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KJN – Capítulo 98

Capítulo 98 – Una dama dura

Edición por Paris_117

Cuando me desperté, encontré a Ciudad sin Ley en alboroto.

A pesar de ser la hora del amanecer, todavía estaba oscuro afuera, la luna roja seguía flotando en el cielo, y los ghouls estaban enloqueciendo en las calles.

Esto es……

¿Podría ser…?

“Debe ser la «Masacre»…”

La palabra clave más importante que mencionó esa persona que se hacía llamar Milia. Su predicción se había hecho realidad.

Parece que se había convocado una reunión de emergencia en la base para determinar la respuesta de los espadachines mágicos.

Yo, sin embargo, salí a hurtadillas de la base y me pose en lo alto de un gran edificio, después de haberme puesto mi abrigo negro.

“¡Finalmente, el momento ha llegado…!”

Sin duda, este… era el verdadero asunto.

Eso era la vida real, no, ¡El evento de vampiros más grande que mi vida!

Me río profundamente desde detrás de mi máscara mientras hago revolotear mi abrigo negro.

Así que las palabras clave esta vez son “Luna Roja”, “Masacre”, y “Reina de la Sangre”…….

Y también está el personaje del Antiguo Cazador de Vampiros. Me encantaría volver a encontrarme con ella durante este evento.

Probablemente sería muy difícil, pero tengo que poner las cosas en marcha hacia la ruta más divertida.

Este flujo de acontecimientos parece indicar que la Reina de Sangre va a ser el objetivo final.

Lo que significa que puedo destrozar la Torre Roja y saquearla durante la conmoción. Dos pájaros de un tiro. En cuanto a todo lo demás, puedo mantener un alto nivel de flexibilidad y jugar de oído.

Nee-san todavía no ha vuelto. Pero es una mujer dura, así que estoy seguro de que estará bien.

Entonces, vayamos a cazar a algunos ghouls mientras anunciamos el evento.

 

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El Gremio de Espadachines Mágicos había perdido la iniciativa.

A pesar de que los espadachines mágicos de primera clase que estaban reunidos reunido consiguieron contener a los desenfrenados ghouls, el gran número de ellos, además de su fortalecimiento debido a la Luna Roja, no daba a los espadachines mágicos más remedio que retirarse.

“¡Glein Brazo de Hierro también ha sido herido! ¡Estamos retrocediendo!”

“¡Malditos bastardos! ¡Se supone que ustedes debían mantener esa posición! ¡¿Quién diablos va a tomar su lugar?!”

“¡Como si nos importara una mierda! ¡Tenemos a alguien herido aquí! O es qué, ¿nos estás diciendo que muramos?”

Los espadachines mágicos en la gran calle que se encontraban rodeados de ghouls resistían desesperadamente, pero la aparente interminable avalancha de ghouls los estaba reduciendo constantemente.

“¡Todos! ¡Por favor, no tomen decisiones arbitrarias por ustedes mismos!”

Claudia, miembro del personal de élite a cargo de dirigir la misión para subyugar a la Reina de Sangre, estaba gritando con todas sus fuerzas. Pero la moral comenzaba a tocar fondo, y el colapso de la primera línea era sólo cuestión de tiempo.

La calle ya se encontraba abarrotada por montones de cadáveres de ghouls.

Como se podía esperar de los espadachines mágicos lo suficientemente hábiles como para ser aceptados en esa misión, la fuerza individual de todos y cada uno de ellos era abrumadora en comparación con los ghouls.

Pero ninguno había imaginado que un número tan enorme de ghouls descendiera sobre ellos.

Este era seguramente un crimen que había sido planeado y preparado por un largo período de tiempo.

Y pensar que habían traído tantos espadachines mágicos y que aún así no pudiesen ni siquiera llegar al pie de la Torre Roja. Así que ese era el poder de alguien que reina sobre un tercio de la Ciudad sin Ley, la Reina de Sangre…….

Incluso dentro del Gremio de Espadachines Mágicos, había sido durante mucho tiempo un tabú tocar a los ghouls. Claudia ahora entendía la razón y maldijo la decisión tomada por los altos mandos del Gremio que ignoraban esto.

“Esos malditos vejestorios…”

Claudia murmuro en un lenguaje que normalmente jamás diría en voz alta. Esos vejestorios acosadores sexuales que le frotaban el trasero cada vez que podían, esos viejos pervertidos que siempre le miraban los pechos, esos vejestorios farsantes que la invitaban persistentemente a su habitación por la noche, y luego… ahhhh dios, no tienen fin.

Decidió ignorar las órdenes de sus superiores y ordeno la retirada. Si esos vejestorios la degradan por ello, les pegaría un puñetazo en la cara y luego presentaría su renuncia.

No obstante, actualmente estaban varados en un mar de ghouls.

Retroceder tampoco sería fácil.

“Ya es demasiado tarde, huh…”

Se burlo de sí misma. Eso era algo que podía haber hecho antes.

El haber retrasado esa decisión de salvarse a sí misma para protegerse a sí misma la convierte en la mayor tonta de todas.

Claudia saco la espada de su cintura mientras reforzaba su determinación.

No tenía intención de arriesgar su propia vida por esos malditos vejestorios del Gremio, y honestamente le importaba un bledo lo que le sucediera a esos espadachines mágicos con cerebro de músculo que sólo velaban por sus propios intereses.

Pero la responsabilidad de haber retrasado esa decisión era algo que ella misma asumirá.

“¡Retirada! ¡Yo iré por la retaguardia!”

En primer lugar, aunque en ese momento se encontraba en el lado del Gremio, sus raíces eran las de una espadachín mágico. A pesar de su aspecto, confiaba en la fuerza de su espada.

“¡Diablos, sí! Ella dijo: ¡Retirada!

“¡Tú lo has dicho, la retaguardia es tuya! ¡Nos vemos entonces!”

Los espadachines mágicos se retiraron rápidamente de la primera línea.

Incluso mientras acuchillaba ghouls, Claudia pensaba en que “al menos una persona podría haberse quedado atrás para ayudarle.”

Los ghouls estaban presionando. Los espadachines mágicos continuaban retrocediendo. Luego se encontraba Claudia, luchando arduamente mientras trataba de igualar el ritmo de retirada de los demás.

Pero la carga de soportar el peso de la retaguardia por si sola era enorme, y rápidamente llego a su límite.

Uno de sus pies resbalo en el suelo manchado de sangre. Un ghoul se precipita hacia ella.

Entonces un espadachín mágico de negro azabache desciende ante ella.

“Sean aniquilados……. Torbellino Oscuro.”

La espada en la mano de aquel espadachín mágico negro creció a una longitud de varias veces su altura. O eso le pareció a ella, un momento antes de que un torbellino negro se desatase por todas partes.

Todos los ghouls que los rodeaban fueron cortados en pedazos. En un abrir y cerrar de ojos, lo que antes parecía ser un mar interminable de ghouls había sido completamente aniquilado.

“¿Co-cómo puede ser esto…?”

Claudia, que había caído sobre su trasero, miraba al espadachín mágico negro muda por el asombro.

Una fuerza ridícula que podía aniquilar en un instante a un grupo de ghouls ante la cual ni siquiera los espadachines mágicos de primera clase tenían otra opción más que retirarse.

Claudia también era una espadachín mágica, así que lo entendía. Entendía lo increíble que era la fuerza de ese hombre.

Incluso los espadachines mágicos que corrían para ser los primeros en escapar se detuvieron en su lugar para mirar con incredulidad al espadachín mágico negro.

“La masacre se cierne sobre nosotros……. ya está más allá del alcance de todos ustedes……”

Dijo con una voz que parecía provenir desde las profundidades de la tierra mientras se volteaba para darles la espalda.

“¿Qu-quién eres exactamente…?”

Le pregunto Claudia en respuesta.

“Mi nombre es Shadow… el que se oculta en las sombras, el que caza las sombras…”

Dejando atrás esas palabras, ondeo su abrigo negro mientras caminaba sobre la alfombra de sangre. Claudia sólo podía ver aturdida cómo esa espalda se aleja cada vez más.

“Así que ese… era Shadow…”

Cada persona se encontró temblando.

Todos ellos habían escuchado sobre ese nombre. Era el hombre que había atacado una academia de espadachines mágicos, destruido la tierra sagrada e incluso había abrumado a la princesa Iris y a la diosa de la guerra cuando lo enfrentaron juntas durante el Festival del Dios de la Guerra.

Pero ni una sola de las personas ahí presentes había creído ninguno de esos rumores, pensando que eran más astutos que eso.

Aunque era indudable que había ocurrido un incidente, los detalles específicos sobre lo sucedido eran dudosos, por decirlo suavemente.

Sobre todo, ¿quién creería que existía alguien capaz de abrumar a Iris y a la Diosa de la Guerra al mismo tiempo?

Ni siquiera Claudia creía realmente en ese rumor. Precisamente porque era una profesional del Gremio de Espadachines Mágicos, y no una mera aficionada que no sabía nada sobre la espada, por lo que había determinado que esa historia era absurda.

No obstante, después de ver su fuerza de cerca, Claudia ya no podía negar esos rumores. Si ese era Shadow, entonces tan evidente superioridad podría no ser increíble después de todo…

Pero eso dejaba la pregunta, ¿por qué estaba en la Ciudad sin Ley?

Y también, ¿por qué había ayudado a los miembros del Gremio de Espadachines Mágicos…?

El Gremio había puesto una recompensa tanto por él como por su organización, Shadow Garden. No debería haber ninguna razón para que él los salvara.

¿Será que tenía alguna razón que lo había llevado a hacer todo lo que había hecho? ¿Podría ser que hubiese algo mucho más profundo detrás de los incidentes en los que estuvo involucrado?

Debería investigarlo.

“Shadow… te pagaré esta deuda algún día…”
[Paris_117 otra más al harem… maldita sea ¬_¬#]

Claudia dijo eso en voz baja hacia esa espalda que ya se había hecho mucho más pequeña.

Kotsu, kotsu, resonaron sus pasos mientras avanzaba.

La dirección a donde se dirigía se elevaba la Torre Roja. Y sobre su cabeza brilla una luna carmesí.

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