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TG - Capítulo 334
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Respuestas

Capítulo 334: Respuestas

En el interior del dormitorio de unas de las casas que se encontraban dentro del domo, Aurora tras despertar dio un suave suspiro.

La casa era grande, había baño, cocina, comedor, el dormitorio y un área de living con algunos medios de entretenimiento.

Desde consolas de videojuegos, a equipo de música y otros juegos.

El lugar era literalmente enorme comparado con lo pequeño que era la casa exterior y la sensación que dio era como estar en hotel.

Un hotel bien equipado y reforzado para resistir ataques externos.

No sabía si las otras expediciones llevaban estos elementos, pero de lo que si podía estar segura era que la comodidad resultaba ser alta.

Aun así, había algo que la estaba molestando.

Saliendo de su habitación pudo ver a su glotona amiga mirando una película en la sala de living y Aurora solo pudo sonreír al verla estar tan cómoda.

“¿Todavía no amanece?” Preguntó Aurora desanimada al acercarse a la ventana.

Podía ver que estaba oscuro afuera y si bien preguntar era inútil, era una de esas preguntas que igualmente se hacía a pesar de la respuesta.

Afuera estaba oscuro pese a que ya había pasado más de diez horas y era hasta tal punto de que era posible que en la tierra, ya estuvieran en el día siguiente.

Aun así, ellos continuaban en la ‘noche’ de este lugar.

Ver las tres lunas era maravilloso.

Dos lunas era pequeñas y la tercera era mediana y verlas con tanta claridad en un cielo completamente puro, junto a miles de estrellas resultaba ser una maravilla.

Sin embargo…

“No podemos hacer nada.” Murmuró Aurora con un tono molesto.

Era cierto que se realizaban guardias para mantener cierta vigilancia junto a los drones, pero en cierta forma de noche no podían hacer demasiado.

Era su primer día… O al menos habían superado las primeras veinticuatro horas y lo primero que debían hacer era vigilar.

¿Cómo actuaba la naturaleza de noche? ¿Cuán oscuro llegaba a ser todo?

¿Había algún peligro nocturno o todo era pacífico?

Tales preguntas necesitaban ser respondidas antes de decidir si podían o no moverse de noche o terminaría siendo demasiado arriesgado.

Dependiendo de la respuesta, los siguientes movimientos se planearía en consecuencia.

“Estresarte por eso, es inútil.” Dijo Alice dándole una mirada y cuando vio que Aurora suspiraba, señaló. “La noche parece que será larga. Es mejor tomar todo con calma.”

La situación en este lugar no parecía tan complicada.

Dejando la naturaleza de lado, no había monstruos y durante toda la noche no hubo ningún ataque o se vio algún problema por medio de los drones.

Tampoco de día se presentaban monstruos o algo de ese estilo, simplemente parecía un lugar paradisiaco densamente natural.

Normalmente las personas bajarían su guardia, pero ahí estaba el problema.

Era un portal abismal y estaba claro que no iba a ser normal.

En este lugar habría una enseñanza, una consecuencia y un gran problema junto a los temas de ‘bondad y maldad’… Eso era si esa deidad que conectaba los portales estaba actuando de tal manera.

“No podemos ser imprudentes ahora. Los demonios han entrado primero y han estado durante un poco más de una semana con una diferencia de tiempo importante. No sabemos si han logrado encontrar el problema, solucionarlo o empeorarlo.” Dijo Alice y con un tono serio, advirtió. “Tampoco conocemos a los demonios. Sabemos que son rango S, pero desconocemos su capacidad, su fuerza o identidad. Es mejor actuar con calma.”

Alice no era de ponerse seria, pero su advertencia fue precisa y consiguió que Aurora se calmara y suspirara otra vez.

El Gremio Tower entró al portal abismal y eran cinco miembros de su lado, de los cuales dos eran rango S.

Conocían a los miembros humanos, pero a esos dos demonios no lo conocían.

¿Eran demonios corruptos? ¿Demonios puros? ¿Demonios menores? La diferencia y la capacidad desconocida podía ser un problema.

Avanzar imprudentemente en una exploración durante la noche porque pensaban que no había demasiado tiempo, era peligroso.

En este lugar el peligro no solo era la naturaleza, sino que lo desconocido que estaba en este mundo y los demonios.

Como si fuera poco en este mundo el ‘día’ completo parecía ser un poco menos que el doble del día en la tierra.

Eso significaba que, si bien había pasado un poco más de una semana desde que se descubrió el portal, aquí había pasado un poco más de dos semanas.

Para identificar las horas exactas de diferencia, tenía que consultar a Kairos, pero que la noche durara más de diez horas era evidencia, de que el tiempo también resultaba muy diferente.

Tenían la ventaja de números y en este momento, su grupo necesitaba actuar con cautela y utilizar su ventaja de forma moderada.

Sentándose en el sofá, Aurora se tranquilizó y su glotona amiga le dio palmaditas en su cabeza como si la estuviera felicitando por recuperar su calma.

Era imposible que no se pusiera nerviosa.

Todavía no tenían ninguna información.

“Kairos está despierto. Iré a ver cómo ha ido la recopilación de información.” Murmuró Aurora al ver que su reloj holográfico informaba de Kairos activo.

El reloj holográfico se activaba cuando se dormía o con las condiciones de su compañero, lo que hizo posible detectar con facilidad su estado.

Tal medida era para verificar quienes estaban despierto o cuando los que realizaban guardia nocturna se dormían durante su guardia.

Alice solo asintió y siguió viendo la televisión mientras comía sus papitas.

Por su parte Aurora salió del edificio y llegando a la pequeña calle, pudo notar que algunas luces estaban encendidas en el interior de esas pequeñas casas.

La base del domo era de metal y la barrera que conformaba el domo siempre estaba activa y solo permitía la entrada y salida a los miembros de la expedición.

Era otra carta de seguridad en caso de que la guardia no fuera suficiente.

Aurora se dirigió a un pequeño taller cuadrado.

El lugar era pequeño, y daba la sensación de que era una sola habitación de tamaño mediano y en cierta forma era igual que todas las casas que se veían pequeñas.

Sin embargo, cuando abrió la puerta pudo ver como el pasillo se extendía hasta una gran sala en el fondo.

“¿Estás ocupado?” Preguntó Aurora en voz alta.

Se podía escuchar ruido desde el fondo y si bien este lugar no era un área ‘privada’, Aurora se sintió un poco tímida al tener que molestar a Kairos.

Antes de que pudiera dar un paso, un dron que parecía un ojo se acercó a ella volando.

“Bienvenida Aurora Campbell. El maestro está actualmente ocupado, pero usted puede acceder.” 

Era una voz robótica femenina y Aurora entendió que era la Inteligencia Artificial conocida como Minerva del que había hablado el Sabio Lucius.

Tras caminar unos pasos, Kairos escuchó el ruido y se acercó.

“Cambia el trato preferencial de ‘maestro’ a ‘jefe’, por favor.” Pidió Kairos viniendo desde el fondo de la sala y dándole una sonrisa a Aurora, señaló. “Te estaba por llamar. Estoy a punto de responder tu pregunta.”

¿A dónde dirigen los portales?

Esa fue la pregunta que le dejo su maestro y Aurora como no sabía cómo responderla, le pidió ayuda a Kairos… Y él parecía contento al responderla.

Aurora no pudo ocultar su emoción y acercándose al joven lo acompaño.

La sala principal era grande y en este lugar estaban almacenados varios drones nodrizas y también torretas automáticas, junto a varias armaduras de poder.

También se encontraba dos motos voladoras cuyo diseño futurístico resultaba ser atractivo a la vista.

Kairos la dirigió a la sala de operaciones en donde diferentes pantallas estaban desplegadas organizando toda la información.

Entre ellos los escáneres del satélite ensamblado estaba funcionando y estaba escaneando parte del planeta.

En una de esas pantallas se mostraba un enorme planeta cuyos colores eran curiosos y vividos.

Había verde en algunas áreas, pero también morado e incluso purpura a nivel general.

Era difícil decir si era la naturaleza que se veía de esa forma desde el espacio o debido a algunas condiciones científicas que Aurora desconocía, los colores eran esos.

Sin embargo, gran parte de este mundo desde la vista espacial estaba rodeado de naturaleza.

Aurora se sintió pequeña al ver todo ese mundo.

El primer portal era una isla rodeada de un mar negro y si bien estaba claro que estuvo en un gran mundo, la sensación que tuvo era que el escenario era pequeño.

El segundo portal francés era una isla voladora que fue muy parecido al primer portal y el tercer portal era el más grande, pero nunca se vio el mundo desde el exterior.

Nunca nadie pudo ver cuán grande era el mundo y a la vez, el peligro en cuál tal mundo se encontraba.

¿Si ella viera visto el primer mundo desde el espacio hubiera visto un mundo corrompido por el ‘Caos’? ¿Consumido por la oscuridad y la corrupción?

Ahora la sensación que obtuvo fue que la naturaleza era la predominante y si bien no se pudo ver puntos de agua, la sensación no fue tan mala como ver corrupción.

“Luego reuniré a todos para informar lo que he encontrado hasta ahora, pero estoy seguro de que les sorprenda.” Dijo Kairos y cambiando las pantallas al satélite, declaró. “Ahora vamos con tu pregunta.”

Aurora controló su curiosidad y le dio una mirada al verlo utilizar un panel de control.

El panel de control holográfico le permitió mover las pantallas rápidamente y encargarse de diferentes tareas, verificando la actividad en general.

Ella no pudo entender lo que estaba haciendo, pero él no solo lo entendía, sino que también le parecía agradar la tecnología.

“¿Eh?” Aurora dudó cuando por se cambió a otra pantalla en el cual estaba el satélite y del cual lo que ella consideraba una nave espacial salió.

El tamaño era pequeño comparado al enorme satélite, alrededor de unos tres metros, pero el diseño sin duda era curioso.

Daba la sensación de ser una punta de flecha con una cubierta completamente lisa.

“No es una nave espacial, es una sonda espacial. Dedicada a explorar el universo.” Dijo Kairos sabiendo lo que ella estaba pensando y dando una mirada, detalló. “Tenemos la capacidad para ir al espacio, pero no lo hemos hecho porque no deseamos iniciar una carrera espacial.”

Tales palabras no sonaban arrogantes y eso era porque para Kairos era un hecho simple y evidente.

¿La Empresa Cosmos y la Ciudad Atlántida tenía la capacidad para llegar al espacio?

Aurora desconocía la respuesta por completo, incluso muy seguramente los países grandes tendrían duda de tales palabras.

Sin embargo, entendió a lo que se refería como carrera espacial.

¿Qué sucedía si de repente una nación era capaz de llegar al espacio con facilidad o acercarse a la luna e incluso a otros planetas? Era simple, la inversión y el presupuesto aeroespacial aumentaría para tratar de no quedarse atrás.

Hasta era posible que se iniciara una carrera espacial cuyos gastos fueran enormes y cuya recompensa fuera nula y antes de que se dieran cuentas, muchos problemas de la tierra serian dejados de lado.

La expresión de Aurora se volvió seria observando como Kairos chequeaba los módulos de esa sonda espacial que tenía la forma de una nave espacial.

“Chequeo completo. Estado de la sonda espacial en excelentes condiciones. Receptores espaciales del satélite activados. Almacenamiento espacial interno verificado. Comenzando procedimiento.” Avisó Minerva de forma indiferente.

Aurora esperó para ver volar la nave espacial, pero lo que sucedió, fue muy diferente.

Esa nave espacial tenía la forma de una punta de flecha todo liso y en la parte trasera estaba lo que ella pudo ver como propulsores.

No obstante, la nave no voló a alta velocidad, sino que literalmente el espacio se distorsionó y esa nave espacial desapareció.

“Los receptores no han captado señal alguna. Esperando… Recibiendo señales, captando información, analizando.”

Una de las pantallas empezó a parpadear a alta velocidad junto a la voz de Minerva y Aurora que sabía lo que estaba sucediendo, solo pudo parpadear.

“Decodificando información. Proyectando.” Avisó Minerva.

Una proyección apareció en forma directa como una grabación y la nave espacial que Kairos denominó sonda, abrió sus cajuelas y pequeños drones aparecieron en el espacio vacío.

“Están recargando los motores. Manipular el espacio para tales viajes cuesta demasiado. También dejan una sonda para recibir y enviar señal.” Informó Kairos con una media sonrisa.

¿Qué clase de fuente de energía se utilizaba? ¿Cómo era capaz de viajar tal distancia?

¿A qué nivel tecnológico estaba la Empresa Cosmos? ¿Qué más ocultaban?

Aurora tuvo decenas de preguntas en el mismo momento, pero una fue mayor que todas.

“Estamos… ¿En el mismo universo?” Preguntó Aurora con una voz temblorosa.

Ella misma sintió que era una pregunta extraña y descabellada.

Era cierto que Terra nova existía, pero todos concordaban que era otra dimensión completamente diferente… Otro universo.

Los portales abismales también fueron marcados como otros universos.

Algunas teorías decían que eran planetas abandonados en universos destruidos, otros hablaban que estaban habitando partes de ‘planos independientes’ y en ese lugar se encontraban esos mundos.

Hasta había Archimagos que creían que se trataban de universos independientes, de menor tamaño, pero, aun así, apartado de ellos mismos.

Nadie pudo decir que en realidad los portales abismales no llevaban a otro universo, otra dimensión u otro plano, sino que a otro planeta del mismo lugar que ellos.

“¿Lo sabías?” Preguntó Aurora a Kairos.

“La máquina que dimos para comunicación tenía una capacidad de comunicación dimensional. Sabemos que funciona para la comunicación, pero hubo fallas que no concordaban con nuestros datos. Y la idea de que no estamos en diferentes dimensiones fue propuesta.” Explicó Kairos con una media sonrisa y mirando la pantalla, señaló. “Y esta es la respuesta.”

La nave espacial tras dejar un dron nodriza con un pequeño sonda trasmisora de señales, volvió a desaparecer acortando una distancia que Aurora no podía determinar.

Nunca pensó sobre el espacio y carecía completamente del conocimiento sobre el tema, ahora solo pudo mirar con la boca abierta.

Era difícil saber si utilizaban magia espacial o tecnología, pero lo que estaba claro era que la nave no volaba, sino que rasgaba el espacio a su siguiente posición.

El tiempo de espera de vuelta aumentó y luego la señal finalmente fue recibida.

¿Cómo era que se enviaba la información?

Tal pregunta era inútil, la Empresa Cosmos creó una máquina para enviar información a nivel dimensional no había duda de que era capaz de enviar y recibir información a nivel interestelar.

La expresión de Aurora al final tembló otra vez y dio un suspiro, cuando una imagen que no era del espacio fue recibida del otro lado.

“Hola… Interferencia… Arreglando la interferencia… Hola, ¿me escucha jefe?” Preguntó Lucius con una sonrisa apareciendo en pantalla.

No sabía cuánto la nave había viajado o cuán lejos estaba este planeta del planeta tierra, pero lo que ahora entendió, era que estaba en el mismo universo.

Tal realización hizo que Aurora se sintiera aún más pequeña que antes y fue estremecedor.

Kairos solo terminó la llamada de Lucius dejando a Minerva que se encargara del siguiente procedimiento.

“En este universo existe vida alienígena...” Murmuró Aurora.

“Bueno, Terra nova existe y como si fuera poco, la humanidad enfrentó demonios de otro mundo… Esa pregunta ya ha sido respondida.” Respondió Kairos con una media sonrisa.

“Hay dioses en gran parte de los mundos a los cuales hemos ido.” Declaró Aurora como un hecho.

“Teológicamente hablando nacieron de las creencias de todos los miembros de su raza y son una amalgama de creencias conjuntas. Si existe ‘fe’, existen dioses para protegerlos.” Replicó Kairos.

“Estamos en el mismo universo… Donde hay galaxias… Millones de estrellas y posiblemente civilizaciones muy avanzadas. O tal vez deidades poderosas.” Tartamudeó Aurora cuando todas sus dudas vinieron a su mente.

“Hasta ahora no hemos detectado señal de una civilización avanzada. Tal vez es posible que una civilización de este tipo exista, pero nuestros sensores no han captado una civilización abrumadoramente avanzada.” Respondió Kairos con confianza y cuando ella le dio una mirada, él dio una suave sonrisa y comentó. “En cuanto a las deidades… Ya las hay.”

¿Cómo era posible que en cada planeta existiera una deidad?

La creencia de la raza le dio ‘vida’ a tales entidades, tal respuesta tenía sentido, pero si era así la duda de que podría haber un ‘Dios’ extremadamente poderoso en algún mundo estaba presente.

No obstante, esa duda fue dado por ella en pánico.

Después de todo, ya existían esas deidades.

Zabathza literalmente estaba creando portales abismales desde la tierra a diferentes mundos en el mismo universo, hasta era posible que estuvieran en diferentes galaxias.

Y ese dios era de otro mundo, pero era capaz de realizar tales hazañas.

Si bien era posible que los dos Dioses Primordiales estuvieran de acuerdo, el poder que demostró era aterrador.

¿De qué eran capaces los dioses?

La barrera dimensional protegida por los guardianes de la tierra también mantenía lejos a otros seres de gran poder y evitaba que ellos utilizaran toda su capacidad.

Solo Aurora ahora entendió la importancia de la barrera dimensional y a la vez entendió el peligro de las deidades externas.

Y con ese entendimiento el peligro se volvió extremo y demasiado tangible.

“El Gran Cataclismo sucedió en la tierra… ¿O en el universo?” Preguntó Aurora con seriedad.

¿La energía mágica filtrándose por la barrera dimensional sucedió en la tierra o en todo el universo?

Esa pregunta no necesitaba respuesta, ya la tenía.

El primer portal abismal, los goblins contaron su historia de cómo el ‘Caos’ se filtró hasta que su mundo fue destruido.

“No hay energía mágica en el espacio, y por ende tal resultado significa que la barrera dimensional en esa área es impenetrable.” Detalló Kairos para calmarla y dándole una mirada, explicó. “Al igual que en la tierra en donde hay áreas en donde la barrera dimensional es más débil, en el universo es lo mismo. Solo que tales debilidades suceden en planetas con vida.”

Trataba de reducir uno de los mayores miedos de las personas que escucharan este secreto.

La barrera dimensional no solo protegía al mundo, sino que protegía el universo entero… O para decirlo de otra forma, la barrera de la tierra era una parte de la barrera dimensional a nivel universal.

Pero al igual que en la tierra en donde a veces lugares podían tener un área mejor protegida que otra, el universo era lo mismo.

Esos lugares no eran nada más que los planetas… Como el destino del primer, segundo y tercer portal abismal.

Al igual que todos los siguientes portales abismales, como el séptimo portal abismal en el que se encontraba ahora.

“El daño de la filtración del ‘Caos’ a nivel universal solo es una moto de polvo. Efímera.” Dijo Kairos y al ver que su tono sonaba indiferente, dio un suspiró y detalló. “No obstante, a nivel planetario es desastroso.”

Una grieta en la tierra podía ser aterradora, pero una diminuta grieta en un planeta de un universo enorme, era efímera.

Aunque tal grieta destruyera planetas y sistemas solares enteros.

“Si tienes preguntas te daré acceso a la base de datos espacial, tal vez puedas obtener respuestas.” Dijo Kairos y al verla a ella en silencio, dudó un momento y, declaró. “Pero no necesitas pensarlo demasiado. El universo no se enfrenta a la destrucción, solo los planetas.”

¿Trato de consolarla o reducir su temor?

Su ‘solo los planetas’ fue tan casual, tan tranquilo y tal tono no vino porque no era algo que no le sucedía a la tierra, tampoco fue por indiferencia o que no le importaba, sino que verdaderamente era un tema efímero… Demasiado minúsculo ante sus ojos.

Aurora le dio una mirada y él se dio cuenta de que su tono había cambiado, pero en vez de esconderlo solo dio un medio suspiro.

Ella respiró hondo tratando de traer calma a sus pensamientos tan desordenados y luego exhaló con fuerza.

La verdad era que las palabras de Kairos traían calma.

Pensar a nivel ‘universal’ era inútil.

Incluso si hubiera un problema de ese tipo era algo que estaba más allá de su capacidad y para Aurora era imposible pensar en algún punto en donde al menos, tuviera la capacidad para hacer algo.

Si enfrentarse a los portales abismales y a la supuesta prueba de esa deidad se sentía pequeña, ir más allá, le haría sentir aún menos que insignificante, prácticamente inexistente.

La pregunta que su maestro le dio para responder, causó bastantes preguntas en su mente y todavía seguía aturdida.

“Si deseas puedes ir a descansar. En unas horas cuando amanezca, realizaré un informe sobre la misión, detallando los datos que he logrado recolectar.” Dijo Kairos con una media sonrisa.

Aurora asintió todavía aturdida y al verla, Kairos dio un suspiro.

“No necesitas asumir todo esto por tu cuenta. Tales asuntos no solo te conciernen a ti y no necesitas cargarlo sola. Es algo que concierne a la humanidad.” Declaró Kairos y dándole una mirada, murmuró. “No obstante, te apoyaré no importa cuán lejos desees ir.”

Aurora deseaba ir más lejos de lo que antes había pensado, pero ahora al escuchar esas palabras, ella no pudo evitar sonreír entretenida ante su propio aturdimiento anterior.

“Deseo ir lejos, pero no creó que pueda ir tan lejos.” Respondió Aurora y recuperando un poco de su expresión, murmuró. “Gracias por tu ayuda. Esta respuesta es aturdidora, pero eventualmente será esclarecedora.”

Kairos solo dio una media sonrisa que señalaba que lo dudaba, pero Aurora solo se rio y se alejó.

Necesitaba tomarse un tiempo para pensar en muchas cosas.


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TG - Capítulo 335
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No es momento.

Capítulo 335: No es momento. 

En la gran sala de operaciones, Kairos proyectó un mapa satelital de este planeta.

Gran parte del área estaba ocupada por la naturaleza que parecía desenfrenada y tales imágenes causaron entre los miembros bastante impresión.

Algunos estaban sorprendidos por los detalles de los escáneres del satélite y la grabación directa que daba, pero otros estaban frunciendo el ceño.

“El día en este mundo dura alrededor de 42 horas y algunos minutos. La noche y el día están divididos prácticamente a la mitad y el planeta es tres veces más grande que la tierra.” Informó Kairos y dando una expresión seria, detalló. “Pero todos no están interesados por datos científicos, así que iré al grano.”

Con tales palabras las proyecciones marcaron el campamento principal y luego diferentes puntos en los cuales algunos estaban lejos y otras cercas.

Tales puntos eran en áreas en donde la naturaleza no era tan densa y cuando las diferentes pantallas del satélite se acercaron, todos pusieron expresiones serias.

La razón se debía a que en un punto había edificios como una estación satelital abandonada.

El diseño de los edificios revelados por el satélite daba la sensación de ser lugares grandes y si bien estaba lleno de polvo y por su apariencia todo estaba en ruinas, era suficiente para responder una gran pregunta.

“La civilización que existe o existió en este mundo y se trata de una civilización tecnológicamente avanzada. Es hasta el nivel en el cual hemos encontrado basura espacial y una gran estacional espacial inactiva.” Señaló Kairos proyectando otras imágenes.

Esta vez era en el espacio, el satélite principal se había extendido con diferentes módulos para escanear por completo el planeta de diferente ángulo y tal hecho, dio evidencia de la estación espacial.

Tal estación espacial estaba en ruina, pero era daba la sensación de ser enorme.

Esas imágenes fueron sorprendentes y a la vez causaba bastante agitación.

Hasta ahora se habían encontrado con una civilización mágica como los goblins, una civilización espiritual como los Slaran y mayormente espiritual-mágica como los Tartak.

Si bien la magia se combinaba con lo espiritual y algunos avances eran destacables, nunca se enfrentaron a algo totalmente tecnológico.

Para decirlo de otra forma, esta era la primera vez en donde se encontraron una civilización tecnológica cuya capacidad era lo suficientemente elevada como para llegar al espacio.

“¿Puedes precisar si siguen existiendo esta civilización? ¿O al menos decirnos el nivel tecnológico? Necesitamos estar preparados en caso de enfrentamiento.” Dijo la Cardenal Najjar con seriedad.

Se enfrentaron a los goblins, se enfrentaron a los Tartak y en cierta forma se enfrentaron a los Slaran… Se podía decir que los humanos eran belicistas y estarían en lo correcto, pero nadie negaba que los conflictos en cierta forma eran inevitables.

Al menos que sea como los Slaran quienes tuvieron a un profeta que guio la expedición, aun así, los humanos se terminaron enfrentando al último Slaran con vida.

Esperar un enfrentamiento era el peor escenario, pero prepararse era ser sensato.

“Minerva está escaneando cada lugar prestando atención para ver si hay una señal de vida o alguna actividad fuera de lo natural, no obstante, el planeta es enorme y si bien tenemos nodos para escanear, es un solo satélite.” Respondió Kairos agitando su cabeza y mirando a los presentes, señaló. “Lo que si detectamos son señales tecnológicas. No es comunicación, pero si la prueba de que medios tecnológicos siguen funcionando. En cuanto al nivel de tecnología, han llegado al espacio y es posible que tengan arma de tipo láser o robots de combate, con otras armas que desconocemos.”

Tales señales provenían de los puntos que antes se había marcado.

Eran varios puntos, pero tres de ellos eran los que resaltaban y en donde se detectaba una señal mayor que las otras.

No sabían si la civilización que habitó este mundo estaba viva, pero lo que si podían asegurar era que su tecnología seguía activa.

En cuanto a la capacidad militar de la otra parte era desconocida y tenían que ser lo suficiente cauteloso, ya que la otra parte había llegado al espacio y su tecnología demostró que era alta.

“¿Cómo crees que debemos proceder?” Preguntó la Cardenal Najjar mirando a Aurora.

No estaba siendo amable para que ella interactuara, sino que era una pregunta sería que dejaba ver que le gustaría otra opinión.

“Podemos actuar con gran cautela e ir a una sola dirección, pero tal acción es ineficiente. Propongo que nos dividamos y que usted cardenal se quede en la base. En caso de cualquier mínimo problema, usted puede llegar a cualquier grupo de la expedición.” Propuso Aurora sin cambiar de expresión.

Tenían a la Sumo Sacerdotisa Xaali, el paladín Amanda y Abdellah como miembros capaces de utilizar la magia espacial en mayor o menor medida y eso significaba una gran capacidad de movimiento.

No obstante, la Cardenal Najjar era la más poderosa de todos y a diferencia de los demás, ella podía acortar cientos de kilómetros con tan solo un movimiento de su mano.

En vez de enviarla a explorar, ella podría actuar como el perfecto refuerzo capaz de llegar a cualquier lugar en cualquier momento.

“Te dejaré organizarlos, tú conoces más a todos.” Dijo la Cardenal Najjar y Aurora asintió.

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“Recuerden su seguridad es prioridad, ante todo. Mantengan su guardia en alto y no subestimen la tecnología. Minerva por medio de drones actuará como su experto en tecnología.” Declaró Aurora con seriedad.

Abdellah, Alice y el Rey de Mombasa asintieron antes de que ese Archimago se moviera utilizando magia espacial.

Luego le siguió la Sumo Sacerdotisa Xaali, Amanda y Lennart.

El primer grupo se dirigía al punto más distante y se seleccionaron miembros con gran fuerza y experiencia.

En cuanto al segundo grupo de la Sumo Sacerdotisa Xaali, fueron al punto medio en cuanto a lejanía.

Y al final, el tercer grupo fue el de Aurora y Kairos, que estaba más cerca.

La Cardenal Najjar y Lennart que quedaron para dar refuerzo y cuidar a la base, se despidieron de ellos y Aurora se acercó a Kairos.

“¿Te encuentras bien?” Preguntó Kairos con una expresión preocupada y cuando Aurora le devolvió la mirada, explicó. “Te ves, no solo más seria de lo normal, sino que un poco distante.”

¿Era de esa forma?

Aurora sabía que lo era.

Era imposible no estar de un humor más serio tras encontrar la respuesta a su pregunta y aunque Kairos no lo sabía, tal respuesta tenía mayores repercusiones de lo que parecía.

Su maestro le dio esa pregunta y claramente la otra parte sabia la respuesta.

Tal realización lograba crear decenas de preguntas sobre la identidad de su maestro y se fusionaban con las anteriores dudas, dejando que ella no pudiera calmarse.

Tales dudas se extendían a su sistema, quien se había mantenido en silencio durante este tiempo.

Solo necesitaba preguntarle a su sistema para saber la verdad… Una vez la verdad descubierta, era imposible evitar todas las demás dudas.

Pero Aurora no quería hacer eso.

En el fondo no quería alejarse de su sistema, que la acompañó desde que tenía recuerdos y a la vez no quería dudar de las intenciones de sus maestros, quienes literalmente la entrenaban porque ella deseaba.

“Estoy bien. Vamos.” Respondió Aurora con un tono serio que no pudo evitar.

Su amiga y sus padres sabían de su sistema, la primera la miraba raro y la escuchaba pareciéndole todo lógico, pero Alice ocultaba sus dudas y no lo cuestionaba.

Al igual que Aurora entendía que no era necesario conocer todo sobre su hermana, Alice se mantenía al margen de algunos asuntos.

Esa misma actitud se extendió ahora, en donde Alice prácticamente ignoraba a Kairos y si bien lo marcaba como ‘pervertido’, nunca le dijo que se alejara o que no lo viera más.

Sus padres eran todo lo contrario, ellos lo aceptaron como un hecho y Aurora siempre supo, que ellos tal vez sabían más de lo que parecía.

Ambos volaron por el cielo y avanzaron a gran velocidad sin hablar.

Aurora no se iba a abrir a Kairos de esta forma y cuando le preguntaban la razón, era porque simplemente la otra parte sabría lo ilógico que sonaba tener un sistema.

Básicamente una ‘voz’ en su mente.

“Tch…” Su humor empeoró y ella cortó sus pensamientos antes de que la llevaran a un lado que no le agradaba.

Lo único que pudo calmarla fueron las investigaciones espaciales de la Empresa Cosmos, quienes detallaron y respondieron sus dudas.

Sobre la energía mágica en el espacio, sobre que sucedía en planetas sin vidas y en el mismo punto, sobre la debilidad de la barrera dimensional a nivel espacial.

En su ignorancia ella pensó que era posible que una grieta en el espacio se abriera y si tal cosa sucedía, sin duda ella solo podría mirar impotente.

Sin embargo, tales eventos no podrían suceder debido a que la barrera dimensional era extremadamente fuerte en el espacio y su debilidad era en áreas con vida.

La información le ayudó a darse cuenta de que los portales abismales y precisamente el ‘Caos’ que se filtraba por la barrera dimensional o las existencias que podían llegar del vacío, era un peligro a nivel planetario.

¿Era bueno? Para Aurora cuya imaginación ya había pasado varios límites, fue una buena noticia.

Ella volvió a suspirar y cuando se dio cuenta, de que había estado volando a su objetivo se detuvo.

En su reloj holográfico, el grupo de la Sumo Sacerdotisa Xaali que estaba dirigiéndose a una distancia mayor a ella, informó que estaba por llegar.

La distancia del grupo de esa sacerdotisa era mayor y si bien la otra parte tenía magia espacial, ellos también tenían un artefacto.

Aurora dio mirada a Kairos que prácticamente se había quedado en silencio y al verlo a él, tratando de no molestarla, se rio.

Fue una pequeña risa, ya que le pareció adorable la forma que trataba de evitar su pésimo humor y cuando se combinaba con su expresión de ayudar sin saber cómo, logró que su risa aumentara.

“¿Asustado? Si pones esa expresión ahora, no puedo imaginarte resistiendo mi peor día.” Bromeó Aurora con una risa juguetona.

Su peor día no era de enfado, para ella su peor día era de lágrimas y llanto, queriendo ser abrazada por alguien, pero se abstuvo a señalar ese hecho.

Ahora él no se veía incómodo, pero sin duda no sabía qué hacer o decir.

“Yo… Solo… Me gustaría saber cómo puedo mejorar tu humor.” Dijo Kairos con una pequeña sonrisa tímida.

Empezó con tartamudeo, pero luego señaló lo que deseaba.

Aurora sabía que estaba ocultando otro hecho.

Se le mostró bastante investigación espacial y en ella había tecnología bastante innovadora que jamás se había visto, pero él prácticamente le reveló de lo que eran capaces con su empresa.

Si alguien la conocía superficialmente pensaría que Aurora era de aquellos que exigían que se entregara tecnología para hacer un mundo mejor y en parte tal acción, estaba de acuerdo con su objetivo de ayudar.

Aun así, ella no era ese tipo de persona y tenía sus propios límites a la hora de llevar su objetivo.

Tal razón era por la cual no se veía como una heroína.

Si fuera una verdadera heroína ‘pura’ entonces insistiría en utilizar sus acciones y poder en la Empresa Apicius para realizar un cambio en el mundo, pero la realidad era que ella mantuvo su distancia.

Gastaba su dinero, pero tampoco iba a realizar algo que afectara a su amiga o a James.

“Está bien. Que estés aquí, ya mejora mi humor.” Respondió Aurora sonriendo.

Él no sabía qué hacer para mejorar su humor o para ayudarla, pero Aurora no estaba mintiendo.

Si estuviera en una situación en la que no estuviera él, actuaria de forma seria y su humor sería difícil de cambiar.

“Bien, vamos a avanzar. No quiero quedarme atrás.” Dijo Aurora con seriedad y equipándose su armadura, se acercó a Kairos.

Tocando su hombro, utilizó la función de movimiento espacial de un artefacto y el espacio se distorsionó.

Llegando al cielo de una zona de plantas de color extraño, lo utilizaron otra vez y se acercaron lo suficiente para volar a su objetivo.

Kairos no se equipó una armadura de poder, sino que utilizó un tipo de traje ajustado diseñado seguramente para mejorar la comodidad en el interior de una armadura de poder.

Ambos avanzaron hasta que llegaron cerca de su objetivo.

“Quédate a mi lado.” Ordenó Aurora y con una expresión seria, le dio una mirada y anunció. “En cualquier caso te protegeré.”

Había traído a Kairos quien era un investigador en vez de traer en Lennart y no era porque desconfiaba de ese individuo de Madagascar, sino que lo hizo de forma inconsciente.

Tal vez pensó que la ayudaría a relajarse, o quizás deseaba estar al lado de él, al final era lo mismo, estaban por investigar un lugar que podría resultar peligroso y ella debía protegerlo.

Kairos solo siguió su mando y ambos avanzaron por una parte desolada del lugar.

El calor era elevado y ambos estaban protegidos por la barrera de sigilo, pero el lugar que estaban dirigiéndose no tenía una naturaleza elevada.

Daba la sensación de ser un área árida con algunos montículos elevados y pequeños cerros.

La tierra era de un color marrón y daba la sensación de que era como arena.

Aterrizando con la guía de Kairos quien encendió su reloj holográfico, él tras observar el mapa le dio una señal en una dirección.

Aurora aumentó su cautela cuando llegaron a un agujero, en el cual se revelaba una enorme cueva.

El agujero del techo era de varios metros, pero pasaría desadvertido normalmente, dando la sensación de que una exploración poco meticulosa no revelaría este lugar.

Lo que más le llamó la atención a Aurora, no fue las grandes rocas repartidas por el interior, sino que una sección de la cueva.

Había una enorme puerta metálica en ese lugar y el diseño era claramente tecnológico.

—Desde el interior proviene la señal. Si me dejas, puedo pedirle a Minerva que se encargue de abrirnos la puerta. —Dijo Kairos con una sonrisa.

Se había cambiado a modalidad telepática para hablar y Aurora asintió.

No espero una puerta metálica y si bien no sabía lo que se podía encontrar en el interior, la civilización que seguramente creó tal lugar estaba avanzada tecnológicamente.

¿Era un búnker? ¿Un área militar? ¿Un refugio?

Kairos dejo salir pequeñas avispas voladoras del tamaño del puño de un bebe para mantener la vigilancia exterior y luego bajo a su lado.

—La entrada no tiene tierra ni mugre, al parecer se ha abierto antes. —Señaló Aurora al ver que Kairos se acercaba al panel de control.

Ella ya tenía su mano en su espada y su armadura estaba en modo espadachín.

Estaba solo a unos pasos de Kairos que había dejado salir unos drones de su anillo espacial.

—Sí, el panel también muestra rastros de que alguien lo utilizo antes. Tal vez…

Antes de que Kairos pudiera terminar sus palabras, él se detuvo en seco y sin darle tiempo a que Aurora reaccionara, la tomó del brazo y la guio lejos de la puerta.

Los drones que antes lo estaban ayudando proyectaron una roca holográficamente a su alrededor y Kairos presionó su boca para que no hablara.

Aurora no preguntó la razón, sintió la presencia que aparecieron desde arriba, aun así, ante sus ojos estaba algo más.

El joven estaba presionando su mano en su boca siendo lo suficiente para que no emitiera sonido y su cuerpo estaba apoyado muy cerca de ella.

Él estaba mirando a los individuos que descendían del cielo con una expresión seria.

Estaba priorizando la misión y no se dio cuenta de su posición.

—Te ves encantador. —Dijo Aurora por medio telepático y al ver que él temblaba al darse cuenta de su postura, declaró. —Pero no me incomoda esta posición.

Con esas palabras, ella puso su mano en su espalda y Kairos se volvió rojo ante ese contacto físico tan simple.

Antes de que él pudiera reaccionar, ella intercambió sus posiciones dejando su espalda a los oponentes que no la habían notado y delante de ella a Kairos, que estaba rojo ante la cercanía.

—Lamentablemente, no es momento para coquetear. —Murmuró Aurora con desánimo antes de darse vuelta para mirar a sus oponentes.

El líder y vice líder del gremio Tower eran lo que habían llegado y ellos no notaron a los drones avispas, ni a ellos.

Los drones de Kairos habían proyectado una roca holográfica y ambos estaban en el interior totalmente oculto.

Tal tecnología seguramente era la más alta para ocultarse y Aurora estaba seguro de que solo serían descubiertos si la otra parte memorizaba todas las rocas que estaban en el interior.

Lamentablemente para la otra parte, ellos no estaban actuando con tanta cautela.

“¿Tenemos que activarlo? Ya me estoy cansando de toda esta mierda.” Murmuró el vice líder.

“Guarda silencio. Ella no nos dejará ir si nos escucha.” Declaró el líder y acercándose al portal, anunció. “Prefiero estar consciente y no trabajar para ella como un retardado.”

Aurora no tenía ni la menor idea de que estaban haciendo o de que hablaban, pero su mano estuvo en la espada.

—¿Intervenimos? —Preguntó Aurora con seriedad y mirando a sus oponentes que eran solo meros rango A, señaló. —Puedo derrotarlos de inmediato.

Estaba bastante emocionada por haber encontrado a dos de los cinco individuos que entraron y se notaba al ver como utilizaban el panel, que ellos tenían un objetivo claro al venir a este lugar.

No era la primera vez y su forma de actuar, daba la sensación de que tenían experiencia.

¿Qué era lo que estaban haciendo durante todos estos días que estuvieron dentro?

—¿Qué tal si investigamos? Me encargaré de ponerle un rastreador y si tenemos suerte, tal vez los encontremos a todos. —Dijo Kairos con una mirada esperando su orden.

Era posible que ellos pudieran huir, pero tal posibilidad comparada a localizarlos a todos, fue un riesgo que se debía tomar.

Viendo como Kairos de su anillo espacial dejaba salir pequeñas moscas robóticas de un tamaño muy diminuto, la expresión de Aurora tembló por un segundo antes de enviar una orden.

Le estaba informando a los demás grupos que ellos se encontraron con sus enemigos y le advertía en caso de que tuvieran un encuentro parecido.

Pero también le estaba pidiendo a la Cardenal Najjar que se preparara.

No era necesario refuerzo, pero en caso de que la otra parte utilizara magia espacial y el localizador funcionara, era necesario que la Cardenal Najjar se moviera a la posición de sus oponentes.

De otra manera en caso de que el localizador no funcionara y la otra parte huyera, esa poderosa mujer podía seguir el viaje espacial para perseguirlo.

“Tch… El polvo es una mierda.” Murmuró el vice líder.

La puerta se estaba abriendo y tal vez porque el lugar no era usado muy seguido libero bastante polvo.

Ese fue el momento que utilizó Kairos al dejar salir esas pequeñas moscas.

Aurora pudo ver que eran moscas robóticas, pero luego se transformaron en pequeñas rocas y su expresión reveló sorpresa al no sentir nada.

Esas diminutas rocas que uno pensaría que era una molestia se movió en el aire y desapareció en dirección de esos dos hombres que se estaban cubriendo su rostro por el polvo.

La roca holográfica en la cual se encontraban se llenó de polvo, pero a diferencia de lo que uno pensaría el polvo no se adentró, se pegó al ‘exterior’ de la roca, dándole realismo.

—Los tengo. Los pequeños drones espías se han pegado a su ropa. —Avisó Kairos con una sonrisa algo orgullosa.

Un rango S como ella no pudo sentir esas pequeñas moscas que luego se transformaron en rocas… Estaba muy claro que un rango A ni siquiera pensaría que tenía pegados drones diminutos.

Al ver que esos hombres entraban Aurora no quiso arriesgarse a perseguirlos, y en vez de ello miró a Kairos quien proyectó diferentes cámaras.

Los drones que conformaban la roca holográfica fortalecieron las barreras que conformaban la pared de la roca y luego, afianzaron la seguridad.

“¿Crees que han llegado las tropas oficiales?”

“¿Quién sabe? Zerzura es fuerte y todo, pero no sabemos cómo se moverán. Espero que tengan problemas y se retrasen. La jefa está llevando bastante bien su trabajo.”

Primero fue la voz y luego vino la imagen del interior del lugar.

Las paredes eran de metal y había algunas luces que daban la sensación de ser luces de emergencia.

Se podían ver diferentes habitaciones, pero debido al movimiento de esos individuos no pudieron descubrir más.

Lo que resaltaba era las entradas que tenían una alta seguridad y el líder del gremio Tower tenía que poner los códigos de acceso.

Los paneles no eran de idioma humano, sino que utilizaba un lenguaje desconocido, y si bien el líder se demoraba un tiempo, lo realizaba con precisión como si lo hubiera memorizado.

Luego de que ellos avanzaran hasta el final del pasillo, Aurora pudo suponer en donde se encontraban.

Esas pantallas y paneles de control de material extraño era algo muy parecido a lo único veía en las películas de ciencia ficción.

“¿Una nave espacial? ¿O una nave de guerra?” Murmuró Aurora con seriedad.

En donde esos hombres llegaron fue lo que normalmente se llamaría el centro de mando y las ventanas del lugar dejaban en claro que era algún tipo de nave.

“¿La dejamos que la activen? No podemos asegurar a que nos enfrentamos, pero si intervenimos ahora es posible que la otra parte se dé cuenta de nuestra presencia y ellos escapen.” Dijo Kairos y al ver que Aurora fruncía el ceño, detalló. “Se detecta una señal. Es posible que alguien más esté revisando las cámaras directas y los esté mirando.”

Activar… Eso era lo que estaban tratando de hacer esos individuos.

Que ellos llevaran lo que parecía una batería extraña y estuvieran revisando como instalarla, era la prueba de que estaban buscando activar esa posible nave.

Aurora puso su mano en su espada.

Si era una nave de guerra entonces estaba muy fuera de su liga, y era aún peor si era una nave espacial.

En caso de que ellos no estuvieran activando cualquiera de las dos opciones y estuvieran activando otra cosa, tampoco era un resultado agradable.

“Líder creo que necesitaremos unas tres baterías más para activarlo por completo.” Dijo el vice líder tras instalar la batería que tenía.

La batería era enorme y tenía un líquido extraño en su interior, pero tras ponerla en su lugar, las luces empezaron a activarse.

“Esto es suficiente. Creo que ella estará feliz. Es hora de que volvamos.” Dijo el líder con seriedad.

Ambos utilizaron un artefacto espacial y Aurora respiró hondo al ver que las imágenes se distorsionaban en la proyección de Kairos.

“Identificando ubicación. Rastreando.”

Ese joven desplegó varias pantallas satelitales y Aurora preparó para enviarle la información a la Cardenal Najjar para que se moviera.

La pantalla de la cámara que grababa volvió a funcionar y el lugar que la otra parte llego fue un tipo de laboratorio extraño.

“Buen trabajo.”

Una voz femenina sonó y Aurora pudo ver como la localización era encontrada.

Kairos actuó de inmediato enviando la información a la Cardenal Najjar y si bien la posición estaba bastante lejos de su posición actual o del campamento, era posible que esa gran cardenal llegara al lugar sin problemas.

Sin embargo…

“Se ha detectado equipo tecnológico avanzado.”

“¡Estamos recibiendo un ataque!”

Una voz masculina fue escuchada del otro lado y de este lado Minerva dio su advertencia.

Las cámaras se apagaron de repente y la pantalla del reloj holográfico de Kairos se llenaron de advertencias.

“Estamos recibiendo un ataque… Aplicando medidas de seguridad… Nivel de amenaza: Superior a Liam. Nivel de peligro alto.”

La voz de Minerva sonaba simple, pero lo que estaba diciendo era para Aurora algo de lo cual elevar la guardia.

Nos sabía quién era la persona que organizó los ‘niveles de amenaza’, pero estaba seguro de que algo ‘superior a Liam’ en el ámbito de informático, era peligroso.

Se estaba hablando de un individuo que se infiltró en la Iglesia del Orden y la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

“Vida detectada… Comenzando proceso de captura.”

Una voz robótica de alto volumen vino desde el interior de la puerta que no se había cerrado y Aurora pudo sentir varias presencias del interior.

No era algo con vida, pero la presencia era grande y sus instintos le decían que si lo subestimaba podría ser peligroso.

Ocultó su sorpresa al entender que hablaban en un idioma que ella conocía y dio una mirada seria a Kairos.

“Encárgate de cuidar a Minerva y dile a la Cardenal Najjar que priorice su búsqueda. Advirtiéndole del posible peligro.” Ordenó Aurora mientras desenvainaba su espada.

Estaba lista para enfrentarse a lo desconocido.


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