Para usar el Modo Noche debes estar Registrado e Iniciar Sesión.
A- A A+

KJN – Capítulo 153

Capítulo 153 –Parece que hemos terminado.

Edición por Paris_117

5 hombres se reunieron alrededor de la escasa luz de una lámpara en el sótano subterráneo.

“¿Crees que logrará hacerlo?”

“El chico no se veía muy brillante para mí. Como sea, si falla, lo matamos. El fin.”

“En cualquier caso, esta noche es la gran noche. Ya casi es la hora. ¿Adónde fue Zack?”

“En su «cuarto». Dolor de estómago, dice.”

“¿Qué diablos? El bastardo ha estado actuando de forma extraña últimamente. No creerás que está filtrando información a esos miembros de la monarquía…”

“Oi, es la hora.” Señaló a uno de ellos cuando se abrió la puerta del sótano.

En la oscura y decrépita habitación, una sola figura se acercó a los cinco. La identidad de la figura se reveló lentamente mientras se acercaba a la luz.

“Estás solo. ¿Dónde está la chica?”

“Tsk. No la trajo después de todo.”

Los hombres estaban muy decepcionados.

El muchacho de cabello negro que estaba de pie ante esos intimidantes prisioneros parecía la definición de ordinario. Sus oscuros ojos miraban hacia abajo, mirando las sombras que se extendían por el suelo.

“Oye, mejor que no digas que eres de pies fríos.” Uno de los hombres sacó un cuchillo.

“¡Oye! ¡Habla! ¿Dónde está la princesa?” Amenazó, sosteniendo el cuchillo en la garganta del chico.

El chico empezó a temblar como el debilucho que era— o eso es lo que los hombres imaginaban.

El chico no hizo eso. No tembló, ni siquiera se movió. Simplemente siguió mirando las sombras que había debajo.

“La princesa, Clara…” Murmuró en voz baja. Su voz no era fuerte pero todos podían oírla claramente. “No vendrá…”

Sus ojos aún permanecían pegados al suelo. Pero sus labios ahora mostraban una tenue sonrisa.

“¿De qué carajo estás hablando? Te arrepentiste y viniste aquí solo, ¿¡eso es todo!?”

El chico estaba en silencio.

“¿Y ahora qué? ¿Lo matamos?”

“Al menos hay que mostrarle que no se meta con nosotros.”

“Sí. Le daremos una paliza y lo intentaremos de nuevo.” Todos los hombres se pusieron de pie y rodearon al chico.

“¿Querías burlarte de nosotros, verdad idiota?”

El hombre que tenía el cuchillo en el cuello del chico sujeto un mechón de su cabello con su otra mano y levantó su cabeza. Lo que el hombre pudo ver en ese momento fueron los ojos del chico, ojos oscuros y sin emoción.

“No me gusta esa mirada.”

Pareciendo molesto, el hombre rozó su cuchillo a lo largo del cuello del chico. Una línea de sangre escapó del corte superficial.

“Dije, no me gusta esa mirada. ”

Pero el chico no hizo nada. Se quedó mirándolo fijamente.

No, no del todo. La tenue sonrisa en los labios del chico se había convertido en una sonrisa visible.

“¡¿De qué te ríes?!” El hombre golpeó la cara del chico con la culata de su cuchillo.

Pero la sonrisa del chico no decayó, en absoluto.

“Parece que no te diste cuenta de que estás en un gran lío, mocoso.”

Otro golpe. Más fuerte esta vez. Suficiente para romperle el pómulo, tal vez hasta para tirarle un diente. Pero aun así, no hubo reacción del chico. El simplemente siguió mirando al hombre con una sonrisa en su rostro.

“¡—!”

“Oye, ¿estás siendo suave con él o qué?” Por otro lado, uno de los camaradas del hombre se acercó y le dio un puñetazo al chico en la cara.

“Así es como se golpea una cara. Déjalos medio muertos y nunca… ¿¡Huh!?” Ese puñetazo estaba destinado a noquear al chico. Pero él se quedó ahí parado como si no sintiera nada. El lugar donde había sido golpeado permaneció impecable. Esos ojos sin emoción todavía miraban a los cinco hombres.

Eso comenzaba a asustarlos.

“¿— Es todo?” El chico finalmente dijo algo.

“¡¡—!! ¡¡Te arrepentirás de eso!!” Furioso, el hombre comenzó a golpear al chico con feroces puñetazos. Lo golpeó como no si no hubiera mañana, hasta que su respiración se volvió áspera.

“Ves, esto es lo que pasa cuando tú— ¿HUH?”

“¿— Has terminado?” Dijo el chico, mientras mantenía su sonrisa. Su cara no mostraba ni un solo moretón.

“Este chico es jodidamente extraño.”

“Tsk. Dame el cuchillo.” El hombre a su costado tomó el cuchillo y apuñaló al chico en las costillas.

…Pero…

“¿¡Qué, cómo…!?”

El cuchillo, sólo penetró en la ropa del chico y se detuvo ahí. Incluso poniendo más fuerza en su brazo, el hombre no pudo cortar la piel del niño.

“O-oi, ¿por qué estás jugando?”

“¡Apuñálalo, hazlo!”

“¡Ca-cállate! ¡¡El cuchillo no entra!!” El hombre intentó apuñalarlo una y otra vez.

El cuchillo nunca penetró ni siquiera en la piel. Cuando el hombre se alejó su respiración se había vuelto áspera. Sus ojos no podían creer lo que acababa de ver.

“¿Q-qué, qué demonios estás…?”

“¿—Así que ya terminaron?” Fue entonces cuando el chico golpeó con su puño.

Pero nadie vio que se moviera. Tal era su velocidad. Lo que vieron fue sólo el resultado. El puño del chico había atravesado el pecho del hombre y salido por el otro extremo.

“Ah… ahyauu…” El hombre cayó al suelo, creando un gran charco de sangre.

“¿Qué?”

“N-no, mierda…”

“¿Este niño acaba de hacer un agujero a través de…?”

“¡Hyai…!”

*Splish, splash.*

El chico caminó por el suelo ensangrentado.

“¿—Terminaron?” Se mofó de los hombres, aún sonriendo.

Los rostros de los hombres restantes se tensaron.

“¡Maldición… lo derribaremos entre todos!”

“¡¡N-no te metas conmigo!!”

“¡¡M-muere, maldito, muereee!!”

“¡¡H-hyi-hyeeeeeeee!!”

Cuatro sombras convergieron sobre el chico. La llama de la lámpara parpadeó.

— las sombras bailaron.

Una vez que la llama recuperó la calma, en el suelo del sótano yacían 5 cadáveres con agujeros en sus pechos.

“—Parece que hemos terminado.”

Nadie respondió esta vez.

*Splish, splash.*

El chico pisó la sangre mientras se alejaba.

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.