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KJN – Capítulo 54

Capítulo 54 – Gratitud por ocupar el primer lugar en el Torneo “Humanos que no pueden usar magia”

Edición por Paris_117

Al otro lado de la puerta había un bosque donde recién amanecía. La luz del sol naciente brillaba a través de las grietas entre las ramas y las hojas, y el rocío de la mañana brilla sobre la hierba.

Es un lugar donde no recuerdo haber estado. Miro a mi alrededor.

“Estamos dentro de las memorias.” Dijo Violeta-san.

“¿Tus memorias?”

“Me parece recordarlo.” Dicho esto, continua avanzando. La sigo para no quedarme atrás.

Después de caminar tranquilamente a través del bosque por un breve período de tiempo, nuestra visión se abre repentinamente. Hay una plaza abierta iluminada por el sol de la mañana. Y en medio de la plaza se encuentra una pequeña niña sentada en el suelo, agarrando sus rodillas.

El cabello de la niña era negro.

“Está llorando, ¿no?”

“Eso parece.”

Los dos nos acercamos a la niña.

Me agacho para mirarla a la cara y observo las lágrimas que fluyen de sus ojos de color violeta.

“Es exactamente igual a ti.”

“Sólo se parece a mí.”

“¿Por qué crees que está llorando?”

“¿Quizás se orinó encima?”

Dijo Violeta-san. Estoy bastante seguro de que no es por eso.

La niña estaba llorando sin dejar que su voz se escuchara. Los moretones por todo el cuerpo eran evidentes.

“De todos modos, ¿qué se supone que debemos hacer?”

“Si queremos proceder, tenemos que acabar con esta memoria.”

“¿En otras palabras?”

Violeta-san levanto el rostro de la niña que lloraba.

“Llorar no solucionará nada.”

Luego le da una bofetada a la niña con un sonido fuerte.

“Horrible.”

“Está bien, soy yo misma.”

“Así que lo aceptas.”

Entonces el mundo se agrieto. Como un espejo siendo destrozado, el bosque matutino se rompe en mil pedazos y luego desaparece en una profunda oscuridad.

Entonces estamos en una oscuridad vacía.

Pero todavía puedo ver la figura de Violeta.

“Sigamos adelante.”

“Claro que sí.”

Dentro de la oscuridad vacía, continuamos en la dirección en la que nuestra magia era succionada.

No hay otro sentimiento en este lugar.

Incluso al caminar, la sensación de mis pies sobre el suelo era vaga, y casi no puedo percibir la diferencia entre arriba y abajo. Como prueba, trato de caminar boca abajo, como cuando estoy de pie.

Oh, funciona.

Violeta-san me mira caminando boca abajo con los ojos entrecerrados.

“No mires mi falda, ¿de acuerdo?”

“No puedo verla, así que no te preocupes.”

Después de caminar un rato más, somos envueltos en una intensa luz roja.

“Uwah.”

Casi golpeo el suelo de cabeza, pero consigo un ukemi a tiempo.

“Eso es lo que obtienes por hacerte el tonto.” Violeta-san me mira rodando por el suelo y extiende una mano.

“Gracias.” Agarro esa fría mano y me levanto.

Este lugar era un campo de batalla iluminado por un sol poniente. Un sol de color rojo sangre brillaba justo sobre el horizonte.

“Uwah, están todos muertos.”

Soldados caídos cubren la tierra teñida de negro por la sangre. Esto continuaba hasta el horizonte.

“Pongámonos en marcha.” Violeta-san empieza a caminar, como si ya supiera cuál era su destino.

Literalmente montañas de cadáveres.

Mientras pisábamos cadáver tras cadáver, nos abrimos paso por el campo de batalla crepuscular.

Yo también quiero pelear en un campo de batalla como este algún día.

Después de un rato, encontramos a una niña cubierta de sangre llorando en medio del campo de batalla. Nos detenemos ante ella.

La niña lloraba mientras se agarra de las rodillas, sentada encima de un cadáver.

Incluso sin mirarle el rostro, puedo decir que era Violeta-san.

“Estás llorando de nuevo.”

“Yo era una llorona. Préstame tu espada.”

“Aquí tienes.”

Violeta-san levanta la espada y se para ante la niña. Su cara está desprovista de emoción, como si las emociones hubieran estado encerradas en otro lugar.

Violeta-san baja la espada.

En ese instante, me pongo en movimiento.

Tomándola de la cintura, vuelo hacia atrás.

“¡Los cadáveres!”

Al perecer ella también lo había notado.

Los cadáveres de los soldados se empezaban a moverse, y uno de ellos casi la había cortado. Si no la hubiera salvado, la habrían acuchillado.

“La Tierra Santa nos está rechazando… qué molesto.”

“¿Como un programa antivirus reaccionando a un virus?” Pregunto eso mientras pateo a varios zombis.

“No estoy segura de entender esa comparación.”

“Lo siento, yo tampoco la entiendo bien. Por cierto, ¿qué pasa si mueres?”

“Probablemente vuelva a la cárcel del principio.”

“Eh, eso suena como una molestia. ¿Sabes cómo usar la espada?”

“Hasta cierto punto, ¿supongo?”

“Entonces parece que será mejor para mí usarla.”

Retiro mi espada de las manos de Violeta-san, y luego empiezo a atacar a los soldados cercanos.

Puedo dividirlos en dos partes de un golpe, pero luego el siguiente se levanta, hasta que estamos rodeados. Rápidamente dejo de tratar de eliminarlos, y en vez de eso intento abrirme paso a través de ellos.

Violeta-san pisa a los zombis en el suelo con los talones.

“Realmente se te ve bien sin tu magia.”

“Te lo dije, sólo soy una chica frágil y delicada. Tu por otro lado, parece que te mueves bastante bien incluso sin magia.”

“Te lo dije, «no hay problema»”

Hago un ataque para podar el césped con mi espada, cortando a los zombis que se acercaban.

“Pude usar magia desde joven, así que remodelé mi cuerpo junto con mi crecimiento. Optimicé mi cuerpo para luchar. Mis músculos, nervios, huesos y todo lo demás, los procesé y estimulé con magia.”

Después de cortar 3 zombis con un swing, envío uno más volando con una patada.

Los zombis individualmente son lentos. Sólo tienen números, así que me siento como un gigante absoluto en este momento.

“Qué abrumador. Eres como un adulto pateando niños.”

“¿No se te ocurrió una comparación más genial?”

“Si hay un torneo para humanos que no pueden usar magia, tú ocuparías el primer lugar.”

“Gracias por el ascenso de estatus.”

Pero dicho eso, incluso yo llegaría a mi límite si continuara luchando sin parar. Sin magia, no puedo matar a todos los zombis de esta multitud que llega hasta el horizonte.

Qué bueno hubiera sido si hubiera podido usar magia y hacer un alboroto.

Me abrí paso a la fuerza y apuñalé a la niña que aún estaba llorando.

“Lo siento.”

La sangre se derrama desde la boca de la niña, luego somos tragados en un remolino junto con todos los zombis, y el mundo se quiebra de nuevo.

Después de que el mundo se fragmentase en un millón de pedazos, estábamos de nuevo en la oscuridad.

“¿Estás bien?”

“Gracias a ti.”

Violeta-san me responde mientras guardo mi espada. Luego continuamos caminando en la oscuridad, hasta que volvemos a estar envueltos en una nueva luz.

Hemos llegado al centro de la Tierra Santa.

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