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MNU Volumen 7 – Cap 2

Capítulo 2
Las dos chicas, parte II.
El sueño que tubo Rubí, eran de dos chicas opuestas, pero de igual valor. Una era de fuego, que lo consumía todo, y la otra de hielo, que lo preservaba todo.
Rubí llega a la tienda de Alizes en plena reunión, mientras cuadraban todo para el ataque. Los neguer y los Abneguer mujeres de la casta roja, hacen el ademan de respeto hacia la Dominata y la miran con melancolía mientras Rubí llegaba a la mesa para buscar su silla.
Alizes manda a Ar para que retirara su silla de la mesa y poder ella acomodarse. En seguida le explica:
— Rubí, que bueno que estés presente.
Purpurea se sienta también al lado de ella y la mira, Alizes asiente y antes de reanudar la plática le confiesa algo.
— Tu aliada Purpurea nos ha informado sobre todos tus esfuerzos para brindarnos apoyo en esta contienda. Y es por eso que tendrás el frente conmigo cuando lleguemos a Froztland. Pero antes de compartir mi estrategia contigo, debes saber algo que nos llegó no hace mucho desde Orus. Mi siervo Kiros recibió un mensaje por parte de la familia Ruber.
— ¿Los Ruber? Ellos son vecinos nuestros en Akai ¿Qué es lo que pasa?
— Akai cayó, todas las casas a excepción los Ruber y los Vine escaparon. Las casas Rassum, los Rubino, los Blunderoot, los Rudy, los Rooi, los Piros, los Ikuqt, los Coch, los Gorria, los Cservena y los Creven fueron extinguidos, incluyendo tu casa Carmesí. Tu padre Jreidin, y tu madre Lira Lillium fueron asesinados… Eres la última Carmesí viva.
Purpurea se queda estupefacta y sus ojos se humedecen por las lágrimas y empieza a nombrar algunas amigas conocidas que estaban en Akai.
—Escarlata, Safira, Carmina, Bermella, Rojuela, Grana, Escarla… toda ellas están…están… no puede ser. Crecimos con ellas, jugamos con ellas.
Rubí la miraba también con ese hueco en su pecho, y con su estómago entumecido. Su mirada era desconsolante. Arruga su semblante y frunce el ceño negándose en su mente a que estuvieran muertas. Y por su parte también a que su madre y su padre al que más admiraba estuviera también muerto por manos Maltuinas. Alizes la miraba también algo melancólica. Purpurea no puede evitar sollozar, y Rubí ida en su propio remordimiento no habla. Todos se quedan mirándolas, esperando algún grito de dolor, o que llorara desconsoladamente, pero ella se congeló, sus ojos se tornaron oscuros y sin alguna pisca de alma. Purpurea trato de calmarse, porque su fortunio residía en que su familia de la casa Vine pudieron haber escapado. Pero su temor se hallaba en la familia de la Dominata, ninguno de los que allí residía sobrevivió, ni su hermana pequeña, ni sus tíos o sus primos, todo allegado a esa familia fue aniquilada.
Alizes esperaba alguna reacción, pero no se oyó nada de ella. Ni un lamento ni un insulto.
Al notar esa poca reacción, Ar Dumis se inclina al ver su rostro y le pregunta.
— ¿Dominata Rubí se encuentra bien? Sé que es muy duro recibir este tipo de noticia, y créame que todos los presentes entendemos su, bueno su… estado actual.
Fredys miraba a su prometido por que no encontraba la palabra correcta y mira a una Abneguer roja para que la pudiera consolar, así fue, sus oficiales de alto mando le dicen:
— Mi Domina, cuando acabemos aquí, iremos a su tierra para traer venganza a su casa. Yo Irene Delaver que sirve a la casa Carmesí estaremos junto a usted.
Y la mujer de cabello corto y rojo se arrodilla. Otra mujer de aspecto más pequeño, se arrodilla igual y le dice:
— Así es mi Domina, traeremos justicia a todas esas casas. Sus crímenes no quedaran impunes, ruego para que nos comande a su retribución.
Y todas las oficiales empuñan su mano derecha y lo ponen en su hombro izquierdo para arrodillarse. Purpurea no duda también y le comenta:
— Rubí, mi Dominata pongo a tu disposición todo mi ejército, y mis recursos, para que venguemos a nuestros aliados, a nuestras familias, y a nuestras amigas. Ellos lo pagaran muy caro, lo juro, que esto sea una promesa.
Rubí no respondía, aún tenía sus ojos apagados. Alizes, Fredys y Ar Dumis, junto con otros Neguer de casta dorada la ve aun si moverse. Y es entonces cuando Alizes, le dice:
— Levanta tu cabeza Rubí, el tiempo de llorar no es ahora. Tus amigos, y tus allegados ofrecen su ayuda, no los ignores.

Es cuando levanta su cabeza con su nariz respingada, y sus ojos temblaban de ira. Y luego les habla a sus allegados rojos, mientras se levantaba abruptamente y golpea la mesa con sus palmas.

— Esos infelices, esos bastardos, esos hijos de Eos, esos malditos, desgraciados, p****, canallas, granujas, peloneros, malnacidos. Sentirán mi ira…no los perdonare, no tendré misericordia de ellos, ni de sus familias, ni de sus niños, ni de sus mujeres. Me las pagaran, los Redgrouk Scotld no olvidara nunca lo que hicieron. Temblarán al vernos, huirán de nosotros como sabandijas asquerosas. Los mataremos a todos a todos. Se consumirán en nuestro fuego, arderán y se lamentarán de habernos tocado. Malditos, malditos.
Alizes enmudeció ante esa declaración, y todos sentían un calor absorbente, la silla de Rubí se prendió en llamas, Purpurea y todos los demás incluyendo Alizes retroceden al ver como el calor y el fuego incrementaba a medida que su ira subía. La mesa y todos los asientos se prendieron en fuego. Y Alizes le grita que se calmara, Purpurea entra en el fuego y la toma del brazo para decirle que sosegara su temperamento, pero aun ella, se quema por la alta temperatura que emanaba Rubí.
Su piel entra en un estado de combustión espontánea, y sus ojos rojos brillan en un color rojo, sus pies funden el suelo y quema la tierra, su cabello emana soflamas carmesíes, y al perder el control de su estado normal, todos salen de la tienda cuando se prende en llamas.
La infantería sale de sus lugares y observan como en el centro del campamento algo empieza a quemarse.
Las Abneguers y Neguers crean una barrera de fuego para combatir el fuego de Carmesí y aun así no pudieron con ella.
El rostro de la Dominata relumbraba, porque sus ojos se encendieron en una luz hirviente que invadía la cavidad de sus dos ojos y todos los nervios que llegaban a ella desde su sien. Y Alizes en el desespero gritaba que parara, pero el poco efecto que surtía en ella su voz; crea una barrera alrededor de ella para que la falta de oxígeno apagara la rabia en forma de fuego de Rubí. Y ella se desmaya.
Alizes deja caer la esfera de energía en el suelo y Rubí queda en el suelo inconsciente.
— Esta mujer tiene un potencial más allá de un Dominato. Y eso es peligroso— Dice Alizes algo sorprendida.
Aclara su pensamiento, y entre ella, se dice que debió ser el limitador que rompió cuando entró en la mente de Rubí. Todos los presentes, tanto soldados dorados, como rojos, rodean a la chica de flamas rojas para atestiguar el pequeño cuerpo que manifestó un gran poder de fuego.
Alizes al notar la curiosidad de sus tropas les grita:
— Lleven a Rubí a su campamento, y recojan todo antes del amanecer, por que mañana será el último día en que Helios nos acompaña. Partiremos a la madrugada.
Purpurea pide a una de sus Neguer que recogieran a Rubí para llevarla a su tienda, mientras Alizes prestar atención en como su tabernáculo quedó en cenizas y con un circulo de carbón en el suelo, cuando aun el humo subía al cielo entoldado.

• * *
Los barcos con todas las tribus salieron del puerto de Froztland, y entre esos barcos, estaba la vieja Gorza mentirosa, Jvselgort, y Nlson Marruquias que salían de las costas congeladas de tierra noche.
Jvselgort manejaba la política fiscal de los Maltuinos, mientras Gorza sentada en la cubierta y con una frazada de lana color menta miraba lo que quedada de la fortaleza en el horizonte.
De su boca salía ese aliento en vapor y su mirada triste contemplaba impotente el bienestar de su hija que quedo en ese solitario castillo.
Gorza era de unos 90 años, de baja estatura entre su pueblo, pero alta entre los Maltuinos, su cabello blanco y esos ojos grises deslucidos; mostraban por primera vez, alguna clase de sentimiento a causa de otro.
Fue matriarca a la misma edad que lo fue Jsviel, y hermosa en todos los sentidos: su piel pálida se asemejaba a una frágil pieza de cerámica hecha en porcelana, con ojos blancos como perlas, de un cabello níveo largo que parecían hilos de plata fina, y sus cuerpo alto y esbelto anunciaba en ella una elegancia digna de una matriarca nacida para gobernar.
En su juventud se enamoró de un hombre de la tribu de los Ninrod. Y era muy raro que parejas de la casa Weib y de la tribu de los Ninrod se encontraran. Pero el templo en Bonia reunía a todos los grupos y tribus de los Saambala.
En Goi había un monasterio pequeño que manejaba grandes cultivos de plantas medicinales. Y bosques extensos que soportaban las bajas temperaturas. En ella había un hombre que manejaba toda esa extensa tierra.
Su nombre era Andriel Neid de la tribu de los Ninrod, era alto y de una cabellera grisácea. Muchos decían que era un manchado de la casa Koumen, pero tan solo era un rumor, porque era de un hermoso parecer debido a su aspecto tan diferente al de un saambala.
Siempre llevaba consigo una mochila de cuero con plantas medicinales y ungüentos, también llevaba consigo remedios y mergujes que el mismo creaba.
Vivía solo en ese monasterio, y los pobladores acudían a él como médico. Su amor por la botánica era tanto; que a veces probaba plantas venenosas en sí mismo para encontrar efectos y causas por la medicina que extraía de las plantas. Incluyendo algunas curas y remedios que contrarrestaban venenos de animales.
Su hermano Berriel Neid lo visitaba de vez en cuando, para llevarle comida de su cuñada. Le tenía un respeto profundo a su hermano por ser en ese entonces maestre de plantas y erudito de la medicina.
Todo el pueblo le quería, él salvó incontables vidas de niños y mujeres, de hombres y ancianos con sus recetas. Su monasterio era visitado por abades y maestres de otros conclaves. Sus libros sobre la medicina natural, estaba en las estanterías de la biblioteca Canopia y Enemet. Su fama le antecedía porque sus libros salvaguardaron vidas de gobernadores y principales de las castas dominantes. Era una eminencia en su rama a su edad muy corta.
Andriel asistió al templo en Bonia, cuando fueron convocados todos los Saambala en honor a la nueva matriarca escogida. Cada uno de los grandes maestres, tenía que llevar consigo algún presente como forma de agradecer a la matriarca su pureza en la rama principal.
Andriel como maestre de plantas le llevó algo en lo particular poco conocido para la joven Gorsiel. Le entregó una esfera de miel perfectamente conservada, de un brillo tan excepcional que muchos le pidieron al joven maestre, pedidos sobre esa extraña fruta.
Pero no era un fruto como todos pensaban, era miel esférica, preservada con el extracto de sabía que el joven había plantado. Creada con la leche de una planta escasa, incluso para él. Pero que logró encontrar y preservar como uno de los grandes tesoros entre sus especímenes.
La esfera de miel no se contaminaba, no se dañaba, no perdía pureza ni color, era sumamente suave y regordeta, y tan blando como el pecho de una mujer. Su olor era tenue pero dulce y tan excitante que viciaba a cualquiera que lo oliera, su fragancia derretía hasta los corazones más duros. Su aroma pertenecía a una flor rosa llamada Grullia del rocío.
Andriel podía extraer su aceite y verterla con otras sustancias para filtrar el aroma y destilar su sabor. Y así conseguía perfumar la esfera de miel con un agradable sabor primoroso.
La gelatina de miel en forma esférica era traslucida, matizada con su color ámbar. En el centro de ella había un objeto redondo de color rojo, parecido a la cereza. Esta era otro material comestible hecha con pétalos de diversas flores frutales como el ceresal, el morsel, y pepitas de nectarina, y pigmentada con ese color rojo con gotas de granado. Y todo eso cubierto con el almíbar de frutas del melocotón y compactado con miel: y para que tomara esa forma esférica, Andriel vertió una sustancia semejante al colágeno adquirida del tallo de un árbol para que coagulara con todo lo demás y no perdiera su forma dentro de un molde hecho de arcilla. Esto fue solidificado en el fondo de una laguna congelada, por 3 meses: Andriel al ver que cuajó, lo único que hace es sacarlo del molde y meterlo en otro molde para introducirlo en un horno a determinada temperatura y a determinado tiempo; el calor lo condesa y lo espesa y finalmente se deja en temperatura ambiente por un día para que tome esa forma esférica perpetua.
La matriarca le relucían sus ojos al ver que una cosa tan sencilla podía llevar tanto tiempo en su preparación. Y era tan reluciente que parecía más valioso que cualquier otra cosa de mayor valor dado por los demás maestres, ella toma esta esfera de miel y se tambalea en sus manos como gelatina.
No era capaz de morderlo por no querer perder la forma ni su valor de lo entregado. Gorsiel lo olía y se maravillaba de su espléndida fragancia, y entonces después de ver la esfera de miel, mira al hombre que creo semejante finura de alimento natural. Y desde ahí se crea en ella una admiración hacia ese hombre.
Desde ese momento, Gorsiel lo solicitaba mucho para hablar con él. Y fue tomando confianza y su amistad crecía conjuntamente al aprecio que ella le tenía, al punto que se enamoró de él. Una matriarca podía tomar esposo, pero no podía tener hijos, y si los tenía, perdería su título y otra mujer tendría que ocupar su puesto como matriarca. Pero podían tomar para si una sucesora, criarla como si fuera su hija real.
Y es entonces que antes de casarse, Gorsiel toma una aprendiz para que le suceda el día que se case y sea madre. Inmediatamente consigue un bebe, hija de una devota de los templos del sur. Gorsiel la amadrina como suya y empieza a criarla juntamente con Andriel que era su prometido. La bautiza como Beniel.
La niña rápidamente toma gusto por la profesión de Andriel y prefiere ser más su aprendiz que de la matriarca. Gorsiel despertó una tristeza por la niña que no quería seguir su camino, sino el camino de su pareja. Y para calmar los celos de su amada, convence a la niña para que anduviera en los pasos de su madre adoptiva, hasta que se convirtiera en matriarca, y que luego de esto podría ella dedicar todo su tiempo a la botánica.
Esto mejoró mucho la relación de Gorsiel y Beniel y llevaron una vida muy pacifica hasta que la niña encontró en los aposentos de Andriel un jardín con una laguna azul.
Pasaron 9 años, la niña era viva y agraciada, su inquietud y su intensa curiosidad por todo, aumentó con los años, tanto así que en secreto visitaba los aposentos de su padre para ver todo lo que había investigado, o lo que estuviera llevando a cabo en sus jardines secretos. Y en uno de esos días de curiosidad ella encontró una laguna azul que brillaba, y que sustentaba la vida de una flor azul que el mismo Andriel creo a partir de injertos de varias plantas que cruzó. Años de su investigación entre híbridos y plantas mescladas.
La niña pensaba que era una flor como cualquiera otra flor, y que le era permitido entrar y husmear en los aposentos de su padre, y que él entendería.
Andriel estaba en el monasterio de Goi trasplantando esta mimas flor en su jardín personal. Mientras que Gorsiel atendía asuntos de los Saambala.
La niña tenía que pasar la laguna para llegar a la pequeña isla donde estaba sembrada la flor. Ella se quita su vestido y solo quedó con su batola; entra en la laguna y nada hasta el jardín, y al llegar, esta se acerca y admira la belleza de la flor que no era como las otras flores que ella conocía, y que aun en su vasto conocimiento por los libros de su padre aun no reconocía. Era de pétalos azules en forma de orquídea cattleya, y más abajo toma la forma de una flor de loto. La niña no resiste las ganas de tocarla, y fue a acariciarla, y cuando la palpa, la flor pierde su brillo y se marchita inmediatamente.
Ella se asusta por lo que no debió hacer y mira a su alrededor y atestigua como todo el jardín de esa flor azul pierde brillo y se marchitan conjuntamente, y teme por lo que su padre podría decir de ella, pensando probablemente que se decepcionaría y nunca más quisiera estar con ella. Así que vuelve y se mete en la laguna y trata de nadar, pero algo extraño sucedía, el agua no le permitía avanzar. Y la niña se ahoga.

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