
La Sombra Sin Dios
Autor: SrHopeless
SkyNovels
Carta antes del final...
No recuerdo cuándo fue la última vez que dormí tranquilo.
Supongo que eso ya no importa.
A estas alturas, casi nada importa… excepto una sola cosa:
lo que aún me queda por proteger.
Nunca pedí esta vida.
Nunca quise ser “el elegido”, “el portador del juicio”, ni ninguna de esas malditas etiquetas que me tiraron encima con el tiempo.
Yo solo quería vivir como cualquier otro humano.
Pero el mundo, el destino, o quien sea que esté jugando allá arriba ,decidió otra cosa para mí.
He luchado contra demonios que querían y quieren aún devorar mi alma.
He peleado contra ángeles que me consideran un error que debe corregirse.
He escapado del purgatorio, incluso cuando la misma Muerte vino a reclamarme… y todavía puedo sentir el frío de sus manos en mi cuello.
He cargado ese peso durante años.
Perdí a mi familia, perdí mi hogar, perdí partes de mí que jamás recuperaré.
Y aun así… sigo aquí.
Porque, aunque a veces no lo parezca, sigo siendo humano.
Y un humano pelea hasta el final cuando tiene algo por lo que luchar, algo que defender con todo su ser.
Ahora estoy frente a la que quizás sea la última batalla.
Y sé perfectamente que no tengo garantía de ganar.
De hecho, siendo honesto…
lo más probable es que pierda.
Pero incluso así, aunque mi cuerpo tiemble y mis manos sangren, no pienso dar un solo paso atrás.
Jamás lo he hecho.
Ni cuando era un niño que luchaba constantemente con sus traumas.
Ni cuando mi cuerpo no me respondía por el miedo.
Ni cuando la Muerte me buscó entre las sombras.
A lo largo de mi vida, he aprendido algo a golpes.
Si el mundo quiere aplastarte, tienes dos opciones.rendirte… o rugir hasta que el mundo y todo ser retroceda.
Yo elegí rugir.
No sé si esta será mi última noche.
No sé si alguien siquiera llegará a leer estas palabras.
Si estás escuchando mi historia ahora, significa que, de alguna u otra forma, sigo avanzando.
Tal vez herido, tal vez roto… pero vivo.
Y si voy a caer, que sea sabiendo que hice todo lo posible.
Que protegí a quienes amo.
Que caminé este camino impuesto, condenado e inevitable sin arrodillarme jamás.
Porque así empezó todo.
Con un niño que no sabía nada de guerras, ni ángeles, ni demonios
Un niño que sólo conocía tres cosas básicas.
El calor de su familia.
La risa de una hermana pequeña.
Y la paz de una mañana cualquiera en una aldea llamada Velmira.
Ese niño… era yo.
Y esta…
Esta es mi historia.
Inicia sesión para reaccionar y/o comentar a este capítulo
+10
+50
Comentarios del capítulo: (0)