<- Actualmente solo registrados A- A A+

MNU Volumen 5 – Capítulo 16

Capítulo 16

En otro lugar.

Narrado por Red Gules:

En las fortalezas Maltuinas donde alguna vez estuvo el puerto de los desterrados. Gran parte de la isla fue cubierta por el agua que arrasó con toda la comunidad. Muchos manchados murieron ahogados y otra parte sobrevivieron por resguardarse en zonas altas como castillos o edificios de alojamiento.

Sin embargo los sobrevivientes incluyendo los ancianos y el consejo Maltuino se anclaron a un acantilado donde los refugiados lloraban los muertos. Y los heridos tomaban fuerzas una vez más.

Mientras el consejo se reunía para hablar de lo sucedido. Jsviel quien era la matriarca de los White incursionó en hablar primero ante el consejo para ir a la guerra. Pero esto no fue tomado muy bien…

… Los Maltuinos ya habían perdido mucha gente; en la guerra contra Raimfarben, en ciudad Char, y ahora con el tsunami. Y pedir hombres para la beligerancia estaba fuera de discusión.

Es entonces que un poco frustrada por los eventos. Propuso que solamente los integrantes actuales del consejo tomaran espadas y le acompañaran con su compañía nabal atacar las zonas afectadas de los dorados y los rojos. Porque si el Tsunami los había afectado a ellos, era muy probable que las ciudades rojas y marrones también hayan sido afligida. Es entonces que tomando en cuenta las palabras sensatas de la niña, el anciano mayor proclama una salida para atacar los puertos.

Envían comunicados al continente de Aker en diferentes ciudades donde se alojaban hombre bajo el mando de los integrantes del consejo para reunir tropas y atacar pueblos pequeños, y puestos de avanzada. Todo tenía que ser concordado con algunos mensajes para  que ataques simultáneos surtiera efecto en las ciudades.  Así, puesto a disposición de la niña; la estrategia iniciaba con la división de las fuerzas. Los 24 chaca le most enviarían la mitad de sus tropas a los dominios donde estarían hombres en tierra que recibirían el llamado. Y la otra mitad tomarían camino como apoyo a las fuerzas de los White.

 

Los ancianos concordes a esta decisión liderarían a los afectados del tsunami y los llevarían a Telos. Ya que en islas negras no quedaba nada.

Mi esposa y yo: Concertamos en unir nuestras fuerzas para que fueran lideradas por mi barco, «el borya devorador de bestias» para tomar control de la retaguardia, junto con Smonca que tenía a su gente liderando parte de mi tripulación.

En cuanto a los demás, como Victoria que siempre  estaba callada y miraba la luna todas las noches de su salida; como esperando el regreso de ese hombre que puso de cabezas este mundo.

Y algo curioso era que nunca se quitaba esa vestimenta negra, que la resaltaba entre todos los manchados. Vestía siempre una blusa azabache y una correa de cuero marrón donde guardaba su daga favorita nombrada «dorsal». Y se cubría con una chamarra negra que servía también como gabardina, que abrigaba la parte trasera de sus piernas. Luego quien sabe de dónde; aparece con unas botas negras que cubren hasta sus piernas y sus shorts negros eran sujetados por un cinturón de plata, y en esta llevaba consigo una cuerda y en ella sostenida por una puntiaguda masa de metal que cargaba un mechón de pelo rojo que desorientaba cada vez que practicaba con ella. Nunca la vi pelear con eso, ya que prefería su cuchillo para el combate. Y nadie se atrevía a pedirle un duelo por que tan solo verle ese cabello negro era suficiente para saber que nadie podía con ella.

Se mantenía callada en las reuniones del consejo y nadie le pedía su opinión. Solo obedecía lo que Smonca le decía.

Después de que el consejo decidiera empezar el éxodo a Telos. Unos 41000 manchados fueron llevados a las islas del norte para poder habitarlo.

Jsviel dejó dicho a su Abneguer el monje Migail: que partiría en otra nave rumbo a Bonia para liderar el ataque a Ouro. Que quedaba más allá de la capital de oro Orus.

Entonces como se pidió al consejo. Miles de barcos zarparon a la guerra contra los rojos. La primera ciudad roja que seria atacada, era Blood Castle, todos de sangre pura. Como pertenecía a distinguidos. La ciudad de por sí era atendida por ellos, y el imperio no enviaría ayudas, como ejércitos o suministros.

La ciudad contenía bajo sus propios recursos; bancos de alimentos, reservas  de dinero, y ejércitos privados que ayudarían en salvaguardar a los que fueron arrasados en las costas. Es así que en ningún momento esperarían un ataque en dicha ciudad.

Al otro lado del mundo en las ciudades de Lingot, y Midas. Miles de hombres acamparon en fronteras con los koumen. En el desierto de Mogntul esperando a la primera embarcación que subiera por los ríos de Lut. Los reyes de esta ciudad enviaron mensajes a los Imperatus para que despacharan tropas para repeler a los manchados fuera de sus territorios.  Pero era tarde, había embarcaciones al mando de chaca le most Ikal Granatrot. El blasón que se alzaba en el mástil: era la de una bandera blanca con dos cráneos en perfil de color negro y tres estrellas del mismo color.

Este desembarca con cuatrocientos  barcos en el amplio rio que cortaba en dos el continente de Aker. Y llevaba consigo cuarenta y un mil hombres. Y quince mil hombres que lo esperaban en tierra.

Ikal Granatrot, llamado el gout. Era un hombre demasiado elegante. Tenía un bigote negro y un mentón puntiagudo y barbudo que al sonreír esbozaba un gesto tan siniestro como su propia reputación.

Siempre llevaba consigo un instrumento musical que presumía era traído de unas ruinas del mar balder. Y tenía como miembro exclusivo  de su tripulación a un muchacho que aprendió a tocarlo.  Y fuera a donde fuera en su tienda de campaña siempre se escuchaba la melodía de su instrumento para gozo privado. Su cabeza delgada y su semblante fino daban la impresión de que siempre estaba feliz y contento aunque no lo pareciera. Y aunque su cabello rojo y dorado amarrado por un moño, tapaba sus pequeños ojos brillantes y maldadosos, siempre se notaba que se traía algo entre manos. A tal punto que se creía que los dos cráneos en su bandera eran los de sus padres.

Es por eso que el séptimo lugar de los spirrows fuera para este hombre que llevaba siempre una personalidad serena y funesta.

Al desembarcar, camina por el desierto donde los hombres le esperaban y le llevan a una carpa roja, donde le aguardaban mujeres y mucha comida.

Mientras tanto en Adroa un ave llevaba consigo una nota, a hombres bajo el mando de Htoril Topasio.

Que aunque no fueran muchos como de Ikal, eran asesinos expertos. Todos ellos utilizaban turbantes blancos como distintivos de la banda de Htoril. Recibieron el llamado de su jefe para que enviaran información al grupo de Federg Zholty. Que aunque no se sabía a ciencia cierta a que se dedicaba, se sabía que Federg huyó  al meridiano de Jurgendlows.

Todos los hombres o mujeres que estaban bajo la protección de la comunidad Maltuina, recibían notas sobre su llamado para que se unieran en la guerra. Notas encriptadas que solo ellos entendías, o a veces una sola imagen era todo lo que necesitaban saber para entender lo que significaba. Un color, un número, o tan solo la bandera de su señor a quien servía. Desde el desierto de iteroi, o la ciudad de Ouro, o simplemente en las montañas de Tunoela. Todos recibían a un ave, o a un hombre con información.

Se preparaban para la batalla. Y los grandes. Los Spirrows junto con los chaca le most y los siete consejeros estaban en camino al combate. Los perros de la guerra habían sido soltados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.