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TG - Capítulo 335
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No es momento.

Capítulo 335: No es momento. 

En la gran sala de operaciones, Kairos proyectó un mapa satelital de este planeta.

Gran parte del área estaba ocupada por la naturaleza que parecía desenfrenada y tales imágenes causaron entre los miembros bastante impresión.

Algunos estaban sorprendidos por los detalles de los escáneres del satélite y la grabación directa que daba, pero otros estaban frunciendo el ceño.

“El día en este mundo dura alrededor de 42 horas y algunos minutos. La noche y el día están divididos prácticamente a la mitad y el planeta es tres veces más grande que la tierra.” Informó Kairos y dando una expresión seria, detalló. “Pero todos no están interesados por datos científicos, así que iré al grano.”

Con tales palabras las proyecciones marcaron el campamento principal y luego diferentes puntos en los cuales algunos estaban lejos y otras cercas.

Tales puntos eran en áreas en donde la naturaleza no era tan densa y cuando las diferentes pantallas del satélite se acercaron, todos pusieron expresiones serias.

La razón se debía a que en un punto había edificios como una estación satelital abandonada.

El diseño de los edificios revelados por el satélite daba la sensación de ser lugares grandes y si bien estaba lleno de polvo y por su apariencia todo estaba en ruinas, era suficiente para responder una gran pregunta.

“La civilización que existe o existió en este mundo y se trata de una civilización tecnológicamente avanzada. Es hasta el nivel en el cual hemos encontrado basura espacial y una gran estacional espacial inactiva.” Señaló Kairos proyectando otras imágenes.

Esta vez era en el espacio, el satélite principal se había extendido con diferentes módulos para escanear por completo el planeta de diferente ángulo y tal hecho, dio evidencia de la estación espacial.

Tal estación espacial estaba en ruina, pero era daba la sensación de ser enorme.

Esas imágenes fueron sorprendentes y a la vez causaba bastante agitación.

Hasta ahora se habían encontrado con una civilización mágica como los goblins, una civilización espiritual como los Slaran y mayormente espiritual-mágica como los Tartak.

Si bien la magia se combinaba con lo espiritual y algunos avances eran destacables, nunca se enfrentaron a algo totalmente tecnológico.

Para decirlo de otra forma, esta era la primera vez en donde se encontraron una civilización tecnológica cuya capacidad era lo suficientemente elevada como para llegar al espacio.

“¿Puedes precisar si siguen existiendo esta civilización? ¿O al menos decirnos el nivel tecnológico? Necesitamos estar preparados en caso de enfrentamiento.” Dijo la Cardenal Najjar con seriedad.

Se enfrentaron a los goblins, se enfrentaron a los Tartak y en cierta forma se enfrentaron a los Slaran… Se podía decir que los humanos eran belicistas y estarían en lo correcto, pero nadie negaba que los conflictos en cierta forma eran inevitables.

Al menos que sea como los Slaran quienes tuvieron a un profeta que guio la expedición, aun así, los humanos se terminaron enfrentando al último Slaran con vida.

Esperar un enfrentamiento era el peor escenario, pero prepararse era ser sensato.

“Minerva está escaneando cada lugar prestando atención para ver si hay una señal de vida o alguna actividad fuera de lo natural, no obstante, el planeta es enorme y si bien tenemos nodos para escanear, es un solo satélite.” Respondió Kairos agitando su cabeza y mirando a los presentes, señaló. “Lo que si detectamos son señales tecnológicas. No es comunicación, pero si la prueba de que medios tecnológicos siguen funcionando. En cuanto al nivel de tecnología, han llegado al espacio y es posible que tengan arma de tipo láser o robots de combate, con otras armas que desconocemos.”

Tales señales provenían de los puntos que antes se había marcado.

Eran varios puntos, pero tres de ellos eran los que resaltaban y en donde se detectaba una señal mayor que las otras.

No sabían si la civilización que habitó este mundo estaba viva, pero lo que si podían asegurar era que su tecnología seguía activa.

En cuanto a la capacidad militar de la otra parte era desconocida y tenían que ser lo suficiente cauteloso, ya que la otra parte había llegado al espacio y su tecnología demostró que era alta.

“¿Cómo crees que debemos proceder?” Preguntó la Cardenal Najjar mirando a Aurora.

No estaba siendo amable para que ella interactuara, sino que era una pregunta sería que dejaba ver que le gustaría otra opinión.

“Podemos actuar con gran cautela e ir a una sola dirección, pero tal acción es ineficiente. Propongo que nos dividamos y que usted cardenal se quede en la base. En caso de cualquier mínimo problema, usted puede llegar a cualquier grupo de la expedición.” Propuso Aurora sin cambiar de expresión.

Tenían a la Sumo Sacerdotisa Xaali, el paladín Amanda y Abdellah como miembros capaces de utilizar la magia espacial en mayor o menor medida y eso significaba una gran capacidad de movimiento.

No obstante, la Cardenal Najjar era la más poderosa de todos y a diferencia de los demás, ella podía acortar cientos de kilómetros con tan solo un movimiento de su mano.

En vez de enviarla a explorar, ella podría actuar como el perfecto refuerzo capaz de llegar a cualquier lugar en cualquier momento.

“Te dejaré organizarlos, tú conoces más a todos.” Dijo la Cardenal Najjar y Aurora asintió.

******

“Recuerden su seguridad es prioridad, ante todo. Mantengan su guardia en alto y no subestimen la tecnología. Minerva por medio de drones actuará como su experto en tecnología.” Declaró Aurora con seriedad.

Abdellah, Alice y el Rey de Mombasa asintieron antes de que ese Archimago se moviera utilizando magia espacial.

Luego le siguió la Sumo Sacerdotisa Xaali, Amanda y Lennart.

El primer grupo se dirigía al punto más distante y se seleccionaron miembros con gran fuerza y experiencia.

En cuanto al segundo grupo de la Sumo Sacerdotisa Xaali, fueron al punto medio en cuanto a lejanía.

Y al final, el tercer grupo fue el de Aurora y Kairos, que estaba más cerca.

La Cardenal Najjar y Lennart que quedaron para dar refuerzo y cuidar a la base, se despidieron de ellos y Aurora se acercó a Kairos.

“¿Te encuentras bien?” Preguntó Kairos con una expresión preocupada y cuando Aurora le devolvió la mirada, explicó. “Te ves, no solo más seria de lo normal, sino que un poco distante.”

¿Era de esa forma?

Aurora sabía que lo era.

Era imposible no estar de un humor más serio tras encontrar la respuesta a su pregunta y aunque Kairos no lo sabía, tal respuesta tenía mayores repercusiones de lo que parecía.

Su maestro le dio esa pregunta y claramente la otra parte sabia la respuesta.

Tal realización lograba crear decenas de preguntas sobre la identidad de su maestro y se fusionaban con las anteriores dudas, dejando que ella no pudiera calmarse.

Tales dudas se extendían a su sistema, quien se había mantenido en silencio durante este tiempo.

Solo necesitaba preguntarle a su sistema para saber la verdad… Una vez la verdad descubierta, era imposible evitar todas las demás dudas.

Pero Aurora no quería hacer eso.

En el fondo no quería alejarse de su sistema, que la acompañó desde que tenía recuerdos y a la vez no quería dudar de las intenciones de sus maestros, quienes literalmente la entrenaban porque ella deseaba.

“Estoy bien. Vamos.” Respondió Aurora con un tono serio que no pudo evitar.

Su amiga y sus padres sabían de su sistema, la primera la miraba raro y la escuchaba pareciéndole todo lógico, pero Alice ocultaba sus dudas y no lo cuestionaba.

Al igual que Aurora entendía que no era necesario conocer todo sobre su hermana, Alice se mantenía al margen de algunos asuntos.

Esa misma actitud se extendió ahora, en donde Alice prácticamente ignoraba a Kairos y si bien lo marcaba como ‘pervertido’, nunca le dijo que se alejara o que no lo viera más.

Sus padres eran todo lo contrario, ellos lo aceptaron como un hecho y Aurora siempre supo, que ellos tal vez sabían más de lo que parecía.

Ambos volaron por el cielo y avanzaron a gran velocidad sin hablar.

Aurora no se iba a abrir a Kairos de esta forma y cuando le preguntaban la razón, era porque simplemente la otra parte sabría lo ilógico que sonaba tener un sistema.

Básicamente una ‘voz’ en su mente.

“Tch…” Su humor empeoró y ella cortó sus pensamientos antes de que la llevaran a un lado que no le agradaba.

Lo único que pudo calmarla fueron las investigaciones espaciales de la Empresa Cosmos, quienes detallaron y respondieron sus dudas.

Sobre la energía mágica en el espacio, sobre que sucedía en planetas sin vidas y en el mismo punto, sobre la debilidad de la barrera dimensional a nivel espacial.

En su ignorancia ella pensó que era posible que una grieta en el espacio se abriera y si tal cosa sucedía, sin duda ella solo podría mirar impotente.

Sin embargo, tales eventos no podrían suceder debido a que la barrera dimensional era extremadamente fuerte en el espacio y su debilidad era en áreas con vida.

La información le ayudó a darse cuenta de que los portales abismales y precisamente el ‘Caos’ que se filtraba por la barrera dimensional o las existencias que podían llegar del vacío, era un peligro a nivel planetario.

¿Era bueno? Para Aurora cuya imaginación ya había pasado varios límites, fue una buena noticia.

Ella volvió a suspirar y cuando se dio cuenta, de que había estado volando a su objetivo se detuvo.

En su reloj holográfico, el grupo de la Sumo Sacerdotisa Xaali que estaba dirigiéndose a una distancia mayor a ella, informó que estaba por llegar.

La distancia del grupo de esa sacerdotisa era mayor y si bien la otra parte tenía magia espacial, ellos también tenían un artefacto.

Aurora dio mirada a Kairos que prácticamente se había quedado en silencio y al verlo a él, tratando de no molestarla, se rio.

Fue una pequeña risa, ya que le pareció adorable la forma que trataba de evitar su pésimo humor y cuando se combinaba con su expresión de ayudar sin saber cómo, logró que su risa aumentara.

“¿Asustado? Si pones esa expresión ahora, no puedo imaginarte resistiendo mi peor día.” Bromeó Aurora con una risa juguetona.

Su peor día no era de enfado, para ella su peor día era de lágrimas y llanto, queriendo ser abrazada por alguien, pero se abstuvo a señalar ese hecho.

Ahora él no se veía incómodo, pero sin duda no sabía qué hacer o decir.

“Yo… Solo… Me gustaría saber cómo puedo mejorar tu humor.” Dijo Kairos con una pequeña sonrisa tímida.

Empezó con tartamudeo, pero luego señaló lo que deseaba.

Aurora sabía que estaba ocultando otro hecho.

Se le mostró bastante investigación espacial y en ella había tecnología bastante innovadora que jamás se había visto, pero él prácticamente le reveló de lo que eran capaces con su empresa.

Si alguien la conocía superficialmente pensaría que Aurora era de aquellos que exigían que se entregara tecnología para hacer un mundo mejor y en parte tal acción, estaba de acuerdo con su objetivo de ayudar.

Aun así, ella no era ese tipo de persona y tenía sus propios límites a la hora de llevar su objetivo.

Tal razón era por la cual no se veía como una heroína.

Si fuera una verdadera heroína ‘pura’ entonces insistiría en utilizar sus acciones y poder en la Empresa Apicius para realizar un cambio en el mundo, pero la realidad era que ella mantuvo su distancia.

Gastaba su dinero, pero tampoco iba a realizar algo que afectara a su amiga o a James.

“Está bien. Que estés aquí, ya mejora mi humor.” Respondió Aurora sonriendo.

Él no sabía qué hacer para mejorar su humor o para ayudarla, pero Aurora no estaba mintiendo.

Si estuviera en una situación en la que no estuviera él, actuaria de forma seria y su humor sería difícil de cambiar.

“Bien, vamos a avanzar. No quiero quedarme atrás.” Dijo Aurora con seriedad y equipándose su armadura, se acercó a Kairos.

Tocando su hombro, utilizó la función de movimiento espacial de un artefacto y el espacio se distorsionó.

Llegando al cielo de una zona de plantas de color extraño, lo utilizaron otra vez y se acercaron lo suficiente para volar a su objetivo.

Kairos no se equipó una armadura de poder, sino que utilizó un tipo de traje ajustado diseñado seguramente para mejorar la comodidad en el interior de una armadura de poder.

Ambos avanzaron hasta que llegaron cerca de su objetivo.

“Quédate a mi lado.” Ordenó Aurora y con una expresión seria, le dio una mirada y anunció. “En cualquier caso te protegeré.”

Había traído a Kairos quien era un investigador en vez de traer en Lennart y no era porque desconfiaba de ese individuo de Madagascar, sino que lo hizo de forma inconsciente.

Tal vez pensó que la ayudaría a relajarse, o quizás deseaba estar al lado de él, al final era lo mismo, estaban por investigar un lugar que podría resultar peligroso y ella debía protegerlo.

Kairos solo siguió su mando y ambos avanzaron por una parte desolada del lugar.

El calor era elevado y ambos estaban protegidos por la barrera de sigilo, pero el lugar que estaban dirigiéndose no tenía una naturaleza elevada.

Daba la sensación de ser un área árida con algunos montículos elevados y pequeños cerros.

La tierra era de un color marrón y daba la sensación de que era como arena.

Aterrizando con la guía de Kairos quien encendió su reloj holográfico, él tras observar el mapa le dio una señal en una dirección.

Aurora aumentó su cautela cuando llegaron a un agujero, en el cual se revelaba una enorme cueva.

El agujero del techo era de varios metros, pero pasaría desadvertido normalmente, dando la sensación de que una exploración poco meticulosa no revelaría este lugar.

Lo que más le llamó la atención a Aurora, no fue las grandes rocas repartidas por el interior, sino que una sección de la cueva.

Había una enorme puerta metálica en ese lugar y el diseño era claramente tecnológico.

—Desde el interior proviene la señal. Si me dejas, puedo pedirle a Minerva que se encargue de abrirnos la puerta. —Dijo Kairos con una sonrisa.

Se había cambiado a modalidad telepática para hablar y Aurora asintió.

No espero una puerta metálica y si bien no sabía lo que se podía encontrar en el interior, la civilización que seguramente creó tal lugar estaba avanzada tecnológicamente.

¿Era un búnker? ¿Un área militar? ¿Un refugio?

Kairos dejo salir pequeñas avispas voladoras del tamaño del puño de un bebe para mantener la vigilancia exterior y luego bajo a su lado.

—La entrada no tiene tierra ni mugre, al parecer se ha abierto antes. —Señaló Aurora al ver que Kairos se acercaba al panel de control.

Ella ya tenía su mano en su espada y su armadura estaba en modo espadachín.

Estaba solo a unos pasos de Kairos que había dejado salir unos drones de su anillo espacial.

—Sí, el panel también muestra rastros de que alguien lo utilizo antes. Tal vez…

Antes de que Kairos pudiera terminar sus palabras, él se detuvo en seco y sin darle tiempo a que Aurora reaccionara, la tomó del brazo y la guio lejos de la puerta.

Los drones que antes lo estaban ayudando proyectaron una roca holográficamente a su alrededor y Kairos presionó su boca para que no hablara.

Aurora no preguntó la razón, sintió la presencia que aparecieron desde arriba, aun así, ante sus ojos estaba algo más.

El joven estaba presionando su mano en su boca siendo lo suficiente para que no emitiera sonido y su cuerpo estaba apoyado muy cerca de ella.

Él estaba mirando a los individuos que descendían del cielo con una expresión seria.

Estaba priorizando la misión y no se dio cuenta de su posición.

—Te ves encantador. —Dijo Aurora por medio telepático y al ver que él temblaba al darse cuenta de su postura, declaró. —Pero no me incomoda esta posición.

Con esas palabras, ella puso su mano en su espalda y Kairos se volvió rojo ante ese contacto físico tan simple.

Antes de que él pudiera reaccionar, ella intercambió sus posiciones dejando su espalda a los oponentes que no la habían notado y delante de ella a Kairos, que estaba rojo ante la cercanía.

—Lamentablemente, no es momento para coquetear. —Murmuró Aurora con desánimo antes de darse vuelta para mirar a sus oponentes.

El líder y vice líder del gremio Tower eran lo que habían llegado y ellos no notaron a los drones avispas, ni a ellos.

Los drones de Kairos habían proyectado una roca holográfica y ambos estaban en el interior totalmente oculto.

Tal tecnología seguramente era la más alta para ocultarse y Aurora estaba seguro de que solo serían descubiertos si la otra parte memorizaba todas las rocas que estaban en el interior.

Lamentablemente para la otra parte, ellos no estaban actuando con tanta cautela.

“¿Tenemos que activarlo? Ya me estoy cansando de toda esta mierda.” Murmuró el vice líder.

“Guarda silencio. Ella no nos dejará ir si nos escucha.” Declaró el líder y acercándose al portal, anunció. “Prefiero estar consciente y no trabajar para ella como un retardado.”

Aurora no tenía ni la menor idea de que estaban haciendo o de que hablaban, pero su mano estuvo en la espada.

—¿Intervenimos? —Preguntó Aurora con seriedad y mirando a sus oponentes que eran solo meros rango A, señaló. —Puedo derrotarlos de inmediato.

Estaba bastante emocionada por haber encontrado a dos de los cinco individuos que entraron y se notaba al ver como utilizaban el panel, que ellos tenían un objetivo claro al venir a este lugar.

No era la primera vez y su forma de actuar, daba la sensación de que tenían experiencia.

¿Qué era lo que estaban haciendo durante todos estos días que estuvieron dentro?

—¿Qué tal si investigamos? Me encargaré de ponerle un rastreador y si tenemos suerte, tal vez los encontremos a todos. —Dijo Kairos con una mirada esperando su orden.

Era posible que ellos pudieran huir, pero tal posibilidad comparada a localizarlos a todos, fue un riesgo que se debía tomar.

Viendo como Kairos de su anillo espacial dejaba salir pequeñas moscas robóticas de un tamaño muy diminuto, la expresión de Aurora tembló por un segundo antes de enviar una orden.

Le estaba informando a los demás grupos que ellos se encontraron con sus enemigos y le advertía en caso de que tuvieran un encuentro parecido.

Pero también le estaba pidiendo a la Cardenal Najjar que se preparara.

No era necesario refuerzo, pero en caso de que la otra parte utilizara magia espacial y el localizador funcionara, era necesario que la Cardenal Najjar se moviera a la posición de sus oponentes.

De otra manera en caso de que el localizador no funcionara y la otra parte huyera, esa poderosa mujer podía seguir el viaje espacial para perseguirlo.

“Tch… El polvo es una mierda.” Murmuró el vice líder.

La puerta se estaba abriendo y tal vez porque el lugar no era usado muy seguido libero bastante polvo.

Ese fue el momento que utilizó Kairos al dejar salir esas pequeñas moscas.

Aurora pudo ver que eran moscas robóticas, pero luego se transformaron en pequeñas rocas y su expresión reveló sorpresa al no sentir nada.

Esas diminutas rocas que uno pensaría que era una molestia se movió en el aire y desapareció en dirección de esos dos hombres que se estaban cubriendo su rostro por el polvo.

La roca holográfica en la cual se encontraban se llenó de polvo, pero a diferencia de lo que uno pensaría el polvo no se adentró, se pegó al ‘exterior’ de la roca, dándole realismo.

—Los tengo. Los pequeños drones espías se han pegado a su ropa. —Avisó Kairos con una sonrisa algo orgullosa.

Un rango S como ella no pudo sentir esas pequeñas moscas que luego se transformaron en rocas… Estaba muy claro que un rango A ni siquiera pensaría que tenía pegados drones diminutos.

Al ver que esos hombres entraban Aurora no quiso arriesgarse a perseguirlos, y en vez de ello miró a Kairos quien proyectó diferentes cámaras.

Los drones que conformaban la roca holográfica fortalecieron las barreras que conformaban la pared de la roca y luego, afianzaron la seguridad.

“¿Crees que han llegado las tropas oficiales?”

“¿Quién sabe? Zerzura es fuerte y todo, pero no sabemos cómo se moverán. Espero que tengan problemas y se retrasen. La jefa está llevando bastante bien su trabajo.”

Primero fue la voz y luego vino la imagen del interior del lugar.

Las paredes eran de metal y había algunas luces que daban la sensación de ser luces de emergencia.

Se podían ver diferentes habitaciones, pero debido al movimiento de esos individuos no pudieron descubrir más.

Lo que resaltaba era las entradas que tenían una alta seguridad y el líder del gremio Tower tenía que poner los códigos de acceso.

Los paneles no eran de idioma humano, sino que utilizaba un lenguaje desconocido, y si bien el líder se demoraba un tiempo, lo realizaba con precisión como si lo hubiera memorizado.

Luego de que ellos avanzaran hasta el final del pasillo, Aurora pudo suponer en donde se encontraban.

Esas pantallas y paneles de control de material extraño era algo muy parecido a lo único veía en las películas de ciencia ficción.

“¿Una nave espacial? ¿O una nave de guerra?” Murmuró Aurora con seriedad.

En donde esos hombres llegaron fue lo que normalmente se llamaría el centro de mando y las ventanas del lugar dejaban en claro que era algún tipo de nave.

“¿La dejamos que la activen? No podemos asegurar a que nos enfrentamos, pero si intervenimos ahora es posible que la otra parte se dé cuenta de nuestra presencia y ellos escapen.” Dijo Kairos y al ver que Aurora fruncía el ceño, detalló. “Se detecta una señal. Es posible que alguien más esté revisando las cámaras directas y los esté mirando.”

Activar… Eso era lo que estaban tratando de hacer esos individuos.

Que ellos llevaran lo que parecía una batería extraña y estuvieran revisando como instalarla, era la prueba de que estaban buscando activar esa posible nave.

Aurora puso su mano en su espada.

Si era una nave de guerra entonces estaba muy fuera de su liga, y era aún peor si era una nave espacial.

En caso de que ellos no estuvieran activando cualquiera de las dos opciones y estuvieran activando otra cosa, tampoco era un resultado agradable.

“Líder creo que necesitaremos unas tres baterías más para activarlo por completo.” Dijo el vice líder tras instalar la batería que tenía.

La batería era enorme y tenía un líquido extraño en su interior, pero tras ponerla en su lugar, las luces empezaron a activarse.

“Esto es suficiente. Creo que ella estará feliz. Es hora de que volvamos.” Dijo el líder con seriedad.

Ambos utilizaron un artefacto espacial y Aurora respiró hondo al ver que las imágenes se distorsionaban en la proyección de Kairos.

“Identificando ubicación. Rastreando.”

Ese joven desplegó varias pantallas satelitales y Aurora preparó para enviarle la información a la Cardenal Najjar para que se moviera.

La pantalla de la cámara que grababa volvió a funcionar y el lugar que la otra parte llego fue un tipo de laboratorio extraño.

“Buen trabajo.”

Una voz femenina sonó y Aurora pudo ver como la localización era encontrada.

Kairos actuó de inmediato enviando la información a la Cardenal Najjar y si bien la posición estaba bastante lejos de su posición actual o del campamento, era posible que esa gran cardenal llegara al lugar sin problemas.

Sin embargo…

“Se ha detectado equipo tecnológico avanzado.”

“¡Estamos recibiendo un ataque!”

Una voz masculina fue escuchada del otro lado y de este lado Minerva dio su advertencia.

Las cámaras se apagaron de repente y la pantalla del reloj holográfico de Kairos se llenaron de advertencias.

“Estamos recibiendo un ataque… Aplicando medidas de seguridad… Nivel de amenaza: Superior a Liam. Nivel de peligro alto.”

La voz de Minerva sonaba simple, pero lo que estaba diciendo era para Aurora algo de lo cual elevar la guardia.

Nos sabía quién era la persona que organizó los ‘niveles de amenaza’, pero estaba seguro de que algo ‘superior a Liam’ en el ámbito de informático, era peligroso.

Se estaba hablando de un individuo que se infiltró en la Iglesia del Orden y la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

“Vida detectada… Comenzando proceso de captura.”

Una voz robótica de alto volumen vino desde el interior de la puerta que no se había cerrado y Aurora pudo sentir varias presencias del interior.

No era algo con vida, pero la presencia era grande y sus instintos le decían que si lo subestimaba podría ser peligroso.

Ocultó su sorpresa al entender que hablaban en un idioma que ella conocía y dio una mirada seria a Kairos.

“Encárgate de cuidar a Minerva y dile a la Cardenal Najjar que priorice su búsqueda. Advirtiéndole del posible peligro.” Ordenó Aurora mientras desenvainaba su espada.

Estaba lista para enfrentarse a lo desconocido.


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Historia Paralela Capítulo 42
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Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 42: Sudán.

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 42: Sudán.

La larga fila de la caravana se movió por una carretera que el primer vehículo militar estaba pavimentando.

Era un vehículo de ingenieros que estaba pavimentando un camino a la vez que quitaba todas las obstrucciones para los demás vehículos.

Treinta camiones militares de transporte, dos vehículos de ingenieros y dos vehículos militares ligeros con pequeños cañones de alta tecnología.

Estos últimos estaban siendo conducidos por mercenarios militares contratados por la Empresa Apicius y esos mercenarios actuarían como profesores para los milicianos.

Lo que se buscaba era enseñar a cómo manejar vehículos militares de guerra a milicianos que hace meses que tomaron sus armas.

La Empresa Apicius estaba arreglando su camino para oficializarse como ciudad, pero ya dejo de posponer su decisión de armarse y ahora estaba negociando para obtener equipo militar de guerra.

Esto solo eran equipos previos, obtenidos por la capacidad de negociación de James y era posible que armas de guerra al nivel de tanques vinieran en el futuro, pero en este momento, resultaría difícil de obtener.

Después de todo, si llegaban a comprar tales equipos la Empresa Apicius se enfrentaría a críticas y acusaciones de que una empresa se estaba armando a nivel militar.

A Aurora le gustaban estos nuevos vehículos, ya que todos estaban diseñados para soportar fuertemente el calor, tenían barreras resistentes y como si fuera poco tenían instalados radares y escáneres para detectar enemigos alrededor de ellos.

Agregando a la mezcla tenía equipado cámaras que permitía los alrededores de los camiones o los interiores de los mismos.

Ciento veinte usuarios de habilidades participaban en esta misión y se dividían entre tres grupos predominantes.

Los milicianos con Makeba que nunca deseaban quedarse atrás para estas misiones, los mercenarios liderados por Abdellah y por otra parte el gremio ‘Orisha Oko’.

El gremio ‘Los Toros Rojos’ no había asistido y la razón fue que, a muchos de sus gremios, no le gustaron las nuevas leyes en protección a las bestias mágicas.

A pesar de que tenían un contrato con la Empresa Apicius, podía rechazar algunas misiones y esta vez no desearon asistir.

Su líder trató de organizarlos, pero al ser un gremio el descontento interno era un problema que todo buen líder tenía que mantenerse atento.

Para Aurora estuvo bien.

Tales leyes alejarían a muchas personas, pero de cierta forma atraerían a otro montón y un ejemplo, era los domadores de bestias quienes estaban siendo atraídos por las regulaciones locales.

El único problema era que para viajar necesitaban moverse por avión, debido a que no había portales cosmos, aun así, había muchas personas que estaban decididas a venir a un lugar cuyo futuro parecía ilimitado.

Por otra parte, el número de personas que estaban viniendo desde Zinder era alto y los locales estaban aumentando, pero necesitaba tiempo para que se adaptaran a la ciudad.

“¿Has leído el informe de Nicholas?” Preguntó Aurora a su amiga que estaba relajada en el asiento con su reloj holográfico proyectado.

Alice se mantuvo mirando su reloj holográfico y cuando Aurora le dio una mirada detenida, pudo ver que estaba llevando audífonos y lo que estaba viendo era una película.

Curiosa por su glotona amiga, Aurora se acercó pegando su hombro para ver la proyección y Alice le dio una mirada y giró su reloj holográfico para que ambas pudieran ver.

“¿La tierra de los simios?” Murmuró Aurora al leer el título.

Remake de una antigua película de simios inteligentes, que en la actualidad fue recreada y en vez de que el hombre lo volviera inteligente, en realidad se utilizó la idea de que la energía mágica los despertó.

Ese mundo que diseñaron los guionistas fue una tierra en la cual la energía mágica era mucho más densa y las bestias mágicas obtenían consciencia y ‘despertaban’ con mayor frecuencia.

Hasta el punto de que simios de un zoológico despertaron.

La idea de poner un enfrentamiento de simios en contra de humanos no era extraña, pero la modalidad que eligieron fue una forma única.

Los simios representaban a las bestias mágicas que estaba obteniendo un lugar en este mundo y si bien hubo resistencia de parte de los humanos, lograron obtener una porción de tierra que le pertenecían a ellos.

“Dicen que es educativa.” Murmuró Alice al seguir viendo.

Aurora tembló.

Tal película instauró un hito debido a que no solo se utilizó magia para crear escenarios naturales o ilusorios, sino que se utilizaron bestias mágicas como actores.

Al menos los principales actores de bestias mágicas no eran diseñados por imágenes generadas por computadoras, sino que eran bestias mágicas inteligentes.

Ganaron varios premios estadounidenses y revelaron un nuevo escenario en el área de entretenimiento, mientras que a la vez mostraron que el mundo de las bestias mágicas era complejo.

En cierta forma era educativo a la hora de explorar las bestias mágicas.

Viendo la hora que faltaba para llegar, Aurora se quedó a su lado apoyándose en su glotona hermana, disfrutando un breve momento de paz.

******

“Como saben nos estamos dirigiendo al ‘El Obeid’, una ciudad en Sudan gobernada por un señor de rango S. No obstante, a diferencia de otras ciudades y principalmente de la capital de Sudan, Jartum. Esta ciudad se encuentra en muy mal estado.” Detalló Aurora con seriedad por su reloj holográfico.

La caravana seguía en movimiento, pero ahora no solo estaba explicando a su amiga, sino que también estaba reafirmando todo lo que antes se había detallado de la misión para todos los demás miembros.

“Es una ciudad más grande que Zinder, pero mucho más pobre. Al ser militarmente deficiente lo hace objetivo de bandidos, traficantes de personas y decenas de otros negocios ilegales, pero sobre todo señores de la guerra… Específicamente de la Capital Jartum.” Explicó Aurora y empezó a dar los detalles de la situación.

Nicholas había estado en Sudan tratando de buscar un lugar entre las pocas ciudades que estaban en estos lares, para venir por refugiados.

No obstante, hubo mucha resistencia y principalmente era causada por los señores de la guerra más poderosos de la zona, quienes no deseaban entregar su ‘mano de obra’.

Jartum que era gobernada por tres señores de la guerra y ellos exigían tributo a otras localidades y pueblos.

Su dominio era tan alto que controlaban el agua potable.

El río Nilo comenzaba en Egipto y tras la Calamidad No-Muerta, los no-muertos controlaron esa área.

Tales no-muertos no eran conscientes y tenían un interés extraño en mantenerse en sus tierras, pero algunos no-muertos caían al Río Nilo… Y llegaban a este lugar.

Como si fuera poco, los cadáveres putrefactos contaminaban el río.

Los tres señores de la guerra que gobernaban Jartum tomaron el control del río e impidieron que sacerdotes de la iglesia actuaran para purificarlo.

La guerra impidió que se enviara otras fuerzas para encargarse y al final se dejó que los tres gobernantes controlaran uno de los ríos más importantes de Sudan.

La magia podía crear agua, pero no era como si hubiera magos de agua por todas partes o ellos pudieran soportar reabastecer miles de personas.

También se encontraban artefactos, pero en regiones pobres y alejadas de todo, solo los que tenían un tipo de fuerza podían moverse.

“La ciudad a la que vamos, está controlada por el Señor de la Guerra Jasar el Pálido. Entre todos los lugares, él fue el único que nos aceptó. Nuestro objetivo principal es investigar, explorar y prepararnos para instalar un puesto de avanzada.” Declaró Aurora y mirando a su reloj holográfico, ordenó. “Exploren, vigilen y concéntrense en recolectar información. Su primer deber es avisarme todo lo que ocurra. ¿Entendido?”

“Si jefa.”

La voz de Makeba fue la que sonó más fuerte y luego lo siguieron varios milicianos, acompañados de los aventureros.

Los mercenarios fueron los últimos que aceptaron y solo lo hizo Abdellah mostrando más profesionalismo.

Aurora terminó la comunicación.

“Le están tirando todas las personas que son inútiles a Jasar y ese señor de la guerra nos la quiere tirar a nosotros.” Dijo Zhan Tian con seriedad.

Él y su esposa Cynda estaban presente en su camión junto a Alice.

Esas palabras eran correctas.

Enfermos, desnutridos y lisiados eran enviados a Jasar por parte de Jartum y lo único que podía hacer era recibirlo.

El Señor de la Guerra Jasar no tenía una armada, no tenía usuarios de habilidades profesionales bajo su mando y prácticamente las tierras que controlaban estaba llenas de personas en las peores condiciones.

La baja infraestructura y la zona alejada le impedía comerciar con cualquiera en Sudan y si intentaba comerciar para ganar dinero, entonces el tributo de Jartum crecía.

Era extraño que un rango S no dejara esas tierras ante tales condiciones y si bien se había arreglado una reunión, Aurora ahora lo único que podía hacer era esperar.

“Cynda te dejaré que controles a los sacerdotes y magos de curación. Me gustaría que te encargues de la distribución de suministros y de artefactos para generar agua.” Pidió Aurora viendo a esa mujer.

Se había traído artefactos que generaban agua y algunos de ellos se recargaban automáticamente mientras que otros podían dar agua en una gran cantidad.

Cynda asintió, pero mantuvo su mirada preocupada dudando en hablar o no.

“Por favor no te arriesgues.” Dijo Cynda tras no poder resistirlo más.

Zhan Tian dio un suave suspiro, pero Cynda no bajo su mirada de Aurora.

Era un pedido sincero que llevaba preocupación y a la vez estaba preparada para soportar una negación directa.

Alice la miró al mismo tiempo y al final Aurora dio un largo suspiro.

“Entiendo… No me arriesgaré.” Respondió Aurora y viendo un poco de sorpresa en la otra parte, declaró. “Sin embargo, la ciudad tendrá demasiada oscuridad, es imposible no ensuciarse.”

Se abstuvo de rechazar su preocupación o ignorarla como antes, a pesar de que deseaba mantener una distancia.

La razón era simple.

Le había prometido a Alice que trataría de no ponerse en riesgo innecesariamente y a la vez Zerzura no podía permitirse mayores conflictos.

Aun así, en esa ciudad había oscuridad y eventualmente se ensuciaría.

“Lo sé. He leído el informe de Nicholas, pero… Al menos déjame ayudarte. Déjanos ayudarte.” Dijo Cynda con una media sonrisa un poco amigable y cálida.

Era una mujer en sus treinta años de piel oscura y cuyo rostro dejaba ver algunas cicatrices de una vida difícil, pero su mirada preocupada y esa media sonrisa no ocultaba su deseo de apoyar.

No a la misión, sino que a ella… ¿Por qué trataba de ayudarla a ella?

Esa pregunta volvió a la mente de Aurora, pero al sentir el codazo de Alice, Aurora controló su expresión.

“Está bien, pero por favor no me ocultes nada.” Pidió Aurora de forma honesta.

Todavía recordaba como Nicholas trató de ocultarle cosas en su primera misión Arca y esta vez ese mercenario había aprendido su lección.

No deseaba que le ocultaran asuntos creyendo que la estaban protegiendo o cuidando, necesitaba que le dijeran todo.

Necesitaba saber todo lo que ocurría para decidir cómo actuar como líder y como moverse.

“De todas formas, definiremos lo que haremos una vez que tenga la reunión con el señor de la guerra Jasar y veamos a la gente.” Determinó Aurora con seriedad

La reunión con el Señor de la Guerra Jasar estaba planeada y debido a que no había venido la Cardenal Brousseau por su alto trabajo, ella era la que se tendría que encargar de las negociaciones.

Una reunión para entender mejor el panorama de toda la región de Sudan, sus conflictos y las alianzas de los señores de la guerra, era lo principal.

Sin embargo, lo que eventualmente decidiría todo era la situación de las personas.

Tal punto afectaría como ella se movería.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Aquí les dejo el primer capítulo de la historia paralela. Esta vez serán cinco capítulos. Por cierto, técnicamente ya paso un año de que publique la historia y ya llevamos más de 300 capítulos…  Espero seguir por otro año más hasta que logre terminarla.


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