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KJN – Capítulo 107

Capítulo 107 – El deber de ella

Edición por Paris_117

Cuando emergió de los escombros, la Reina de Sangre llevaba un vestido rojo.

No, eso no era correcto.

Lo que vestía era sangre en forma de vestido.
[Paris_117 yo me pregnunto… ¿acaso los japos no saben nada de anatomía? Por que usan sangre y otros líquidos como si fuese cosa de nada…]

Estaba manipulando su sangre para que actuase como un vestido que cubriera su desnudez. Encima de su piel, el vestido de sangre ondeo encantadoramente como si tuviera vida propia.

La abrumadora presión que emanaba de la Reina de Sangre provoco que Beta hiciera una mueca debajo de su máscara.

“Así que esta es la Reina de Sangre…” Un monstruo verdadero.

“Beta-sama…” 664 miro a Beta como si estuviera esperando su decisión.

Beta sacudió la cabeza.

La posibilidad de escape era extremadamente baja. Y en primer lugar, abandonar a la hermana de su maestro no era una opción.

No tenían más remedio que luchar.

Pero, en ese instante.

“Oh Vaya, vaya, qué monstruo… ¿Puedo unirme?” Repentinamente apareció una mujer bestia zorro con nueve colas. Su cabello blanco y plateado ondeo al abrir dos abanicos con bordes metálicos.

“Tú eres……. Yukime la Encantadora…..” Es la primera vez que la veía en persona, pero Beta sabia de todos los monarcas de la Ciudad sin Ley.

Los ojos de Beta y Yukime se encentraron, como si estuvieran confirmando en silencio algo entre ellas.

“Agradecería su ayuda.” (Beta)

Esa fue la decisión de Beta.

“Entonces, unamos nuestras manos.” (Yukime)

Ambas se voltean hacia la Reina de Sangre.

Pero entonces un intruso irrumpió.

“No empiecen sin mí.” El vidrio de la ventana se rompió, luego un hombre fornido con la piel bronceada salto dentro. Apoyando su hacha nata gigantesca sobre sus hombros, resoplo mientras dirigía su mirada hacia la Reina de Sangre.

“¿Así que tú eres el pez gordo aquí? Seguro que fuiste e hiciste un gran número en mi ciudad.” (Juggernaut)

“¿De dónde crees que vienes?” (Yukime)

“De donde vengo es mi problema, vieja bruja. Yo seré el que acabe con esta perra.”

“Haz lo que quieras, entonces.” (Yukime)

Beta también sabia de él. Es otro monarca de la Ciudad sin Ley, Juggernaut el Tirano.

En este momento, los tres monarcas de Ciudad Fuera sin Ley estaban reunidos. Cada uno de ellos era lo suficientemente poderoso como para hacerse con una parte de la ciudad. Y dos de ellos han unido sus manos contra la Reina de Sangre.

Beta se sintió aliviada en este giro fortuito. Con esto, todavía podrían tener una oportunidad de ganar.

“¡¡¡Comete esto!!!” Juggernaut fue quien se apresuro a reclamar la primera sangre.

Cerro rápidamente la distancia con sus movimientos de bestia, y luego bajo su orgullosa nata gigante.

La Reina de Sangre ni siquiera se inmutó.

“¡¿Qué?!” La gigantesca nata desgarro la Reina de Sangre, pero fue Juggernaut quien levanto la voz con asombro.

Sin resistencia alguna, su nata gigante paso directamente a través de la Reina de Sangre.

“¿¡Se hizo niebla!?”

Era la habilidad de convertir su propio cuerpo en niebla que sólo los vampiros de clase alta podían usar.

Pero la Reina de Sangre la usó sin ningún signo distintivo. Además, lo había aplicado sólo a las áreas en la trayectoria de la nata gigante.

“¡¡¡TAN MOLESTO!!!” Juggernaut lanzo otro ataque con su nata gigante.

Pero la Reina de Sangre volvió a recibirla sin mover un músculo. Por un instante, su cuello se difumino, durante el cual la nata gigante lo atravesó de forma inofensiva.

Entonces la Reina de Sangre acumulo sangre en su mano izquierda.

Una cantidad aterradora de magia también estaba siendo imbuida en la masa creciente.

“¡Esa es una cosa mala!”

“¡Evádanla!”

Yukime y Beta gritaron, incitando a todos a realizar maniobras evasivas.

La Reina de Sangre arrojo la masa al aire, que inmediatamente después estallo.

El cúmulo de sangre exploto, salpicando sangre por todas partes. Pero en una fracción de segundo, las gotas voladoras cambiaron de forma y se convirtieron en una lluvia de puntas de flecha.

Las puntas de flecha de sangre que manchaban la habitación de rojo estaban tan densamente compactadas que eran absolutamente ineludibles.

“¡Kuh!” Beta decidió rápidamente renunciar a la evasión, en vez de ello corrió rápidamente a colocarse frente a Claire.

Reforzando la defensa en sus puntos vitales con su traje corporal y usando su hoja negra para eliminar tantas puntas de flecha como pudiera, ofreciendo su propio cuerpo como escudo.

Sus mejillas estaban laceradas, y había puntas de flecha enterradas en sus brazos y muslos.

Eventualmente, la lluvia de puntas de flecha se detuvo.

Aparte de pequeños arañazos, Milia y Claire no habían sufrido heridas graves debido a las puntas de flecha.

Pero el daño que Beta sufrió era bastante significativo.

“T-tú…..” Al ver la figura de Beta, Milia se quedo sin palabras.

Su traje negro estaba desgarrado miserablemente en innumerables lugares, revelando su piel blanca y su carne roja. Incluso tenía varias puntas de flecha alojadas en sus brazos y piernas.

“No hay problema. Protegí mis puntos vitales.” Entonces Beta levanto la espada con tranquilidad mientras evaluaba su entorno.

Desafortunadamente, no todos estaban tan listos para la batalla como Beta.

664 estaba herida por todas partes y sangraba abundantemente por una profunda herida en su abdomen.

665 está igualmente herida por todas partes, y sus pies parecían haber sido perforados.

666 también tiene heridas visibles, pero aparentemente no había sufrido nada serio.

Yukime también sufrió algunas heridas, pero nada grave.

En cuanto a Juggernaut, el que estaba más cerca del centro de la explosión…….

“Eso duele…” Está cubierto de sangre de pies a cabeza.

Tenía puntas de flecha que perforando cada parte de su cuerpo, y el sangrado manchaba su piel morena de rojo.

Aún así, estaba de pie, con su nata gigante descansando sobre su hombro.

Las astillas de su nata gigante también eran muy llamativas. Al parecer había usado su nata gigante para proteger sus puntos vitales.

“Mierda… qué monstruo de mierda…” Sin embargo, rápidamente cayó de rodillas.

“«La Luna Roja»… Ahora lo recuerdo. ¡Pero pensar que la Reina de Sangre es el infame vampiro progenitor de las leyendas…!” (Yukime)

Yukime miraba a la Reina de Sangre con asombro.

“¿Qué es eso?” (Juggernaut)

“Hace mucho tiempo… había una leyenda de un vampiro que destruyó varios países en sólo tres días.” (Yukime)

“¿Países enteros… en tres días…?” (Juggernaut)

Juggernaut hizo una mueca mientras contemplaba a la Reina de Sangre.

No había ni una sola persona presente que dudara que la Reina de Sangre fuese la persona de la leyenda.

“664, 665, retrocedan.” (Beta)

Beta retiro a los dos que ya no eran capaces de luchar.

“666, tú también.” (Beta)

“¡Todavía puedo luchar!” (666)

“Tienes algo más que necesitas hacer, ¿verdad?” (Beta)

“… ¿Eh?” (666)

Beta sonrío debajo de la máscara y luego dio un paso al frente.

Ella ya había dejado de intentar ganar.

La Reina de Sangre era un monstruo con el que la propia Beta no podía competir. Sin importar cuánto se esforzase, aunque todos ellos se lanzaran sobre ella, la oportunidad de victoria era nula.

Pero no necesitaban ganar.

Incluso si Beta no conseguía ganar, su maestro sí podría. Tenía una fe absoluta en su maestro.

Por eso Beta sólo debía ganar tiempo hasta que llegase su maestro.

Ese es el último deber que le quedaba.

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