pedirías” dijo Brendan sobando su cuello y riendo suavemente.

“¡Hmph! Se supone que la debiste haber traído antes, estamos en una playa después de todo, ¡Mira a la pobre de Zefis!” Ledia señaló con sus manos.

Brendan hizo a un lado sus lentes y observó a Zefis, ella está nadando de espalda cerca de la orilla, pareció realmente cómoda y disfrutando del sol.

Brendan se mostró extrañado por su gesto y formó media sonrisa en respuesta

“Definitivamente triste” dijo Ledia mientras asintió repetidas veces.

Brendan siguió con la media sonrisa y dijo “Sí… Triste… ¿Vas a querer algo más?”.

Ledia levantó su mano derecha y dijo “Un bañador… ¡Olvide el mío en la academia!”.

Brendan cerró los ojos suspirando “Ya me sorprendía que no fueras a nadar, aunque supuse que te gustó mucho ese vestido”.

Ledia enrolló sus manos alrededor de ella misma pareciendo que se abrazo, sin embargo sus manos están aferradas a su vestido verde “¡Claro que me gusta!” su mirada bajo lentamente “Es solo… Se llena de arena en este lugar además… ¿¡Quien usa vestido en una playa!?”.

“Bueno puede que no sea práctico pero la belleza no depende del lugar, eso… Solo es un complemento” Brendan dijo con calma en la superficie pero su corazón latió a una velocidad anormal.

Este cambio no duró mucho, rápidamente fue suprimido por Brendan así evitando que se notará.

Con un suspiro Brendan dio media vuelta y se marchó, Ledia lo observó marcharse puede que ninguna otra persona lo notara pero ella por otra parte lo notó claramente.

Sus ojos brillaron con suavidad y su boca tembló de una manera imperceptible, entonces ella murmuró “¿Qué podría…?”.

El silencio persistió alrededor de ella y apresar de que relativamente lejos hay bastante gente pareció ignorar todo.

Silencio mortal y extraño eso es lo único que se vería en ella.

De por si las personas que la vieron al pasar pensaron extraño de ella por llevar un vestido, en una playa.

Aunque las personas que la vieron tuvieron que admitir que en ella hay un encanto natural.

Cultivar el cuerpo no hace cosas imposibles, las personas que adquieren belleza extrema tenían la oportunidad de tenerla aún siendo simples mortales.

Las personas al nacer obtienen todas sus limitaciones y talentos, a menos que encontrasen un objeto de leyendas la única alternativa para “mejorar” la apariencia sería ocultando su verdadero aspecto.

Si bien su belleza general mejoró después de cultivar, no está ni cerca de ser única en el mundo lo cierto es que ella tuvo ese don desde que nació.

La razón principal de porque no se manifestó es simple, su estilo de vida no era muy saludable… Por decir lo menos.

Finalmente ya pasado un rato sacudió su cabeza y volvió a la sábana que tendió este día.

Su estatus y su prestigio como la emperatriz realmente no son grandes, para empezar jamás tomó parte de las decisiones.

Sin embargo lo que si fue muy conocido de ella es el gran enigma que es, si bien es claro que hayan oído de ella es prácticamente imposible que la reconozcan.

Si hubiera una persona que fuera capaz de hacerlo no estaría tan despreocupada.

Sus ojos rodaron hasta Zefis y ella seguía nadando en círculos como si nada más le importará.

Ledia suspiró al verla pero no se detuvo viéndola sino que su mirada paseó por toda la plata buscando alguna cosa.

Brendan ya estaba fuera de la playa y entró a un estacionamiento, en la superficie parecía vacío.

Brendan no prestó mucha atención sino que por el contrario se marchó.

Fuera hay una extensa cantidad de tierra con pasto en algún punto entre verde y amarillo, el aire es bastante húmedo.

La temperatura es tibia, no es lo suficientemente baja para causar molestias al cuerpo como frío pero tampoco es alta provocando una extraña sensación en la piel combinado con la humedad del aire.

Conectada con el estacionamiento está una carretera que se extiende algunos kilómetros, después se divide en una intersección y se ramifica.

Pero se supone son varios kilómetros de un solo camino.

Sacó un dispositivo alargado de no más de dos centímetros de ancho y longitud, la altura rondó los diecisiete centímetros.

Hay tres botones en la base, Brendan presionó el primero y una pantalla azulina se extendió desde el dispositivo.

Lo que mostró fue simplemente un mapa y al observarlo Brendan suspiró “La tienda más cercana está a doscientos treinta y seis metros”.

No es lejos, sin embargo le sorprendió que este a esa distancia, paso por el lugar antes, pero ¿Cuánto son doscientos treinta y seis metros en un coche?.

Mientras caminó hacia ese lugar observó varias cosas, la mayoría fueron solo rocas extrañas algunas esféricas y algunas otras con yacimientos de distintos minerales…

Probablemente nadie los haya tomado puesto que no pueden refinar la mena, o simplemente debido a que realmente las joyas no valen tanto como en el pasado.

Tomó un poco de oro nativo con tintes blancos y lo guardó en sus bolsillos, lo más probable es que este lugar fuera anteriormente lecho marino, formando estos debido al movimiento del agua.

Aunque realmente le es imposible saber la razón detrás de esto,  no es geólogo.

Las razones pueden ser muchas y esto no le llamó la atención, simplemente siguió caminando.

El tiempo pasó y a su destino se acercó, frente a la puerta tomó un respiró profundo y entró.

Bienvenido estimado cliente, los precios están bajo los productos, favor de pasar al mostrador y depositar los kiri, ¡confiamos en que no se irá sin pagar!”.

Brendan observó a sus alrededores y una pequeña abertura lineal en la pared al fondo de la tienda.

“Un subfusil…” Brendan sonrió “¡Vaya que confían en los clientes! jeh” soltó una risa algo irónica.

La segunda cosa que llamó su atención fue una cámara con un escáner de precios integrado, realmente la metralleta no es para asustar.

Cómo era de esperarse de una tienda cercana a una playa tiene una sección completamente exclusivo de artículos playeros.

Brendan se dirigió a la sección y tomó una pelota de playa, cuando llegó a la sección de bañadores solo había de un tipo pero de varios colores, la decisión fue demasiado sencilla, tomó el de color verde y se dirigió a la zona de bebidas.

Después de dar un corto vistazo agarró un refresco azul, luego fue al mostrador, insertó cincuenta y cinco kiri.

Justo cuando iba a irse una chica entró, su aspecto por si mismo podría considerarse débil.

Ojos y cabello negro, una chamarra negra y pantalones grises.

Básicamente su apariencia es parecida a la de un adolescente común, sin embargo su chamarra no es nada común, no hace frío y se supone está prohibido taparse la cara en este tipo de establecimiento.

Brendan destapó su refresco y tomó un gran tragó antes de exhalar una gran bocanada de aire.

La grabación de bienvenida se reprodujo nuevamente, la chica solo asintió y caminó dentro.

Brendan cerró los ojos y abrió la puerta, cuando estaba a punto de salir nuevamente el sonido de una rotura seguida de tres disparos resonó en sus oídos.

Al voltear su mirada se encontró con a la chica atravesada por tres balas en el estómago, tres agujeros bastante notables y la sangre que brotó de estos.

La sangre es oscura y más densa de lo normal, lo que claramente sorprendió a Brendan.

Un instante después la luz desapareció, la mitad del planeta se sumergió en el verdadero abismo.

No hay luz, ni siquiera la oscuridad se pudo vislumbrar, pero esto solo duró un parpadeo.

Durante ese pequeño instante Brendan fue capaz de sentir lo que es la verdadera nada.

Antes de que cualquier persona pudiera decir nada o siquiera procesar lo sucedido la luz que ya viajaba hacia el planeta lo cubrió nuevamente.

Cuando la luz volvió solo un ligero hilo de sangre oscura se escurrió de la boca de la chica.

Las heridas en su cuerpo ya no estaban, de hecho ahora parecía más saludable.

Brendan sintió una extraña presión mientras observó.

Una gran a cantidad de energía brotó de su cuerpo como loca y vapor salió de dónde estaban las tres heridas y por su boca.

¡Sin lugar a dudas ella es un monstruo incomparable!, por lo menos fue la visión que tuvo Brendan en ese momento.

La chica se mostró claramente enojada “¡Insolente!, ¡No robe nada!” sus ojos se estremecieron de manera errática “¡Maldita camara!”.

Después caminó insatisfecha con una bolsa de cacahuates rota hacia el mostrador, “¡Iba a pagar esto!”, al llegar sacudió su cabeza, de nada servía ir, no hay una persona real atendiendo.

“¡Ya no voy a pagar esto ni en broma!” dijo mientras se volvió para irse, la metralleta apunto nuevamente hacia ella.

Brendan suspiró y lanzó un billete a la zona de pago en el mostrador y dijo “Yo pagó”.

El subfusil se detuvo y Brendan siguió su caminó, había quedado deslumbrado por la nada, sin embargo su temperamento le pareció muy inestable.

La chica suspiro enojada, salió del establecimiento con una expresión sombría.

Sus ojos brillaron con intensidad y después de unos pocos instantes su mente se calmó y formó un aro de energía a su alrededor.

Su cuerpo pareció desintegrarse en polvo que voló con el aire.

Encima de una montaña gigantesca que parecía tocar el espacio exterior, el mismo chico apareció.

Sus ojos brillaron llenas de estrellas, un suspiro surgió de su ser y la montaña tembló, no fue un temblor por la magnitud del ruido.

Su suspiro fue suave pero a un así hizo temblar la tierra y las pocas nubes se dispersaron.

“Ese tipo parecía interesante… Pensé que los cultivadores habían abandonado estos reinos… Aún así es muy débil… por el momento”.

Cerró sus ojos y se sumergió en sus propios pensamientos y saco uno de los cacahuates de la bolsa “Hacía ya tiempo que no estuve cerca de la muerte… Necesito mejorar mi concentración, pero esos cacahuates son tan… Sabrosos”.

Sacudió su mano derecha y la bolsa desapareció en un resplandor.

Mientras más se hundió en su mente su cuerpo se volvió ilusorio y entró en la montaña descendiendo hasta el núcleo infernal del planeta.

A pesar de encontrarse en tal lugar no mostró la más mínima alteración e incomodidad.

Parecía estar a punto de dormir cuando dijo “Tengo que fortalecer mi cuerpo mortal cuando salga…”.

Brendan por otra parte llegó a la playa, una gran ola de calor azotó su cuerpo, la diferencia de temperaturas es anormal.

Sin embargo no le importo realmente.

Cuando vio a Ledia sonrió y caminó hacia ella.

Tocó su hombro tres veces antes de que ella reaccionará “Pense que ibas a tardar más”.

Brendan levantó una ceja “¿Pues dónde creías que estaba?”.

Ledia observó el bañador y la pelota, dijo con una sonrisa “Eso no es importante, lleva la pelota a Zefis y yo me pondré esto” dijo al tomar el bañador, seguidamente se dirigió a una casa al lado de la playa.

Brendan caminó hasta Zefis “Hola” dijo al llegar cerca de ella.

Lanzó la pelota y Zefis la tomó con ambas manos “Gracias”.

Después reviso a sus alrededores y preguntó “¿Y Ledia?”.

Brendan cambio la dirección de su mirada a una casa de al lado de la playa “Fue a la casa de playa a cambiarse”.

Zefis asintió y después de pensarlo un poco agitó la pelota mientras dijo “¿Quieres jugar?” después de decirlo lanzó la pelota.

Brendan levantó su brazo derecho para recibirla “Claro”.

Fin del capítulo LXI

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