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MNU Volumen 6 – Capítulo 7

Capítulo 7.

Federyg Zholty contra la federación minera del distrito comercial. Parte II

Baldurg, Solomea,  Dargus, y Kolgar que es el más anciano. Costeaban todo lo que conllevaba una guerra sin cuartel contra las castas  dominantes desde que la matriarca inicio la guerra.

Como habían perdido islas negras. Enviaron  una orden a cada chaca le most que custodiaba  las llaves de las bóvedas secretas de los  Maltuinos para que pudieran desocupar todo los tesoros. Sus reservas secretas localizadas en varias partes del mundo están siendo ahora consideradas por el consejo para abrirlas y negociar la guerra que muchos saben es un negocio.

Federg Zholty estaba entre los que guardaban una de las llaves de la bóveda localizada en las cordilleras de alabasta que compartía territorios entre dos desiertos: las lamentaciones e iteroi.

La cueva donde estaba guardado el tesoro Maltuinos tenía que ser llevadas y escoltada a los nobles del último bastión noble de casta roja que no fue reconocida en la estirpe racial de los Redgroouk. Por tal motivo se unieron a la casta de los Maltuinos para derrocar el actual gobierno. Estos tenían fortificaciones y mucho armamento disponible para surtir a los hombres de la comunidad.

Zholty llevaba una caravana por el paso de las tres serpientes. Un camino árido que se bifurcaba en tres pasos llenos de laberintos de mesetas y montañas.

*                                           *                                              *

Suggy que era la hermana de Bergy recibió el informe de su hermano sobre Blood Castle que contaba las bajas y todos los recursos gastados en la batalla y recibía cartas sobre otras ciudades conquistadas. Esta mujer era ahora la mano derecha del consejo Maltuino.

Ella era hermosa y muy joven, de cabello marrón y ojos avellana. Era lista y llevaba a cargo el deber de contadora principal. Los tesoreros principales del consejo la avalaron por ser muy hábil con la matemática y dejaron su oficina en telos. Donde estaba la mayor reserva.

Ella tenía a su mando un ejército de mujeres que operaban en todas las ciudades registradas donde, o, habitan Maltuinos o donde se está llevando la guerra. Luego Suggy recibe un extraño informe sobre Federg Zholty de una extraña mina encontrada en itori cerca de Well river.

Suggy que tenía una actitud muy mandona. Entra al salón de los ancianos y dice:

— ¡Reunión, ahora!

— ¿Que pasa Suggy?— Dice Baldurg. — Tengo en mis manos una carta de Federg Zholty sobre algo que ha encontrado en Well river.

— ¿Y qué es?— Dice Baldurg, que al verla tan bien vestida con esa falda marrón larga que cubría sus piernas, y su blusa manga larga blanca con cuello de tortuga, y cabello recogido. Se queda maravillado porque siempre le encantó esa joven. Suggy sabía eso y le reprende: — Deja de verme con esos ojos lascivos viejo. Sabes muy bien que ya tengo pretendiente.

— ¡Sí!, un pretendiente que no te corresponde. Venga Suggy ¿hasta cuándo vas a seguir así?

Suggy se enrojece y se enfada inflando sus cachetes y de mirada furtiva escondía esos ojos llenos de ira contra el viejo que no hacía más que molestarla.

— Ya basta Baldurg deja de molestarla. Por favor continúa ¿Qué fue lo que encontraste?

Suggy atiende el llamado de Dargus y se controla. Con esa mirada furiosa les dice:

— Según Federg Zholty. Hay una mina de Telactita Purpura y un gran campo de internamiento.

— ¿Qué dice, telactita?

— Si, y un campo de internamiento de sangre manchada. Los están esclavizando para sacar el mineral. Y nadie sabe para que lo estén utilizando.

— Que extraño— Dice Solomea. — La telactita es un mineral de uso médico. Suggy retoma la conversación:

— Según Federg, luchó contra docena de hombres que custodiaban la mina. Y al parecer hay un yacimiento más grande. En el paso de la serpiente.

— Well river. Entonces hay minas ilegales en el paso de la serpiente.

— Y aquí no acaba— Dice Suggy. — Un capataz que escapó se enteró de que tenemos una bóveda secreta en una de las montañas que está en la cordillera.  Y como deduzco puede ser que ese capataz informe y lleguen a ir para saquear  nuestras reservas.

Dargus se levanta violentamente y Solomea se pasma. Incluso Baldurg golpea la mesa y el más anciano dice:

— ¿Eso no puede ser…? Necesitamos apoyarle. Escribe de inmediato que desocupen toda la bóveda.

— No teman. Ya me encargué; no solo pedí que desocupara sino que también investigara. En vez de proteger, podemos dar el primer golpe. Si nos apoderamos de esa mina y averiguamos su uso. Puede ser que esa mina sea un as bajo la manga, de alguna u otra forma… Le dije a mi asistente que enviara una carta a Red Gules que no está en operación para que asistiera la caravana y que dejara a su mujer como resguardo a los que están en los hemisferios de las costas.

— Bien hecho Suggy. No solamente eres hermosa si no lista. Ojala ese pretendiente tuyo sepa lo  que se está perdiendo.

Con ese fastidio  le dijo:

— ¡Eventualmente se enamorara de mí así que a callar!

— Muy bien Suggy. Si el tiempo nos apremia podemos adentrarnos a resolver ese problema. Pero necesitamos que la dote se salve y llegue a los nobles. Ellos están esperando y no tenemos tiempo que perder— Solomea que se preocupaba en que no hiciera todo sola le recalca que es más importante los recursos bien administrados. Suggy lo entiende y le dice:

— Solo lo que demore Red. Ya cuando estén bien escoltados la dote llegara a tiempo.

—Bueno, al parecer ya tienes todo controlado—Dice Dargus. Entonces Suggy le dice:

— No es todo.  Nuestros espías en Rougen ya dieron el golpe de estado que hemos estado esperando. La rebelión de manchados ha surtido efecto. Aun así algo me huele mal en todo esto. Es bien sabido que Tifon tiene sus rutas de tráfico de Maltuinos por Rouguen. ¿Y si todo  lo que tenía en Rouguen después de ese golpe ha sido destruido y usurpado? Puede que él esté relacionado a esa mina.

— Esto no me gusta para nada, ¿a donde quiere llevar todo esto Suggy?— Pregunta Baldurg.

—  Un informante anónimo me dijo: que Baldurg está manejando un tipo de mercancía ilegal en los demás reinos. Y no me especificó que era… Puede que la mina que Federg Zholty encontró sea de Tifon.

— ¿Cuándo te llegó ese comunicado?

— Ayer, mucho antes que Zholty enviara su informe.

— Esto es muy extraño— Dice Dargus que se acaricia la barba y comenta. — ¿Quién podría ser? Nuestros espías siempre envían su carta con las iniciales establecidas… ¿Por qué ocultar su identidad?

— Sea quien sea. Nos ha dado una buena información. Ahora solo podemos esperar en que mina puede estar tratando los cabecillas del distrito comercial.

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