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KJN – Capítulo 145

Capítulo 145 –  Su nombre es Kageno Minoru [La vida pasada de Sid] [Historia alterna, de conmemoración por el nuevo volumen]

[Paris_117 no, no es un error, solo una historia corta, porque fue cuando salió el volumen 2 de la Ln… ojala pronto podamos traducirla xD]

Edición por Paris_117

Nishino Akane, era una alumna de 2 grado de la escuela preparatoria Sakurazaka, y ella tenía un compañero de clase que no le agradaba.

Tenía cabello y ojos negros y una cara sencilla, pero siempre parecía cansado, con profundas bolsas bajo los ojos. Se llamaba Kageno Minoru. Era el chico que realmente no le agradaba a Nishino Akane, y para empeorar las cosas, su asiento estaba justo a un lado.

Kageno Minoru, como su nombre podría sugerir, era ordinario hasta el punto de mezclarse con el fondo. Con notas por debajo de la media en el ámbito académico y atlético, este chico tenía cero participación en clubes extracurriculares, tenía casi cero amigos, pero no era adverso a la hora de hablar con los demás.

Era normal, ordinario, el típico estudiante que se vería en cualquier lugar.
[Paris_117 parece que ya lo tenía perfectamente dominado…]

A Akane no le había disgustado al principio. Pero tampoco le tenía ningún afecto especial. Había asumido que lo conocía como un compañero de clase y sólo eso. Pero, después de haber interactuado con él en múltiples ocasiones, Akane descubrió un aspecto de su relación que ella detestaba absolutamente.

Este aspecto era su primer saludo del día.

Tanto Kageno Minoru como Nishino Akane llegaban cada mañana a la escuela, apenas cuando las puertas estaban cerradas. Apenas a tiempo, siempre. Y como tal, se reunían en las puertas de la escuela e intercambiaban saludos.

“Buenos días, Kageno-kun.”

Hoy también, Akane saludaba a ese odiado muchacho en la puerta.

“Buenos días, Nishimura-san.” Le devolvió Kageno con su habitual monotonía.

Es Nishino, ¡maldita sea! Gritó Akane en su cabeza, manteniendo su sonrisa mientras se situaba en el casillero de sus zapatos. Llevaban tres meses en la misma clase. Esto había sucedido todas las mañanas durante tres meses.

El primer mes, Akane pensó que lo corregiría eventualmente, así que cuando este patrón había continuado más allá de la Golden Week, a ella se le había acabado la paciencia.

Aún recordaba esa conversación.

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“Um, Kageno-kun. No me llamo Nishimura, ¿sabes?”

“¿Huh?” Kageno parpadeó, varias veces, como si Akane hubiese dicho algo fuera de este mundo.

“Espera, ¿no era Nishimura?”

“No, en realidad es—”

“Espera, espera, ahora lo acuerdo. Técnicamente no eres un NPC, después de todo.”

“¿NPC?” Akane no estaba familiarizada con la jerga de los videojuegos.

“Uh, no importa. No te preocupes, me aseguro de recordar los nombres de todos los jugadores importantes, pero tiendo a meter la pata a veces, tristemente.”

“Está bien, cualquiera puede meter la pata.” Akane sonrió buscando que Kageno se disculpara sinceramente.

Esa sonrisa no duró mucho tiempo.

“Lo siento mucho, Nishitani-san.”

Akane quería fundirle las luces a ese idiota. Su mano estaba enrollada en un puño apretado, apenas a nada de liberarlo.

“… Nishino.”

“… ¿Eh?”

“Mi nombre, es Nishino.”

El chico y la chica se miraron en un silencio incómodo. Akane se giró entonces hacia su taquilla de zapatos, rehusando hablar más con Kageno por ese día.

— A la mañana siguiente.

Como de costumbre, se encontraron en la puerta.

Después de consultarlo con la almohada, Akane pensó que podría haber sido demasiado dura. Kageno no había querido decir nada malo con ello, y fue una tontería ponerse tan nerviosa por alguien que se equivocó con nombre.

Considerando todo eso, Akane le hizo un saludo.

“Buenos días, Kageno-kun.”

“Buenos días, Nishimura-san.”
[Paris_117 era un idiota desde antes de camion-kun… de seguro por… tantas cosas…]

¡¡Es, Nishino, maldición!! ¡¿Qué es lo que está mal contigo?! Akane quiso gritar, pero su perfecta sonrisa se mantuvo intacta.
[Paris_117 jajajajaja todos pensamos lo mismo amiga]

Ella encontró absolutamente exasperante que Kageno actuara como si la charla de ayer no hubiera ocurrido en absoluto.

Simplemente seguía llamándola Nishimura, y sin siquiera mirarla.
[Paris_117 ajaja tal ves así lo planeo]

Cada vez que decían buenos días, cada vez que hablaban, parecía estar mirándola, pero sus ojos siempre parecían ver algo diferente, como si estuviera mirando más allá de ella.

Ella odiaba eso.

Ese era el punto crucial. Nunca se trataba de equivocarse en su nombre. Lo que Akane odiaba era el hecho de que nunca la miraba. La comprensión de ese punto fue lo que la llevó a detestarlo por completo. Por lo tanto, decidió que él no valía su tiempo.

Todavía se saludaban por las mañanas, pero eso era todo.

Akane había renunciado a corregirlo.

Se sentaban uno al lado del otro, pero no tenían ni una sola conversación. En los casos en los que tuviesen que hablar entre ellos para el trabajo de clase, Akane lo mantendría al mínimo. Quería simplemente ignorarlo completa y totalmente. Pero no podía. Debido a sus propias circunstancias, Akane no podía hacer nada demasiado obvio.

Nishino Akane era una chica muy popular.

Su hermoso cabello negro y su impresionante aspecto la hacían popular entre los chicos y chicas por igual. Además de ser una estudiante de preparatoria de tiempo completo, también era una actriz.

La gente de su clase, por supuesto, sabía de esta extravagante ocupación suya. Así que si se sabía que ella, Akane, estaba en malos términos con Kageno, existía la posibilidad de que surgieran viles e infundados rumores. Akane quería evitar eso.

La carrera de Akane como actriz había comenzado en su infancia. No obstante, debido a un cierto y escandaloso acontecimiento en el instituto, tuvo que tomarse un descanso del protagonismo. Ese incidente hizo que Akane siempre llevara una máscara sobre sus verdaderas emociones.

Mantuvo sus notas para que los profesores la quisieran, era muy sociable para que sus compañeros no la odiaran. Se aseguró de que nadie la odiara.

Como tal, no podía dejar que el fastidioso de Kageno la odiara. Tampoco podía dejar que nadie más se enterara. Mató sus propias emociones para lograr ese objetivo.

Y mantuvo la fachada todos los días.

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Ese día también, Akane no dijo nada, aunque Kageno se había equivocado en su nombre una vez más.

Una vez finalizada la conversación, Akane pasó el resto del día en el aula sin decir una palabra más al chico.

Akane no participaba en los clubes. Normalmente se iba a casa tan pronto como las clases terminaban. No obstante, hoy tenía clases de recuperación. Debido a su trabajo, Akane perdía muchos días, por lo que tenía que compensar su asistencia con clases de recuperación.

Debido a esa y otras obligaciones, cuando salió de la escuela, ya había caído la noche.

“Y mi teléfono no funciona…” Suspiró una vez fuera de la puerta.

Normalmente llamaba a su chofer para que la recogiera, pero sus baterías se habían agotado. Caminar le llevaría 30 minutos. Aunque ese no era realmente un problema. La brisa nocturna de principios de verano se sentía bien en su piel, así que Akane decidió caminar.

Para ser honesta, hacía mucho tiempo que no caminaba a casa. Recordaba que la última vez que tomó el autobús a pie fue en la escuela primaria. Desde la escuela secundaria, su familia le consiguió un coche y un conductor, y desde entonces anduvo así. Así que, después de tanto tiempo, caminar con sus propios pies se sentía agradable, incluso refrescante. Ni siquiera le importaba que estuviera oscuro.

Eso la había vuelto indulgente.

De repente, una furgoneta negra se puso detrás de ella, y un hombre corpulento salió. Ella se dio cuenta de todo demasiado tarde.

“¿—Eh?” Antes de que se diera cuenta de su situación, el hombre la tenía estrangulada.
[Paris_117 ajajaja que suerte…]

“Ah…” Su cuello se sintió rígido, y a los pocos segundos, estaba fuera de combate.

Lo último que vio fue a un compañero de clase demasiado familiar, corriendo hacia ella.

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“…Ugh.” Akane se despertó en un almacén oscuro.

Sus manos y piernas estaban atadas y su boca amordazada.

Aún se sentía aturdida. Cierto, una furgoneta negra, el hombre enorme, la estranguló y… alguien se acercaba. Ella comenzó a recordar.

“¡Mm! ¡¡¡Mmm!!!” Lloró pidiendo ayuda, o al menos lo intentó. La mordaza no ayudó.

“¿Oh? Está despierta.” Dijo una voz desde atrás de ella. En el instante en que escuchó esa voz ronca, Akane se paralizó.

“No hagas ruido. No querrás que te hagan daño ahora, ¿verdad?” Era un hombre grande, quizás de más de 1,80 m de altura. Su ropa se le adhería revelando un cuerpo entrenado y musculoso.

Detrás de él había otro hombre. Era el hombre que la había estrangulado y secuestrado.

“Ya enviamos la nota de rescate a tus padres, Señorita. Nosotros conseguimos el dinero y tú sales de una pieza. Es muy sencillo.” El hombre enorme le sonrió con malicia.

“Un poco de suerte, ¿eh? La preciosa hija del Conglomerado Nishino caminando sola por la noche. Es como si le pidieras a los hombres malos que te atrapen.”

“Heehee”, se rió en tono de burla mientras se acercaba a Akane, que era totalmente incapaz de moverse.

“¡¡Mmm!!”

¡Aléjate!

Ella no pudo gritarlo. Akane se retorció en sus ataduras, desesperada por distanciarse del hombre.

“Nada de eso ahora.” El hombre agarró la delgada pierna de Akane y la arrastro hacia él.

Luego la levantó el mentón y miró de cerca su cara.

“Bueno, vaya. Esa es la cara de una actriz para ti. Una chica guapa.”

“¡Mm! ¡¡Mmmm!!” Ella trató de librarse de él.

“¡No me pongas a prueba!” El hombre le dio una bofetada, muy fuerte.

“¡¡—!!”

“¡Dije que nada de eso!”

Akane sintió el sabor de la sangre dentro de su boca. Las lágrimas que había conseguido retener hasta ese momento fluyeron por su cara.

El hombre enorme respiraba con dificultad mientras movía su mano desde el mentón de ella hasta su cuello, desde su cuello hasta su hombro.

“Una chica bonita como tú no debería ser tan descuidada. Ah claro, esta no es la primera vez que te secuestran, ¿verdad?”

Los movimientos de Akane se detuvieron con un chasquido.

“Sí, cuando estabas en el instituto, claro. ¿No fue un acosador?”

Los recuerdos que quería olvidar reaparecieron en su mente. Todo el cuerpo de Akane tembló con una trepidante ansiedad.

“Diablos, puedo incluso identificarme, con lo bonita que eres. Vamos, Señorita, ¿qué te ha asustado tanto?”

“¡…Mm! ¡¡MmmMmmMmm!!”

“Dale un descanso, nadie va a venir aquí.”

Akane usó cada gramo de su fuerza para luchar, para resistir los grandes brazos del hombre.

—¡Ayuda!

Ella gritó, y… el sonido de los cristales rompiéndose resonó por todo el almacén.

“¿¡Quién está ahí!?” Al girar, el hombre vio una ventana rota.

La luz de la luna entró por la ventana rota, iluminando al individuo que estaba de pie sobre los cristales rotos.

Llevaba una sudadera con capucha negra y pantalones de chándal con botas de trabajo oscuras, además de un pasamontañas negro que ocultaba su rostro. Ese individuo extremadamente sombrío vestido de negro podría haber sido uno de los secuestradores.

*Crack, crack, crack.*

Resonaron sus botas mientras se acercaba lentamente.

“¡¡Quien eres tú, mierda!!” El hombre enorme rugió.

“Oh, ¿yo—? Bueno, yo soy el… Cazador de Chicos Malos con Estilo.” Dejó de caminar para ajustarse el pasamontañas.

“¡Maldito sabiondo! ¡Atrápalo!”

Justo como el hombre enorme ordenó, su compañero, que se había escabullido detrás del hombre del pasamontañas, dejo caer un bate.

Justo desde el punto ciego, pero como si tuviera ojos en la parte trasera de su cabeza, el hombre del pasamontañas lo esquivó fácilmente.

“¿¡—Qué demonios!?”

“Pude ver tu sombra a la luz de la luna… error de principiante.” Dijo el hombre de los pasamontañas de forma sencilla. Luego se giró y golpeó al hombre que estaba detrás de él. Debido a su ropa negra y al ambiente oscuro (entre otras cosas), su golpe había sido prácticamente invisible.

Hubo un golpe bajo, y el cómplice del secuestrador cayó. Y ahí se quedó.

“Golpe directo a la mandíbula. Tú… no eres un aficionado.” El hombre enorme liberó a Akane y se puso de pie. Crujió fuertemente su cuello y miró con desprecio al hombre del pasamontañas.

“Lástima por ti, yo estaba en el ejército.” El hombre enorme sacó su cuchillo y se puso en posición. Él tampoco era un aficionado.

“Un veterano… Sí, bueno. Quería luchar contra un militar.” Dijo el hombre del pasamontañas mientras también se ponía en posición. Una postura que denotaba experiencia.

Los dos hombres se midieron el uno al otro en la tenue luz.

Lentamente cerraron su distancia, entonces…

“¡Muere!” El hombre enorme golpeó.

Como era de esperar de un veterano, su velocidad no correspondía con lo que podía sugerir su gran complexión. Sus movimientos eran rápidos y mínimos.

El hombre del pasamontañas, por su parte, levantó un brazo para bloquear el cuchillo que se dirigía a su cuello.

El cuchillo se conectó, con un fuerte golpe.

“¿¡Cómo!?”

El hombre del pasamontañas había detenido el cuchillo con su mano desnuda.

No, al mirar más de cerca, estaba sosteniendo algo. Estaba sosteniendo una palanca negra…

El hombre del pasamontañas sostenía la palanca casi como una tonfa.

“¿¡E-estás usando una palanca!?”

“Las palancas son geniales. Súper duras, difíciles de romper. Es fácil tenerlas a mano, e incluso si se llevan a interrogatorios, son lo suficientemente discretas como para inventar una buena excusa. Lo mejor de todo es que puedo usarla como un tonfa.”

“¿¡Qué!?”

Al momento siguiente, el hombre del pasamontañas ya había retirado su brazo. La palanca giró en un arco como un verdadera tonfa y golpeó al hombre enorme en el brazo.

El hombre enorme fue desarmado mientras su cuchillo salía volando.

“¡Joder!” El hombre enorme tomó una postura de boxeo.

La palanca se encontró con el puño. Los músculos endurecidos fueron golpeados por un poste de metal.

Los dos hombres intercambiaron golpes bajo la oscuridad de la luna. Pero gradualmente, el hombre del pasamontañas estaba perdiendo terreno. Cada vez que bloqueaba los poderosos puños del hombre que era mucho más grande que él, retrocedía. Paso tras paso.

“Heh. Puedo trabajar con él.” El hombre enorme dijo eso que después de un puñado más de golpes. “No eres malo. Puedo decir que has estado en más de unas cuantas peleas. Pero no puedes ganar aquí. Apenas mides 1,75 m. 130 libras como máximo. Yo, mido 1.80 y peso más de 250. Sólo soy más grande, eso es todo. Puede que tengas una palanca, pero estoy a salvo mientras me proteja la cabeza. Por otro lado, caerás si recibes uno de mis golpes. No tienes suerte, idiota.”

El hombre enorme proclamó eso con una sonrisa.

El hombre del pasamontañas respondió con calma. “Correcto. Tal como estoy ahora, no puedo manejar a un veterano. Una triste verdad… Así que, pongámonos serios.”

El hombre del pasamontañas cambió su postura.

“—¿Tú qué?”

“Vi un gran potencial en la palanca. Es casi exactamente como una tonfa, es ligera, es resistente, es portátil. Realmente es un arma con un gran potencial. Noche tras noche, la golpeé contra los pandilleros, para finalmente descubrir su verdadero valor…”

“—¡Espera! Tú, tú eres el loco que va por ahí golpeando a los pandilleros con solo una palanca, ¿¡eres el Berserker del pasamontañas!?”

Al parecer gracias a él que los pandilleros locales han decidido usar cascos. Los cascos protegerían sus cabezas por lo menos.

“La verdad de la palanca que alcancé después de innumerables golpes a los pandilleros… es que en lugar de usarla como una tonfa, ¡¡es mejor sólo golpear con ella!!” El hombre del pasamontañas procedió entonces a golpear con su palanca la cara del hombre enorme.

Fue un amplio giro, pero increíblemente rápido. Casi por instinto, el hombre enorme levantó sus brazos para bloquear… hubo un golpe sordo.

“Mierda, mi, brazo…” Gimió el hombre enorme sosteniendo su brazo izquierdo.

“Se rompió, ¿no? Este es el verdadero potencial de la palanca. El truco es golpear con la esquina de la L. La fuerza se concentra de esa forma.”

Y entonces golpeó.

“¡Gah! Esp-no…”

Y golpeó.

“Alto, eshtupi…”

Y golpeó y lo golpeó unas veces más.

“Urgh… oof…”

¡Y siguió golpeando y golpeando, y golpeando!

Los ruidos sorpresivamente resonaban continuamente dentro del almacén. Era una verdadera tormenta de pura violencia. El hombre del pasamontañas seguía golpeando, y en algún momento, el hombre enorme ya no se movía. La palanca goteaba sangre.

“No es suficiente… ni siquiera puedo vencer a un veterano todavía… necesito, poder…” Se giró para mirar a la luna fuera de la ventana rota.

“Necesito más poder…” Dijo con amargura.

Era como si intentara alcanzar la luna misma con sus propias manos, algo imposible. Agitó la cabeza como si luchara contra la dura realidad. Entonces tomó el cuchillo que el hombre enorme había dejado caer y se acercó a Akane.

“¡¡Mmmm!!” Sintiendo que su vida estaba en peligro, Akane luchó en vano por escapar, pero el cuchillo ya estaba en camino.

“¿Mm?” El cuchillo había cortado las ataduras de Akane.

Ahora liberada, Akane miró hacia al hombre del pasamontañas, con una palanca, todo en la parte de atrás de aquel individuo.

El también la miró a ella.

“Ten más cuidado en tu camino a casa.” Le dijo a ella, y luego se fue.

Akane sólo podía mirarlo aturdida mientras se alejaba. Solo después de que se fuera se dio cuenta de que la había salvado.

“Cazador de Chicos Malos con estilo… ¿quién es él…?” El único sonido en el almacén fue ese murmullo silencioso.
[Paris_117 ¿neta? Joder… esto solo pasa en mangas/animes/novelas/series]

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Al día siguiente, a pesar de la preocupación de sus padres, Akane asistió a la escuela como de costumbre.

Todavía se sentía asustada al recordar los eventos del día anterior, pero luego, al pensar en el «Cazador de Chicos Malos con Estilo», le hizo sonreír de alguna manera.

“Heheh… «Cazador de Chicos Malos con Estilo» que nombre tan patético.”

Pasando las puertas de la escuela, una vez más, ahí estaba, ese chico detestable.

“Buenos días, Kageno-kun.”

“Buenos días, Nishino-san.”

“¿—Huh?”

Aturdida, Akane se detuvo en su camino. Kageno la pasó por delante y se dirigió a los casilleros de zapatos.

Él, Kageno, no se había equivocado con su nombre. Además, ella también sintió que él la estaba mirando realmente esa vez.

“Podría ser… nah.” Akane sonrió y lo siguió.

“¡Espérame! ¡Kageno-kun!” Ella pensó que también podría intentar hablar con él, sólo un poco.

[Paris_117 si… es el típico capitulo de cualquier shonen, nombren el que quieran]

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