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DRE capitulo 83

¿Es suficiente?

Una habitación iluminada con un blanco extremadamente puro.

Los bordes cubiertos por un metal color rojizo, tomando la forma del cuerpo de un dragón y terminando en las cabezas de dragones gemelos.

Las paredes adornadas por un azul fantasmal y el techo blanco, difería de el piso llenó de azulejos marrón.

En el centro dos mesas con forma de media luna, una frente a otra separadas por poco más de dos metros.

Al lado izquierdo de ambas y en el medio un trono de esmeraldas completamente puras.

Siete personas en la habitación, una en el trono, tres en cada mesa.

Todos llevando capas grises con capuchas.

“Dragon, diez núcleos de dragón terrestre rango doce de las dieciséis tribulaciones de la forja divina”.

Quién pronunció aquellas palabras fue la persona en el trono, mostró una expresión extremadamente sombría.

Una de las personas en las mesas alzó su voz, concretamente el primero de la derecha desde la perspectiva de la persona en el trono.

“Señor ¿¡No es esto demasiado!?, No sabemos siquiera si murió realmente” fue lo que dijo.

El hombre en el trono suspiró “Ya intenté todo, las pruebas apuntan a que ya está muerto”.

Todos tuvieron una expresión sombría… El único que intentó hacer algo fue aquel anciano.

Sacudió sus manos “Espere, espere, espere ¿Ya intentó comunicarse con él?”.

El hombre en el trono resopló “¿Qué creés que fue lo primero que hice?”.

“Cierto, claro” Aquel anciano parece incómodo, aún así siguió hablando “¿Entonces que ocurrió?”.

“… Algo bloqueó las comunicaciones, no importa cuánta energía ni poder coloque en las formaciones no puedo sobrepasar esa restricción” dijo aprensivo aquel en el trono.

El anciano levantó su dedo índice derecho, probablemente al tener una idea “¿Ya envío a un grupo a investigar?”.

No se molestó en responder a aquella pregunta, en su lugar resopló enojado y preguntó “¿Viniste a atender el asunto de la recompensa o a hacer el ridículo”.

“Impropio de alguien de su posición” susurró el del medio a la izquierda.

El tercero de la izquierda asintió, susurrando también “Quizá está ebrio, oí que ordenó varias botellas de vino celeste”.

“¿Que tan poderoso tiene que ser ese vino?” susurró nuevamente el del medio.

“Probablemente lo suficiente para matarlo si fuera una sola etapa más debil”, entonces ambos rieron.

El anciano parecía querer hablar, al ver el rostro de la persona sentada en el trono forzó su boca y se sentó derrotado.

La persona en el trono soltó un suspiro dolido, “Entonces, esa es una recompensa justa por la cabeza de Zen, ¿Cierto?”.

El tercero de la derecha alzó suavemente su mano derecha, llevando la palma contra su pecho “Mi señor… ¿Qué haremos si el no es responsable?”.

Suspiro, “No importa cuánto lo intenté, no hay nadie además de Zen y Xu que haya salido de esta galaxia… Yu debería estar durmiendo”.

Dijo el hombre en el trono, aún así la misma persona que había hablado suspiró “Lo que sucede es que… No tenemos pruebas concluyentes, ¿En realidad creé que esto pasará sin ninguna consecuencia?”.

Sacudió su cabeza, negando rotundamente “No, sin embargo, es factible reprimir las consecuencias, además, si es inocente regresará junto a él”.

Nuevamente estuvo a punto de hablar “Pero el ya ha… Oh”, después se sentó aún dudoso.

Nadie se atrevió a decir algo más y cada uno metió su mano derecha en su capa, sacando un pequeño talismán.

Oculto y difícil de notar.

Aún así es sencillo ver qué no todos son iguales, o por lo menos no están colocados de la misma manera.

El hombre sentado en el trono observó la palma de su mano, “Bien, ya se ha tomado la desición”.

Entonces con un extraño sonido todos desaparecieron y el tuvo sus ojos cerrados.

Siguió en la misma habitación, pero no hubo evidencia sobre lo que recientemente ocurrió.

Abrió sus ojos, en ellos hubo pocas cosas, menos piedad o solemnidad, únicamente una débil sensación de… Tristeza o quizá banalidad.

Sacó su brazo derecho de su capa, revelando una gran cantidad de joyas en brazaletes y collares.

Uno de los tantos en ellos brilló cuando transfirió un poco de energía “Sarin, ven a este lugar… Tengo nuevas instrucciones”.

Después de unos cuantos segundos de silencio una voz con un tono bastante alto, claramente femenina se escuchó.

“En seguida mi señor, Shei”.

Después la señal se detuvo y la joya dejó de brillar.

“Tal cosa no existe… Aún así esperó esto no alteré el orden de las cosas, necesitó un culpable”.

[Nadie creería que alguien de su nivel murió en los “reinos bajos”, aún si Yu lo hubiera hecho… Su existencia ya no es algo muy conocido, incluso en este lugar].

Shei suspiró profundamente, mientras empezó a esperar, aparentemente.

_Parte 2_

En una cierta habitación, en un cierto lugar una persona _Luke_ se recostó sobre una columna.

Frente una mujer _Serafina_ acostada en una cama de apariencia fácilmente olvidable.

“¿Estás bien?” Preguntó Luke.

“Que pregunta tan obvia, igual ya estabas tardando, ¿Donde quedaron tus modales?” Serafina dijo, probablemente burlándose.

Los ojos de Luke rodaron “¿Dónde quedó tu prudencia?, ¿Porqué subestimas a tus enemigos?, ¿Porque te expones al peligro sin razón?”.

Serafina retrocedió ante aquella afirmación.

Después de recuperarse dijo enojada “Yo intenté serlo, nunca pasó por mi cabeza que algo como eso pudiera atravesar mi barrera”.

Luke alzó su mano derecha, luego la llevo a su nariz y comenzó a sobarla con sus dedos índice y pulgar.

“¿Y porqué crees que ocurre eso? Te sobre estimas a ti misma, subestimando a todos los demás” dijo en un tono bastante bajo.

“No me puedes culpar, toda la gente en ese lugar es débil, siquiera pude sentir su aura, fue toda una sorpresa”.

Fue en este punto que Luke cerró sus ojos, e hizo un énfasis en la cima de su nariz.

“Y pensaste que el, la única persona que vio tu movimiento, que te evadió y además te sorprendió, es débil solo por estar ahí”.

Serafina no respondió.

Luke abrió sus ojos y el énfasis se hizo mayor, prácticamente sobando las bolsas en las que había varias ojeras.

“Mira, no te estoy pidiendo que tomes a todos como rivales que pueden matarte, quiero que tengas varios objetos que puedan salvarte y que dudes sobre el verdadero poder de tu oponente” dijo en un tono que no anunciaba enojo o alegría.

Alzó su mirada, viéndola a los ojos “¿Es eso mucho pedir?”.

“Bien…” dijo con debilidad “Bien” volvió a decir, con algo de firmeza, “Dame tiempo para pensar”.

“Si eso te parece prudente, de todos modos tengo que irme, tienes que estar recuperada para mañana”.

Suspiro, fue lo único que pudo hacer, antes de darse vuelta y desaparecer tras una puerta a medio cerrar.

Antes de darse cuenta ya había sido cerrada.

Su mano se movió frente de sí, en dirección donde antes había una persona.

Como intentando tomar algo que nunca podría obtener.

“¿Porqué tu comportamiento decidido y seguro, pero aún así medido, es lo único que no puedo copiar de ti?”.

Difícil, es lo único que pudo pensar, suspiro, entonces dejó el asunto y observó aquella nota, aquella maldita nota.

La tomó entre sus manos insegura de que hacer.

Pero sacudió su cabeza sacando una gema de entre su ropa, cerró sus ojos.

El papel comenzó a arder con un fuego azul intenso.

Al caer las cenizas fueron barridas por un viento lleno de frescura.

Lejos de aquella cama.

“Realmente, ¿Fue una buena idea?” dijo, pareciendo tener sueño.

_Parte 3_

Apenas pasaron algunas horas desde que se mandó cierta orden.

Los cielos fueron cubiertos en miles de planetas.

Las incontables sedes apostadas en distintas partes de la galaxia, rápidamente pasaron de un planeta a otro.

Emitiendo un cierto mensaje, y rápidamente cubriendo todo lo que entró en consideración.

No es que no quisieran cubrir toda la galaxia, ciertos… Lugares tienen una importancia más allá del poder de su orden.

Sin contar planetas o regiones sin civilización alguna, en incluso regiones bajo las cuales no tienen poder.

Cómo la capilla del juicio, esa tierra maldita, llamada capilla por alguna razón.

Por algún motivo no se reveló el porque, pocos son capaces de entender el propósito trás de esta orden.

Sin embargo, una cosa fue dicha, dentro de poco, una vez fuera capturado, se daría a conocer la razón detrás de aquella orden.

Además de la preocupación con la que fue enviada.

No solo el nivel no justificó la recompensa, todo se movió demasiado rápido, como si fuera algo que no pudieran dejar de lado.

En un planeta cuyo nombre no es importante, en cierto país, un hombre joven, quizá.

Con ojos fatigados, ligeramente rojos, bostezo, un acto que le trajo dolor.

Malherido, aún así con las heridas cubiertas.

Tela débil, probablemente que consiguió de un lugar abandonado.

Dolor, es claro que es una cosa que siente, aún después del tiempo que ha pasado, su corazón…

Si se lo propusiera podría tomarlo ya que aún sigue al aire libre.

Protegido por una capa de energía, probablemente en unos dos o tres días estará bien.

Podría parecer poco, aunque realmente no lo es.

El hecho es que si no fuera de su nivel, simplemente hubiera muerto, pero morir a vivir así… Es difícil elegir una de esas dos cosas para varias personas.

Por lo menos, eventualmente sanaría, aún así, algo como eso no es realmente cómodo, cada rozamiento de su ropa movió el escudo que lo rodeaba.

Debe moldearse a medida que se regenera.

Caminó en las calles de un pueblo, unas cuantas casas, no podía pasar de veinte.

Desperdigados alrededor del terreno, no muy grandes pero definitivamente no pequeñas.

En el camino hecho de piedra pulida se vio una señal.

Frente a una casa rodeada de un variado jardín.

Cuando lo vio, mostró una sonrisa falsa “Ah, la ironía”.

Abrió su mano, no necesita ser dramático, apenas se abrió una grieta en el espacio, sacó una máscara blanca.

Probablemente de porcelana.

La llevó a su rostro y este comenzó a cambiar mientras la energía a su alrededor parecía ondear su rostro.

En poco tiempo la máscara desapareció y su rostro se volvió más definido, con el rostro de un guerrero.

Incluso con una cicatriz de su ojo derecho hasta su mejilla.

Una barba también se mostró, aún así ningún bigote que le acompañe.

Además el color de su cabello se tornó de un amarillento a rojo escarlata.

Aún así sus ojos siguieron poseyendo esa fatiga.

“La persona a la que pensé apoyar realmente ha hecho esto, suspiro, cuánto odió la política”.

Dio un vistazo a sus alrededores, no hubo movimiento “Esto debería servir en este planeta…”.

[Después de recuperarme debería a Colosu].

Entonces siguió caminando, un lugar como este no podría ayudar a su recuperación.

Si tan solo hubiera un cultivador de soporte.

Probablemente esté mejor cuando llegué a una ciudad.

Pero algo es mejor que nada, actualmente volar sería algo muy peligroso.

El planeta bastante deteriorado, posiblemente por una guerra, apenas avanzó unos mil pasos y ya había encontrado dos campos llenos de cadáveres.

Signos de luchas, tierra quemada, destrucción antinatural, espadas y obvias heridas hechas con otras espadas.

En el peto de cada uno de ellos hubo dos emblemas, uno de aquellos de armadura azul, un dragón azul.

Por otro lado el de aquellos de armadura amarilla, un dragón de color entre amarillo y ceniciento.

Una lucha entre países o facciones.

Si fueran ropajes en lugar de armaduras sugeriría una lucha entre clanes o sectas.

Al ver el campo de batalla, completamente destruido, lleno de sangre y armas caídas.

Reaccionó de una manera, quizá no compasiva pero justa.

Quemó los cadáveres, estos tipos de lugares fácilmente se podrían convertir en campos de cultivo para resentimiento.

Al ver las llamas doradas consumir los cuerpos solo pudo reír, la ironía, el color dorado representa la realeza.

El símbolo de la realeza consumiendo a su pueblo, si no hubiese reído no sabría que hacer.

Una de las cosas más básicas en el camino del poder es lo que representa el color del poder que usas.

Suspiro, Zen estuvo caminando, probablemente ya llevaba unos dos mil quinientos pasos, ahí hubo un río.

Se acercó, agachó y tomó algo de agua con sus manos.

Un ligero gemido de dolor, llevó el agua a su boca, bebiendo un poco.

Después agarró un poco más, limpiando su rostro.

Prefería no usar ningún tipo de habilidad en su cuerpo dañado, temiendo alguna interrupción.

Sus ojos algo cansado, hacían varios años que no dormía, probablemente una docena.

Ya empezaron a calar hondo en su ser.

Sabía que pronto tendría que dormir, pero también debía ir a aquella misión en la que Xu quiso que ayudara.

Pensó que podría dormir después de regresar, vaya error.

No tuvo más opción que esperar, siguió caminando esperando encontrar un lugar apto para descansar.

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