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KJN – Capítulo 100

Capítulo 100 – Guerra de Monstruos

Edición por Paris_117

Los tres se vigilaban mutuamente con los ojos.

Los de Yukime eran claros como el agua, los de Juggernaut negros y brillantes como los de un ave que miraba a sus presas, y los de Shadow rojos y brillaban de forma inhumana.

“¿Shadow…? ¿Dónde diablos he oído ese nombre antes?”

“Hay rumores del grupo militar llamado Shadow Garden desde afuera. Ese es el nombre del líder de ese grupo.”

“Ahh, así es. Con que este tipo es el rumoreado Shadow.”

“Pensé que esos rumores eran mentiras, pero la fuerza de este caballero parece dar crédito a esos rumores.”

Shadow estaba siendo examinada por los dos, pero no mostraba signos de molestia por ello.

En el momento en que soplo una ráfaga de viento, la espada de Shadow resonó, los abanicos de metal de Yukime se abrieron y Juggernaut se coloco la gigantesca hacha sobre su hombro.

El enfrentamiento sin palabras continúo por un tiempo más.

“¿Estamos los tres teniendo una entrevista de matrimonio? ¿O comenzaremos un combate a muerte?” Fue Juggernaut el primero que romper el silencio.

“Entonces quisiera expresar mi deseo de unir mis fuerzas con Shadow-han. ¿Qué dices, Shadow-han?” Yukime dirigió una mirada encantadora hacia Shadow.

[Paris_117 el traductor en ingles dice: Yukime habla con acento Osakan (como la mayoría de los personajes femeninos en el anime, ya que se considera más hechizante), así que usa -han en lugar de -san.]

“Yo que tú, me preocuparía por esa zorra de mierda. El momento en que bajes la guardia será el momento en que te apuñalara por la espalda.” Juggernaut se rió por la nariz.

“Qué inútil.” A pesar de la atmósfera, Shadow les dio la espalda sin dudarlo. “La Luna Roja ha salido y ha comenzado la masacre… No tengo tiempo para perder con ustedes.”

“Alguien se siente seguro de sí mismo.”

“Suena como si supieras algo. «Luna Roja»… ¿por qué siento como si hubiera oído eso en algún lugar antes…?”

“La vieja bruja debe estar olvidando cosas por la edad. Apesta ser tú.”

“Quédate callado. Como dice Shadow-han, pelear entre nosotros ahora no tiene sentido. Incluso yo me siento enfurecida por el hecho de que mis hijos sean atacados por los ghouls. ¿No es lo mismo para ti?”

“No me confundas contigo. La Ciudad sin Ley no necesita tres torres. Sólo estaba pensando que ya era hora de deshacerse de al menos una de ellas.”

“¿Así que estamos de acuerdo en centrarnos en la Reina de Sangre por ahora?”

“Hah, Hasta luego entonces, vieja bruja. La próxima vez que te vea, morirás.” Juggernaut miro a Yukime y Shadow, para después irse.

Al ver que Juggernaut se iba, Yukime llamo a Shadow.

“¿Podría esperar un momento, amable señor? Shadow-han, en realidad sé de ti. Dirijo el distrito rojo de esta ciudad.”

Shadow miro a Yukime aun dándole la espalda.

“Parece que varias de mis chicas fueron salvadas por Shadow-han, así que estamos en deuda con usted. Si le agrada, me gustaría mucho expresarle mi gratitud algún día.”

“No necesito que me den las gracias… No tenía intención de salvar a nadie.”

“Pero todas están muy agradecidas. Parece que eres un hombre humilde. Siempre estaré esperando, así que siéntete libre de pasar por la Torre Blanca cuando te apetezca…” Diciendo eso, Yukime mostro una reverencia.

“Bueno, entonces, hasta la próxima vez que nos encontremos.”

Dejando atrás una sonrisa coqueta, Yukime se dirigió hacia la Torre Roja, y la figura de Shadow también se fundió en la oscuridad. [Paris_117 me acorde de la novela de los que se la pasan probando burdeles.. y la del que se vuelve el héroe de los burdeles… Shadow será acecinado cuando Alpha y las demás se enteren de esto xD]

 

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El Perro Guardián esperaba a su presa en la Torre Roja.

Sentado frente a la Torre Roja mientras abrazaba su cuerpo demacrado, se reía horriblemente mientras su cara temblaba.

Él, que una vez había sido un asesino serial llamado por el nombre de Demonio Blanco… antes era un caballero.

Sirviendo como Gran Comandante de cierta orden de caballeros en cierto país, una vez portó la figura de un caballero modelo que protegía a su país y a su pueblo con su uniforme blanco y su brillante cabello plateado.

Pero su verdadera identidad era la de un asesino en masa que deambula por las calles de la ciudad por la noche. Le había gustado cortar a la gente desde que nació. Sangre roja, gritos y rostros distorsionados por la desesperación. Sólo robando la vida de otras personas se sentía vivo.

Pero cierto día, un colega descubrió sus crímenes. En ese instante, se convirtió en el Demonio Blanco.

En una noche, el Demonio Blanco masacró a toda su orden de caballeros, y luego escapó. A lo largo de su ruta de escape, continuó matando gente, hasta que finalmente llegó a la Ciudad sin Ley.

No había nada ni a nadie a quien temer. Creía que estaba en la cima de la cadena alimenticia.

Pero esa ilusión le llevó a desafiar a la Torre Roja y a quedar hecho añicos. El hombre temido como el Diablo Blanco no había podido levantar ni un solo dedo contra Crimson. Habían jugado con él unilateralmente, hasta que suplicó por su vida patéticamente.

De esta forma se convirtió en el Perro Guardián.

Le robaron la libertad de matar gente.

Para el hombre que sólo vivía por matar gente, eso era como robarle la razón misma de su existencia.

Pero la oportunidad perfecta para matar gente por fin había llegado.

“Hihi……”

La Luna Roja estaba en lo alto, y una avalancha de ghouls y vampiros abandonaron la Torre Roja.

Ya no quedaba nadie que pudiese encontrar fallas en lo que hiciera. Mientras la Luna Roja continúe, era libre de matar.

Y es por eso que el Demonio Blanco estaba esperando presas. No como un Perro Guardián, sino como el Demonio Blanco, esperaba pacientemente para saborear la pura dicha de matar una vez más.

Se rumoraba que el Gremio de Espadachines Mágicos estaba en la ciudad para subyugar a la Reina de Sangre. El Demonio Blanco casi rezo para que alguien llegase a la Torre Roja.

Entonces, finalmente.

Con pasos fuertes, su tan esperada presa ha llegado.

“Hi…… ¿hihi?”

El Demonio Blanco levanto la cabeza con gran alegría, sólo para ver a un hombre de piel morena.

Todo su cuerpo estaba lleno de músculos abultados, y llevaba una hacha nata gigantesca aún más larga que su estatura.

Los agudos ojos que miraron al Demonio Blanco estaban llenos de una violencia abrumadora. No había lugar para la duda, este hombre no era otro que uno de los monarcas de la Ciudad sin Ley, Juggernaut el Tirano.

“Estás en mi maldito camino. Apártate.”

“Hi……” En una fracción de segundo, el Demonio Blanco aparto su mirada y se alejo.

El Demonio Blanco entendía ahora que había existencias mucho más poderosas que él mismo. Los monarcas de la Ciudad sin Ley y sus colaboradores cercanos eran personas contra las que nunca debía levantar la mano. Eso es lo que había aprendido después de desafiar a Crimson.

“A mi maldita manera.” El Tirano se paro ante la puerta, y luego la destruyo con un solo movimiento de su gigante hacha nata.

“¡¿Hi?!” El Demonio Blanco se tiro hacia un lado y espero a que el Tirano pasase, antes de mirar la puerta trágicamente destruida.

Solía ser una puerta robusta reforzada con hierro. Ni siquiera los espadachines mágicos podrían romperla fácilmente. El hombre que pudo romper tal puerta con un solo golpe acaba de entrar en la Torre Roja.

El Demonio Blanco temblaba de temor al imaginar lo que iba a suceder a partir de ese momento.

Entonces, escucho un sonido desde atrás.

Esos pasos reservados y apacibles eran, sin duda, los de una mujer. La carne de las mujeres era suave y se sentía muy bien al cortarla.

Una sonrisa diabólica apareció en la cara del Demonio Blanco al darse la vuelta.

Ante sus ojos estaba una mujer tan hermosa que parecía no ser alguien de este mundo.

Tenía un exquisito cabello plateado y orejas de zorro con la punta negra. Y portaba dos abanicos de metal en el obi de su kimono.

Eso todavía era aceptable.

Pero en su espalda, poseía nueve colas ondeando de un lado a otro con indiferencia.

“¡¿Hi?!” Indudablemente esa mujer no es otra que otro de los monarcas de la Ciudad sin Ley, Yukime la Encantadora.

“¿Podrías hacerme el favor de dejarme pasar?”

“¡HIhi!” El Demonio Blanco ya se había hecho a un lado antes de que se lo pidiera. Esta es otra persona contra la que nunca debía levantar la mano. Se estremeció en un rincón esperando a que pasara la Encantadora, antes de mirar hacia la Torre Roja.
[Paris_117 pobre rata inútil… descuida, la tercera es la vencida… serás cruelmente asesinado]

¿Esta torre va a estar bien, ahora que tanto el Tirano como la Encantadora han entrado? ¿Está a punto de estallar una guerra de monstruos?

En ese momento, percibió sonido por detrás.

Escuchando unos *kotsu*, pasos, *kotsu*, el Demonio Blanco se mofo.

Tanto el Tirano como la Encantadora habían venido. No había ninguna existencia en esa ciudad que estuviese por encima de ellos. [Paris_117 inserte meme, este compa ya esta muerto]

Como era de esperar, ante sus ojos hay un hombre desconocido con un abrigo negro.

Pero la fuerza de este hombre no podía ser leída en su actitud. Cuando alguien alcanzaba el nivel del Demonio Blanco, generalmente podría leer la fuerza de su oponente incluso antes de que iniciase el combate. No obstante, no podía leerse ni una pizca de fuerza de este hombre de abrigo largo.

¿Pero en comparación con el Tirano y la Encantadora que tan fuerte podrá ser?

“…… ¡¡Hihi!!” En ese instante en que el hombre de negro entro a una distancia prudente, el Demonio Blanco blandió su espada.

Él está muerto.

Al siguiente instante después de pensar eso, el Demonio Blanco se encontraba mirando hacia el cielo nocturno.

“¿Hi…?” Mientras miraba a su alrededor en total confusión, vio que la mitad inferior de su cuerpo seguía de pie.
[Paris_117 ven… se los dije xD]

La parte inferior de su cuerpo había sido separada de la parte superior. Se desplomo hacia el suelo mientras chorreaba grandes cantidades de sangre.

Con eso, el Demonio Blanco finalmente se dio cuenta de que había sido cortado por la mitad.

“Hi…… Hi……”

Justo cuando esperaba que el hombre de negro que lo había cortado en dos entrara en la Torre Roja, planto un pie en la pared de la torre, y luego la subió verticalmente.

“¡¿Hi?!”

El Demonio Blanco dudaba de sus ojos que poco a poco se nublaban mientras perdía sangre.

Sin embargo, ese no fue el final. El hombre de negro se detuvo repentinamente a mitad de camino de la torre, izo un agujero gigantesco en la pared y entro por ahí.

Qué absurdo.

El Demonio Blanco entendió que había levantado la mano ante la criatura viviente a la que jamás debió provocar.

“Hi…… hi……”

En el último instante antes de que su vida se extinguiese, pensó: “Espera, ¿no es ahí donde está la sala del tesoro?”
[Paris_117 ok… este prota es un lokisho]

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