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MNU Volumen 6 – Capítulo 6

Capítulo 6.

Federg Zholty contra la federación minera del distrito comercial.

El distrito comercial: Es un comercio secreto donde los nobles de línea sanguínea inferior tratan y comercializan con Maltuinos y otros nobles de sangre manchada.

Estos nobles  compraron terrenos en el desierto de iteroi e iniciaron una homeostasis sinérgica con los demás grupos rechazados.

Y durante la primera guerra iniciaron otro engranaje comercial, junto con las islas unidas, que empezaron a crear una potencia económica que rivaliza con las castas dominantes. Para estas castas esa segunda potencia se considerada el mercado negro.

Al pasar el tiempo, el comercio de estas comunidades emprendió a tomar vuelo y familias grandes entablaron una particular confederación clandestina para controlar el mercado. Ahora lo que se suponía era un mercado entre familias desconocidas y manchadas, ahora está en el poderío de tres personas de raza pura.  Equidna,  Tifon, y Ortro.

Estos tres controlan el mercado tanto de trata y tráfico de manchados, como de minería, contrabando de joyas, espionaje, sicariato, pescadería ilegal, cultivos ilícitos, y juegos de azar. Todo esto conjunto a una docena de burdeles y tabernas, y con ello convino sobornos, chantajes y colaboraciones entre algunos Maltuinos que no pudieron entrar al consejo de los chaca ni le most.

En contraposición el consejo Maltuino que no colabora con estas personas ni con su comercio, tratan de convencer algunos nobles para que no sigan negociando el tráfico de manchados. Después de que Raimfarben (quien era uno de los proveedores y compradores de sangres sucias) fuera destruido. Y de que Jredin barba roja quien se le conocía en el bajo mundo como Ortro, muriera. El mercado se llegó a  desequilibrar tanto, que las dos cabezas del distrito comercial tuvieron que reunirse para hablar sobre las pérdidas monetarias de ambas columnas de su imperio ilegal. Es así que Equidna y Tifon se reunieron en torres altas en el desierto de las lamentaciones para hablar con uno de sus consejeros.

Yco, siendo el capter prior de torres altas. Sirve de consejero maestre a los cabecillas que comandaban el distrito comercial. Edquina y Tifon llegan por el lado sur del continente, sin adentrasen por el mar nuboso donde alguna vez reino el rey gusano.

Edquina es una mujer rubia de grandes pechos y de cabello lacio y de hebras doradas, su cabellera llega hasta su cintura y siempre tenía una corona del triunfo hecho con laurel de oro en su cabeza. Es la reina de una ciudad dorada llamada Ouro; es la hermana ilegitima del Imperato Zastrozz Gold, su nombre real es Amber Heal Gold de la casa Heal. Su padre había dado ese reino a la mujer con quien tuvo un romance antes de su matrimonio con Frigga. Amber Heal Gold es malvada, de un temperamento frio y maquiavélico. Ha matado más manchado que cualquier otro de raza pura… y esclaviza solo hombres de raza manchada, Maltuinos o nobles de línea inferior. Amber es promiscua, salvaje, es ofensiva y muy mal humorada. Pretende algún día derrocar a su hermano mayor con quien tuvo relaciones,  tiempo atrás. Y fue la causante de que su hermano menor Goud se corrompiera, abusando de él cuando se estaba en listando en las filas, para ser caballero. Amber era así: codiciosa, lujuriosa, conspiradora, traicionera, pero por sobre todo, muy locuaz. Con un susurro podía crear guerras y destruir imperios. Es la líder del grupo moneda negra y lleva consigo la primera moneda que su padre le regaló.

Por otro lado, Tifon al que apodaban el lobo gris: es un hombre de cabello refulgente y muy alto. (Tan alto que sobre pasaba a Amber por veinte centímetros y eso que ella era más alta que cualquier otra mujer dorada conocida.) Él era taciturno. Y nunca se le vio sonreír. Sus ojos marcados y somnolientos eran tan penetrantes y poco agraciados que parecía odiar cualquier cosa que se le presentara. No reaccionaba mucho y parecía que nada lo excitaba. Siempre se mantenía impecable, con sus ropas bordadas de hilo de oro y el símbolo de su familia imperial que se conservaba  como la cuarta línea de sucesión al Sterio Imperio. Muy pocos conocían su nombre real. Pero de igual manera Yco y Amber si lo conocían.

Al tomar asiento y ser servidos por las mezcladas con comida y vino. Yco inicia la cumbre secreta del distrito comercial.

— ¡Su majestad!— Dice Yco, inclinándose y dando la bienvenida para que tomara asiento. — Permítame…—. Yco acomoda la silla para que Edquina tomara el sillón. Luego prosigue con Tifon que se sienta sin necesidad de que Yco le inclinara la silla por él.  Yco también se acomoda y da inicio a la reunión.

Tifo que era el más mezquino exclama con arrogancia:

— He sabido, por mis fuentes Yco, que permitiste al maldito Dark assas viviera mientras estuvo en torres altas. ¿Eso es cierto, Yco?— Yco se levanta y se inclina para pedir perdón, luego se sienta y dice:

—No tenía opción, la diosa Alizes me pidió hacerlo.

— ¿Obedeces a una dudosa diosa, que puede ser extranjera? ¿Acaso tu lealtad no está con nosotros los Berserkers, Yco? Oromus mismo escribió una carta al prior de torres altas para que no permitieran el acceso de ese Dark a nuestro mundo. ¿Acaso rechazaste esa petición?

— No, Tifon, yo no rechacé nada… fue la misma diosa la que denegó ese mandato. Ya como es sabido ella tiene más poder y autoridad que el Imperato.

—Ya, déjalo Tifon, deja en paz a Yco, él no tuvo la culpa… fue esa odiosa y desagradable mujer. A demás ella ya fue corroborada por el concilio de los electores como autentica, y fue capaz de tomar el elemento; cosa que ningún Berserkiano ha podido. ¿Saben? yo la conocí en persona, la muy maldita me rechazo con una mirada, apenas la conocí.

— Eso es porque fornicabas con Oromus. A pesar de eso, mando a  matar a todos los electores, dejando solo al octavo hombre. Eso no lo hace alguien que no es de nuestra raza o venerada por ella— Resopla Tifon con ánimos desairados. — Acepto que hizo algunos cambios— Dijo Edquina. — pero no debemos juzgar a alguien a quien apenas llega para gobernar… esa bastarda tarde o que temprano pagara.  Nos hizo un favor con ese Imperato Oromus, y ese concilio corrompido. Pero lo que no puedo perdonar es a ese maldito Dark que la está buscando. Si no fuera por él, nuestro comercio no estaría sufriendo todos estos percances.

Yco se levanta y dice lo siguiente:

— Deben perdonar mi falta de comprensión, ya que soy un viejo decrepito. Pero verán que la muerte del concilio, no trae nada bueno. Tanto la diosa Alizes como ese Dark; Llegaron para destruir todo a su paso. Si no fuera por ella nada de esto habría pasado, y si no fuera por él, pues Raimfarben aun estaría en operaciones. Deben notar que tanto como la guerra que se avecina o la gran tragedia de perder a un miembro tan irreemplazable como lo fue Ortro. Es una oportunidad que podemos sacar para derrocar al actual gobierno elitista.

— ¿Nos sugieres que cometamos sedición, Yco? — Dice Tifon.

— No, más bien cambiar el orden, sin afectar el resultado. Al haber perdido el distrito de las islas unidas y un sinfín de ciudades por el tsunamis que provocó el Dark. Podemos tomar cartas en el asunto y sacarle jugo al partido político que obtienen ahora los excluidos: como los son la raza de línea inferior, y Maltuinos distinguidos.

— ¿Ahora nos pide que juguemos en ambos lados? — Edquina sonríe por esa propuesta y deja que Yco hablara.

— Me enteré que ya los Maltuinos están atacando grandes ciudades, como: Loto de oro y casa rubí, Lingot y Midas y ahora mismo puede que Blood Castle también esté siendo atacada.  En tiempo de guerra es mejor saber quién va a ganar. Se sabe que las castas no tienen todas las tierras con los mejores recursos. Ustedes tienen parte del comercio exterior, como los son los minerales, pescadera y cultivos. ¿Por qué no empezamos a negociar con ambas partes? y quien ofrezca mejor paga… pues bueno, apoyaremos al que sabemos tiene las de ganar.

— Tu propuesta no me suena Yco— Dice Tifon, luego pregunta— ¿Por qué nos aconsejas esto, que ganas tú?

— Yo no gano nada Tifon, pero ustedes pueden sacar provecho de la situación.

— Esto me huele a que tienes otras intenciones— Dice Edquina. — Hemos perdido a un integrante importante de nuestra mesa negociadora, hemos perdido proveedores y clientes en las zonas afectadas por el tsunami, y varias ciudades donde teníamos comercio fueron conquistadas, perdimos Raimfarben, el apoyo del anterior Esterio imperio. Lo único que nos queda es la zona baja de Jurgendlows donde solo hay minas. Si hacemos lo que dices y apostamos al perdedor este mercado negro desaparecerá. Nosotros desapareceremos.

— ¿Y que hay de la obra negra?— Dice Yco.

— ¿¡Que dices!?¿¡Cómo te enteraste de eso!?— refunfuña Edquina con ímpetu. Pero Tifon que no sabía qué era eso, pregunta:

— ¿Qué es la obra negra? Edquina, ¿me estas ocultando algo?

— Yco, ¿me estas espiando? maldito bocon…

— Los vigilo para poder aconsejarlos. No me mal interprete. Pero lo hago por el bien de este comercio.

— Muy bien, me las arreglaré contigo cuando todo esto haya pasado: La obra negra es una mina que tengo oculta cerca de los estrechos del mar nuboso en los depósitos de telactita más arriba de Well river.

— ¿Dices que sacas telactita?

— Sí, pero esta es una telactita especial, una telactita purpra que en si no es gran cosa. Pero molida es capaz de producir un gas que en ambientes adecuados produce un fuego propulsor. Quien descubrió esto fue un maestre de armas y también erudito que está en Laputa. Él piensa que este mineral podría ayudarnos en remover el defecto hallado en los núcleos y crear armas de propulsión gaseosa. Entraríamos en una nueva era armamentistas he industrial.

— ¿Qué dices?—La sorpresa de Tifon es tal que fue la primera vez que se le vio expresivo y luego menciona:

— ¿Y me ocultaste eso todo este tiempo?

— Bueno, ya no más. Solo me queda una mina, es la reserva más grande  de talactita purpura hasta ahora encontrado… la llamo la obra negra. Las demás minas fueron arrasadas en las costas por el tsunami. Y si los Maltuinos se enteran de esto podrían arrebatarme la mina. Ni siquiera los esclavos saben para que sacan ese mineral supuesta mente “inútil”. Si logramos vender este material para la producción de armas al imperio. Podremos resurgir de nuevo. Seria nuestro boleto de salido para las grandes pérdidas que hemos sufrido.

Una mezclada se adentra a la habitación donde estaban los tres. Y una mujer de ojos color rojo y blanco dice:

— Señor Yco, un hombre de cabello marrón moribundo está preguntando por la señorita Edquina. Se hace llamar el capataz. Dice que los Maltuinos han atacado.

Edquina se levanta y sale a buscar a ese hombre. Para luego verlo ensangrentado y medio muerto. Pero este respiraba y poco a poco miraba a su reina y le comenta algo en el oído que solo ella escucha.

— Esos malditos bastardos…— Comenta Edquina, Para luego retomar —No me lo puedo creer. Tengo que partir, enviare un informe de lo sucedido  a ti y Tifon. Iré a Well river. Algunos Maltuinos liderados por Federg Zholty se apoderaron de una mina, pero no fue la talactita purpura. Tengo que apurarme a llegar para solucionar el problema.

— Espera, dijiste que solo tenías una sola mina.

— Mentí.

—  ¿Qué piensas hacer? Edquina, yo iré contigo.

— Tengo que eliminar evidencia de toda actividad. Si los Maltuino encuentran la reserva de la obra negra puede que descubran la razón de su excavación. Tengo que ocultarla de alguna manera.

— Si los Maltuinos están ahí puede que ya hayan llegado a la obra negra.

— No, al parecer confundieron la mina, con un campo de internamiento. Si logro llegar y destruir esa mina no lograran hallar prueba de su existencia. Enviare toda producción hasta Laputa. Y recolectaré todo los basilos posibles.

— Muy bien, llevaré mis naves también. Te ayudaré a sacar la telactita.

Edquina le coge de las pelotas y se las aprieta haciendo que gimiera de dolor.

— Escucha, Tifon. Sé lo que planeas, si veo, o me entero de que has usurpado mi mercancía. Tenlo por seguro que no vivirás para contarlo. ¿Entiendes?

Este accede con sus gestos y Edquina suelta sus testículos.

— Tomaremos mi barco volador. Envía tus naves por las costas.

Edquina salé y manda a su Abneguer que trajera al torner encargado de maniobrar el “Globulus blanco” un tipo de barco esférico de aspecto malgastado y dañado. Tenía tubos y portillas que daban una sensación  de claustrofobia. Sin contar que tenía tubos de escape que emanaba humo negro.  Tifon le comenta:

— ¿Que mierda es eso? Pensé que tendrías una nave decente. Pero esto es un monto de porquería voladora.

— ¿Acaso no sabes que es la discreción? Esta nave no levanta sospecha. En Well river tengo otro aerobarco más elegante. Después de que hagamos el trabajo destruiré esta.

Cuando Tifon dio su orden para desplegar sus flotas a Well river. Globulus blanco partió a obra negra.

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