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KJN – Capítulo 39

Capítulo 39 – Querer vivir sólo un día más

Edición por Paris_117

Rose observo a los hombres de negro con ojos azules llenos de frialdad.

Ya había pasado bastante tiempo desde que los habían traído al auditorio. El sol ya se había puesto, y el auditorio estaba iluminado por la cálida luz de una lámpara.

Ya había cortado las restricciones que le ataban las manos con un pequeño cuchillo escondido que llevaba encima. Mientras fingía estar todavía atada, le había pasado el cuchillo al estudiante que estaba a su lado, después de lo cual el cuchillo continuó circulando entre cada uno de los estudiantes en forma sucesiva.

Ella misma podía moverse en cualquier momento. Pero entendía perfectamente que moverse no significaría nada.

Los hombres de negro no eran muy numerosos, pero todos y cada uno de ellos eran muy fuertes. Y también estaban siguiendo una clara cadena de mando.

Había uno llamado Lex, y también ese «Caballero Delgado» que parecía ser el de más alto rango. Ambos eran más fuertes que los otros por muchos niveles, y los maestros que midieron erróneamente la diferencia de su fuerza y se resistieron de resistir, habían sido masacrados sin poder lograr nada.

Incluso si pudiera usar magia, no estaba segura de poder ganar.

Afortunadamente, Lex no había vuelto en mucho tiempo. Sería genial si fuese derrotado por la Orden de Caballeros, pero… no podía imaginar a alguien con la fuerza de Lex cometiendo un error tan grande. Honestamente hablando, Rose esperaba poder hacer algo antes de que él regresara.

El «Caballero Delgado» permanecía escondido en el salón verde de la parte de atrás del auditorio, pero de vez en cuando salía y miraba alrededor. Después de ver que Lex aún no había regresado, maldecía un poco y luego volvía a entrar.

Por la densidad mágica y postura del «Caballero Delgado», Rose podía decir que poseía una habilidad mucho mayor que la de cualquier maestro normal. Podría ser incluso más fuerte que Iris Midgar… bueno, espero que no sea así. Si realmente lo era, entonces, incluso si recuperaba su magia, sus posibilidades de ganarle eran extremadamente escasas.

De cualquier manera, aun no era el momento de moverse.

Pero ciertamente el tiempo se estaba terminando.

Con el paso del tiempo, Rose podía sentir que la magia dentro de su cuerpo se iba agotando gradualmente. Era muy probable que estuviese relacionado con el fenómeno de no poder usar magia, pero no podía determinar la causa. Rose todavía era capaz de aguantar un poco más, pero los estudiantes con poca capacidad mágica ya estaban empezando a desfallecer. En varias horas, comenzarían a sufrir de una deficiencia mágica. Entonces la oportunidad de contraatacar se perdería para siempre.

El malestar y la impaciencia se agitaban dentro de su corazón.

Pero lo que la ayuda a contenerse era la figura de cierto chico.

Cada vez que recordaba la galante figura de Sid protegiéndola a costa de su propia vida, algo cálido inundaba el pecho de Rose. [Paris_117 cálmate galante figura… ni siquiera lo viste… otra más…]

No podía dejar que esos sentimientos se desperdiciaran. Rose se lo repetía sin cesar mientras continuaba esperando.

Entonces ese momento llego súbitamente.

Una brillante luz blanca ilumino repentinamente el auditorio.

Ella no sabía de qué se trataba. Sin embargo, se estaba moviendo incluso antes de que se formara un pensamiento coherente en su mente.

Sin importar lo que fuera esa luz. Todo lo que sabía era que su instinto le gritaba que esa sería la única oportunidad que tendría.

Mientras todo el mundo seguía cegado por la brillante luz, Rose corrió hacia el hombre de negro más cercano a ella.

En el momento en que su mano alcanzo su desprotegido cuello, Rose noto algo.

¡Podía usar magia!

En un instante, Rose le corto el cuello al hombre con una mano recubierta de magia.

Desconocía el porqué repentinamente podía usar magia, pero realmente no le importaba.

Ella tomo la espada de la cintura del hombre al que ahora le falta la cabeza y la levanto en el aire mientras gritaba.

“¡¡NUESTRA MAGIA HA SIDO LIBERADA!! ¡LEVÁNTENSE, EL MOMENTO DEL CONTRAATAQUE ES AHORA!”

Todos en el auditorio entraron en acción.

Chicos y chicas se pusieron de pie, liberándose instantáneamente de sus ataduras. Entonces los estudiantes liberados comenzaron a moverse.

Todos estaban unidos con la misma voluntad, y el aire mismo se sacudió con su fervor.

Rose desato una enorme cantidad de magia para mandar a otro hombre de negro a volar.

Todo por el bien de la victoria.

Rose era plenamente consciente de que, en ese momento, en ese mismo instante, ella era el símbolo de su contraataque.

Mientras ella siguiera luchando, todos los demás lo harían.

Debía seguir atacando de tal manera que todos la pudieran ver.

Así que decidió no prestar atención al uso de su mágica, centrándose sólo en balancear su espada con todas sus fuerzas.

“¡¡¡SIGAN A LA PRESIDENTA DEL CONSEJO ESTUDIANTIL!!!”

“¡TOMEN SUS ESPADAS!”

Mientras sentía la atención de sus compañeros concentrada en ella, en medio de ánimos y aclamaciones, Rose continúo matando enemigos mientras liberaba a más estudiantes.

Su figura era exactamente igual a la de esos héroes representados en las epopeyas.

Todos la admiraban y la seguían.

Pero lo que estaba haciendo era también cargar imprudentemente, sin un uso adecuado en su consumo de magia.

Sin importar cuánta magia tuviera, cuanta más usaba, más acerca se encontraba de su límite.

Rose evalúo tranquilamente su propio límite mientras consideraba lo rápido que su magia se drenaba.

A medida que perdía su magia, sus golpes se volvían más toscos y su cuerpo se sentía más pesado.

Un enemigo que podría haber matado de un solo golpe ahora requería dos. Entonces dos se convirtieron en tres.

Sólo un poco más, un poco más… pero contra su voluntad, ya se encontraba rodeada.

Sólo una persona más y probablemente se desmayaría.

El auditorio ya se hallaba completamente envuelto en el fervor de los estudiantes. Incluso si caía ahora, ya no había forma de detener a los otros estudiantes.

Los sentimientos de un chico habían transmitido a Rose, luego los sentimientos de Rose se transmitieron a todos los demás. Aunque se habían perdido varias vidas en el proceso, esos sentimientos se transmitían correctamente.

No era un desperdicio.

La muerte del chico, y también su propia muerte.

Existía una razón por la cual Rose que provenía del «país de las artes» había aspirado a la espada. Era una razón realmente tonta que nunca le había contado a nadie, un mero sueño infantil.

No obstante, Rose había decidido perseguirlo seriamente.

¿Me habré acercado un poco más a ese sueño?

Mientras tales pensamientos destellaban en su mente, Rose blandía su espada por última vez.

Casi no había magia imbuida en ese ataque. Tampoco mucha fuerza. Y no era particularmente rápido.

Pero dibujando el arco más bello que cualquier otro golpe que hubiese dado, decapito limpiamente a un enemigo más.

Ese era el mejor golpe de toda la vida de Rose.

En ese momento, Rose sentía como si hubiera captado una sensación muy importante.

Pero……..

El hecho de que hubiese llegado en el último momento de su vida era demasiado lamentable.

Mientras miraba fijamente las espadas que se abalanzaban sobre ella desde las cuatro direcciones, Rose deseaba que pueda vivir sólo un día más.

Y luego—–

Su deseo se cumplió.

Un torbellino negro se cernió sobre ella.

Dejando una estela de sangre roja volando por los aires, todos los enemigos que la rodeaban fueron aniquilados en una fracción de segundo.

Su entorno había quedado en silencio, como si el tiempo se hubiera detenido.

Y en medio de todo eso, había un hombre con un abrigo negro.

“Bien hecho, tú que empuñas una hermosa espada…”

Esa voz que resonó como un clamor surgido desde la profundidad de la tierra misma, estaba dirigida hacia Rose.

Esas palabras eran probablemente un elogio al último ataque de Rose. Pero Rose había recibido un shock tan grande que no podía ser expresado en palabras.

“Mi nombre es Shadow.”

Aun dándole la espalda el hombre que se presentó a sí mismo como Shadow… era asombrosamente increíble.

“Yo, yo soy Rose. Rose… Oriana.”

Incapaz de recuperarse del shock, Rose respondió con voz estremecida.

La espada de Shadow era como un pináculo lejano. Poseía una espada que era la fusión de las mejores técnicas de innumerables escuelas, pulidas y afiladas hasta el límite, logrados con un incansable esfuerzo. Rose incluso sintió la eternidad dentro de esa espada.
[Paris_117 recuerden que algunas veces cuando usan la palabra espada no se refieren únicamente al arma como tal, sino a las técnicas, la forma en que es usada, etc.]

Era una espada mucho más completa que cualquier cosa que Rose hubiese contemplado en toda su vida.

“Salgan, oh, leales compañeras mías…”

Shadow disparo un rayo de luz violeta hacia el cielo. Un gran número de figuras vestidas de negro se precipitaron en el auditorio, bañadas por esa luz violeta.

¿¡Refuerzos…!?

El malestar de Rose demuostro rápidamente ser innecesario.

El grupo aterrizo con elegancia, e inmediatamente atacaron a los hombres de negro en combate.

Una lucha interna… no se sentía así. Y tampoco parecían ser de la Orden de Caballeros.

Y cuando las observo más de cerca, Rose se dio cuenta de que todas era mujeres. Y también…….

“Tan fuertes…”

Cada una de ellas era fuerte. Todas eran increíblemente fuertes.

Los hombres de negro cayeron en unos instantes.

Todas las espadas de esas mujeres eran igual a la de Shadow. No había duda de que la Shadow era quien lideraba a todas esas imponentes figuras.

“Shadow-sama, nos alegra verle ileso.”

“Nyuu, huh.”

Una de las mujeres se arrodillo junto a Shadow.

“Su líder ha prendido fuego a la academia y está intentando escapar.”

“Qué tontería… te dejo este lugar a ti.”

“¡Sí, señor!”

“¿Realmente cree que puede huir…?”

Shadow río en voz baja. Luego se dio la vuelta, cortando la puerta del auditorio en pedazos con un solo golpe de su espada. Los hombres de negro en el camino también habían sido reducidos a meros trozos de carne por el mismo golpe.

Ese swing había sido muy similar al de Rose, como si lo estuviera mostrando para ella. Luego avanzo caminando tranquilamente, hasta que su figura se desvaneció en la noche.

A los ojos de Rose, cada uno de sus movimientos eran las mejores lecciones de su vida.

“¿Estás bien?”

La mujer que había sido nombrada Nyuu llamo a Rose.

“Sí……”

“Diste un buen golpe hace un momento.”

Después de decir eso, blandió su propia hoja de color negro y se sumergió en la batalla.

Sin embargo, la espada de la propia Nyuu había alcanzado alturas atroces. Los hombres de negro sólo estaban siendo cortados unilateralmente.

El sentido común de Rose… no, todo aquello que creía conocer acerca de un espadachín mágico había sido destruido.

El swing de ese grupo en negro no pertenecía al de ninguna escuela existente.

Era una escuela completamente nueva.

¿De dónde diablos había surgido un grupo así, una escuela así? Lo más extraño era que nunca había sabido de ellos hasta ese día.

“¡Fuego, hay un incendio!”

Ese grito hizo que Rose recuperase la cordura.

De hecho, era un incendio proveniente de la parte trasera del auditorio y que se extendía rápidamente.

“Comenzando por los que se encuentran cerca de las salidas, salgan con calma del auditorio.” Grito Rose mientras asumía el papel de guiar a los estudiantes.

Gracias al grupo de negro, las bajas eran mínimas. La lucha ya estaba llegando a su fin.

Rose presto sus hombros a dos estudiantes gravemente heridos y los escolto hasta la salida.

“¡La Orden de Caballeros está aquí!”

Ese grito hizo que todos suspirasen aliviados. Rose también sentía que la fuerza la deja de tal manera que casi caía, pero rápidamente recupero su concentración.

Continúo ayudando a los estudiantes a salir del auditorio. El fuego estaba creciendo, y todos los hombres de negro se encontraban muertos.

Y antes de que alguien se diera cuenta, el grupo de mujeres también había desaparecido.

Como si nunca hubieran estado ahí en primer lugar, sin dejar rastro, sin que nadie se diera cuenta, sus brillantes figuras desaparecieron en el aire.

Rose ayudo al último estudiante a salir del auditorio, y luego se giró para mirar el auditorio que estaba envuelto en rugientes llamas.

“Exactamente quiénes eran…”

De repente, Rose recordó la voz de Nyuu.

Por alguna razón, esa voz sonaba tan nostálgica, como si fuera una voz que había escuchado hacía mucho tiempo.

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